Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
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Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 64: Como en los viejos tiempos

Capitulo

 Ya había anochecido.

Bueno, solo hace 15 minutos el sol se ocultó, pero la gracia es que era de noche; y yo estaba que me moría del miedo.

O sea no me malinterpreten, sabía que me podía defender, pero una parte de mi le asustaba que una horda de vampiros apareciera por la puerta.

Creo que será otra noche desvelada.

Julie me invito a salir a la discoteca con Jim, pero yo no quise, así que opte por quedarme y dormir un poco, aunque lo dudaba.

Estaba en el baño cepillándome los dientes para irme a dormir, o lo intentaría. Carlos no se había comunicado conmigo en todo el día desde que se fue y una parte de mí ya estaba necesitando hablar con él. Creo que esto de amigos iba a ser más difícil de lo que creí, porque yo aún tenía fuertes sentimientos por él.

Dándole una mirada a mi reflejo, decidí salir del baño, pero apenas salí vi una sombra en medio de la habitación. Grite como acto reflejo, pero inmediatamente alguien tapo mi boca. Pánico me embargo y estaba a punto de hacer un truco contra él, cuando la sombra hablo.

-Shhh Sofía, soy yo- me quede quieta en sus brazos y mire bien a la sombra. Era Eric.

-¿Sofía estas bien? Te escuche gritar- Esa era mi mamá. Eric me miro y me soltó suavemente. Creo que tenía miedo que dijera que estaba aquí.

-Lo siento, es que vi un insecto. No te preocupes- escuche mi mamá irse y me gire viendo enojada a Eric- ¿Qué haces aquí?

-Lo siento, tenía que hablar contigo- él lucia cansado, grandes ojeras marcaban su rostro y lucia como si apenas se hubiera dado un baño

-¿Qué es tan importante, para colarte en mi habitación?

-No soy santo de devoción de tu hermano y lo creí más fácil, pero ahora que lo veo, luce un poco acosador- yo suspire y tome su mano haciéndolo sentar en el borde de mi cama.

-¿Qué pasa?- él suspiro

-Es mi mamá. Esta peor- yo hice una mueca

-¿El cáncer?- pregunte

-El cáncer jamás se fue- yo fruncí el ceño- Te mentí. Lo intentamos por medios médicos. Tomo los tratamientos, los medicamentos y toda esa mierda que los doctores mandaban; pero nada funciono, ella simplemente no mejoraba. Entonces decidimos usar magia- ahora si estaba confundida.

-¿Tu madre es bruja?

-No, mi padre lo es. Él me apoyo un poco cuando inicie, no sabe sobre el lado vampírico, pero para el que yo sea brujo es como un orgullo.

-¿Entonces usaron magia para curarla?

-Existe una leyenda sobre la magia en los brujos. Se dice que una vez existió una bruja cuya magia era tan fuerte que era divina- yo alce una ceja irónicamente- Una leyenda. El punto es que su magia era tan fuerte que podía llegar a curar y revivir a las personas.

-Woah- lo hice parar- ¿Traer a personas de la muerte? ¿Es esto algún libro?

-Hablo enserio, Sofía. No todas las brujas o brujos lo podemos hacer nos toma mucha energía…

-Sí, sí, lo sé. Los agota mágicamente- él asintió

-Sí, pero hay brujos que se creen que están bendecidos por el ala de esta bruja y son capaces de hacer esto. Algunas pueden llegar a ser extra fuertes.

-Ok, entonces tú y tu papa son de estos brujos curadores

-No, somos tan comunes como tú. Intentamos curar a mi mamá con magia. Los primeros seis meses con magia estaban funcionando, ella era casi como la que era antes del cáncer, pero entonces después todo empezó a caer. La magia no surtía el mismo efecto que antes, pero la mantuvo gracias a los medicamentos que volvió a tomar.

-¿Entonces que paso?

-Los últimos meses ni la magia, ni los medicamentos están haciendo efecto. O sea hacen algo por ella, pero no responde como se debe a ni a la magia ni los tratamientos. Temo que tal vez empeoramos todo.

Mi poder extra estaba haciendo efecto en mí, lo sentía. Los sentimientos de Eric eran tan fuerte, que manejaban por completos los míos y si no  me controlaba terminaría creando una ola de tristeza masiva.

-Tu solo querías ayudarla- me debatí entre si tocarlo o no, pero opte por no hacerlo- ¿Cómo está en este momento?

-En el hospital. Debe estar internada por un tiempo indefinido. Papá está destrozado, mi mamá lo es todo para él y creo que está sintiendo la misma culpa que yo. Si solo fuera más fuerte.

-¿se salvara?- él rio irónicamente y esa sonrisa me hizo temblar, era una sonrisa triste y rota

-Le dieron semanas- no lo pude evitar y lo abrace. Tuve que contar hasta 10 para controlar todos los sentimientos que me envolvían, pero lo logre. Vaya voy mejorando

-Estoy segura que se recuperara- él me dio una sonrisa triste y luego se levantó alejándose de mí.

-Esperemos. Bueno, además no estoy aquí para hablar de eso- suspire y lo mire- Es sobre las prácticas

-¿Qué pasa con ellas?- pregunte

-Quizás deberíamos practicar dos veces a la semana- yo fruncí el ceño

-No me molesta, pero ¿Por qué?

-Algo se avecina y es malo- yo fruncí el ceño y mi corazón se detuvo

-¿Por qué lo dices?-el suspiro y miro un pequeño hoyo que Patrick había dejado de recuerdo.

-Porque lo siento- él se levantó y miro una última vez mi habitación- Te chateare sobre las practicas- y entonces desapareció en la nada.

A este paso nadie usara autos.

Pero igualmente, mis sentimientos seguían alterados y la incertidumbre de lo que acaba de pasar, no dejaba de rondar mi mente.

No sabía a qué le tenía más miedo, si al hecho de que otros se estaban dando cuenta de que las cosas se estaban poniendo color de hormiga o si el hecho de que cualquiera puede acceder a mi habitación con total facilidad.

Me recosté en mi cama y mire el techo durante más de una hora. Mi mente era uno nido de abejas, esperen eso no existe, era un panal de abejas. Ahora sí. Bueno, Todo estaba en mi mente dando vueltas y pidiendo un poco de atención, pero no me decidía. Tenía que tomar tantas decisiones importantes que era imposible pensar en una seriamente.

Creo que en algún momento mirando el techo me quede dormida, y fui despertada con un calor en mi pecho. Quede despierta en un dos por tres, mientras el calor en mi pecho aumentaba. Toque el collar que aun colgaba de mi cuello, estaba ardiendo como si hubiese sido puesto en una estufa. Mire el oscuro cuarto y Bruno también estaba despierto gruñéndole a la ventana. Me levante rápidamente de la cama y tome a Bruno en mis manos.

Sea lo que sea que estaba del otro lado de la ventana era sobrenatural. Carlos dijo que el collar se pondría  caliente siempre que hubiera alguna amenaza sobrenatural, y al otro lado había una amenaza sobrenatural.

Sin pensarlo dos veces me tele transporte. No iba a quedarme a que sea lo que sea que estuviera ahí, entrara.

Y entonces aparecí en el cuarto de Carlos y esta vez sí lo quise.

Aun con Bruno en mis manos me acerque a Carlos y toque ligeramente su hombro. Él se removió y me dio la espalda. Rodé los ojos y volví a sacudirlo esta vez un poco más fuerte.

-Carlos-  lo llame esta vez un poco fuerte. Se volvió a remover y esta vez sí se despertó. Al principio si se asustó, pero inmediatamente se relajó al ver que era yo.

-Sofía- se sentó en la cama- ¿Está todo bien? ¿Qué haces aquí?

-Se puso caliente- dije tocando el collar que ahora estaba nuevamente frio. Eso lo hizo despertar por completo y me miro preocupado.

-¿Estas bien?- yo asentí

-Hui- dije simplemente- No quería esperar a que algo apareciera- tome un  respiración larga y honda, para luego decir- ¿Me puedo quedar contigo?

-¿A dormir aquí?- pregunto un poco sorprendido

-Si no quieres, puedo ir a casa de Julie- dije dando un paso atrás

-¡No!- dijo rápidamente. Yo lo mire confundida- Lo que digo es que te puedes a dormir aquí- yo le sonreí

-Gracias- dije- ¿Puede el también quedarse?- dije señalando a Bruno

-Claro

-Vlad no se pondrá celoso, ni nada o ¿Si?- Carlos negó

-Son hermanos, no va a haber problemas- asentí y baje a Bruno que inmediatamente fue hacia Vlad, donde empezaron a jugar. Suspire aliviada y volví a mirar a Carlos.

-Gracias por dejarme quedar, ahora crees que me podrías dar una almohada y sabana- Carlos inmediatamente frunció el ceño.

-¿Para qué?

-Para dormir en el sillón, no es obvio- él abrió los ojos sorprendidos

-Absolutamente no. Te acostaras aquí en la cama- iba a renegar, mientras un sonrojo se extendía por mi mejillas- No vas a dormir en el sillón.

-Pero…

-Vas a dormir conmigo- el sonrojo se extendió ante sus palabras, sabía que se refería a dormir, pero no pude evitar verlo desde otro, vergonzoso, punto de vista.- Me refiero a dormir- dijo también avergonzado.

-Por supuesto- dije jugando con mi cabello, para evitar abanicar mi rostro- Prometo irme al amanecer

-No te preocupes- lo mire y le di la vuelta a la cama para acostarme en el extremo más alejado de Carlos- Puedes tomar más cama si lo deseas- dijo

-Estoy bien así. Gracias nuevamente Carlos- lo mire y fui recompensada con una intensa mirada, una que casi me hizo ir y tomarlo por el cuello para besarlo; pero me contuve- Buenas noches.- me gire y le di la espalda.

-Buenas noches- murmuro.

Entonces todo estuvo en silencio. No me dormí inmediatamente y sé que Carlos también tardo en dormirse; pero igual me obligue a mí misma a dormirme incluso aunque lo que más quisiera fuera enrollar mis brazos alrededor de su cintura.

Pov Carlos

Ella estaba en mi cama, a menos de un metro de mí y yo estaba enloqueciendo.

Aun no sé cómo he aguantado tanto. Aun no entiendo como no la he abrazado y besado, teniéndola tan cerca.

Creo que en mi mente se han formado más de cien escenarios para esta situación y cada uno es mejor que el otro;  y quizás algunos estaban afectando a ciertas partes de mi anatomía.

Quien diría que las cosas podían cambiar tanto en solo dos días, aunque considerando que soy brujo debería saber que las cosas pueden cambiar en instantes; pero igual aún sigo procesando todo lo que ha sucedido.

Sabía desde el momento en que vi a Sofía siendo molestada por ese borracho en el bar, que ya no podía evitarla, ni ignorarla, ni hablarle. Me había propuesto tragarme mi jodido orgullo y hablar con ella, porque algo me decía que si esperaba que ella hiciera algo esto podría irse por lo largo.

Y entonces ahí estaba yo luego de la cena de cumpleaños de mamá volviendo a proponerle ser mi amiga. Y lo voy a admitir, una parte de mi estaba aterrada que ella me rechazara, pero no lo hizo. Aun me hace temblar el brillo en sus ojos cuando le pedí ser mi amiga. Der’ mo, casi la beso en ese  momento, pero no lo hice. Amigos. Amigos íbamos a ser, pero que difícil era.

Y entonces la pared de amistad se agrieto y ella estaba llorando sobre mí y contándome todo lo que había estado ocultando. Lo cual era mucho.

Sabía que había algo que no encajaba, esas desapariciones de momento, el apego a personas como Marian, Paul y Luna, los golpes, el llanto, pero entonces ella hablo y todo tuvo sentido.

Ella estaba siendo acosada por un vampiro y además de ser la pieza clave para un loco plan vampírico.

Aunque controle mis emociones y rostro mientras Sofía contaba su historia, internamente estaba enloqueciendo y con ganas me matar a todo aquel que quería poner una mano sobre ella. Eso incluía a Paul, porque aunque Sofía había dicho que estaba más del lado bueno que del malo, aun no me inspiraba confianza.

Tal vez también eran mis celos hablando. Todos los días que Sofía y yo estuvimos separados, siempre pensé que mi mayor enemigo era Eric y al parecer no. Paul estaba metiéndose en la ecuación a 1000km/h y por como la miraba hoy en la mañana sabía que el tenia sentimientos por ella, posiblemente más fuertes de lo que Sofía pensaba. Algo que definitivamente me molestaba.

Ahora también tenía que ver la otra cara de la moneda, aquí habían cosas que jamás pensé que pasarían. No pensé jamás en brujos con genes vampíricos, o en vampiros trabajando con brujos y mucho menos que estos quisiesen a una bruja para un loco plan.

El mundo posiblemente se preparaba para algo grande.

Pero algo sabia definitivamente, no dejaría que nada la lastimara y la defendería de quien fuera quien la quisiese dañar.

Con ese último pensamiento me quede dormido.

 

Los rayos del sol estaban dando directamente en mi rostro a la mañana siguiente, haciéndome despertar, pero cuando intente moverme algo me lo impidió. Había olvidado por completo que Sofía estaba durmiendo conmigo. Cuando mire hacia mi pecho ella estaba recostada sobre mí y su brazo envolvía mi cintura con fuerza. Obviamente la distancia que ella misma había construido ya había desaparecido por completo.

Creo que no me podía mover aunque quisiera.

Se sentía tan cálida, tan pequeña, tan perfecta contra mí. La curva de su cuerpo encajaba perfectamente en mi cuerpo. Definitivamente estaba enamorado.

Me quede contemplando su hermoso rostro, mientras dormía plácidamente sobre mí. Esta era la manera en que quería despertar cada mañana, con ella a mi lado. Entonces ella se removió y ahora su rostro estaba justo debajo del mío, si movía mi rostro un poco hacia abajo definitivamente nuestros rostros se encontrarían. Y eso hice. Estábamos ahora tan cerca, mis labios cerca de los de ella, mi rostro a centímetros del suyo. Si solo me movía un poquito hacia adelante podría obtener ese beso que antes no había obtenido. Estaba a punto de robarle el beso, cuando ella se removió despertándose.

Me aparte rápidamente de ella y mire al techo como si nada estuviera pasando. Estaba perdido.

-Mmmm…- murmuro ella saliendo de su letargo de sueño. Primero abrió un ojo y luego el otro, tardo un poco en darse cuenta en donde y en qué posición estaba, pero una vez se dio cuenta quedo completamente despierta. No se movió, solo se quedó ahí mirándome con los ojos completamente abiertos por la sorpresa.

-Sofía…

-Lo lamento- dijo rápidamente colocando una distancia prudente entre ambos.

-No me molesta- un lindo sonrojo se extendió por sus mejillas

-¿Llevas mucho tiempo despierto?- pregunto mientras intentaba peinar su cabello de la manera más disimulada que ella podía. Era tan linda

-Acabo de despertar- mentí, pero más para evitar la vergüenza

-Oh- dijo

-Esto ¿vamos a ir donde Luna hoy?- un poco de su sonrojo desapareció y se concentró más en mi pregunta

-Sí, pero debemos ir en tu auto. El mío aun no me lo entregan y sinceramente no quiero usar el escarabajo de mi papá- yo tuve que alzar una ceja y ella suspiro- No preguntes.

-Ok-estuvimos en silencio un momento donde ella evitaba mirarme.

-Tengo que contarte algo- yo la mire- Ayer Eric me visito- oh genial, el otro loco por ella aún no se da por vencido- y hablamos sobre algo que le está pasando.

-¿Qué paso?- ella me miró fijamente.

-Una vez me dijiste que la magia para sanar era algo muy raro ¿no?

-Pues sí, como te dije es algo que no todos logran es muy raro que un brujo pueda sanar tanto como tú  la haces sin agotarse.

-¿Pero esta práctica causa daño en humanos?- a donde quería llegar con esto.

-Me encantaría responderte esa pregunta Bonita, pero no creo que haiga algún estudio para eso.- una vez termine de hablar la mire y ella estaba mirándome con los ojos abiertos.- ¿Oye que pasa?

-Nada- murmuro, para luego sacudir ligeramente su cabeza- Quizás la magia curativa sea mala para los humanos- yo la mire confuso- Mira la mamá de Eric sufre de cáncer y él junto a su papá que también es brujo han intentado curarla con magia. Parece que funciono inicialmente, pero al paso de los años ya no tiene efecto; y si la magia empeora las lesiones.

-Y si tal vez es solo su magia- ella me miro confundida- Ellos quizás no son suficientemente fuertes, así que la magia sanadora no es completa. La tuya por otro lado es más pura y fuerte, quizás funciona de una manera más efectiva.

Eso la puso pensativa y luego de unos segundos volvió a hablar.

-Quiero intentarlo

-¿Qué cosa?- algo me decía que no iba ser para nada bueno lo que iba a escuchar

- Su madre tiene las semanas contadas. Si mi magia es más pura como tú dices, quizás no la cure por completo, pero tal vez le dé más semanas de vida. Nunca se sabe, quizás hasta la cure por completo.- si, definitivamente no me gusto lo que escuche

-No creo que debas involucrarte con la salud de otro- ella coloco una mirada de cachorro- Sofía

-Solo no quiero saber que murió, sin haber intentado hacer algo. Por favor Carlos, me gustaría que me acompañaras, pero sabes que lo hare con o sin tu ayuda- suspire cansado, ella tenía razón

-Bien, ¿Cuándo?

-Hoy- dijo emocionada

-Bien, te acompañare- ella grito de felicidad y empezó a dar saltitos en la cama. No pude evitar la sonrisa boba que se me cruzo por el rostro, pero esta se congelo cuando unos golpecitos se escucharon en la puerta.

Inmediatamente me abalance sobre Sofía lanzándola en la cama y cubriendo su boca con mi mano.

-Carlos ¿Estas bien? Escuche un grito- coloque un dedo en mi boca, haciéndole entender a Sofía que guardara silencio. Ella asintió.

-Sí mamá, solo que me golpee con la cama.

-Ok, baja a desayunar pronto.

 No le respondí, porque sabía que ella ya estaba bajando las escaleras. En cambio mire a Sofía que estaba abajo mío mirándome con sus grandes ojos verdes. Estaba hipnotizado, estábamos justamente como habíamos estado hace tanto tiempo. Yo quería besarme con ella, como aquellos tiempos. Aparte la mano de su boca, pasándola por su mejilla y empecé a acercar mi boca a la suya. Ahora nuevamente iba sentir sus besos. Ella me miraba deseando lo mismo. Nuestros labios estaban a punto de tocarse cuando mi madre volvió a tocar la puerta.

-Carlos, Todd te busca- ambos nos quedamos paralizados y sabíamos que el momento se había roto- Baja rápido.

-Creo que debo irme- dijo. Yo moví mi cabeza dándole la razón, pero sinceramente no quería que se fuera. Así que tome su rostro y le deje un húmedo beso en la comisura de su labio. Estuve a punto de dárselo en la boca, pero sabía que el momento se me había escapado. Lucia sorprendida y sus ojos se veían soñadores.

-Nos vemos ahora- dije. Ella asintió

-Claro, adiós- y entonces desapareció debajo mío. No pude evitar una sonrisa, mientras me sentaba en la cama y miraba al suelo hacia donde ambos perros me miraban curiosos.

Ella era tan linda nerviosa.

Paso un minuto antes de que volviera a aparecer frente a mí.

-Lo siento tanto Bruno- dijo agachándose y tomando al cachorro en sus manos- Ahora sí, te llamare en un rato- y luego desapareció definitivamente esta vez.

Con una sonrisa en mi rostro me levante de la cama y pase al baño para hacer mis necesidades. Una vez termine, baje a la planta baja donde Todd me esperaba y no lucia muy feliz.

-Oye- él alzo la mirada y definitivamente él no estaba feliz- Ey ¿Qué paso?

-Paso que Sofía ha estado acosando a Brody- dijo con un tono irritado.

-¿Brody? ¿Brody tu amigo?- él asintió- ¿Estás seguro? No creo que ni tan siquiera se conocen.

-Pues al parecer sí. Sofía lo ha estado acosando para que nos separe a mí y a Celeste- yo lo mire extrañado. Sofía no haría eso.

-Sigo sin creerlo. ¿Por qué Sofía tendría aunque sea el mínimo interés de hacer que tú y Celeste terminen?- Todd ahora empezó a dar vueltas en el mismo lugar de manera desesperada.

-No lo sé, por eso te lo estoy diciendo. Brody se me acerco esta mañana y me conto que Sofía lo ha estado acosando y lastimando. Y que cada vez empeora más.

-Sofía no es así- dije en su defensa. Esto lucia como una historia tan retorcida.

-Pues entonces pregúntale tú a ella. No tengo el valor de hacerlo. Ella nunca me ha tratado mal y apoya mi relación con Celeste, así que al igual que tú tampoco logro entender que pasa.

-Se lo preguntare, pero te puedo asegurar que aquí hay un error. Ella no haría eso, además de que ella tiene cosas más importantes en que preocuparse, que el estar intentando separarte a ti y a Celeste- el entendimiento paso por su rostro y me miro curioso.

-¿Es malo?- yo suspire y solamente dije.

-Sí- él asintió lentamente

-Ok, mejor me voy. Solo intenta averiguar si es o no es cierto, y si lo es que por favor lo deje de hacer. La paciencia tiene un límite.

-Claro- dije un poco ido- ¿Estás enojado con ella?- él suspiro

-Si es cierto, entonces lo estaré- Todd abrió la puerta y me dio una última mirada- Nos vemos Carlos.

Todd cerró la puerta y desapareciendo tras ella.

¿Por qué las cosas no podían ser normales? ¿Por qué  no podríamos vivir sin tener tanto peligro en la vida?

-¿Carlos estas bien?- pregunto mi mamá tocando mi hombro- ¿Está todo bien?

-Todo está bien- mentí- Vamos a desayunar.

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Odio estar nerviosa. Estar nerviosa es sinónimo de debilidad y mi gran debilidad está a punto de pasar a recogerme.

En mi situación uno pensaría que mi mayor debilidad podría ser la sangre, los brujos, los vampiros; pero no. Era un  chico de casi dos metros de alto con ojos cafés. Carlos.

Amaba a su mamá, pero esta mañana no fue mi persona favorita. Dios, casi sentí sus labios sobre mí. La emoción y adrenalina que produjo su no beso, eran sentimientos que tenía sin sentir desde que la locura se desato y por un momento se sintió bien volver a sentirse como una adolescente cualquiera.

-Oye ¿Estas bien?- eso era una nueva voz además de la mía. Alce la mirada y mire a Christian que me miraba confundido.

Bienvenida nuevamente a la realidad.

El enojo hacia Christian había desaparecido, solo quedaba la decepción por lo que hacía y una pequeña duda sobre si las cosas eran o no ciertas.

-Sí, es que solo estaba recordando algo- él me miro aún más confundido- ¿Te puedo hacer una pregunta?

-Claro- dije sonriente y sentándose a mi lado. Su cercanía me hizo temblar, pero no de una buena manera.

-¿Por qué viniste a Blue Lake?- su expresión no cambio, así como sus sentimientos. Lo sé, porque los estaba vigilando.

 -No lo sé, solo sentía que debía venir ¿Por qué? ¿Me quieres lejos?- más o menos, pensé.

-No, solo que estas algo celoso y sabes cuándo lo odio.- dije y eso lo hizo reír. Quise por un momento también reír, pero no pude. La duda permanecía.

-Ese chico Carlos igual no me cae muy bien- yo rodee los ojos- Tal vez deberías conseguir a otro chico. Alguien más como tú- estreche mis ojos en su dirección. El lucia algo perdido- Yo solo digo.

El sonido de una bocina se escuchó fuera de la casa y de seguro se trataba del de Carlos.

-Claro, pero no estoy interesada- Christian sacudió levemente la cabeza y me miro levemente confundido- Me tengo que ir. Adiós Christian.

-Sí claro, adiós- dijo mirando a la nada.

Le di una última mirada extrañada y luego salí por la puerta delantera.

Acababa de pasar algo extraño y  no sabía explicar que era.

Camine hasta el auto de Carlos y entre en la parte delantera de esta.

-Hola- dijo- Luces algo pálida

-Confundida- dije- Estaba hablando con Christian- Carlos me dio una breve mirada, mientras salía de la propiedad.

-¿Y? ¿Lo enfrentaste?- pregunto. Yo suspire y me acurruque en mi puesto.

-No, fue una pequeña charla a decir verdad- mire a Carlos- Todo lucio demasiado normal. Se comportaba como el que fue mi hermano.

-Quizás Paul se está confundiendo- ahora él también me miro

-No lo creo- tome una gran bocanada de aire- Mejor hablemos de lo que vamos a hacer

-Sí, sobre eso ¿Estas segura?- pregunto

-Sí, Carlos- el suspiro y giro en la siguiente salida, que era la que llevaba directamente al hospital

-Tenemos que ser rápidos, pronto deberemos estar en lo de Luna- yo bufe

-Ella puede esperar- eso le saco una risa

-Definitivamente no se han convertido en las mejoras amigas- yo también sonreí

-No, de eso es seguro- el hospital estuvo frente a nosotros y Carlos encontró el estacionamiento más cercano a la entrada del hospital.

-Sobre Luna, dime, ¿Le dirás que tal vez su hermano esta con los malos?

-No lo sé. Hagamos esto y luego veremos qué hacemos con Luna y su hermano.

-Como digas- Carlos se bajó y le dio la vuelta al carro para venir a abrir mi puerta.

Caminamos juntos hasta la entrada principal. El lugar lucia lleno de actividad, y fue cuando me di cuenta que no sabíamos por dónde comenzar a buscar.

-Ven, preguntémosle a la recepcionista en que cuarto esta la mamá de Eric ¿Sabes su nombre?- yo fruncí el ceño y me quede pensativa.

-No… creo… No lo sé. Creo que lo menciono alguna vez, pero no lo recuerdo- Carlos suspiro y me miro

-¿El apellido de Eric?

-Stewart

-Bien, ven- tomo mi mano- Hipnotizare a la enfermera para que me diga sin tantos problemas- el empezó a caminar, pero yo lo detuve.

-Carlos estamos en un hospital, con muchos observadores, no puedes hipnotizarla en medio de tantas personas. Eres un hombre y se verá como si la acosaras

-Entonces que propones

-Voy a hacerlo yo- dije girando hacia la recepcionista.

-Sofía. No puedes- lo mire sobre mi hombro

-Mírame- camine rápidamente y antes de que Carlos me detuviera llegue a la recepción inclinándome para ver a la enfermera fijamente.

-¿Se le ofrece algo?- pregunto confundida ante mi cercanía.

-Solo quiero que me hagas un favor- dije de manera lenta, así como me introducía dentro de su mente- Quiero que digas en que habitación esta la señora Stewart, tiene cáncer.

-De… que… hablas- tartamudeo, me estaba costando meterme en su mente. La mujer estaba demasiado sana y consiente, pero lo estaba logrando

-Búscala, tiene como familiar a Eric Stewart- profundice más y entonces se quebró. Ella estaba bajo mi poder. Casi como un robot empezó a escribir en la computadora buscando la información. Mire hacia los lados, pero nadie me estaba prestando mucha atención. Eso era bueno- ¿Qué encontraste?

-Habitación 407, sección B. En el cuarto piso- Le sonreí y la mire directo a sus cristalinos ojos.

-Gracias, no me has visto jamás aquí- ella asintió- Muchas gracias

Me gire y camine hacia Carlos tomándolo de la mano y jalándolo hacia el pasillo.

-Ves lo logre- dije un deje de altanería

-¿Cuándo aprendiste hacer eso?- pregunto sorprendido

-Además de estar escapando de vampiros, también he estado practicando unos cuantos trucos- la sorpresa no desaparecía

-Sinceramente estoy sorprendido- yo le di una sonrisita, mientras me introducía en el ascensor para subir al cuarto piso.

-Se te nota- dije- No soy tan débil como lo era antes, pero aún sigo muy atrasada.

-¿Qué dices? Yo no logre meterme de esa manera en la mente de otros hasta que tuve más de un año de entrenamiento, tú lo has logrado en menos de tres meses. Estoy sorprendido y muy orgulloso.

Un leve sonrojo paso por mi rostro, mientras veía de reojo a Carlos. Él estaba orgulloso de mí. Hoy era un buen día.

El ding del ascensor sonó abriendo las puertas y mostrando el cuarto piso. Aquí había menos actividad, pero se veía pasar un par de enfermeras por los pasillos.

-Vamos, la enfermera dijo que era en la habitación 407- el asintió y tomo mi mano.

Su cálida mano….

Oh vamos Sofía concéntrate.

-Por este pasillo- dijo guiándome

Caminamos en silencio por el hall del cuarto piso, para luego entrar por el pasillo con las habitaciones del 400-410, pero antes de entrar por completo Carlos me jalo y me hizo ocultarme detrás del muro.

-¿Qué paso?- el no contesto, pero movió su rostro hacia el pasillo.

Me incline un poco y mire por el pasillo. Fuera de la habitación 407, en una silla, estaba sentado un señor que debía estar entre los 40 y 50.

-Es el papá de Eric- dije y Carlos asintió

-No nos podemos acercar, nos detectaría a kilómetros de distancia. Es un viejo brujo, me sorprende que aún no nos haya notado.-volví a mirar y él tenía sus manos sobre el rostro.

-Luce muy abatido- dije- ¿Y ahora qué hacemos?

-Nos vamos por supuesto.- yo lo mire- Sofía acepte hacer esto si nadie nos notaba, pero su papá está ahí y jamás vas a pasar por esa puerta sin que él se dé cuenta de tus intenciones.- yo hice un mohín

-Pero yo quería ayudarla- dije viendo aun al papá de Eric

-Lo sé Bonita, pero debemos irnos- Carlos me tomo de la cintura e intento jalarme lejos. Yo me resistí inicialmente, pero estaba a punto de dejarme ir cuando algo llamo mi atención.

-Espera, mira- Carlos dejo de jalarme y se asomó por el pasillo

De la habitación 407 una mujer alta y delgada con un vestido completamente negro salió. Su cabello era rubio e iba recogido en una cola alta, lo cual le daba un aire de dominación.

-Es una bruja- susurro Carlos. Yo estreche mis ojos, pero las luces no se veían.

-No veo nada- dije- ¿Cómo lo sabes?

-Lo veo en su mente- yo mire a Carlos- Tampoco vi las luces.

Volví a mirar hacia la habitación y ahora la mujer charlaba con el papá de Eric, este lucia algo aconjonado por la mirada fría y dura que la mujer le estaba dando. Tuvieron un pequeño intercambio de palabras, las cuales por cierto no llegue a escuchar por algún motivo y luego la mujer se dio media vuelta para caminar hacia donde estábamos nosotros.

-Der’ mo- dijo Carlos tomando fuertemente y jalándome hacia una puerta que estaba cerca de nosotros. Carlos la abrió y nos encerró en esta.- No hagas ni un solo ruido- dijo Carlos hablando en mi odio mientras me estrechaba contra su cuerpo.

Estuvimos en completo silencio, mientras éramos rodeados por litros de cloro y trapeadores. No escuchamos mucho, pero luego unos tacones de mujer pasaron junto a la puerta. Ambos contuvimos el aliento, pero por suerte el sonido de los tacones pronto se escuchó cada vez más lejos.

-Creo que deberíamos irnos con Luna- yo asentí

-Tienes toda la razón- dije

Aunque me moría de ganas de averiguar quién era la misteriosa mujer saliendo de la habitación de la mamá de Eric, sabía que en este momento todo  se prestaba más para el desastre.

Luna era la mejor opción en este momento.

Capítulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capítulo 65: Trucos

 


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Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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