SAGA DINASTIA CULLEN I: El EsTiGmA dEl AmOr (+18)

Autor: Danisabel
Género: + 18
Fecha Creación: 04/11/2010
Fecha Actualización: 12/11/2010
Finalizado: SI
Votos: 8
Comentarios: 29
Visitas: 54771
Capítulos: 32

 

Jacob Black vizconde de Montieth es un hombre con un oscuro pasado, y se prometió que nunca cargaría a una mujer con ese estigma. ¿Qué sucederá cuando la mujer de sus más candentes sueños aparece ante él y se ve forzado a casarse con ella?.......

Es el primer libro de estas grandes historias de amor....


Esta historia no me pertence, es una adaptación de una novela romantica llamada Amar una sola vez de la serie de los Malory de Johanna Lindsey, los personajes son de SM... Gracias a mi querida amiga priscila por la excelente idea que tuvo de comenzar este proyecto y por ayudarme a subir cada cap


 

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Capítulo 9: CAPITULO 8: DOS FAMILIAS UNIDAS CON UN MISMO FIN?. Mi destrucción!

-¿De manera que al fin reuniste valor para entrar, sinvergüenza? -empezó sin mayores preámbulos la vieja dama.

-¡Sue! -le reprendió Sarah.

Jacob sonrió. Sabía que su abuela no desconfiaba de su valor, lo mismo que él tampoco desconfiaba. Simplemente quería agitarle las plumas. Y la tía Sarah, bendita fuera, siempre estaba dispuesta en salir en defensa de él. En verdad era la única que se atrevía a reprender a la vieja dama. Hacía veinte años que la tía Sarah vivía con la anciana señora como su acompañante, y él se maravillaba ante el vigor de ella, porque su abuela era una tirana cruel, que dominaba todo lo que la rodeaba, con voluntad de hierro.

En otro tiempo, Sarah había vivido con Sue y Billie Black en Silverley, durante los primeros años del matrimonio de éstos, antes de que Jacob naciera. Pero el constante choque entre las dos hermanas había hecho que Sarah volviera junto a sus padres. Después había ido a visitar a la madre de Billie, Sue en Cornwail. Y, a partir de aquella visita se había quedado allí, aunque había visitado con frecuencia Silverley, durante aquellos años.

-¿Cómo esta, señora? -preguntó Jacob a su abuela.

-¡Como si te importara cómo estoy! -fue la respuesta- ¿Acaso no vengo a Londres todos los años para esta época? -preguntó la anciana.

-Es su costumbre, sí.

-¿Y acaso me has visitado una sola vez desde mi llegada?

-La visité en Cornwail hace sólo un mes -le recordó Jacob.

-Ese no es el caso -La dama se echó hacia atrás, y dijo- Esta vez la has hecho buena, ¿eh?

-Así parece -contestó él secamente, y después se volvió a mirar a los dos hermanos Cullen. El de más edad se adelantó para saludarlo cordialmente. Alto, rubio y de ojos verdes,

Carlisle Cullen no se parecía nada a su hermano Edward. Era algo menos alto que Jacob, que medía un metro ochenta, pero su cuerpo era más robusto.

El menor de los Cullen estaba como clavado en su sitio ante la chimenea. Unos ojos azul oscuro muy parecidos al color de los ojos de Nessie parecían ver el descuartizamiento de Jacob. Eso y su pelo negro como el carbón dijeron a Jacob que Renesme Masen era consanguínea de Edward. Aún más: era notablemente parecida a él, incluso en los ojos levemente oblicuos. Dios, se preguntó, ¿sería posible que Renesme fuera hija de este hombre? Esto demostraría que él había sembrado su simiente siendo muy joven, pero no era imposible.

-Aún no hemos sido presentados, Black -dijo Carlisle Cullen-. Pero he conocido muy bien a Billie, vuestro padre, y hace algunos años que conozco a Sue.

-Carlisle ha invertido mi dinero, y lo hace por cierto muy bien -explicó Sue- No lo sabías, ¿verdad, sinvergüenza?

Bueno, esto explicaba que hubieran logrado que su abuela acudiera tan rápidamente. La proximidad de las familias empezaba a ponerlo nervioso. Carlisle prosiguió:

-Creo que conoces a mi hermano menor, Edward...

-Nuestros caminos se han cruzado de vez en cuando en los clubes -replicó Jacob, sin adelantarse a saludar a Edward.

Edward no se dignó a prestarle atención, como no fuera para fulminarle con la mirada.

Era tan alto como Jacob e igualmente ancho de hombros. Un demonio desde los dieciséis años, según Benjamín. Y Jacob adivinó que había peores escándalos en el pasado de Eddie que aquella tonta escapada con Renesme. ¿Por qué diablos tenía Edward Cullen aquel aire tan reprobatorio?

-Ese quiere tu cabeza en un plato, sinvergüenza -se oyó la voz de la abuela en el creciente silencio. Sarah procuró que se callara., pero la vieja dama no pensaba hacerlo.

-Ya lo sé, señora -dijo Jacob, enfrentando a Edward - ¿Quires que fijemos el momento del duelo, milord?

Edward rió, tristemente.

-Dios!!!! creo que deberíamos hacerlo. Pero, por más que quiera daros gusto en esto, he prometido dejar que ellos se ocupen primero del asunto.

Jacob miró alrededor, hacia los otros. La simpatía emergía de los ojos pardos de Sarah, y Carlisle parecía resignado. El nerviosismo de Jacob aumentó súbitamente, y volvió a clavar los ojos en Edward.

-Milord -dijo muy estirado- quisiera arreglar con vos el asunto.

-Mi sobrina quiere que sea de otro modo.

-¿Ella... quiere...?

-Su corazón es demasiado bondadoso -suspiró Edward- No quiere que seas herido... y esto es lamentable - Movió la cabeza.

-De todos modos, creo que...

-No, por Dios -atronó Sue- Yo no he estado presente para impedir los duelos en los que has participado, pero impediré éste. ¡Preferiría verte antes en la cárcel, muchacho! ¡Ya lo verás!

Jacob procuró sonreír.

-Ese caballero quiere una satisfacción, señora. Y no creo poder darle otra.

-Lord Edward, aceptará otro cosa que un duelo, porque ama a su sobrina. Debemos dar las gracias a Dios por ello.

-¿Nosotros? Yo no puedo estar agradecido, señora.

-También podemos prescindir de tu venenoso ingenio -dijo ella- Es verdad que eres un muñeco arrogante, pretencioso, irresponsable, pero eres el último de los Black. Debes tener un heredero antes de perder la vida en el campo del honor, como dicen.

Jacob se estremeció.

-Lo ha dicho muy bien. Pero, ¿por qué piensa que no tengo ya un heredero que darle?

-Te conozco demasiado bien. Aunque a veces parece que quisieras poblar el mundo, no tienes bastardos. Y sabes, además, que yo nunca aceptaría uno.

-¿Es necesario esto, Sue? -preguntó Sarah apresurada.

-Sí, lo es -replicó la vieja, mirando significativamente a los dos hermanos Cullen.

-Jake... -Sarah lo incitaba a hablar y Jacob suspiró.

-Está bien. Reconozco que no tengo bastardos, ni varones ni mujeres. Tienes mucha razón señora. Es algo de lo que me cuido.

-La única cosa que cuidas.

El se inclinó levemente, pero no replicó. Sus maneras eran indiferentes, incluso algo cansadas, pero se retorcía por dentro, le gustaban los duelos verbales con su abuela, cuando estaban solos, pero no en público. Ella lo sabía y lo provocaba porque le gustaba mostrarse dura.

-Oh, siéntate, Jacob -dijo Sue agresiva- Estoy harta de tener que levantar el cuello para mirarte.

-¿Entonces esto tardará mucho tiempo? -Sonrió de manera irritante, antes de ocupar un asiento ante ella.

-Por favor, no te muestres difícil, Jacob. -suplicó Sarah otra vez.

Él quedó atónito. ¿Esto de parte de Sarah? Ella siempre había sido la persona con la que podía hablar, la que entendía la amargura de él bajo su apariencia superficial. Cuando él estaba creciendo, siempre había contado con el hombro de ella para sollozar encima. Muchas veces había recorrido la larga ruta entre Hampshire y Cornwail, en medio de la noche, nada más que para verla. Y luego, cuando él se hizo hombre, ella siguió estando más cerca de él que nadie. Ni siquiera lo reprendía por la forma en que vivía. Era como si pudiera saber por qué él hacía las cosas que hacía.

Naturalmente no lo sabía. Sólo Sulpicia sabía por qué él era inquieto, temerario, por qué caminaba sobre una cuerda floja, por qué nunca descansaba.

Jacob miró con ternura a su tía. A los cuarenta y cinco años todavía era atractiva, con pelo rubio oscuro y unos expresivos ojos pardos. La hermana mayor, Sulpicia, había sido una vez la más bonita de las dos, pero la amargura había contribuido a devastar la belleza de Sulpicia. A él le gustaba pensar que la bondad de Sarah había contribuido a que se mantuviera tan bien.

Esta era la mujer que secretamente él había creído que era su madre durante toda su infancia. La expresión de ella le decía muchas cosas, y era tan fácil de leer ahora, como siempre lo había sido. Ella lamentaba la situación en la que él se encontraba. Rogaba para que él no provocara dificultades. También estaba de acuerdo con lo que se había decidido de espaldas a él. Pero, ¿era posible que se uniera a su abuela para atacarlo? Era algo que nunca había hecho antes. ¿De verdad creía que había seducido a Renesme Masen? Naturalmente que lo habría hecho si la muchacha hubiera querido, pero lo cierto es que no la había seducido. Su conciencia era capaz de controlar sus intenciones.

-¿Te lo han contado todo, tía Sarah? -le preguntó.

-Eso creo.

-¿Te han dicho que todo fue un error?

-Sí.

-¿Y qué devolví a la muchacha intacta?

-Sí.

-¿Qué haces aquí entonces? -Sue frunció el ceño.

-Déjala en paz, sinvergüenza. No es culpa de ella que tú te hayas metido en esto.

-Sabemos muy bien de quién es la culpa -resonó detrás de ella la voz desdeñosa de Edward. Jacob ya no aguantaba más.

-¿De qué se trata, pues? -preguntó, girando en su silla para enfrentar a Edward.

-Tú sabes lo que hay que hacer, Jake. -dijo Sarah en un suave reproche-. Es una desdicha que haya pasado esto. Ninguno de los presentes cree que quisiste hacerle daño a la chica, pero no cabe duda de que la reputación de ella ha sido irreparablemente dañada. Y ella no puede sufrir la humillación de las malignas murmuraciones, porque una de tus chiquilladas haya salido mal. ¿Te das cuenta, verdad? -Aspiró largamente, para tranquilizarse- Lo menos que puedes hacer es aceptar la responsabilidad de tus acciones. Tienes que casarte con ella.....


-¡No lo soporto, Zafrina, de verdad no puedo soportarlo! -exclamó Nessie, vencida por la agitación.

La doncella ignoró la queja, como había ignorado las otras.

-¿Piensas dormir con esa bufanda?

Nessie se llevó las manos a la garganta.

-Sí, claro. Quizás el tío Carlisle venga a decirme qué ha pasado y no quiero que nadie más vea la marca.

Zafrina frunció el ceño y volvió a concentrarse en la costura que tenía en el regazo. Ella había visto aquel mordisco de amor. Nessie no podía ocultarle nada, al menos por mucho tiempo. Estaba ofendida por todo el asunto y, por una vez, estaba totalmente de acuerdo con

Edward Cullen, en lugar de ponerse de parte de la joven que estaba sentada con las piernas cruzadas en el centro de la cama, retorciéndose las manos en un suspenso angustioso.

El vizconde Montieth debía morir en duelo, no recibir como regalo este tesoro de mujer.

Zafrina nunca había oído nada tan brutalmente injusto. ¿Acaso uno entregaba a un ratero la bolsa y le daba las gracias amablemente? ¿Cómo podían pensar en entregar la preciosa Nessie al hombre que era responsable de su vergüenza?

-¿Quieres ir abajo para ver si oyes algo, Zafrina?

-No, no lo haré.

-Entonces lo haré yo.

-Tu tampoco lo harás. Se quedará aquí quieta. Pero deja de preocuparte. Pronto le dirán que él no ha aceptado.

-Pero eso es lo malo -Nessie se golpeó las rodillas con énfasis- El va a decir que no acepta. Zafrina movió la cabeza.

-No me convencerás de que quieres a ese hombre hijita. Es mejor que dejéis de intentarlo.

-Pero es verdad, Zafrina.

-Te conozco demasiado bien, Nessie. Simplemente pones buena cara ante el asunto, finges a causa de tus tíos, porque al parecer esta es la única solución.

-Tonterías -rió Nessie, y su buen humor venció por el momento-. Simplemente no quieres reconocer que soy mala y desvergonzada al querer a un hombre al que acabo de conocer.

Zafrina levantó los ojos y la miró.

-Ahora entiendo lo que buscas. Quieres esto porque es la manera de conseguir rápidamente un marido y para no tener que seguir buscando uno. Reconócelo, hijita.

Nessie sonrió.

-Eso es algo que hay que añadir al asunto, es verdad.

-¡Algo que añadir! -resopló Zafrina-. Es el único motivo por el que quieres a ese hombre.

Así debe ser.

-No dirás eso cuando lo hayas visto, Zafrina. Creo que estoy enamorada.

-Si lo creyera, bajaría y le besaría los pies. Pero eres demasiado inteligente para suponer que estas enamorada de alguien a quien has visto una sola vez.

-Sin embargo, creo que es así -suspiró Nessie, pero sus ojos chispeaban- Aunque, si no lo estuviera, no tardaría en estarlo. En vez no tardaría, Zafrina. Espera y verás.

-Espero no tener que verlo. Espero no verla casada con él. Será el día más desdichado para usted si eso sucede, recuerda mis palabras.

-Tonterías -replicó Nessie….

POBRE JAKE... Está acorralado por una abuela EXTRAÑA, una tía que cambió de bando, por Carlisles que solo le quiere sacar las tripas jeeje..... y peor aún por Edward, que solo lo quiere matar con sus propias manos...... Pero no sé da cuenta que la unica que realmente lo tiene entre la espada y la parde es NESSIE que le va a dar un colapso nervioso si Jake no acepta que se casen..... ¿A quien no le daría con semejante especcimen?..... QUE PIENSAN JAKE ACEPTA O NO ACEPTA CASARSE ASÍ TAN FACIL..... ESTO VIENE EN EL PROXIMO CAP PERO ANTES CHICAS VOTITOS Y COMENTARIOS HAY MUYYY POQUITITOS

Capítulo 8: Donde pongo el ojo pongo la bala!.. Ese Hombre es MIO! Capítulo 10: ¿QUE ES PEOR QUE SER CASTRADO AL AMANECER?... CASARSSE OBLIGADO

 


Capítulos

Capitulo 1: TU EGO ES DE GRANDE COMO EL TITANIC Capitulo 2: CONSENTIDA CAPRICHOSA Y DIVINAMENTE HERMOSA Capitulo 3: CAPRICHOS Capitulo 4: PROTAGONISTAS.. IMAGENES Capitulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE? Capitulo 6: HOLA EXTRAÑO Capitulo 7: DIOS MIO!... ¿ME VAN A DEJAR VIUDA ANTES DE TIEMPO?... Capitulo 8: Donde pongo el ojo pongo la bala!.. Ese Hombre es MIO! Capitulo 9: CAPITULO 8: DOS FAMILIAS UNIDAS CON UN MISMO FIN?. Mi destrucción! Capitulo 10: ¿QUE ES PEOR QUE SER CASTRADO AL AMANECER?... CASARSSE OBLIGADO Capitulo 11: LES PRESENTO A MI PROMETIDA? LADY MARIMACHO MASEN Capitulo 12: LES PRESENTO A MI PROMETIDO?. LORD ASNO BLACK VIZCONDE DE MONTIEHT Capitulo 13: EL SEXO ES EL UNICO DEPORTE QUE NO SE SUSPENDE POR FALTA DE LUZ? Capitulo 14: ME QUIERE ?. NO ME QUIERE? DESOJANDO MARGARITAS Capitulo 15: Y CON USTEDES UN CABALLERO PIRATA? EL CAPITAN HAWKE Capitulo 16: LO QUE ENREALIDAD ME AFERRA A TI Capitulo 17: YO JURO ANTE DIOS?. QUE ESTA SRÁ TU SENTENCIA DE MUERTE! Capitulo 18: LES PRESENTO A MI SUEGRA?.. LADY PAJARRACO BLACK Capitulo 19: DIBUJANDO AL DIABLO! Capitulo 20: ES UN PAJARO, ES UN AVION, NO, ES EL INFAME CAPITAN HAWKE... MI TIO! Capitulo 21: RENESME, NESSIE, NISSAN?.. ¿POR QUÉ DEMONIOS TANTOS NOMBRES?...... Capitulo 22: EL SEÑOR TERCO Y EL MISTERIO DEL CUARTO DE MÚSICA? Capitulo 23: Prefiero estar con otros hombres antes que contigo... por ejemplo tu hijo Capitulo 24: NO TE PERDONARE NUNCA, NUNCA, NUNCA... Y MENOS SI NO ME HACES EL AMOR Capitulo 25: AHORA LO SÉ, USTEDES SON PARTE DE MI ALMA!... Capitulo 26: NO SEAS CIEGO, AQUÍ ESTOY SOLO MÍRAME!!!! Capitulo 27: NO ES UNA FIESTA HASTA QUE SE QUIERE GOLPEAR AL AMANTE!! Capitulo 28: ESTOY LOCO, SI!!! LOCO DE CELOS. Capitulo 29: tu eres un bastardo, el es un bastardo, ellos son bastardos, yo soy bastardo, todos somos bastardos? ¿acaso importa? Capitulo 30: Las verdades duelen, solo cuando se las ocultan Capitulo 31: SOLO AMAME Capitulo 32: EMBAUCANDO AL AMOR

 


 
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