-¿Quién crees que era la mujer que salió de la habitación de la mamá de Eric?- le pregunte a Carlos mientras caminábamos hacia la entrada de la casa de Luna.
Una vez que ambos supimos que no había nadie cerca para descubrirnos, salimos lo más rápido y menos sospechoso que pudimos del hospital.
Durante el camino a casa de Luna ninguno dijo nada, pero creo que más bien era porque aun estábamos algo conmocionados por nuestro pequeño susto.
-Era bruja. Eso es seguro, pero no sé sinceramente que hacia ahí- yo lo mire, mientras tocaba el timbre
-¿No lo viste en su mente?- eso le saco una pequeña sonrisa
-La chica es tan cerrada, apenas y si logre mirar un poquito- yo hice una mueca
-Me recuerda a… - la puerta de la casa de Luna se abrió- Luna
-Llegas tarde. Son las 5:30 de la tarde- dijo en tono irritado Luna, mientras me miraba
-Estaba haciendo unas cosas- dije. Ella me frunció el ceño y miro a Carlos medio sorprendida.
-¿Estaban amigándose? Porque si faltaras por pequeñas cosas como esto, será mejor que busques un nuevo instructor- dijo
-No estábamos haciendo eso. Estábamos en el hospital visitando a una persona. ¿Ahora podemos entrar?- ella me miro y luego de un minuto se movió dándonos espacio para pasar.
-¿Se va a quedar para practicar?- pregunto Luna mientras nos guiaba hacia el patio trasero.
-Sí y no está en discusión- ella se giró y nos miró con los brazos cruzados.
-¿Vas a interrumpir?- pregunto mirando a Carlos. Este le sonrió y negó
-Solo voy a mirar las cosas en silencio y prometo comportarme- ella suspiro exasperada.
-Sabía que ustedes dos no podían estar separados tanto tiempo, eso de que yo no quiero, de yo no y tú sí. Era demasiado molesto. ¿Le has contado lo que te paso?
-Eres tan poco discreta Luna- dije, mientras llegábamos al patio trasero- Si el no supiera nada, ahora tendría que estar dando muchas explicaciones.
-Ridiculeces- murmuro- Vamos Carlos siéntate ahí junto a Josh, y tu ven aquí. Quiero terminar temprano.
-¿Seguiremos practicando los trucos?- ella sonrió, pero era la sonrisa malvada
-Claro- y entonces una bola de fuego de la nada apareció. Apenas y si me dio tiempo para moverme y no quedar con el cabello encendido.
-Estás loca- le grite mirándola. Ella rodo los ojos.
-No debías esquivarla, debías detenerla- ahora volvió a mirar a Carlos- Se lo que ibas a hacer y lo tienes terminantemente prohibido. Ella debe aprender a defenderse sola y no lo lograra si sigues sobreprotegiéndola. ¿Está claro?
-Sí- dijo medio malhumorado.
-Practiquemos esos trucos de la vez pasada.
Pasamos alrededor de una hora practicando los hechizos de defensa de antes. Al principio eran sencillos, pero a medida que pasaban los minutos estos fueron aumentando de dificultad, tanto que el sudor ya corría por debajo de mi blusa.
Si yo antes pensaba que practicar con Eric y esquivar sus golpes era difícil, esquivar bolas de fuego y agua lo eran más aún.
Mi coordinación estaba por el suelo, apenas lograba reaccionar a tiempo para detener un par de ataques con magia, pero la gran mayoría terminaba esquivándolas. Y ver como las llamas pasan a centímetros de mí, no solo me podía de puntas a mi, sino también a Carlos que lo veía cada vez más angustiado por toda la situación.
-Por dios Sofía, solo debes crear un campo de fuerza. No es tan difícil.
-Como planeas que me concentre con claridad cuando me mandas un ataque a cada minuto, apenas me recupero del susto de anterior, cuando ya estoy recibiendo el siguiente
-Y tu como crees que es en la vida real. ¿Tu oponente te dará tiempo para que te recuperes? Claro que no, lo tomara como una completa debilidad- ahora Luna se acercó demasiado a mí- Ellos te atacaran sin cesar y tu morirás. Ese vampiro no fue compasivo ¿No? Ahora has el estúpido campo de fuerza y mantenlo- y sin previo aviso soltó otra bola de fuego. Una que definitivamente yo no pare, pero que si desapareció detrás de una nube de vapor.
-Basta. Esto no es una manera de entrenar- dijo Carlos colérico acercándose hasta nosotras- Yo jamás tuve que hacer esto y Sofía tampoco.
-¿Y cuánto te tomo eso? ¿Años? Ella fue atacada hace solo una semana, no puede esperar meses a aprender a hacer un simple hechizo
-¿Lanzarle bolas de fuego es manera de entrenar? Deberías estar enseñándole como hacer el hechizo.
-Ella debe aprender a luchar bajo presión, en la vida real se hace así
-Esto no es la vida real- ambos lucían tan enojados que por un momento pensé que se lanzarían bolas de fuego y agua.
-Basta los dos, aún sigo aquí- ambos me miraron- Odio tus métodos de enseñanza, pero entiendo el mensaje. Soy lenta y débil, debo aprender a cambiar eso, debes dejar de lanzarme bolas de fuego me pones de los nervios. Pasemos a otra cosa- ella bufo
-Bien. Pasemos a otra cosa. Practiquemos como confundir- yo suspire sonoramente
-Me vas obligar a hacer otra vez que la tierra tiemble- ella sonrió, de seguro recordando cómo me puse la última vez.
-Hoy va a ser más sencillo… tal vez.- murmuro maliciosamente- Tu siéntate- le dijo a Carlos en tono demandante. Este no movió un solo musculo.
-Hazlo Carlos. Voy a estar bien- el me miro preocupado, pero termino suspirando cansadamente y volviéndose a sentar. Una vez Carlos estuvo sentado como niño bueno junto a Josh, el cual ni se había afectado por todo lo que había pasado, yo me volví nuevamente hacia Luna- Bien, de que se trata esto nuevo.
-Si estas en el lugar y momento equivocado, lo que menos desearías es que el enemigo te reconociera o ¿No?- yo asentí dándole la razón- Confundir no solo implican marear a una persona o volverla débil, puedes confundir a una persona con solo cambiar tu apariencia. Obviamente no es un hechizo fácil, necesitas mucha energía, concentración y experiencia; pero supongo que si practicamos lograremos algo.
-Está bien, creo que me gusta esto. ¿Cómo empezamos?- ella no respondió, en cambio dio dos pasos atrás y entonces su cuerpo empezó a ponerse borroso. Era raro observarla, era como si sobre mis ojos hubiera una manta que me impedía ver con claridad, pero la manta pronto callo y una réplica de mi estuvo frente a mi.- Oh por dios, eres yo- dije sorprendida y acercándome a ella. Alargue mi mano tocándola y se sentido tan raro. Su mano era mi mano, del mismo color y el mismo grosor. Casi daba miedo verlo.
-¿Te gusta lo que tocas?- salte hacia atrás. Luna hablo como yo. Era mi voz, en su cuerpo. Ella se veía divertida y tenía una mirada medio engreída en mis ojos. Era raro ver esa expresión en mí. Ella era una maligna versión mía.
-Es sorprendente. Quiero aprenderlo- dije. Luna me dio una última mirada y luego mi otro yo desapreció y la vieja Luna apareció.
-No es sencillo como dijimos. Necesitaras mucha practica- yo la mire impaciente- Bien, empieza cerrando los ojos- lo hice- Por ahora haremos esto, toma más tiempo, pero es la mejor manera para que entiendas el proceso. Una vez lo entiendas deberás buscar la manera para hacerlo más rápido. Ahora cierra los ojos y relájate lo más que puedas- hice todo lo que dijo y obligue a mi cuerpo a relajarse- Toma aire profundamente y… sácalo. Respira, exhala. Respira, exhala. Respira, exhala. Respira, exhala- luego de hacerlo 5 veces me sentía completamente relajada- Bien, ahora mientras vuelves a tomar otra bocanada de aire, quiero que visualices como te quieres ver. Quiero que imagines cada rasgo, cada forma, cada cosa que logra distinguir a ese alguien.
-Ya- dije completamente relajada
-Bien, debes traer toda la magia que puedas y concentrarte en que ella logre formar lo que visualizas. Te va a costar al principio.
Me relaje e hice lo que ella dijo. La magia igual que siempre estuvo presente y potente, aunque sabía que no estaba logrando mucho. No la sentía actuar en lo que deseaba. Me concentre más en lo que visualizaba, aunque me costó más de lo que creía. Fueron más de cuatro tira y afloja mentales antes de que sintiera un total cosquilleo por todo mi cuerpo y para cuando el cosquilleo termino y abrí los ojos, todos me miraban boquiabiertos.
-De millones de personas en la tierra vienes y te transformas en mí- dijo Luna con una mueca. Yo le sonreí inocentemente.
-¿Qué lo hice mal?- ella me miro
-Sí, mi cabello es mucho más rubio, mis cejas son muchos más delgadas, mi rostro no es tan redondo y definitivamente tengo muchos kilos menos en mi cuerpo- yo me mire el cuerpo
-Pues es así como yo te veo- ella me miro mal, pero antes de que yo le respondiera el hechizo en mi desapareció.
-No eres tan fuerte aun- dijo con una sonrisa engreída- Debes practicar aún mucho más.
-Pues lo lamento, soy nueva. Tenme paciencia.
-Como sea. Continúenos, ahora haremos…- Luna no término su frase gracias al sonido del timbre. Ella frunció el ceño- Espera aquí, ya vengo.
Luna se giró hacia la casa entrando en ella con Josh justo detrás de ella. Yo en cambio camine hacia Carlos, que parecía distraído en sus pensamientos.
-Viste lo que hice. ¿No fue asombroso? Logre convertirme en otra persona- dije emocionada llegando donde él. Carlos alzo la mirada y me miro con una sonrisa.
-Fue asombroso- respondió- Aunque Luna puede ser algo dura como profesora- yo sonreí
-Pero he aprendido, y eso es lo que vale. Cuando estaba chica y no era tan fanática de las matemáticas, mi papa me hacía hacer cientos de problemas antes de cada prueba. A veces algunos eran más difíciles que otros, pero los hacía. ¿Y sabes que sucedía cuando llegaba la prueba?- el negó- Cuando me entregaban la prueba para que lo resolviera, sabía hacer todo. Porque había estado practicando una cantidad considerable de problemas y ya había aprendido a hacer las diferentes formas de resolver un problema. Así es como he aprendido a estudiar en las diferentes materias. Observo las distintas maneras de hacerlo, así que cuando tengo que realizar algo, simplemente ya puedo hacerlo. Quizás se aplique lo mismo para la magia.
-Una muy buena teoría.- dijo Carlos nuevamente mirándome con su rostro lleno de orgullo. Yo le sonreí, pero mi cuerpo se tensó al escuchar un “Oh dios mío” dentro de la casa. Sabía que Carlos no lo había escuchado, pero algo estaba pasando allí adentro. Entonces una sensación de pesadez se apodero de mí. Algo no estaba bien
-Ven, hay que entrar- tome la mano de Carlos y lo jale dentro de la casa. Caminamos rápido, pero pare abruptamente al ver a quien menos esperaba en la sala junto a Luna y Josh.
El hermano de Luna.
Daniel, que era como se llamaba, estaba justamente como aquella vez que lo vi en la guarida. Le sacaba una cabeza a Luna, o sea que era alto y desgarbado. El rubio en sus ojos resaltaba tanto con sus ojos negros y su piel pálida. Era como una versión mucho más tétrica de Luna.
-Así es como recibes a tu hermano- dijo en un tono medio molesto- Tenemos meses sin vernos y me recibes de esta manera. Pensé que habías cambiado Luna.
-Daniel ¿Qué haces aquí?- pregunto Luna aun en shock
-De visita, pero veo que mamá y papá no están. Aunque veo que aun sigues con el patético de tu novio y tienes a amigos de visita.
Daniel miro directamente hacia nosotros y les juro que su fría mirada me hizo estremecerme. El negro en sus ojos era tan oscuro que daba miedo.
-No te dije que te quedaras afuera- yo mire a Carlos que miraba confundido a Daniel, pero no solo miraba el porqué de su presencia física, sino que de seguro miraba el interior y ya tuvo que haberse dado cuenta que algo no encajaba con él.
-Desaste de ellos Luna- le dijo amenazante Daniel.
-Igual ya nos íbamos- camine hasta Luna y cuando estuve frente a ella la abrace.
“No creas en nada de lo que él te diga. Confía en mi por un segundo” le dije mentalmente a Luna.
Ella me miraba sorprendida. Yo ignore su sorpresa y me gire hacia Daniel.
-Un placer conocerlo. Vamos Carlos
-Claro- él se acercó a mí y se colocó de manera protectora cerca mío- Nos vemos mañana Luna.
-Adiós- dijo con una débil voz
No espere a levantar más sospecha, así que tome a Carlos y lo hice salir lo más rápido que pude, sin levantar sospecha, de la casa de Luna.
-Vamos enciende. Rápido. Debo llegar a casa- dije mientras me abrochaba el cinturón de seguridad.
-¿Qué está pasando, Sofía?- pregunto confundido- Ese chico no lucia como una persona común.
-Porque no lo es. Es un vampiro y es el hermano de Luna- el me miro con los ojos completamente abiertos, justo antes de regresar su mirada a la carretera- Y creo saber porque estaba ahí.
-¿A qué te refieres?- pregunto mientras giraba en una curva.
-Aquel día que espié en la guarida. Ellos habían mencionado que él debía convencer a su hermana para que estuviera con los malos. Ellos quieren a Luna en sus tropas y Daniel ha venido para lograrlo.
-Mierda y así dejaste que ella se quedara a solas con el- su tono no fue enojado, pero si un poco acusador.
-Lo siento, pero mi cabeza también está en juego. El de seguro me reconoció y ahora debe estar comunicando lo que vio. Le advertí si te hace sentir mejor, pero algo me dice que aprecia demasiado a su hermano.- el suspiro
-Lo entiendo, pero debes hablar con Luna y decirle lo que sabes. Quizás logre que las cosas no estén tan enredadas después.
-Claro, solo llévame a casa. Ya anocheció, y aun no me sentido con la confianza para estar por ahí libremente.
El camino fue en silencio y corto. Carlos entendió perfectamente el mensaje. Necesitaba sentirme completamente segura, y mi casa era lo más parecido a lo que tenía como seguridad. Al llegar, en la casa no había nadie y según Nana, mis padres y Christian habían salido a comer. Nana me dijo que me subiría alfo de comer en un rato, dejando que Carlos y yo pasáramos un momento a solas.
-Creo que ahora más que nunca deberías aceptar la oferta de Paul- yo lo mire sorprendida, mientras me dejaba caer en el sillón de mi cuarto.
-¿Qué?
-No me agrada la idea de que andes fingiendo algo que no es, pero mira como están las cosas. No puedes salir de noche porque te aterra que algo te pase. Necesitas un equilibrio y tal vez Paul te lo brinde, aunque eso sea en cierta manera enfermizo.
-Pero yo no quiero andar por ahí fingiendo ser su novia. Tienes idea de lo que eso significa para mí. Una reputación dañada, tendría mucho más el ojo sobre mí de lo que ya están. Y tienes idea si tengo que besarlo. Yo no quiero besar a Paul.
-Definitivamente yo tampoco quiero que lo hagas- eso fue lindo- pero admite que es un medio de protección.
-Pero yo no quiero estar con él
-¿Entonces quieres andar desprotegida y que te maten?- yo lo mire sorprendida- Yo puedo cuidarte y estar para ti, pero no te puedo dar la protección al 100%. Jamás había visto un vampiro hasta esta noche, no sé a qué atenerme Sofía. Voy a hacer todo lo que este en mí para protegerte, pero sabes que hay muchas que se me escapan de las manos. Necesitamos ayuda extra, y ninguno de nuestros amigos es de gran ayuda- Carlos se sentó junto a mí y paso su mano por mis hombros- Sabes que es cierto.
-Sé que será mucho enredo- dije ocultando mi rostro en su cuello
-Lo sé, pero es lo mejor para tu seguridad
-Bien, lo hare. Aceptare ser su novia, pero si hace algo que no me agrada, lo dejare sin descendencia.- eso le saco una pequeña risa.
-Ponle límites o reglas, y si no acepta yo estoy completamente dispuesto a hacerlo aceptar.
-No tienes que comportarte como un matón, para ayudarme- eso lo hizo sonreír.
-Todo por ti- el tomo mi barbilla y dejo un beso en mi mejilla- Creo que será mejor que me vaya.
-Claro- me levante y él se levantó.
-Oh por cierto, Sofía. ¿Has hablado con él amigo de Todd?- yo lo mire confundida. ¿Por qué me preguntaba por Brody?
-¿Hablar de qué?- pregunte cautelosamente
-Como de haberlo obligado a separar a Todd y Celeste- abrí mi boca sorprendida.
-Ese idiota dijo eso- yo mire a Carlos a los ojos- Yo jamás le haría eso a Celeste y debes creerme. Él es el que ha estado intentar separar a Celeste y Todd. Se ha acercado a mí para que intentara seducir a Todd y que el dejara a Celeste, me negué y tal vez lo lastime un poco, pero él siempre lograba hacerme enojar justo cuando estaba de mal humor. Incluso se lo ha dicho a Celeste de manera directa.
-¿Él ha hecho eso?- yo asentí.
-No te estoy mintiendo
-Te creo ¿Por qué Brody quería hacer algo así?
-No lo ves. Está celoso. Está celoso de sus nuevas amistades, de que haya sido desplazado por Celeste, y de que Todd ya no le preste atención. Brody podría estar enamorado de Todd.
-¿Brody de Todd?- dijo sorprendido- ¿Intentas decir que es gay?
-No podía afirmarlo, pero es lo que creo- él se quedó pensativo, y luego hablo.
-Hablare con Todd sobre esto. El cree en lo que Brody dijo, le diré y veré que hace- se acercó nuevamente y coloco un beso en mi frente- Duerme bien. Y si pasa cualquiera cosa, ya sabes dónde ir.
-Claro, a la habitación de mi vecino Ruso- eso le saco una sonrisa.
-Buena chica. Nos vemos mañana- dijo
-¿Podrías pasar a recogerme? Aún sigo sin auto
-Por supuesto. Adiós Sofía- Carlos me sonrió por última vez y luego salió de la habitación.
Quede sola en mi habitación, nuevamente con cientos de cosas en mi mente.
¿Habría algún día de tranquilidad para mi mente?
Por lo visto no por los próximos días.
Me recosté en mi cama y mire hacia el techo pensando en lo que me esperaba mañana. Tantas cosas para afrontar y aceptar.
Sería un largo día.
Pero ahora solo debía preocuparme el hecho de dormir por lo mínimo un 3 a 4 horas. Como un mínimo.
También iba a ser una larga noche.
Suspire y me levante de la cama para empezar a pasar mi larga noche.
---------------.--------------
-¿Quieres que te lleve a la escuela?
Alce mi mirada y me encontré a Christian entrando en la cocina. Tomo una manzana y se sentó frente a mí.
-Tengo quien me lleve- dije volviéndome a concentrar en mi cereal.
-¿Julie?- pregunto esperanzado. Volví a alzar la mirada solo para encontrarme con sus ojos esperanzadores. Al parecer Christian aun siente algo hacia Julie
-Carlos- responde. Sentí llegar hasta mí la fuerte oleada de decepción que definitivamente me hizo sentirme completamente mal por mi hermano.
-No me agrada. Yo te voy a llevar.- dijo rotundamente en un tono serio.
Yo resople y me levante de mi asiento vertiendo los residuos de mi cereal en el fregador.
-No eres papá, así que no tienes mucho que opinar- me gire y apoye mi mano en mi cadera. – No te metas en mis asuntos Christian- dije seriamente. Los últimos eventos aún seguían abiertos en mi- Yo no me meto en los tuyos ¿No?- el sonido de un claxon se escuchó- Me voy- intente salir, aunque no logre mucho. Christian me tomo por mi brazo.
-¿Qué te pasa conmigo? Suenas fría y distante ¿Qué sucede?- Christian lucia seriamente preocupado. Su expresión casi me hizo quebrarme, pero no podía sacarme de mi mente lo que pasaba.
-Nada- dije intentando lucir un rostro neutral
-Pasa algo, lo siento. ¿Julie te puso en mi contra?- me solté de su agarre de manera brusca.
-Ella ya te olvido, has lo mismo. Es feliz y tiene a alguien nuevo. Supéralo. Ahora si me permites voy tarde.
Sin girarme salí de la cocina, aunque no hubo necesidad de hacerlo cuando los sentimientos de Christian me estaban llegando en grandes oleadas. Ira, enojo, tristeza, preocupación, dolor.
El poder se estaba descontrolando y lo que menos necesitaba era un poder descontrolado.
Camine rápido tomando mi bolsa y luego saliendo de la casa. Quizás camine un poco más rápido que el humano normal, pero nadie lo noto.
Al subir al auto, Carlos inmediatamente sintió mi mal humor o sea como que me estaba sintiendo, y decidió darme mi espacio hasta que estuvimos en el primer semáforo. Aunque él iba a hablar, yo decidí empezar.
-Agrega a la lista de cosas por hacer averiguar cuanto antes de que bando esta mi hermano. Ya no sé cómo sentirme cerca de él.
-¿Ignorar las cosas?
-La ignorancia es para los tontos. Ignorar algo ahora significa que cuando debas enfrentarlo luego va a ser tan grande que no vas a poder con ello; y entonces vas a lamentar no haberlo enfrentando antes de ignorarlo.
-Vaya. La galleta de la fortuna- dijo en broma. Yo definitivamente no pude evitar reír y mis sentimientos disminuyeron.
-Solo digo que no quiero alargar lo inevitable.
-Bien, pero una cosa a la vez- yo suspire- ¿Qué planeas hacer hoy?
-Además de sobrevivir a la secundaria- dije irónicamente. Él me miro con una sonrisita- Bueno planeo… haber… Explicar a mis amigas como nos hicimos amigos. Hablar con Paul sobre nuestra nueva amistad y de seguro futuro noviazgo y ya.
-¿Y Harriet Flansher?- pregunto
-Ahg lo había olvidado- dije- ¿Vamos a ir después de la escuela?
-Yo voy si tú vas- dijo
-Bien, saliendo de la escuela vamos a ir.
En ese momento llegamos a la escuela y tal vez no le mentí tanto a Christian. El 80% del estudiantado de Blue Lake ya está ahí.
Genial. Las noticias iban a volar.
Carlos condujo hacia un estacionamiento libre que estaba muy cerca de donde Todd estaba con Celeste. Carlos aparco, pero ninguno de los dos dijimos o movimos algo.
-Recuerdas aquel primer día que me trajiste a la escuela- yo sonreí
-Era más divertida cuando no tenía tantas cosas en las que pensar
-Aun eres divertida y muy linda- yo me sonroje- Pero lo que deseo decir es que recuerdas como todos se nos quedaron viendo- yo asentí- Posiblemente esto sea peor- una pequeña sonrisa se me escapo.
-Lo cual es lo más seguro- dije. El sonrió y se acercó a mí. Yo me quedé sorprendida ante su nueva cercanía.
¿Cuántas veces no estuvimos así o más cerca en el auto antes de que peleáramos?
-Bueno días por cierto- Carlos coloco una mano en mi cuello y acerco sus labios a mi mejilla plantando un largo beso. El olor de su colonia y la sensación de su toque me estaba volviendo loca. Por lo visto los poderes no son lo único desequilibrado. Mis sentidos estaban más fuerte. Coloco un beso más en mi mejilla, acaricio mi cuello y mirándome a los ojos dijo- ¿Lista para enfrentarlos?
Tome una bocanada de aire y asentí.
Hola realidad.
|