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El estaba virado cuando yo le dije eso. El se viro y me vio, se le notaba preocupado pero a la vez curioso; pero todos esos sentimientos eran opacados por una felicidad que reflejaba, era como si hubiera visto el sol por primera vez. Estaba casi segura que si le hubiese lanzado una piedra ni se molestaría, hasta estaba segura que me lo celebraría. Tal vez debería intentarlo.
-Este lugar es hermoso-dijo- ¿Cómo lo encontraste?
-Explorando- dije restándole importancia- Ven no has visto lo mejor-dije arrastrándolo
-¿Sabes? Te ves mas chica- dijo feliz
-¡Oh no! Con mi estatura no te metas- dije mirándolo severamente- y para que sepas mi altura es totalmente normal, aquí el que no es normal eres tú, mides dos metros
-1,97- dijo contradiciéndome, yo solo lo mire mal
-¡Shh!, Ven
Caminamos un poco y observamos la travesía del rio. Si el antes estaba feliz, ahora se veía sumamente contento.
-Bellísimo- dijo en un susurro
-Vamos, este no es el lugar- lo jale lo más fuerte que pude
Camine un poco bordeando el rio, pero luego vi el sendero que buscaba, esto tal vez tomaría algunos minutos
-no te da miedo dejar al bom bom negro solo en medio del bosque- me pregunto
-no-dije sin pensarlo- esta parte del bosque nadie viene además el auto tiene un sistema de seguridad último modelo, así que estará seguro
- me dirás a donde vamos-volvió a decir
-ya casi llegamos-le dije algo desesperada- deja de quejarte tanto
Al parecer decidió por quedarse callado, solo caminamos como cinco minutos mas y ahí justo frente a nuestros ojos estaba un bello lago, solo había un poco de tierra donde colocar las mantas pero era suficiente. El lago tenía el tamaño de una piscina rodeado de arboles, el agua se encontraba totalmente cristalina, era más que obvio que este lugar no había sido explorado por las personas. En Lake Blue además del rio, había también un lago; era casi 3 veces el tamaño de este, pero era bastante hermoso.
Carlos veía el lugar con los ojos totalmente abiertos, no había dicho ni una sola palabra desde que llegamos. El parecía un niño la mañana de navidad. El no hacía nada, no reía, no hablaba, ni saltaba ni nada; el solo veía el lago como si fuera la cosa más grandiosa en el mundo. Yo no iba a interrumpir sus pensamientos. Opte por acomodar la manta que traje sobre el suelo, una vez colocada como la deseaba, me senté en ella. Carlos seguía observando al lago, yo me dedique también a ver. Aquí me sentía en la naturaleza apenas comencé despejar mi mente y concentrarme en el lugar donde estaba; la alegría y felicidad que venía experimentando desde la primera vez que vine, era como un gran abrazo que te envuelve y te hace sentir borracha de felicidad y vida. Cerré los ojos y deje sentirme feliz; de seguro debería tener una sonrisa muy boba en la cara.
-Pensando en mi hermosa-dijo una voz en mi oído
Me asuste y abrí los ojos; ahí estaba el. Se veía hermoso, así mirándome intensamente
-No te creas tan importante-le dije, guiñándole un ojo- no es hermoso
-Si, mucho- dijo fijando la vista la vista en el lago. Yo me recosté sobre la manta y fije mi vista al cielo, al rato sentí que se acostaba al lado mío
-Es un lugar mágico, ¿sabes?, desde el primer momento que lo vi, sentí que este lugar era diferente a cualquier en el mundo. Yo jamás fui muy amante de el bosque y naturaleza; yo prefiero el sol y la playa- dije sonriendo- pero todo aquí es diferente es como si me atrapara y no me dejara salir.
Gire mi rostro hacia él y observe como me miraba; tenía esa mirada intensa que te atrapa; era como si él quisiera saber mis pensamientos o todo de mí; de repente se paro, tomo una manta y la coloco a la orilla del lago.
-Esta parte del pueblo me recuerda algo a Rusia-dijo pensativo
Me senté en la manta, y lo observe como miraba el horizonte. Entonces decidí recoger un poco la vasta de mi pantalón y me quite mis flats. Camine hacia él y me senté justo alado de él y estire mis piernas de modo que mis pies quedaban en el agua
-¿Qué haces?- dijo asombrado- El agua debe estar helada
-A decir verdad-dije mirando el agua- esta tibia
El me miraba como si estuviera loca; y yo estuviera haciendo esto para lastimarme. El estiro su mano y la acerco al agua. Apenas sus manos tocaron el agua, su cara fue de un total asombro y estoy casi segura de que dijo alguna palabra en ruso.
-¿Pero? ¿Cómo? Esto no posible; estamos en otoño. Esto debería estar helado
-No me preguntes-dije alzando las manos- son cosas de la naturaleza
-Definitivamente- dijo aun fascinado
- ¿En qué te recuerda a Rusia?
-¿Qué?- pregunto desorientado
-¿Que porque esto te recuerda a Rusia?- le dije explicándole lo mejor posible
-Esto… Porque en Rusia, en la finca de mí abuelo, hay un lago similar a este; mas grande y con menos vegetación obvio; pero amaba ese lugar- dijo con una expresión tierna
-Bueno, lo más parecido que tuve yo en Los Ángeles a esto, fue una piscina en el patio trasero con plantas falsas- dije- no era mi lugar favorito en el mundo, pero como me hacia feliz
El se rio de mi broma y yo solo fui capaz de acompañarlo.
-¿No te preocupa que tus papas se enteren de que su hija se haya fugado de la escuela, con un chico que apenas conoce?- dijo medio en broma y medio preocupado
-Pues no tanto, siempre he sido un poco rebelde y eso ellos lo aceptan-dije sin preocupaciones- además soy muy buena estudiante, como dije antes un día no va a hacer daño; y por lo del chico que apenas conozco, no creo que le haga mucho gracia pero no me dirán nada-dije encogiéndome de hombros- una vez me escape con unos amigos a las vegas- dije recordando- fue asombroso, hasta que la policía dio conmigo- suspire
-Dios, estás loca- dijo riéndose- tu papa no es un policía o un detective ¿verdad?
-¿Qué?- dije desconcertada- claro que no, el es arquitecto
-¡Uf!, que suerte, por suerte no tiene un arma- dijo aliviado, yo me rio un poco
-Yo que tu no me aliviaría mucho, estoy casi segura que tiene una en su despacho, y que es así de grande- le dije dramatizando el tamaño de la arma
El me vio con un terror marcado en cada fracción de su cara, voy a amar el día en que se conozcan; mi padre debe medir casi lo que mide el, pero el cuerpo de mi papa más parece el de un guardaespaldas o de esos gorilas que están a las afueras de las discotecas. Recordatorio: tener una cámara el día que se conozcan.
-¡Sukin syn!- dijo en ruso
- ya deja de maldecir o hablar en ruso- le dije algo fastidiada
-Lo siento, krasivya - dijo guiñándome un ojo- Cuando decías que eras buena en la escuela te refieres a como un ratón de biblioteca
-Si exacto, así mismo. Soy una nerd-rebelde
-Wao, eres la primera que conozco, tal vez deba tomarte una foto- dijo sonriendo- así mis amigos en Rusia me creerían
-Muy gracioso- dije sacándole la lengua.- Me pregunto que se sentirá meterse en el lago
-Nunca has entrado- me pregunto
-No, no he tenido la oportunidad- dije algo melancólica
-eso se puede arreglar- dijo dándome nuevamente esa sonrisa arrogante
Se levanto y antes de que me diera cuenta me tenia cargada en sus brazos, yo estaba sorprendida, mi rostro estaba a escasos centímetros del suyo, me sonroje y baje la mirada; el tenia esa mirada que decía “soy guapo, lo sé”; fue cuando me concentre mas y me di de cuenta que sentía sus músculos contra mi cuerpo, y que músculos.
-¡Oye!, bájame- le dije
-No, usted señorita va a nadar conmigo ahora mismo
No me había dado cuenta que había caminado hasta la parte más honda del lago y de un salto nos tiro a los dos. Sentí como mi cuerpo impactaba contra el agua, tuve que pensar rápido y contener la respiración. Cuando salí a la superficie vi como Carlos se moría de la risa.
-Eres un bruto- le dije salpicándole agua- que hubiese pasado si no supiera nadar
-te salvaría- dijo restándole importancia
-Idiota- susurre mientras volvía a salpicarle de agua-sorpréndete, el agua esta cálida
-Sip, todo un fenómeno- dijo tocando el agua
Luego de eso tuvimos casi una hora jugando como dos niños en el agua. Estar con él era divertido. El se le veía totalmente feliz, ahí dentro del agua. Era como si solo tener el agua, lo hiciera feliz.
-Vamos- le dije mientras descansábamos dentro del agua en la orilla del rio- ya debe ser medio día y a decir verdad tengo hambre
-¿Nos vamos?-dijo algo triste, como esperando que dijera “no, solo bromeaba”
-Sí, lo siento- le dije arrepentida- si quieres podemos volver cuando quieras solo dime cuando
-Está bien-dijo resignado- yo también lo siento, debes estar hambrienta y yo aquí quejándome- dijo preocupado
-Nada de eso- lo reconforte- ven salgamos y pagas el almuerzo
-Oye, eso no es justo- dijo fingiendo fastidio
No le respondí, solo me dedica salir del agua. Diablos, no me detuve a pensar en mi ropa. Mis jeans, sweater y chaqueta están mojados; hasta mi ropa interior lo está. Me congelare. Cuando ya estaba en la orilla, una brisa corrió y yo solo rodee mi cuerpo con mis brazos; el día estaba frio y mojada solo lo empeoraba. Sabía que Carlos había salido justo después de mí del lago; pero no sentí conmigo hasta que me abrazo por detrás.
-Te estás congoleando- no lo pregunto, solo lo afirmo. Hablándome al oído
Yo me vire y lo que vi me dejo sin palabra. El estaba ahí parado frente a mi sin sweater solo en jeans. Su cabello se veía mojado al igual que todo su cuerpo. Mi imaginación no hacia justicia ni cerca; su cuerpo estaba todo marcado “Joder, el hombre esta bueno”. Vi su cara y note que se había dado cuenta de que me quede viéndolo como si quisiera comerlo. Seguro estaba roja como un tomate.
-Ya ven bonita, déjame de mirar así. Te estás congelando
Yo lo mire un poco más y lo abrase por la cintura. No esta tan calientito como hubiese esperado, pero solo sentir su cuerpo abrazándome a mí era suficiente
-Demonios bonita, estas helada.
El me tomo de la cintura y sentí que me alzo, yo solo escondí mi rostro en el hueco de su cuello “que bien huele” pensé. El frio no me dejaba renegar en nada. Sentí que estábamos entre los arboles; él me bajo y sentí como se separo de mi. Vi como regresaba la orilla, en donde estaban las mantas y su chaleco. Bueno por lo mínimo él no se congelara.
Regreso con todas las cosas en su mano; aquí entre los árboles, tomo una manta y la extendió en el suelo. Ya todo acomodado se viro con su chaleco en mano y me dijo.
-Ven bonita quítate ese chaleco y ponte este- dijo mientras me extendía su chaleco
-¿Qué?- dije desconcertada- claro que no, te congelaras
-Nada de eso, póntelo- siguió insistiendo
-Está bien- dije a resignada-date la vuelta y cierra los ojos
-¿Qué? ¿Por qué?- dijo confuso
-Porque me quitare el chaleco y la blusa y no quiero que veas- dije intentado parecer ruda, pero el frio no me dejaba
-Está bien- dijo dándose la vuelta. Lo mire mal
-No confió en ti- le dije
-Oh por dios, que mujer- dijo mirando al cielo, como si fuera un problema- quítate la chaqueta
-¿Qué?- dije con los ojos abiertos
-que te la quites- un poco desesperado. Yo solo me quite y se la di. Vi como él la enrollaba y se la ponía en sus ojos y luego la amaraba detrás de su cara
-Contenta, ahora no puedo ver- dijo girándose- Rápido bonita
Yo me reí de la situación, también le di la espalda y comencé a quitarme la blusa, una vez en ropa interior tome su chaleco y me lo coloque. Me quedaba enorme y eso que él no parecía muy grande, pero las apariencias engañan. Subí el cierre hasta casi el cuello, no quería que el viera nada.
-Ya puedes quitarte eso de la cara- le dije, me sentía mucho mas calientita, con su chaqueta “su olor es delicioso”
El se lo quito, se giro y me vio. Su rostro mostro una sonrisa tierna, se volvió a girar y se sentó en la manta. Tomo la manta más grande y se la coloco alrededor de su cuerpo.
-Ven bonita, siéntate- dije, mientras palmeaba sus piernas
-¿en tus piernas?-le dije sorprendida
-Aja- dijo como si nada
-No lo hare- dije cruzando los brazos
-Ok, te congelaras ahí- dije encogiéndose de hombros- no podremos regresar al auto todo mojados. Debemos secarnos antes
-Está bien- dije mirándolo mal- espero que no toques nada
-No prometo nada- dijo guiñándome un ojo
Me agache y me senté en sus piernas. El me abraso con sus fuertes brazos, y me envolvía con la manta; yo solo recosté mi cabeza en su hombro. El no dijo nada, solo se dedico a abrazarme. Yo sentía en todo mi cuerpo una especie de cosquillo, el cual intentaba ignorar lo más posible.
-Esto es raro sabes- dijo mirándome- apenas nos conocemos, y míranos, en medio de un bosque abrazados y a mí ya me falta una prenda- dijo moviendo sus cejas, yo le propine un codazo- auch, eso dolió
-Te lo merecías- le dije- pero tienes razón; soy buena sociabilizando y todo eso, pero no dejo que las personas no se involucren conmigo. En la escuela solo tengo 3 amigas, y todavía no se qué tan leales son. Los demás solo están ahí porque me ven con dinero y todo eso. Que te allá traído aquí demuestra que eres diferente. Me caes bien y me gustaría ser tu amiga- dije mirándolo directamente a los ojos. En sus ojos un pequeño dolor por mi última frase, pero que oculto con una sonrisa
-Claro, amigos- dijo estrechándome más, “esto va a ser duro”- sabes tenemos algo en común. No confiamos en la gente; pero a diferencia de ti, yo soy más antisocial. Solo me junto con los que valen la pena, y créeme soy muy bueno juzgando a las personas- sonrió como si estuviera compartiendo una broma privada.
-¿Enserio?-dije sorprendida-no pareces de esos
-No-dijo levantando una ceja-Bueno mañana lo veras con tus propios ojitos-dijo mirándome fijamente
-dime una cosa-dije entrecerrando los ojos- así consigues chicas- él se rio por mi comentario
-Bueno bonita, yo casi no tengo que hacer nada para conquistar una chica. Ellas solitas vienen- dijo guiñándome un ojo
-Definitivamente tu amas coquetear con la chicas- dije riéndome
-¡Oh no! Bonita- dijo mirando al cielo- esto es solo contigo- dijo volviéndome a ver
Yo me sonroje; mi piel no era tan blanca, pero lo suficiente como para que se me marcara el sonrojo. Todavía sentía ese leve cosquillo en mi cuerpo, pero cuando volví a alzar la mirada, note que el cosquilleo se había ido.
-Bueno hermosa, son las 2- dijo mirando su reloj- así que nos vamos
Yo no me quería ir, el hambre había desaparecido por completo. Estar así entre sus brazos era sumamente cómodo. Me sentía como en casa.
-Bonita, ¿me escuchas?-me dijo al oído, con una sensual voz.
-¿Si? ¿Qué dijiste disculpa?
-Que cuando desees me puedes soltar- dijo con una sonrisita de lado
-¡Oh! Lo siento
Me levante y mi ropa estaba totalmente seca. Qué raro. El se levanto pero no soltó la manta, me imagino que para resguardarse un poco del frio, recogió nuestras cosas y emprendimos caminos devuelta al auto.
-¿Por qué te quitaste el sweater antes?- le pregunte
-Porque estaba mojada y si la tenía puesta me podía dar hipotermia
-Pero sin ella te podía dar más, el clima está bastante frio para andar sin ropa por ahí
-Bonita, soy de Rusia, ahí el invierno es duro. Para mí, en este momento, la manta es suficiente.
-Bueno este será mi primer invierno completo con nieve- le dije
-¿Nunca has visto la nieve?- me pregunto un poco asombrado
-Oh, por supuesto que sí, mis abuelos viven en Nueva Jersey y en navidad me gustaba ir, para ver la nieve, pero a la semana me devolvía a LA. Tanto frio y abrigo grandes no es lo mío
-Con que ese es el problema- dijo riéndose levemente- te acostumbras y más si tienes un cuerpo que de calor- sonrió y siguió caminando
Yo no quise comentar más nada. El camino al auto fue tranquilo, el se veía triste como si no quisiera irse, pero resignado, se subió. Jamás estuve tan contenta de sentir la calefacción del auto. El camino a casa fue tranquilo, logre enrollarme las mangas de la chaqueta de Carlos, para poder conducir mejor. Pronto llegamos al puente. Lo que faltaba del paseo me dedique en enseñarle los lugares a Carlos. Cuando llegue a la calle donde vivíamos, le pregunte si lo dejaba en su casa o si deseaba ir a la mía. Por supuesto el decidió que lo dejara en la entrada de su casa.
-Lo siento bonita, pero es tarde, y recuerda que iba a ir a la escuela a verla, no a ir a estudiar
-Cierto- reí bajando la mirada- estaba pensando, ya que no tienes auto y somos vecinos; tal vez te guste que sea tu chofer, es mejor que viajar en transporte publico
-Oh bonita, eso me encantaría- dijo sonriendo- Mañana te invito a comer pizza, por casi ocasionarte un resfriado
-Perfecto- sonreí- oh, cierto, aquí tienes mi numero y mi correo, por si necesitas algo
- Gracias bonita- dijo acercándose- Hasta Mañana Sofía- dijo dándome un beso la comisura del labio. Yo me sonroje
-Adiós Carlos- Le dije con una leve sonrisa
-Espera mi llamada- dijo sonriendo mientras salía del auto.
El emprendió camino hacia su casa, vi como se giro tomando el pomo de la puerta y me sonrió. Luego desapareció. Sonreía como boba. Que día, tal vez empezó mal, pero mejoro; pensé mientras estacionaba mi auto en la cochera.
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Hola, les agradesco a todos lo que leen y para que vean que no soy tan mala; les acabo de dejar un capi con imagenes y dos mas de la historia.
El ultimo capi es mas largo, para que así lean más :D
El proximo capitulo que subire sera un Pov Carlos. Donde conoceran la trama de la historia. este lo subiere cuando vea mas comentarios y votos, aunque sea dos más;)
sin más me despido y les mando muchos besitos:*
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