Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
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Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 58: En los colmillos del vampiro

(En los colmillos del vampiro)

Me levante de un salto y cruce la calle. Iba por la mitad la calle principal cuando todo empezó a cambiar. Las calles estaban dañadas y las paredes de los edificios estaban todas llenas de grafitis. Con un suspiro seguí caminando por las desoladas calles. El ambiente se sentía violento y peligroso. Mentalmente estaba recordando todos los trucos de magia que había practicado, para defensa personal. Observe los edificios y todos estaban viejos, descuidados y a un par le faltaban vidrios en las ventanas. Al final de la calle estaba el letrero de bienvenido a al barrio 33. Aunque a decir verdad el letrero lucia así “Bienedo baro 3”.

Suspirando, seguí caminando por la orilla de la carretera esperando que no me saliera nada de los callejones, no quería repetir esa experiencia.

Haber recordado lo que había en el mapa que compre, más abajo por esta calle debería estar el viejo edificio del cual Luna me hablo, donde su hermano antes vivía.

Pude llegar al edificio sin contratiempos, o eso esperaba. Intente camuflarme con la sombra del atardecer brindada por los edificios, y veía cada vez que podía a los edificios esperando ver a alguien asomado por las ventanas apuntándome con una pistola.

El edificio era grande de casi 6 pisos. Todas las ventanas estaban cerradas con tablones de madera, de seguro para evitar que el sol entrara durante el día. Mentalmente estaba esperando poder vigilar desde las ventanas, pero ahora lo estoy viendo como una misión imposible. Sabía que no debía seguir buscando aquí, porque es lugar donde los más jóvenes se hospedaban, o sea que yo sería como un trozo de carne en medio de una jauría de perros. Siguiendo un poco más abajo en la calle, observe varios edificios que también tenían las ventanas cerradas, pero hubo uno que me llamo la atención. Era una especie de edificio bodega, solo tenía 3 pisos, pero era enorme. Lo que más me llamo la atención es que a diferencia de los demás viejos y descuidados edificios, este  estaba prácticamente como nuevo.

O sea el edificio tuvo que haber sido construido como hace 30 años, pero fue redecorado. Las paredes estaban pintadas de un verde vómito, y las ventanas tenían vidrios polarizados y oscuros, de seguro apartaban la luz de sol. En la puerta habían 6 hombres. A simple vista parecía que estuvieran ahí parados pasando el rato, pero la forma en que miraban hacia todos lados esperando alguna amenaza y el hecho que cada uno llevaba dos armas a la vista; debía significar que estaban cuidando la entrada.

Necesitaba ver que había adentro. Obviamente no podía entrar por la puerta principal sin terminar esquivando balas o golpes. Observe bien el edificio.  A sus costados habían dos edificios, estos no tenían las ventanas cerradas y  se podía ver claramente que estaba abandonado, detrás del edificio, parecía haber un campo lleno de chatarra. Creo que lo único que me quedaba era entrar a los edificios abandonados y ver si lograba ver algo.

Escogí el edificio a la derecha porque lucia que estaba más junto. Apenas y si tenía un callejón. Ese sería perfecto. Tuve que rodear  toda la calle, para evitar que los armados me vieran. La parte de atrás del edificio a la derecha era un asco total. Había botellas de licor, condones y un fuerte olor a vómito y orina. Tuve que hacer un gran esfuerzo para no vomitar. La puerta trasera del edificio estaba destrozada y solo unos pequeños tablones impidan el acceso al edificio. Agachándome y evitando poner mis manos en el suelo, logre entrar.

El interior estaba oscuro, y el olor de afuera era más fuerte aquí adentro.

-No vomites Sofía- me repetía murmurando

Usando mi vista mejorada, logre ver un poco mejor dentro del edificio. Por la estructura, el edificio parecía ser en sus mejores momentos algún complejo de apartamentos. Cuando llegue al lobby, suspire por no encontrarme con nada, ni nadie de camino. Bueno si quitamos los desperdicios de las noches salvajes del barrio.

El edificio no tenía ascensor y debía tener alrededor de 3 pisos. Aunque la fachada era de concreto, el interior fue hecho con un poco de madera. Como por ejemplo la escalare, estaba podrida y vieja. Solo esperaba que subiendo no quedara atrapada.

Camine hacia la escalera y mire hacia arriba, esperando encontrar a alguien mirándome enojado, por haber entrado aquí. Llenándome de valentía coloque un pies en la escalera y esta hizo un muy feo sonido, que de seguro se escuchó por todo el silencioso lugar. No hice ningún movimiento, esperando ver si escuchaba algún movimiento, pero nada. Di otro paso y así hasta llegar al primer piso. Bueno si con todo ese ruido nadie había salido, quería decir que no había nadie aquí adentro.

Si encontraba algún apartamento que tuviese vista directa al otro edificio, pero que no diera vista con la calle, así no levantaría sospecha.

El piso consistía en cuatro apartamentos, dos de ellos sin puerta y los otros dos con puertas. Decidí verificar los dos de la izquierda, que eran lo que de seguro me darían mejor vista. Fui primero por el apartamento con la puerta cerrada. La abrí con cuidado, aunque hizo un chillido fue menos de lo que espere.

-Mierda- casi grite, cuando abrí en total la puerta y sobre el suelo había un cuerpo de un vagabundo, por las ropas que llevaba, en medio del suelo sobre unas mantas.

Espero que no esté muerto, lo observe fijamente esperando ver si se levantaba y me echaba o me mataba. Las dos opciones eran muy probables, pero el cuerpo no se movió. Vi un pequeño movimiento en su pecho y me relajo saber que no estaba muerto. Posiblemente en un coma etílico a juzgar por la botella a un costado suyo, pero no muerto. Definitivamente aquí no veré nada. Volví a cerrar la puerta y me fui al otro apartamento.

Estaba vacío y lleno de polvo, los pisos estaban todos destrozados y las paredes despintadas. La sala principal no tenía ventanas, por lo cual me aventure a unos de los cuartos. No había vagabundos medios muertos, pero si había un mapache muerto y tenía varios días por  el olor que desprendía.

Después de esto necesitare terapia, eso es seguro. Me acerque a la ventana, pero me oculte de tal manera que podía ver a través de ella y evitar ser vista. Tal y como pensé, esta ventana daba directamente a unos de las ventanas del edificio.

Las ventanas eran muy oscuras y no me permitían observar bien el interior. Bien, debía usar magia. Usando la magia desee que la ventana fuera más clara y transparente, pero solo para mis ojos. Solo esperaba que de verdad solo yo lo pudiera ver

Parecía que estaba viendo el primer piso del depósito, parecía más un salón de reuniones. La mitad del piso estaba cubiertos con sillones, como si fuese una sala. La otra mitad constituía en una gran mesa que tenía por lo mínimo 20 sillas.

El salón estaba lleno de vampiros. Debían haber alrededor 30  o tal vez más. Algunos estaban relajados en los sillones, mientras que otros parecían estar discutiendo en la gran mesa. Reconocí a 5. Los 3 chicos de la discoteca, estaban ahí. Lo sospechaba, pero igual fue una sorpresa. Estaban igual que aquel día, pálidos y guapos. Los dos chicos parecían estar charlando muy animadamente, mientras que la chica merodeaba alrededor de un vampiro coquetamente. Casi me dio asco. Paul también estaba ahí, pero sentado solo en un sillón viendo a todos de mal humor. El otro que reconocí al instante fue a mi atacante. La luz del interior me proporcionaba una gran vista de él.

Era alto y desgarbado, su cabello negro azabache estaba bien peinado. Su piel era demasiado pálida y no parecía para nada feliz, por lo sea que estaba discutiendo.

“Vamos Sofía, tu puedes lograrlo. Usa tu súper oído o…” por supuesto el truco de Julie. Tome un trozo de madera del suelo e intente hacer lo que Julie hizo con su polvo el día que espiábamos a Todd.

Aunque parezca de locos, la madera empezó a emitir sonido, hasta el punto donde se escuchaban voces. Casi doy saltitos de la felicidad, pero lo evite. Si lo hacía, tal vez quedaría atorada en el suelo.

-Los hombres lobos no están para nada felices- dijo uno de los vampiros, lucia bastante mayor para tener vida eterna

-No tienen de que quejarse. Ellos fueron los que atacaron primero. Eran apenas unos lobeznos. Ellos deberían intentar controlarlos

-Como sea, ahora tendremos problemas y tendremos que reducir por un tiempo nuestro lugar de caza. Eso no bueno, teniendo en cuenta todos los que se alimentan

-Que se jodan los hombres lobos- dijo el chico de la discoteca. Mi atacante se levantó mostrando la cólera en su rostro

-Tú no sabes de lo que hablas. Vas por ahí raptando a chicas humanas y trayéndolas aquí para tu propio beneficio- señalo a una esquina donde se veían a las dos chicas de la discoteca aún con vida-Nos estas exponiendo

-Ese es mi problema- dijo el otro levantándose y enfrentándolo- Además tú no estás haciendo lo mismo con esa bruja- supe inmediatamente que hablaban de mi

-Eso es en beneficio de todos. Ella es muy importante para nosotros- el vampiro viejo se levanto y coloco a lado de mi atacante

-Cálmate Patrick- el coloco la mano en su hombro- ¿Paul cómo van las cosas con la bruja?

-Bien- dijo simplemente ignorando todas las miradas que estaba en el

-¿Y Marian?

-Está vigilándola. Escucho que iba a salir y le pareció bien seguirla- Patrick se veía interesado en lo que Paul estaba diciendo. Me sorprendió ver como Paul protegía a Marian.

-Espero un reporte- Paul asintió y no comento nada

Una nueva figura entro en la habitación. Era rubio platinado, ojos negros y piel pálida. Otro vampiro. Había algo en las fracciones de él que me recordaban a alguien.

-Encontramos a la otra bruja- dijo el nuevo chico rubio- Vive en Georgia junto a otras dos brujas. Estamos cien por ciento segura que es una descendiente. Los demás no les pierden la pista.

-Perfecto, necesitamos dos más- el vampiro viejo se le acerco- Siempre y cuando tu hermana sea parte de esto.

-No he tenido la oportunidad de verla, pero pronto la veré y comenzare a convencerla. Quizás nos ayude con la otra bruja- Diablos, él era el hermano de Luna

-Perfecto- vampiro viejo sonrió- Ahora Justin debes matarlas. Llevan 5 días sin comer y les has drenados casi toda la sangre. No falta mucho para que mueran.

-Bien- dijo Justin de mala gana yendo hacia donde las chicas, tomo sus cuellos y los quebró rápidamente.

-¡No!- grite, el truco de magia en la madera se desestabilizo al igual que el de la ventana. La ventana se rompió en mil pedazos y el trozo de madera empezó a hacer un molesto sonido

-Mierda- dije, mientras corría fuera del apartamento. No podía bajar, de seguro los guardias ya estaban empezando a rodear el edificio con sus armas, corrí subiendo las escaleras esperando que alguna no se derrumbara y quedara atorada.

Estaba en el último piso, cuando escuche ruido en la planta baja

-Mierda- murmure para mí misma

Tome la escalera que de seguro me llevaría a la azotea del edificio. Por suerte tenía razón, pero ahora que. Saltar de edificio en edificio como en las caricaturas.

Escuche voces más cercas. Diablos seria saltar como en caricatura. Usando fuerza y habilidades que no había usado a menos que fueran para tirar golpes, corrí y salte esperando caer en el piso de la otra azotea y nos tirada en el suelo. Milagrosamente lo logre, caí en la otra azotea sin caer al vacío aunque casi si paso. Corrí por la azotea, hasta el otro lado donde había una escalera contra incendios. Dando una mirada al suelo, vi que no habían hombres con armas. Baje las escaleras rápidamente, aunque resbale y termine sentada en el suelo.

Aguantándome el dolor, empecé a correr por los callejones, luego de tres vueltas estaba perdida. El sol estaba a punto de ocultarse lo cual daría la oportunidad de que los vampiros salieran a perseguirme y ellos no son simple humanos que no me encontrarían. Di vueltas como loca intentando encontrar por donde salir, pero no encontraba salidas.

Estaba entrando en pánico, cuando una figura salió de la nada apuntándome con una estaca de madera. Grite asustada, y el vampiro se detuvo antes de atravesarme con la estaca.

-¿Sofía?- pregunto una voz conocida

-¿Paul?- dije entre aliviada y temerosa

-¿Qué diablos haces aquí?- dijo confundido y luego entendió- Tu hiciste eso en la guarida- me imagino que a guarida, se refiere al edificio

-¿Vas a matarme?- pregunte temerosa y evitando llorar, pero mi voz  me delato. Paul gruño y tomo mi mano, guiándome por los callejones

-Ven, sígueme- me deje guiar, porque algo me decía que Paul estaba intentando salvarme el pellejo

Dimos más vueltas por los callejones hasta dar con una salida que daba al lugar por donde entre al inicio.

-Corre calle arriba y no pares hasta que estés en algún lugar meramente poblado- nubes negras empezaron a formarse rápidamente y la lluvia comenzó a caer- Voy a crear la tormenta para que tu rastro se pierda. As lo que te digo- yo asentí. Paul se alejó de mí y volvió a sacar la estaca. Me iba a lastimar de verdad. Dio un suspiro y luego se apuñalo a si mismo con la estaca.

-Paul- dije intentando acercarme. La lluvia ya me tenía totalmente empapada

-No me toques- dijo Paul- Vete Sofía, sino no habrá nada que pueda hacer- yo dude- Muévete

No volví a dudar y salí corriendo calle arriba. La lluvia me golpeaba directamente en el rostro, pero eso no me detuvo. Corrí hasta llegar a un bar que no lucia muy seguro, pero parecía estar lleno de persona. Quizás no me matarían rodeada de gente o ¿sí? Me senté en una banca fuera del bar, con el agua cayendo sobre mí. El guardia de seguridad me miraba esperando que hiciera algo, pero no se acercó a preguntar porque una chica de 17 años estaba sentada en una banca bajo la lluvia  entrada la noche.

Toque mi bolsillo buscando mi celular para llamar a alguien que me viniera a recoger, pero no encontré nada y luego recordé que lo había dejado en casa

-Mierda- dije. En la última media hora había dicho mucho esa palabra

Lo único que encontré en mi bolsillo fue un par de dólares y unas monedas. Al parecer también perdí un poco de dinero en mi astuta  escapada. Bueno aun tenia las monedas. ¿a quién llamaría?¿ ¿Julie? No, me acosaría con preguntas. ¿Luna? No, no estaba lista para contarle sobre su hermano. ¿Angelina? A ella no le puedo mentir ¿Celeste? Se extrañaría de esto. Solo me quedaba una sola persona, camine hacia el teléfono público que había a las afuera del bar. Marque el número que conocía de memoria.

-Hola- dijo la voz masculina

-Hola ¿Carlos?- dije intentando controlar mi voz

-¿Sofía?- pregunto confundido

-Carlos, necesito un favor- calle por unos momentos- Necesito que me pases a recoger, por favor

No escuche nada por un momento y de verdad estaba pensando que me había cortado

-¿Carlos?

-Dime la dirección- dijo rápidamente

-Barrio 34, en el bar...- mire el título del bar e hice una mueca- “Dulzura”

-Voy enseguida. No te muevas.

-Está bien- Carlos colgó y yo volví a sentarme en la banca

Espere por diez minutos, en los cuales un borracho salió del bar y se acercó a mí. El guardia seguía viendo hacia acá y mucho más ahora que borracho me estaba acosando.

-Eres muy linda- dijo con voz patosa. El hombre ni siquiera era guapo. Debía tener 30 años, tenía pansa y una barba como de una o dos semanas. Se parecía al de que paso ayer.

-Hmmm gracias- dije incomoda. Alejándome de él. Él se acerco

-¿Qué haces tan solita?- dijo intentando tocarme, pero rápidamente le tome la mano y se la torcí más fuerte de lo que debía

-Nada- dije soltando su mano y empujándolo. Él se tambaleo y eso que incluso estaba sentado

-¿Oye?- dijo enojado. No parecía feliz con lo que había hecho. Esperaba que no se atreviera a pegarme, porque él saldría perdiendo. Es un humano y encima esta borracho. Lo destrozaría en menos de un minuto- ¿Ven conmigo?- dijo rudamente. Técnicamente ya me estaba preparando para propinarle un buen golpe.

-Aléjate de ella- dijo la voz de Carlos frente al chico. Carlos no lucia feliz, tomo el brazo del borracho y lo levanto para luego alejarlo de mí. Yo me levante y me coloque detrás de Carlos

-¿Quién te crees que eres?- dijo el borracho moviendo la botella en el aire enojado

-Su novio- dijo fríamente. Mire sorprendida a Carlos- Y si no te vas a ahora, seré el que te deje sin poder caminar.

Carlos era más alto que el hombre, por lo cual el “Hombre” se sintió intimidado y dio media vuelta para volver al bar. Carlos se giró y me miro haciendo una mueca. La lluvia ya había desaparecido, pero yo aún seguía totalmente empapada. Carlos se quitó su chaqueta y me la tendió.

-Toma, te debes estar congelado

-Gracias- la tome, me quite mi abrigo de deportes empapado y me coloque la caliente chaqueta de Carlos. Olía totalmente a él.

-Ven, vamos- el me guio hacia el auto abriéndome el auto, para que entrara. El subió y coloco inmediatamente la calefacción.

Encendió el auto y salió del espantoso estacionamiento de ese bar. Tuvimos en silencio un rato hasta que Carlos hablo.

-¿Puedo saber qué hacías en ese bar?- dijo con curiosidad

-No es nada de lo que te debes estar imaginando-dije mirando los viejos edificios desaparecer

-¿Entonces que viniste a hacer hasta acá?

-Ejercicios- medio mentí

-Existen gimnasios sabes- dijo burlonamente. Oh, era mi Carlos. Lástima que mis nervios no me dejaban disfrutarlo

-Muy gracioso – él rio levemente, pero no dijo más nada

 Cuando  entramos en el área urbana, me sentí relajar en el asiento.

-¿Te llevo a casa?-pregunto Carlos, casi volviendo a la actitud de antes

-Hmmm- me gire distraída- Esto sí- el asintió y el resto del recorrido fue en silencio

Llegamos a nuestra calle y Carlos aparco frente a mi entrada. Hice una mueca, porque de verdad no quería recorrer el tramo hasta la casa sola.

-Gracias por traerme Carlos- dije intentando quitarme su chaqueta

-No, quédatela- dijo evitando que me la quitara, alargando su mano y colocándola en mí brazo. Vi hacia donde estaba su mano. El inmediatamente la aparto. Yo quería sentir más ese toque- ¿Te puedo hacer una pregunta?- dijo mirando a través del vidrio, como intentando analizar algo

-Claro

-¿Por qué me llamaste a mí?

-¿Por qué no hacerlo?- le respondí

-¿Debes de verdad preguntarlo?- dijo viéndome fijamente. Yo suspire resignada

-Porque eras el único que me recogería sin cuestionarme o preguntarme exactamente él porque estaba ahí. Además una vez me dijiste que podía contar contigo para lo que fuera

-Si lo dije- susurro- Así que no estabas haciendo ejercicios- yo me reí, pero no respondí. Me acerque a él y le deje un beso en su mejilla

-Adiós Carlos y gracias por todo- salí del carro, sin esperar respuesta y camine hacia mi casa.

Gracias a Dios, en todo el camino hasta la puerta no me encontré con nadie. De verdad esperaba que media población vampírica viniera a buscarme, para llevarme y luego matarme, pero nada sucedió.

Entre a la casa y todo estaba silencioso, pero me vi bombardea por la furia de mi hermano una vez entre en la sala.

-Dime que no es cierto que es has estado viendo a Eric, el vampiro, durante el último mes- dijo Christian furiosamente

Oh no, estoy en serios problemas.

Capítulo 57: De Bueno a Malo Capítulo 59: Defendiendo al enemigo

 


Capítulos

Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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