SAGA DINASTIA CULLEN I: El EsTiGmA dEl AmOr (+18)

Autor: Danisabel
Género: + 18
Fecha Creación: 04/11/2010
Fecha Actualización: 12/11/2010
Finalizado: SI
Votos: 8
Comentarios: 29
Visitas: 54771
Capítulos: 32

 

Jacob Black vizconde de Montieth es un hombre con un oscuro pasado, y se prometió que nunca cargaría a una mujer con ese estigma. ¿Qué sucederá cuando la mujer de sus más candentes sueños aparece ante él y se ve forzado a casarse con ella?.......

Es el primer libro de estas grandes historias de amor....


Esta historia no me pertence, es una adaptación de una novela romantica llamada Amar una sola vez de la serie de los Malory de Johanna Lindsey, los personajes son de SM... Gracias a mi querida amiga priscila por la excelente idea que tuvo de comenzar este proyecto y por ayudarme a subir cada cap


 

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Capítulo 6: HOLA EXTRAÑO

Ella estaba en el marco de la ventana y le miraba de una manera sorprendentemente directa. En su expresión no había ni timidez ni miedo, y su rostro era exquisito, delicado, en forma de corazón. Los ojos eran turbadores, oblicuos, ligeramente exóticos. Unos ojos azul oscuro en aquella preciosa cara, muy azules y muy límpidos, como cristales de color. Los labios eran suaves y carnosos, y la nariz recta y delgada. Un tupido cerco de pestañas oscuras enmarcaban aquellos extraordinarios ojos, sobre los que se arqueaban graciosamente unas cejas oscuras. El pelo era negro, como las alas del cuervo, y rodeaba su cara en apretados ricitos, dando a una piel tan pura un reflejo de marfil pulido.

Esta mujer cortaba el aliento. Y la belleza no se reducía a su cara. Era pequeña, es verdad, pero no había nada infantil en su figura. Unos firmes y jóvenes pechos se apretaban contra la leve muselina del vestido rosado. No era un vestido muy escotado y se detenía antes de llegar a ser provocativo, pero, de algún modo, era lo más tentador que él había visto en Londres. Hubiera querido bajar un poco la muselina rosada y ver saltar libres a aquellos preciosos pechos. Sintió otro sobresalto, porque su virilidad se erguía en contra de su voluntad. ¡Dios, desde su primera juventud no había perdido el control de este modo! Desesperado de no poder controlar nada, buscó algo, cualquier cosa que decir:

-Hola...

Su tono implicaba ¿En qué me he metido? y Nessie sonrió, sin pensarlo.

Él era espléndido, sencillamente espléndido. Y no se trataba sólo de su cara, aunque era notable. Tenía un magnetismo sexual que desconcertaba. Era incluso más apuesto que el tío Edward, a quien siempre había considerado como al hombre más hermoso y atractivo del mundo.

La comparación era tranquilizadora. Él le recordaba al tío Ed, no sólo por la estatura y el aspecto, sino también por la forma en que sus ojos la examinaban. Su boca se torció hacia arriba, aprobando. Con frecuencia había visto a su tío mirar de aquella manera a las mujeres.

Bueno, este hombre era un sinvergüenza, se dijo. Sólo un hombre de este tipo podía ser capaz de raptar a su querida en el umbral de la casa de otro hombre. Quizás se había puesto celoso pensando que ella y el tío Edward eran... oh, la situación era divertida de verdad.

-Hola señor -dijo Nessie traviesamente- Ya empezaba a preguntarme cuando ibais a darte cuenta de el error…

-Me estaba preguntando si de verdad he cometido una equivocación. No parecéis ser un error. Más bien sois algo que no me vendría mal para un cambio.

Rápidamente cerró la puerta y se apoyó contra ella, y los hermosos ojos oscuros la recorrieron audazmente de pies a cabeza. Por cierto no era muy seguro para una muchacha, estar a solas con un hombre de este tipo, y Nessie se daba cuenta. Pero, por algún motivo, cuya profundidad no podía medir, este hombre no le inspiraba miedo. Escandalosamente se preguntó si sería algo terrible perder con él su virginidad. ¡Oh, se le ocurrían de pronto cosas muy peligrosas! Miró la puerta cerrada y la elevada silueta de él cerrando esta única salida.

-Vamos, señor, espero que no busques comprometerme más de lo que ya lo has hecho.

-Lo haré si me lo permites. ¿Me lo permitiréis? Pensad con cuidado antes de contestar - dijo él, con una sonrisa devastadora- Mi corazón está en juego.

Ella río, divertida.

-Mentira. Los sinvergüenzas como usted no tienen corazón. Todo el mundo lo sabe.

Jacob estaba encantado. ¿Nada de lo que decía la desconcertaba? Lo dudaba.

-Me estas hiriendo, preciosa, si comparas mi corazón con el de Cullen.

-Jamás lo he pensado, señor -le aseguró ella- El corazón de cualquier hombre es naturalmente más constante que el de él. Incluso el suyo -terminó secamente.

¿Era posible que la querida de un hombre pudiera decir esto? Jacob no podía creer su buena suerte. Ni siquiera había parecido resentida por aquello. Simplemente aceptaba el hecho de que Cullen nunca iba a serle fiel. ¿Estaría ya madura para cambiar de amante?

-¿No sentís curiosidad de saber por qué te he traído aquí? -preguntó él. Porque estaba en verdad intrigado: « ¿Porqué no estaba ella perturbada?»

-Oh, no -dijo ella ligeramente- Ya imagino de qué se trata.

-¿De verdad? -estaba divertido, esperando alguna conclusión distinta, a la que ella hubiera llegado.

-Creísteis que yo era lady Eddintong -dijo ella- Y no queríais que fuera al baile de los Shepford, mientras usted pensaba ir y no perder una sola pieza. ¿No es así?

Jacob se sacudió.

-¿Cómo?

-¿Bailasteis todos los bailes?

-Ni uno solo.

-Bueno, debéis haberla encontrado allí… Oh, cómo me gustaría haber visto su expresión... -Se reía de nuevo- ¿Quedasteis terriblemente sorprendido?

-Sí... terriblemente -reconoció él. Se mostraba incrédulo. ¿Cómo demonios había ella reconstruido todo? ¿Qué había pensado cuando la transportaba escaleras arriba?

-Estoy en desventaja. Parece que te he dicho muchas cosas.

-¿No las recordáis?

-No con claridad -reconoció él, débilmente- Me temo que estaba bastante borracho.

-Bueno, en ese caso tenéis una disculpa, ¿verdad? Pero no dijisteis tanto. Me ayudó el conocer a la gente involucrada. ¿Sabéis?

-¿Conocéis a lady Eddintong?

-Sí. Pero no mucho, naturalmente, la he conocido esta semana. Y ella ha tenido la amabilidad de prestarme su coche.

El se apartó súbitamente de la puerta y atravesó la habitación hasta llegar a escasa distancia de ella. De cerca era aún más bonita. Ante su sorpresa, ella no retrocedió, sino que lo miró como si confiara en él enteramente.

-¿Quién eres? -preguntó él en un murmullo ronco.

-Renesme Masen.

-¿Masen? -Frunció el ceño, pensativo.- ¿No es ése el nombre de la familia del conde de Penwich?

-Sí, claro. ¿Le conocéis?

-No. Es dueño de una tierra contigua a la mía que hace años quiero comprar. Pero ese pomposo... no responde a mis demandas. Espero que no sea pariente suyo.

-Es lamentable, aunque lejana- Jacob rió.

-A muchas damas no les parecería lamentable ser parienta de un conde.

-¿De veras? Entonces es que no conocen al actual conde de Penwich. Me alegra decir que hace años que no veo a ese hombre, y dudo de que haya cambiado. En verdad es pomposo...

Él sonrió ampliamente.

-¿Quiénes son tus padres, pues?

-Soy huérfana, señor.

-Oh, lo lamento.

-Yo también lo lamento. Pero tengo por el lado materno una familia cariñosa, que se ha encargado de educarme. Y ahora, es justo que me digas quién es usted.

-Jacob Black.

-¿Cuarto vizconde de Montieth? Oh, he oído hablar de usted.

-Escandalosas mentiras, lo aseguro.

-Lo dudo. -Sonrió- Pero no temas que piense mal de usted. Después de todo nadie es tan malo como Ed, o su hermano Emmett incluso, y amo mucho a los dos.

-¿A los dos? ¿A Edward y Emmett Cullen? -Estaba totalmente anonadado- ¡Dios, no me dirás que eres también la querida de Emmett Cullen!

Los ojos de ella se dilataron al momento. Se mordió con fuerza el labio, pero no dio resultado. La carcajada estalló, pese a sus esfuerzos.

-No veo nada gracioso en esto -empezó a decir Jacob, con frialdad.

-Oh, pues hay algo muy gracioso, se lo aseguro. Ha creído que Edward y yo... ¡oh, es grandioso! Tengo que contárselo... no, es mejor que no lo haga. A él no le parecerá divertido. A veces los hombres son tan pesados... -Suspiró.- Bueno, él es mi tío.

-Si preferís llamarle así...- Ella rió de nuevo.

-No me creéis, ¿verdad?

-Querida señorita Masen...

-Lady Masen -corrigió ella.

-Bien, lady Masen. Quiero que sepas que el hijo de Carlisle Cullen, Benjamín Cullen, es íntimo amigo mío.

-Lo sé.

-¿Lo sabéis?

-Sí. Fueron juntos al colegio, aunque usted terminó unos años antes que él. Usted simpatizaba con él, cosa que no les pasaba a los otros. Por esto él le tomó cariño. Y yo también lo quise por hacerse amigo de él, aunque sólo tenía once años cuando él me lo contó y yo no le había visto nunca. ¿Dónde creéis que he oído hablar de usted, lord Montieth? El primo Benjamín hablaba y hablaba de usted cuando venía a casa de vacaciones.

-¿Entonces por qué no la ha nombrado jamás? -exclamó Jacob

-¿Por qué iba a hablar de mí? -preguntó ella- No me cabe duda de que usted y él tienen temas más interesantes de conversación que la de los niños de sus familias.

Jacob frunció el ceño, pensativo.

-Podríais estar inventando todo esto.

-Claro que podría.

Los ojos de ella chispeaban rientes. Demonios, era en verdad muy bella.

-¿Qué edad tienes? -preguntó él.

-¿Ya no está enojado?

-¿Acaso parezco enfadado?

-Oh, Dios, sí -sonrió- No puedo adivinar el porqué. Yo debería estar enojada. Y tengo diecinueve años, si tanto le interesa, aunque no deberías haberlo preguntado.

Él empezó a sentirse relajado de nuevo. Ella era encantadora. Ya casi no podía aguantar más. Quería abrazarla, pero debía recordar lo embarazoso de la situación en la que estaban.

-¿Es su primera temporada, Renesme?- A ella le gustó la forma en que él había dicho su nombre.

-¿Creéis entonces que soy quien digo ser?

- Supongo que debo creerlo.

-Parece que el hecho le desilusiona mucho -replicó ella con viveza.

-Si le interesa saberlo, estoy destrozado. -Su voz se volvió ronca y se permitió pasarle un dedo por la mejilla, con suavidad, para no alarmarla - No quiero que seas una muchacha inocente. Quiero que sepáis exactamente lo que digo cuando afirmo que quiero hacer el amor con usted, Renesme.

El corazón de ella empezó a latir más rápido.

-¿De veras? -murmuró. Se sacudió no debía perder el control.- Sí, claro, lo deseas - dijo bromeando-. Me ha parecido verlo en la expresión de sus ojos.

La mano de él cayó a un lado y sus ojos se entristecieron.

-¿Eres capaz de reconocer esa expresión?

-Oh, Dios, estas enojado de nuevo. -dijo ella con inocencia.

-¡Maldición! -exclamó él- ¿No puedes hablar en seno?

-Si me pongo seria, lord Montieth, los dos tendremos dificultades.

Sus ojos eran impenetrables. Había otra muchacha enteramente distinta bajo aquella efervescente superficie.

Nessie se adelantó, pasó ante él, llegó al centro de la habitación y, cuando se volvió para mirarle, la sonrisa de pilluelo y la chispa de la broma estaban otra vez en su lugar.

-Esta es mi segunda temporada y he conocido a muchos hombres tan incorrectos como usted. -le aseguró ella.

-No lo creo.

-¿Qué existan hombres tan irrespetuosos como usted?

-Que esta sea su segunda temporada. ¿Estas casada?

-Creéis que debo estarlo porque me presenté en sociedad el año pasado. Bueno, en lo que a mi familia se refiere, ningún candidato es bastante bueno para mí. Una odiosa circunstancia, se lo aseguro.

Jacob rió.

-Es una lástima que el año pasado yo viajara a las Indias Occidentales para inspeccionar unas propiedades que tengo allí. De quedarme aquí la hubiera conocido antes.

-¿Y hubierais pedido mi mano?

-Hubiera pedido... una parte vuestra- Por primera vez Nessie se ruborizó.

-Es usted demasiado atrevido.

-No tanto como me gustaría serlo.

«Oh, de verdad era un hombre peligroso», pensó Renesme. «Hermoso, encantador, perverso. Entonces, ¿por qué no le daba miedo estar a solas con Jacob Black? El sentido común decía que debía temerle.»

Le observó conteniendo el aliento cuando él avanzó acortando una vez más el espacio entre ellos. Ella no se apartó y él sonrió. Una venita latía en la base de la garganta de ella y él sintió un deseo arrollador de pasar por allí la lengua, sentir el latido.

-Me pregunto si eres tan inocente como afirmáis serlo, Renesme Masen.

Ella no podía ceder ante él, por más que él ejerciera toda su magia.

-Sabiendo quién es mi familia no creo que podáis dudar de mí, lord Montieth.

-No le ha escandalizado que la trajera aquí -estalló él-. ¿Por qué? -Le examinaba minuciosamente la cara.

-Oh, supongo que he visto lo divertido de la situación -confesó ella, pero añadió- de todos modos estuve un rato preocupada, cuando pensé que tío Edward podía descubrir dónde me habías traído y temí que viniera a golpear a su puerta antes que regresaras y me dejases libre. Hubiera sido toda una conmoción. Y no creo que hubiéramos podido guardar por mucho tiempo el secreto, y tal vez habrías terminado obligado a casarse conmigo. Y sería lamentable, porque no nos entenderíamos.

-¿Qué no nos entenderíamos? -dijo él, divertido.

-Claro que no -dijo ella con fingido horror- Yo me enamoraría locamente de usted, pero usted seguiríais siendo un sinvergüenza de mala reputación, y me destrozaríais el corazón.

-No cabe duda de que tenéis razón -suspiró él, siguiendo el juego-. Yo sería un marido atroz. Y, a propósito, es difícil que me puedan obligar a casarme.

-¿Ni siquiera en el caso de haber arruinado mi reputación? -La boca de él se volvió seria.

-Ni siquiera en ese caso.

Fue evidente que a ella no le gustaba la respuesta y él se enfado consigo mismo por ser tan innecesariamente sincero. La rabia contra sí mismo hizo que los brillantes ojos oscuros brillaran más, como si estuvieran iluminados por detrás con una luz antinatural. Renesme se estremeció, pensando cómo sería aquel hombre si de verdad llegaba a enojarse.

-¿Tienes frío? -preguntó él, viendo que ella se frotaba los brazos. ¿Se atrevería a rodearla con sus brazos?

Nessie buscó su capa y la echó sobre los esbeltos hombros.

-Creo que ya es hora...

-Le he asustado -dijo él amablemente- No era mi intención hacerlo.

-Creo que he podido darme cuenta perfectamente de cuáles son sus intenciones, señor -replicó Nessie.

Se agachó para ponerse los zapatos y, cuando se levantó, se encontró entre los brazos de él. Lo hizo tan rápidamente que la había besado antes que ella pudiera respirar, la boca de él olía a brandy, dulce, embriagador, Oh, ella sabía que iba a ser así, algo celestial. Nunca la habían besado con tanto sentimiento ni tanta osadía, había adaptado la pequeña figura de ella a la de él, dejándola que se sintiera por primera vez el estado de un hombre excitado.

Ella quedó sorprendida y excitada, y sus pechos cosquillearon al apretarse contra la casaca de él. ¿Qué era aquella otra sensación, tan profunda que surgía desde lo más hondo de ella?

Los labios de él recorrieron su mejilla, llegaron hasta su garganta, donde besó la venita palpitante, absorbiendo la piel con la boca, chupando muy suavemente.

-No hagáis esto -logró murmurar Nessie…Aquello no parecía ser su propia voz.

-Oh, pero tengo que hacerlo, amor, de verdad... -la levantó entre sus brazos. No era nada divertido lo que estaba pasando ahora. Sus labios volvieron a rozar la garganta de ella y Nessie gimió.

-Dejadme, soltadme -dijo ella sin aliento- Benjamín le odiará.

-No me importa.

-Mi tío lo matarán.

-Habrá valido la pena- Estaba dicho.

-No dirás eso cuando veáis su arma en el campo del honor. Bájame, lord Montieth.- Jacob la depositó en el suelo lenta, cuidadosamente, haciendo que el cuerpo de ella se deslizara provocativo a lo largo del suyo.

-¿Entonces le importará...? La mantenía apretada contra él, y el constante calor de su cuerpo le perturbaba.

-Claro. No me gustaría verlo morir por una escapada inofensiva...

-¿Es así como consideráis la idea de que yo te haga el amor? -Rió, satisfecho.

- No me refería a eso, sino al hecho de traerme aquí. Tal como están las cosas, me costará un tiempo tremendo convencer a Edward de que debe olvidar el asunto.

-¿Piensas defenderme entonces? -preguntó Jacob suavemente.

Nessie se apartó, porque no podía pensar claramente si su cuerpo estaba cerca del cuerpo de él. La capa se había caído y él la recogió galantemente y se la entregó, con una inclinación.

Ella suspiró.

-Si Edward no sabe que es usted quien me ha raptado, no mencionaré su nombre. Si lo sabe, bueno, supongo que haré todo lo posible para salvarle la vida. Pero insisto en que me devuelvas ahora a él, antes de que haga alguna tontería, como por ejemplo, informar a los demás de que yo he desaparecido.

-Al menos me dejas la esperanza -dijo Jacob, sonriendo- Tal vez yo no sería un buen marido, pero me han dicho que soy un amante excelente. ¿Me tomaras en cuenta?

Lo miró con desagrado.

-No quiero tener un amante.

-Tendré que seguirla esta temporada hasta que cambies de idea. -la previno.

Y ella pensó que él era incorregible cuando, finalmente, la acompañó hasta la salida de la casa. Incorregible y tentador, muy tentador. Era mejor que el tío Edward se apresurara en convencer al tío Carlisle acerca de la necesidad de encontrarle un marido, porque Jacob Black podía representar muy bien la caída de una muchacha.

Capítulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE? Capítulo 7: DIOS MIO!... ¿ME VAN A DEJAR VIUDA ANTES DE TIEMPO?...

 


Capítulos

Capitulo 1: TU EGO ES DE GRANDE COMO EL TITANIC Capitulo 2: CONSENTIDA CAPRICHOSA Y DIVINAMENTE HERMOSA Capitulo 3: CAPRICHOS Capitulo 4: PROTAGONISTAS.. IMAGENES Capitulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE? Capitulo 6: HOLA EXTRAÑO Capitulo 7: DIOS MIO!... ¿ME VAN A DEJAR VIUDA ANTES DE TIEMPO?... Capitulo 8: Donde pongo el ojo pongo la bala!.. Ese Hombre es MIO! Capitulo 9: CAPITULO 8: DOS FAMILIAS UNIDAS CON UN MISMO FIN?. Mi destrucción! Capitulo 10: ¿QUE ES PEOR QUE SER CASTRADO AL AMANECER?... CASARSSE OBLIGADO Capitulo 11: LES PRESENTO A MI PROMETIDA? LADY MARIMACHO MASEN Capitulo 12: LES PRESENTO A MI PROMETIDO?. LORD ASNO BLACK VIZCONDE DE MONTIEHT Capitulo 13: EL SEXO ES EL UNICO DEPORTE QUE NO SE SUSPENDE POR FALTA DE LUZ? Capitulo 14: ME QUIERE ?. NO ME QUIERE? DESOJANDO MARGARITAS Capitulo 15: Y CON USTEDES UN CABALLERO PIRATA? EL CAPITAN HAWKE Capitulo 16: LO QUE ENREALIDAD ME AFERRA A TI Capitulo 17: YO JURO ANTE DIOS?. QUE ESTA SRÁ TU SENTENCIA DE MUERTE! Capitulo 18: LES PRESENTO A MI SUEGRA?.. LADY PAJARRACO BLACK Capitulo 19: DIBUJANDO AL DIABLO! Capitulo 20: ES UN PAJARO, ES UN AVION, NO, ES EL INFAME CAPITAN HAWKE... MI TIO! Capitulo 21: RENESME, NESSIE, NISSAN?.. ¿POR QUÉ DEMONIOS TANTOS NOMBRES?...... Capitulo 22: EL SEÑOR TERCO Y EL MISTERIO DEL CUARTO DE MÚSICA? Capitulo 23: Prefiero estar con otros hombres antes que contigo... por ejemplo tu hijo Capitulo 24: NO TE PERDONARE NUNCA, NUNCA, NUNCA... Y MENOS SI NO ME HACES EL AMOR Capitulo 25: AHORA LO SÉ, USTEDES SON PARTE DE MI ALMA!... Capitulo 26: NO SEAS CIEGO, AQUÍ ESTOY SOLO MÍRAME!!!! Capitulo 27: NO ES UNA FIESTA HASTA QUE SE QUIERE GOLPEAR AL AMANTE!! Capitulo 28: ESTOY LOCO, SI!!! LOCO DE CELOS. Capitulo 29: tu eres un bastardo, el es un bastardo, ellos son bastardos, yo soy bastardo, todos somos bastardos? ¿acaso importa? Capitulo 30: Las verdades duelen, solo cuando se las ocultan Capitulo 31: SOLO AMAME Capitulo 32: EMBAUCANDO AL AMOR

 


 
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