De Bueno a Malo
Cuando estuve dentro de mi carro e intente encenderlo, este no encendió. Volví a intentarlo, pero nada. No respondió. Lo intente tres veces más, pero no sucedió nada. Retomando la frustración que y casi había perdido, me baje del auto y abrí la parte de adelante del carro.
Admito que estando aquí parada, mirando el interior de mi auto, me sentía totalmente fuera de lugar. O sea, con mucho distinguía dos partes, el motor y la batería. Soltando un sonoro suspiro, saque el celular del bolsillo de mi chaqueta y le marque a mi hermano.
-Hola- contesto
-NECESITO TU AYUDA- casi grito al teléfono- Mi auto murió, no sé qué sucede. No enciende y yo no sé nada de autos.
-Espera, calma- dijo Christian- ¿Dónde estás?
-En la escuela
-Bueno, voy a llamar a los del seguro, para que mande una grúa y se lleven al taller. Tú en cambio deberías pedirle a alguien que te de un aventón
-¿Y dejar mi auto solo?- dije casi con pánico- Oh no, yo me quedo aquí hasta que la grúa llegue. ¿No puedes pasar a recogerme?
-En 10 minutos entro a hacer un parcial y no sé a qué hora salga. Llama a papá
-Tiene una reunión. No va a poder
-Bueno, ve pensando cómo te regresaras. Lo siento, me tengo que ir. Si hay algún problema, llama.
-Está bien- dije resignada- Adiós- y corte la llamada
-¿Problemas con el auto?- casi pegue un salto del susto. Frente a mi estaba Paul, pero estaba solo. Mire hacia todos lados, esperando encontrar a Marian escondida en algún lado- Ella se fue. Iba a salir con Félix
-Pues supongo que debes estar celoso. Te está reemplazando- dije intentando sonar cruel. Él en cambio se encogió de hombros
- Somos como hermanos para tu información- dijo restándole importancia- Si ella es feliz, yo soy feliz
-Como odio esa frase- dije en un susurro. El por supuesto me escucho, claro, también tenía súper oído
-¿Qué sucede? ¿No enciende?- yo asentí
-Y yo soy la peor mecánica del mundo- el rio y se acercó más a mí y a mi carro
-Si quieres le doy una ojeada. Se de carros y otras cosas- dijo dándome una mirada coqueta e intentando tocar unos cables en mi carro, pero solo recibió un golpe con mi mano, por intentar tocarlo
-Ni se te ocurra poner tus manos en el- dije duramente, él se alejó, alzando la manos inocentemente
-Ok…- dijo divertido- yo solo quería ayudar
-Gracias, pero una grúa viene en camino. Así que ahórrate esos trucos de “Yo sé de mecánica” está muy usado. No entiendo porque todos los chicos malos, saben mecánica. Y esto no es un libro, no esperes que me enamore del chico malo, asocial
-Estas enamorada del chico malo y asocial- dijo señalando hacia Carlos, que miraba fijamente hacia acá
-Él no es malo- dije en su defensa
-Nunca lo he visto ser amable, con nadie más que no sea su grupito. Así que tal vez si entre en la categoría
-Eres desesperante- él sonrió divertido y se volvió a acercar
-¿Quieres que te de un aventón? ¿Tengo una moto?- dijo moviendo las cejas, para hacer énfasis en lo de moto
-Oh por dios y tienes una moto. Si, muy usado. Te puedo mencionar 5 chicos que ya han usado esa táctica en libros. Algo me dice que eres de los que lees libros de adolecentes para saber cómo conquistar chicas- él se rio fuertemente
-Eres tan divertida- se acercó más y acaricio con su mano mi mejilla. Su mano se sentía dura y callosa, sobre mi piel- ¿Te llevo?
Tome su mano y la aparte de mí.
-Gracias por la oferta, pero mi hermano viene por mí. Así que, vete con tu moto e intenta conseguir alguna chica en algún callejón- el soltó un silbido
-Cruel- dijo sin borrar la diversión de su rostro- Pero gracias por la idea- me guiño un ojo y empezó a irse- Recuerda, lo que te advirtió Marian. Se cuidadosa. Aún tengo que intentar conquistarte, y no lo puede hacer si eres una de ellos o si estas en una tumba- me quede fría, por sus sinceras y crueles palabras- Hasta mañana, Sofía
Y se fue camino, dejándome de piedra. Casi mecánicamente me senté sobre el pasto, rodeando mis piernas con las manos. La amenaza preventiva de Paul, se está repitiendo como un disco rayado en mi mente. No fue hasta que sentí el chillido proveniente de Julie, que reaccione.
-Soy feliz- dijo felizmente, sentándose a mí lado. Ella sonreía al cielo y admito que hasta yo me reí un poco
-¿Por qué?- dije intentando ocultar el temor de mi voz
-Le dije que si a Jim- ella me miro y me dio una gran sonrisa
-Felicidades- dije un poco más animada
-¿Qué opinas? O sea Jim es lindo. Rubio y de ojos azules, nos conocemos desde niños, somos buenos amigos. Una vez comió mi carne hecha de lodo cuando éramos niños- yo me reí ante eso- Creo que me gusta
-Pienso que es un buen partido. No hemos hablado mucho, pero parece un gran chico, pero…
-¿Pero?- ella me miro con pánico
-Es humano- dije dándole una larga mirada. Ella suspiro
-Lo sé, y créeme que lo he pensado, pero no puedo ir andando con todos los brujos del mundo. Además no es como si hubiese aceptado casarme con él. Solo dije que seriamos novios
-Y lo entiendo, pero y si comienza a sospechar
-Angelina y George llevan mucho tiempo juntos y lo llevan bien. Creo que Jim y yo lo podemos lograr
-No todos son iguales. Jim no es George. Quizás Jim sea más observador
-Bueno en caso de eso suceda, no tendré otra manera que terminar con él.
-Ojala no pase
-Ojala- ella miro pensativa hacia el frente, y frunció el ceño al notar mi carro aun con la tapadera arriba- ¿Qué le pasa a tu auto?
-No tengo la más mínima idea, simplemente no enciende
-¿Y qué vas a hacer?- pregunto
-Esperar a que la grúa venga a recogerlo y luego tomar el autobús
-Yo te puedo llevar- dijo animadamente Julie
-No tienes que salir con algún novio- dije moviendo las cejas
-No- dijo sonrojándose- Vamos a salir es el viernes. Creo que tendré que cancelar con Carlos- dijo con una mueca
-¿Con Carlos?- pregunte confundida
-Oh, su mama cumple el viernes y me invito a la cena- yo la miraba completamente sorprendida- ¿No lo sabias?- pregunto nerviosamente
-Si lo sabía, pero lo había olvidado completamente- dije haciendo una mueca- Ni tan siquiera tengo un regalo
-Bueno tienes hasta el viernes aun
-Si- dije pensativamente-¿Solo estabas invitada tú?
-Y Todd, pero Todd no puede ir. Así que supongo que serás tú y tu familia
-No sé cómo voy a aguantar la tensión durante toda la cena. Mis papas no saben nada de lo que sucedió con nosotros, pero su mama sí. Tienes idea de cómo voy a estar yo intentando parecer tener una relación normal cuando no lo hay
-Yo pienso que no será tan malo. Hoy vi un progreso en la cafetería- sonreí recordando nuestro pequeño momento
-Lo sé, pero creo que retrocedimos como… 10 pasos- dije recordando mi pequeño encuentro hace un momento con Paul que Carlos presencio
-¿Por qué? ¿Eric vino?- yo la mire sorprendida
-¿Qué? No. Me refería a…- estuve a punto de decirle sobre Paul, pero con eso tendría que explicar muchas cosas. Preferí no contarle- el comentario de George- dije rápidamente- De seguro debe pensar que de verdad estoy celosa
-Estoy segura que no piensa eso- dijo Julie- Félix es tu amigo y estas en todo tu derecho de preocuparte por él. No debería molestarse
-Bueno tampoco es como si le hubiese ido a preguntar- justo en ese momento una grúa entro en el casi vacío estacionamiento- Llegaron
Los dueños de la grúa me dijeron que ahora no podían decirme que tenía el carro, que de eso se encargaría el mecánico en el taller. Lo único que pude hacer fue sacar mis cosas y ver como se llevaban a mi carro. Cuando perdí de vista a mi auto, me gire hacia Julie, que no se había separado de mí.
-¿Aún está en pie lo de llevarme a casa?- Julie sonrió alegre, se acercó y enlazo nuestros brazos
-Claro amiga- dijo- Vamos a mi carro
Julie prácticamente me jalo hacia su carro, lo que no note hasta que llegamos fue que su carro estaba justo al lado del de Carlos. Carlos y Todd aún estaban ahí parados, por lo que Julie creyó que era bueno parar y saludar.
-¿Aun aquí?- dijo Julie parándose frente a los dos chicos. Carlos me miraba fijamente. Admito que esperaba hostilidad por parte de él, pero su mirada era como si intentara descifrar algo
-Yo estoy esperando a Celeste, se retrasó terminando un trabajo de computación- respondió Todd
-¿Y tú?- pregunto, señalando a Carlos. Carlos tardó en reaccionar, pero luego lentamente miro a Julie
-Le hacía compañía- dijo
-Ah bueno- dijo Julie ignorando la tensión que olía en el ambiente- Por cierto Carlos, no podré ir el viernes- Carlos frunció el ceño
-¿Por qué?
-Voy a salir con mi novio- dijo Julie casi dando saltitos
-¿Novio?- pregunto sorprendido- Le dijiste que si
-Sí- dijo Julie feliz y se le acerco- vieras…- comenzó Julie a relatarle a Carlos como había pasado todo
Yo me sentía incomoda a decir verdad, no sabía cómo actuar ni como hablar frente a él. Observe mi celular, y ya iban a ser las 4 de la tarde. Adiós dos horas de sueño. Mire hacia donde Julie charlaba con Carlos. Él parecía escucharla, pero a la misma vez no. El parecía estar pensando algo profundamente
-Sofía…- escuche mi nombre ser llamado justo a mi lado. Sorprendida me gire y vi a Todd que miraba también hacia donde estaba viendo hace un minuto. Me sonroje porque él me hubiese pillado observando a Carlos.
-¿Si?- pregunte centrando mi atención en Todd
-Te preguntaba qué había pasado con tu auto
-Oh, bueno, no estoy segura. El muchacho dijo que tal vez podría ser algún problema con los cables y por eso no encendía
-Es triste. Todos sabemos cuánto amas tu auto- dijo. Yo sonreí melancólicamente
-Sí. Bueno creo que tendré que pasar unos cuantos días como las personas sin autos- suspire sonoramente
-Si necesitas quien te lleve, puedo servirte de ayuda. Después de buscar a Celeste, puedo pasar a buscarte- yo sonreí
-Gracias. Te avisare cualquier cosa- el asintió en respuesta
-Vamos Sofía- dijo Julie tomando mi mano y jalándome haciendo énfasis en irnos- Adiós chicos, nos vemos mañana
Julie soltó mi mano y se adentró al auto.
-Eh… supongo que nos vemos mañana- dije sin saber muy bien que hacer- Adiós- me despedí y camine hacia el asiento de copiloto de Julie. Ella me miraba con una gran sonrisa.
-¿A tú casa?- pregunto
-Sí- dije mirando por la ventanilla, mientras veía las figuras de los chicos perderse
-¿Qué vas a hacer hoy?- pregunto Julie cautelosamente
-Debo hacer unos trabajos. ¿Por qué?- mentí. Ella se encogió de hombros
-Pensé en salir, pero ahora que mencionas trabajos, creo que yo también tengo un par atrasados- permanecimos en silencio un rato más, y luego Julie hablo- Sabes, no me molesta ser tu chofer, pero tal vez quieras pedírselo a Carlos.
Justo en ese momento llegamos a mi casa.
-Intentas nuevamente hacer de cupido- le dije en broma
-Por favor cariño. Yo soy cupido- dijo engreídamente- Pero considéralo- yo me reí
-Bien, ¿Quieres pasar?- ella miro hacia mi casa y le dio una mirada a toda en ella
-No lo creo
-Él no está- dije
-No importa- dijo rápidamente- Mejor me voy, pero gracias
-Bien. Hasta mañana Julie
-Hasta mañana, Sofía- dijo y luego salí del auto y camine hacia la casa
Cuando entre vi a mi mamá sentada en el sillón. Deje mi bolsa en el suelo y fui a sentarme junto a ella.
-Hola mamá. ¿Qué haces?- ella me miro y sonrió
-Unos nuevos bocetos. Debo crear una nueva colección para el próximo verano. ¿Qué tal?- ella me enseño un dibujo, de una muchacha con un vestido
-Me agrada. Yo lo usaría- ella sonrió más animada y siguió con su dibujo- Mamá, ¿Aun iremos el viernes a la cena de Victoria
-Claro, Victoria está muy emocionada por vernos. Bueno, técnicamente a ti y a tu papa. Dice que tiene años sin verlos
-¿La ves todos los días?
-Casi, almorzamos juntas. Aunque tengo un rato sin ver a su hijo. Aunque no creas que me he olvidado de ustedes dos. Aun pienso que son la pareja más hermosa del mundo
-Mamá…- dije sonrojándome
-Vamos Sofía, cuéntale a tu madre como van las cosas con Carlos. ¿Cuándo me dirás si tengo yerno o no?
-Mamá, él y yo somos amigos. Más nada. Créeme
-Tu no me engañas- dije señalándome con el lápiz. Ella iba a decir algo más, pero su celular la interrumpió- Luego hablaremos, tengo que enviar unas cuentas
-OK…- dije viendo como ella se paraba e iba hacia su estudio- Oh, por cierto, mi auto murió. Los del seguro se lo llevaron al taller
-¿Qué sucedió?
-No lo sé. Simplemente no encendió
-Bueno, puedes usar el viejo Volskvagen de tu papa- yo hice una mueca ante mención ese carro. Ella rio- Suerte
-Voy a salir en una hora. He quedado con los chicos en el centro comercial
-Está bien, diviértete- ella me sonrió y se fue a su estudio
Tome mi bolsa y subí las escaleras. Saque mi celular de mi bolsa y le marque a Eric.
-Llamas para cancelar- pregunto Eric, respondiendo a mi llamada
-No- yo me reí- Llamo porque estoy sin auto. Así que me preguntaba si me puedes pasar a recoger
-Por supuesto, en una hora estoy ahí
-Oh y Eric, espérame en el auto y no salgas
La siguiente hora la tome para darme un baño y ponerme ropa cómoda de hacer ejercicio. Eso me tomo media hora. La otra media la use para mirar televisión y acostarme en mi cama.
Cuando Eric llego, hizo justo lo que le dije que hiciera. Mi mamá estaba tan ocupada en su estudio, que lo único que me dedico fue un “cuídate”
-¿Dónde practicaremos?- le pregunte a Eric una vez en su auto
-Es un parque apartado, pero muy pocos van. Perfecto para lo que practicaremos.
No le pregunte más nada. Me dedique durante todo el camino a escuchar la música de los 80 que Eric tenia puesta.
Mientras avanzábamos por las calles. Observe los viejos edificios del Barrio 33, momentáneamente me tense, pero me relaje al saber que no estaba directamente ahí.
Eric condujo un poco más allá del Barrio 33, a un barrio más decente. Tal como Eric dijo, el parque estaba prácticamente desolado, a excepción de los dos ancianos sentados en una banca dándoles de comer a las aves.
-¿Cómo conoces este lugar?- pregunte mientras realizaba algunos estiramientos. Él hacía lo mismo que yo
-Cuando mi mamá enfermo, me gustaba ir a diferentes parques a pensar. Sabes eso me relajaba. Por todo eso de que los brujos estamos ligados a la naturaleza
-Creo a veces e sentido eso
-La naturaleza es nuestra mejor amiga. Siempre y cuando no sea usado para el mal
-¿Qué sucede si es usado para el mal?
-La magia ligada a la naturaleza es poderosa, siempre y cuando no entre en los límites de lo malo. Si ese equilibrio es roto, la magia no es tan poderosa en una bruja o brujo, lo cual ocasiona que cuando se use la magia debilite en su totalidad a la bruja o brujo. Sin ligamientos, esta magia debilitada es muy difícil de recomponer. Por lo que puede ocasionar que una bruja ya no sea bruja. Ahora te preguntaras como esto no sucede del todo. Bueno, algunas brujas “malas” buscan las maneras de recomponerla de otros medios y que estos las amplifiquen. Esos métodos son atroces, pueden ir desde sacrificios hasta absorber la energía de otros- yo estaba sorprendida por lo que me estaba enterando
-¿Cómo una persona puede hacer eso?
-Muchos brujos piensan que entre más poder, mejor son. No todos les buscan un uso adecuado a esa magia. Unos desean más de los que pueden. Entonces existen estas otras formas que ofrecen magia y muchas veces hasta más potentes. Es como con el dinero, muchos tienen mucho dinero, pero desean mucho más. Es casi la misma lógica para los brujos.
-Suena enfermermizo- dije
-Es supervivencia del mejor brujo
-¿Tu lo harías?- dije levantándome y parándome frente a él. Él me miro y frunció el ceño
-No- dijo rotundamente. Me miro fijo y yo le devolví la mirada. Admito que me sentía atrapada por sus azules ojos. Eran casi como si estuviera viendo el mar por primera vez. Me tuve que obligar a mí misma a quitar la mirada. Me gire y le dije
-¿Qué vamos a hacer hoy?- dije enfocando mi vista en algo que no fuera esos ojos azules
-Los movimientos que practicamos anteriormente. Mejoraremos tu técnica e intentaremos que tus movimientos sean más rápidos
-¿Ah que te refieres?- pregunte, volviendo a verlo, pero no fijamente
-Tienes ciertas habilidades de los vampiros. Tus sentidos están mejorados y tu velocidad y percepción ha mejorado también. Solo hay que pulirlo
-Bien- suspire- empecemos
Eric y yo estuvimos practicando durante alrededor de una hora y media. A diferencia de la vez anterior, Eric parecía exigirme más, sus movimientos eran fuera de lo normal. Y cualquiera persona que nos viera fijamente se daría cuenta que había algo que no era normal. Eric se movía fluidamente y casi con elegancia. Muchas veces sus movimientos o sus golpes, apenas y si me daban tiempo de evitarlo, pero más de una vez sus golpes dieron contra mi hombro y brazo.
Él me había dicho que mis movimientos necesitarían un tiempo para estar igual, pero que lo lograría; incluso teniendo el pequeño problema que mis habilidades son menos que las de él.
-Izquierda- decía Eric. Me moví, su puño paso a centímetros de mí- Derecha- dijo rápidamente- Izquierda- volvió a decir, y me volví a mover- Izquierda- en esa perdí la concentración y su puño conecto con mi cuello. Apenas fue leve, pero si sentí un dolor ahí donde golpeo
-Uh- dije en un lamento, llevando mi mano a mi hombro e intentando usar la magia para curar un poco el dolor
-Lo siento- dijo preocupado Eric, acercándose a mí y colocando su mano sobre la mía. Aún seguía usando la magia cuando él toco, me miro curioso y confundido. Sabía que él sabía que yo había usado la magia. Solo me encogí de hombros y me hice la que no sabía
-No importa. Sanara- dije- Esto… mmm… aun soy lenta
-Mejoraras- dijo acercándose y volviendo a tocar mi hombro. Esta vez no había magia- Tal vez deberías volver al gimnasio
-Insinúas que estoy gorda- dije tocándome mi panza. El rio y me miro. Sus ojos azules estaban haciendo un grandioso contraste con su cabello húmedo por el sudor
-No, estás perfecta. Me refiero a que tal vez debas ir para tener más resistencia.
-Tal vez tengas razón, tal vez evite estos dolores musculares que me provocan estas prácticas- dije tocando mi tenso cuello
-Quizás…- iba a decir, pero fue interrumpido por su celular- Espera
Eric se alejó y empezó a hablar por su celular. Intente ignorar su conversación usando mi celular; pero fue difícil de ignorar tomando en cuenta su desesperado “¿Qué?”. Asustada lo vi, y vi como tomaba sus cosas e iba caminando hacia su carro
-Esto… ¿Eric?- lo llame. Él se giró sorprendido y me miro. Luego colgó su celular y regreso a donde estaba parada
-Lo siento, Sofía. Era mi papá. Mi mama tuvo una pequeña recaída y la llevo al hospital… Yo…- dijo desesperado y nervioso. Estire mi mano y la coloque sobre la de él
-¿Deseas que te acompañe?- pregunte. El miro mi mano sobre la suya y luego me miro
-No- dijo rotundamente- Lo siento, pero no quiero que lo veas
-Oh no te preocupes- dije- Sera mejor que te vayas. Yo puedo pedir un taxi
-No puedo dejarte aquí. Ven te dejare en la estación de bus de la 34. Te será más fácil tomar un taxi
-Está bien- Eric prácticamente corrió hasta su auto, yo inmediatamente lo seguí y me subí a su auto.
Eric condujo rápidamente hasta la parada de la 34. Aparco y vi hacia la parada. Solo había dos señoras mayores.
-Diablos, debería llevarte a tu casa- dijo nerviosamente Eric
-Claro que no, debes ir a ver tu mamá- creo que recordárselo no fue muy bueno- me voy a bajar aquí, a esperar un taxi y tu vas a ir al hospital a ver a tu mamá- el me miro agradecido. Tomo mi rostro y dejo un beso en la comisura de mi labio. Yo estaba totalmente sorprendida
-Gracias Sofía-yo asentí y le di una sonrisita, mientras el rubor se extendía por mis mejillas- Llámame cuando llegues, me sentiré mejor al saber que estás en tu casa. Sana y salva
-Está bien- abrí la puerta y salí- Espero que tu mamá se recupere
-Gracias- cerré la puerta y me senté junto a las dos señoras. Le hice una seña con mano de adiós, me la devolvió y luego desapareció.
Dando un suspiro me acomode en el puesto. Estaba agotada y mi cuerpo pedía a gritos un baño y una cama. Toque el lugar donde Eric me había besado y fruncí el ceño. Eso había sido raro. Cerré los ojos un momento y luego lo volví a abrir. Se veían, desde donde estaba sentada, los viejos edificios del Barrio 33.
En mi mente comenzó a formarse una idea. Una mala, pero curiosa idea. Estaba aquí, a solo una calle del barrio 33. El lugar donde seguramente vive mi vampiro acosador. Diablos, la idea me estaba comenzando a gustar más. Me mordí el labio nerviosa y ansiosa. De verdad quería ir, y no había nadie intentando detenerme; a menos que las dos señoras lo impidieran, aunque lo dudo.
Mi entrenamiento aún no estaba dando frutos, sigo siendo muy lenta y poco fuerte. Aunque mi entrenamiento en magia había mejorado.
Al diablo los pensamientos coherentes. Yo iba ir ahí.
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