Luego que Carlos se fuera, logre terminar de arreglar mi habitación y note algo importante, una foto mía faltaba. No era nueva, era cuando tenía 13 en una fiesta de Halloween, pero la foto había desaparecido. Y no sé si estaba paranoica o qué, pero no me gustaba que hubiese desaparecido. Me he dado cuenta que en este mundo la mínima cosa te daña y tenía la loca idea de que con esa foto pudieran hacer un hechizo o algo como esas cosas que veían en la televisión.
Decidí ignorar mis miedos y baje a desayunar, mientras esperaba que Carlos viniera.
Debía decidir que iba a hacer, pero por alguna razón no quería tomar decisiones yo sola. Me gustaría tener a Carlos para que me aconseje. Ya que sabía todo, porque no.
-¿Se encuentra bien, señorita?- pregunto Nana acompañándome en la mesa
-¿Qué? Claro- dije masticando un trozo de pan cake
-Su mamá dijo que la vio llorando luego de que ese… chico se fuera- no pude evitar reír. Nana estaba asustada
-No es nada sobre él. Recuerdas lo de las chicas desaparecidas. Él es primo de una de ella y me dijo que encontraron a una muerta- Nana me miro con compasión- Sí, fue triste, por eso llore, sabes que soy una llorona.
-Lo lamento tanto señorita- yo le sonreí y tome otro trozo.
Entonces el timbre sonó. El pan cake en mi boca quedo atorado y casi me atraganto. Había llegado.
-Sofía mira quien llego- dijo mi mamá alegre entrando en la cocina- ¿Sofía estas bien?- tome un trago de jugo y trague la comida que estaba atorada
-Claro- me gire en la silla y me encontré con Carlos mirándome preocupado, junto a mi mamá- Hola Carlos
-Hola- se relajó al ver que estaba bien.
-Ven, vamos a hablar en el patio.- me levante de la silla olvidando mi desayuno. Extendí mi mano a la espera de ver si Carlos la tomaba- ¿Vienes?
-Claro- respondió y tomo mi mano. Se sintió cálido y familiar. Me iba a doler tanto soltarla.
Con la mano de Carlos sobre la mía, lo guie hacia el patio trasero hasta las tumbonas junto a la piscina. De malas ganas solté su mano, para así sentarme en un tumbona y el hizo lo mismo en la otra tumbona junto a la mía.
-Lamento si te incomodo que tomara tu mano haya adentro- Carlos negó
-No te preocupes. No me molesta- yo sonreí y asentí acomode en la tumbona
-Hace un buen día. Algo nublado y poco sol, así que estar aquí no va a ser molesto- creo que de verdad estaba divagando.
-Estas divagando- no pude evitar la sonrisa culpable que se me salió
-Lo sé, es que no se por dónde empezar a pensar.
-Haber, que tal con si le contaras lo que ha pasado a alguien más- yo fruncí el ceño, mientras veía el cielo. No había sol, pero ante mis ojos el cielo aún era muy brillante. Odiaba ese efecto de los sentidos mejorados. Mis ojos a veces se podían volver un poco sensibles.
-Creo que prefiero no contar nada. Julie solo sabe una parte de la historia. No todo y no creo que quiera que se entere de todo esto. Podría ser muy arriesgado…
-O muy beneficioso- dijo- Te podemos ayudar con la magia- yo empecé a negar
-Ya tengo a alguien que me está ayudando- el me miro interrogante- Luna- ahora eso lo dejo perplejo
-¿Luna? ¿Luna Leckno? ¿La chica que odias?- yo me reí
-Ya no la odio… tanto. Además debo admitir que sin su ayuda, anoche me hubiese convertido en comida de vampiro- el apretó fuertemente sus manos ante el recuerdo
-Ok, entonces seguirás practicando con ella- yo asentí
-Hay un detalle que creo que te obvie. Luna tiene un hermano y es vampiro
-¿Tiene un hermano?- pregunto estupefacto- Ella jamás comento nada
-Todos aquí lo saben. Solo que creen que desapareció o murió, pero él es un vampiro. Yo lo vi, porque él es de los malos. Y eso no es lo peor… - callé un momento y luego dije lo último que faltaba- Esa chica anónima de la escuela que ellos necesitan es Luna. Y su hermano se debe encargar de colocarla de su lado.
-O sea que ellos quieren a Luna con ellos, pero de una manera distinta a ti- afirme- Esto es de locos.
-Por lo visto no soy la única a la que su hermano traiciona- recordar eso me dolió.
-Shh…- Carlos sin mi permiso se acomodó en mi tumbona y me atrajo en un abrazo. Yo estaba tan sorprendida que solo pude ser capaz de dejarme ser abrazada- no sabemos aún a ciencia cierta si eso es verdad. Lo vamos a averiguar. ¿Dónde está Christian en este momento?
-En… en… su habitación durmiendo… creo- tartamudee, pero como no hacerlo, cuando el cuerpo firme de Carlos me abrazaba.
-Bueno, creo que por ahora deberías actuar como si no supieras nada y la próxima vez que actué sospechoso lo podemos seguir- yo alce una ceja mirándolo
-Y yo soy la de los planes locos- el rio y acaricio mi cabello. Esto casi parecía irreal.
¿Seguro que esto no era un sueño? Yo lo sentía como uno.
-Solo lo apruebo si me dejas participar- yo asentí sobre su pecho. El aroma de su colonia era tan fuerte, que me estaba embriagando. ¿Quién puede pensar coherentemente cuando está en una posición así?- ¿Qué más planeas hacer?
-Quiero seguir con las prácticas de defensa personal con Eric, con las prácticas de magia con Luna e investigar sobre todo esto que está pasando.- Carlos no hablo durante unos minutos y yo de verdad estando así acostada con Carlos estaba empezando a sentir el sueño que había perdido.
-Quiero, si me lo permites, entrenar contigo. Como te lo propuse antes y si fuera posible, acompañarte a las practicas- abrí mis ojos y me encontré con sus lindos ojos.
-Claro- y me volví a acomodar como antes- Ahora solo quiero dormir un poco.
Y entonces me quede dormida, con la sensación del cuerpo de Carlos y el sonido rítmico de su corazón.
-¡Sofía Thompson!- dijo una fuerte voz. Abrí mis ojos y aún seguía sobre Carlos durmiendo, el cual también se despertó asustado ante el grito.
-Por favor, Carter. Solo están durmiendo- dijo la voz de mi mamá.
Alce la mirada y frente a mí me encontré con el rostro enojado de mi papá, que nos miraba con los brazos cruzados.
-Oh, Hola papá- me levante y me senté separándome de Carlos. Él al ver mi papá parado frente a nosotros inmediatamente también se levantó firme.
-Buenos días señor Thompson- dijo serio y yo casi me reí, pero lo sentí de mala educación
-¿Qué hacían acurrucados en la tumbona?- mi papá no me miraba a mí, sino a Carlos, que ya se estaba viendo afectado por la mirada penetrante de mi papá
-Charlábamos y nos quedamos dormidos- mi papá me miro
-¿Había deficiencia de tumbonas?
-No, pero lo sentíamos más cómodo- dije
-No lo comprendo- dijo mi papá y ahora miro a Carlos- ¿Me lo puedes explicar?- yo inmediatamente mire a mi mamá suplicante
-Nos vamos Carter. Quiero ir a comprar zapatos
-Pero…
-Nada. Ven- mi mamá jalo a mi papá hacia el interior de la casa y de seguro hasta la cochera para ir de compras.
-Ven, vamos tu y yo a mi habitación- dije levantándome de la tumbona y empezando a estirar mis músculos.
-Pero mira lo que acaba de pasar- dijo señalando por donde mi papas se acaban de ir
-Ya se fueron no te preocupes. Además quiero enseñarte algo- empecé a caminar hacia la casa, pero no sentí a Carlos seguirme, así que me gire mirándolo.- ¿No vienes?
-¿Te han dicho que es difícil decirte “No”?- yo me reí, mientras sentía como llegaba a mi lado.
-Algunas veces
Seguimos nuestro camino hacia el interior de la casa donde mis papas ya no estaban.
-¿Qué es lo que quieres mostrarme?- pregunto Carlos mientras subíamos las escaleras.
-Algo que he estado investigando-abrí la puerta y le di espacio para que entrara.
-¿Investigando?- pregunto confundido, mientras se sentaba en el borde de mi cama. Yo en cambio fui a mi escritorio y tome mis apuntes
-Aquí- dije tendiéndole el cuaderno- He estado investigando los orígenes del pueblo. Esto fue justo después de que me atacaran.
-Con que de eso se trataba- susurro Carlos. Yo lo mire.
-¿Qué dijiste?
-Oh… ¿de qué trata?- pregunto nervioso. Lo mire confundida, pero decidí ignorar lo que dijo.
-De como inicio el pueblo. Según lo que leí, existe la posibilidad de que el pueblo se haya formado en base a magia y por lo visto así se ha mantenido hasta ahora. Eran un pequeño círculo de brujos, los cuales tuvieron muchos descendientes que empezaron a dispersarse con el paso del tiempo. Luna es parte de esta descendencia, las demás descendencias pueden estar por todo el mundo.
-¿A dónde quieres llegar con esto?- pregunto mirándome
-Y si eso es lo que tenemos especiales. Somos los descendientes de esas personas. Ponte a pensar durante un segundo. Casi todas las descendencias se le han perdido la pista, a excepción de la de Luna y Luna esta entre las personas que ellos quieren. Al principio no lo entendía, pero ahora sí. Puedo ser descendiente.
-Pero…- dijo Carlos confundido- ¿Qué tienen de especial? Eran simples brujos, como todos. ¿Qué tienen de diferente?
-Eso es lo que no sé- dije cayendo derrotada junto a él- Quizás haya algo en mi sangre
-¿Algo como qué? ¿Vida eterna?- yo lo mire
-Quizás. Ellos quieren convertirme en vampira, pero también están esperando algo- él hizo una mueca
-Si las cosas son así, no son para nada buenas- yo suspire
-Definitivamente. Creo que deberemos investigar más.
-¿Visitas a la biblioteca?- pregunto alzando una ceja
-No- tome el cuaderno y busque una página en específico- Mira- dije tendiéndole el cuaderno- Ella es Harriet Flansher es la bruja del pueblo
-¿De la que todo mundo habla?- yo asentí
-Ella no es descendiente, pero su línea de sangre proviene desde casi el mismo periodo de tiempo cuando este pueblo inicio. Quizás deberíamos ir a hacerle una visita.
-¿Estas segura? Según he escuchado ella es fuerte
-Por eso mismo- dije enérgicamente- ¿No te has puesto a pensar que tanto tiene ella que logra que todos los brujos vayan con ella como si fuera un zen o algo así?
-Creo que tienes razón. ¿Cuándo quieres ir?- pregunto devolviéndome mi cuaderno.
-Me gustaría ir el lunes, luego de la escuela- el asintió dándome la razón
-Perfecto te acompañare
-No es necesario, pero gracias- dije con una sonrisa tímida. Una melodía en la habitación se escuchó. Mi celular.- Espera
Me levante de la cama y fui hacia el tocador donde era que estaba mi celular.
-Hola
-Hola. Soy Luna- iba a responder, pero no lo hice porque ella interrumpió- Solo llamo para decirte que mañana practicaremos, en mi casa a las 4 de la tarde. Te veo mañana, adiós- y colgó
-Un gusto hablar contigo- murmure, mientras también colgaba. Me gire hacia Carlos que me miraba curioso- Luna- abrió los ojos sorprendidos
-¿Y qué dijo?- dijo algo rápido, y entonces se sonrojo- Lo siento, si quieres decirme- yo reí suavemente
-Ella solo quiere que mañana vaya a su casa a practicar- sabía que iba a preguntar algo, así que me adelante- Y si, puedes venir- eso lo hizo sonrojar un poco
-Gracias- estuvimos unos momentos en silencio, hasta que yo hable
-Sobre esos días de entrenamiento contigo, creo que los aceptare- él alzo la mirada- Practico con Eric los miércoles, pero tal vez no sea suficiente, así que ¿Qué días puedo ir?
-Cuando desees- yo lo mire divertida
-Incluso si es a media noche- él se encogió de hombros
-Eres bienvenida
-Creo que iré una hora las tarde que tenga libres, entonces- él se levantó y acerco a mí. Ahora mi cuerpo se quedó tenso ante su cercanía. ¿Por qué estaba tan cerca?
-¿Qué vas a hacer con Paul?- él no se pegó a mí, pero si se colocó a centímetros de mi
-¿A qué te refieres?- pregunte nerviosamente
-¿Vas a aceptar ser su novia?- yo hice una mueca. Yo no quería ser novia de Paul.
-No quiero ser su novia, aunque sea falsa. No me inspira aun total confianza, además es desesperante y no me gusta, pero…
-Pero…- dijo Carlos tomando mi mano
-No puedo dejar que maten a su mamá- eso lo dejo sorprendido- Eso es lo que harán si no se hace mi novio. La mataran. No puedo vivir con la muerte de alguien sobre mis hombros.
-Creo que ahora entiendo un poco mejor las cosas- dijo aun sosteniendo mi mano.
-Yo no quiero a Paul como novio- él alzo la mirada y nuestros ojos se encontraron- Un amigo, sí; novio, no. Él no es lo que quiero- ahora Carlos se acercó más a mi cuerpo. Su dulce calor me envolvió inmediatamente.
-¿Qué es lo que quieres, Sofía?- pregunto con su rostro a centímetros del mío.
Nuestros alientos se combinaban, nuestras narices se rozaban, sus dedos se sentían majestuosos sobre los míos. Recuerdos de sus besos inundaron mi mente. La suavidad, la firmeza, la calidez. Mi mente era un nido de recuerdos que morían por ser revividos.
Estaba a punto de decir “Te quiero a ti”, cuando la puerta se abrió abruptamente.
-¿Qué mierda significa esto?- grito Christian en la puerta
-Der’ mo- maldijo Carlos en ruso. Ambos nos separamos y miramos hacia la puerta
- ¿Qué quieres Christian?- el recuerdo de lo que dijo Paul, estaba aún fresco en mi mente. ¿Él de verdad me estaba traicionando?
-Estabas apunto de besar a este idiota- dijo mirando a Carlos
-Algún problema con eso- dije alzando una ceja en desafío- Lárgate Christian
-Pero…
-Lárgate. Sal de mi cuarto- él me miró fijamente y luego enojado a Carlos, para luego salir de azotando la puerta.- Ugh quiero pegarle. Como puede hacer el papel de hermano sobreprotector, cuando el mismo me está colocando en peligro.
-Eso aún no lo sabes- ahora lo mire, un leve sonrojo se apodero de mi al recordar lo que casi acababa de pasar.
-Creo que mi enojo habla por mí- tome una respiración- Tengo miedo de lo que puede pasar cuando el cielo se oculte.
-¿Qué quieres decir?
-No estoy segura de noche. Y si Patrick vuelve a atacarme, mientras duermo. Él fue invitado y de seguro Christian tiene que ver con eso.
-Lo dudo- ahora lo mire confundida- No sé mucho, pero la persona que invite al vampiro debe ser el dueño de la propiedad y si no me equivoco, ese es tu papá. Así que tu papá fue quien lo invito.
-Pues no importa quién lo haya invitado, él aún puede entrar- Carlos se quedó pensativo, pero entonces su mirada se quedó en el collar de regalo en el tocador. Lo tomo en sus manos, como si estuviera acariciándolo.
-Creo que tengo una idea- yo lo mire confundida, pero antes de siquiera preguntar algo. El collar en sus manos se ilumino como si fuera un fuego artificial.
La luz blanquecina se alzó hasta tal punto en el que necesite tapar mis ojos. Entonces así como se ilumino, así desapareció.
-Listo- él se acercó y lo coloco en mi cuello- Esto te ayudara a mantenerte protegida de tus enemigos.
-¿Esto es como el collar de Elena Gilbert?- pregunte mientras lo tocaba
-Es un hechizo sencillo. Las personas que intenten hacerte daño, quedaran petrificadas una vez intenten lastimarte, pero obviamente para que funcione, lo debes llevar puesto. Y solo funciona en cuando seas lastimada. Algunas veces quizás lo sientas más caliente ante amenazas sobrenaturales. Es algo complejo y sencillo a la vez.
-¿Cómo sabes hacer esto?
-Mi abuela, a veces también le gusta crear sus hechizos, y me enseño un par.
-No tendrás alguno para alejar al que ha sido invitado. Ese definitivamente me haría sentir más segura- él se quedó pensativo
-Podría llamarla y preguntarle.
-Eso sería definitivamente de mucha ayuda- le respondí. Él sonrió, pero sentía que alguna parte de él estaba avergonzado. Quizás por ese casi beso que Christian interrumpió.
Primero me vende con el enemigo, y ahora interrumpe mi beso con Carlos. Estaba muy enojada con él.
-Creo que ya es pasado del medio día. ¿Quieres comer algo?- el suspiro frustrado
-Quiero, pero no puedo- lo mire confundida- Quede con Todd para comer
-Oh- lo admito me sentí desilusionada- Claro
-Si quieres nos puedes acompañar- casi dije que sí, pero no lo hice
-Como se te ocurre, sal con Todd. Yo me quedare aquí organizando todo- él se acercó y envolvió sus brazos en mi cintura.
Debe dejar de hacer eso y más cuando no lo espero. Esto me hace dejar de pensar bien.
-Está bien, pero si algo malo pasa o hay problemas. Llama. Ni tan siquiera usare el auto en menos de un segundo me abre tele transportado. ¿Está bien?
-Claro- acerco su rostro al mío y coloco un beso en mi mejilla
-Te veo luego- él se separó y salió por la puerta dejándome sola.
Vuelta papilla me senté en el borde de mi cama y me quede pensativa ante todo lo que estaba pasando.
Carlos y yo somos amigos o algo así, sus acciones me confunden.
Paul quiere ser mi novio.
Patrick está obsesionado conmigo.
Mi hermano me está traicionando.
Y lo peor, media comunidad vampírica está detrás de mí.
Horrible. En eso se ha convertido mi vida.
Necesitaba, en serio, con urgencia conseguir una solución a todo este problema o si no mi cordura mental no aguantaría mucho.
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