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Cena Con Amigas
Verde o azul, ese era mi dilema en estos momentos. Intentaba decidir que me iba a poner para la tarde-noche de chicas. Habíamos acordado en vernos a las 6:00 en la Plaza Flowers para cenar y charlar. Lo bueno era que tenia la seguridad que Julie y Angelina no me atormentarían con preguntan sobrenaturales y se mantendrían en las normas; ya que Celeste había aceptado acompañarnos. Observe nuevamente las dos blusas, la verde era manga corta y lisa, y la azul era manga larga y lisa. Observe el reloj y marcaban las 5:57 p.m. genial iba a llegar tarde. Tome la blusa verde y me la puse. Mis músculos aun se sentían agarrotados por la práctica del miércoles, y personalmente había decidido que si no seguía las practicas por lo mínimo entraría nuevamente al gimnasio. Retoque mi maquillaje, tome mi celular y mi dinero; y salí de la casa rumbo al restaurante.
Las calles ya estaban vacías, puesto que las mayorías de las personas habían salido del trabajo y aun era muy temprano para la vida nocturna de Lake Blue. La Plaza Flowers estaba ubicada en el centro de la ciudad rodeada de grandes y viejos edificios. La plaza constituía en un lugar donde había alrededor de 7 a 8 restaurantes, muy buenos en su mayoría. Lo único malo era que varias veces costaba mucho encontrar algún lugar para estacionarse. Lamentablemente muchas personas habían venido ha cenar, por lo cual los estacionamientos estaban casi llenos, pero por suerte encontré uno. Me baje y coloque la alarma del carro. Camine en silencio hasta el restaurante el cual Julie me había dicho.
Mamma Mia! Era un pintoresco restaurante de comida italiana. Era amplio y te daba la sensación de privacidad durante la cena. Debo admitir que ellos hacen los mejores ravioles que he comido. Entre al local y lo primero que sentí fue el olor a salsa y a especies. Una vez viaje a Italia con mi mamá y puedo asegurar que esto es muy parecido a Italia. Observe a las chicas ya sentadas en una de las cabinas del restaurante. Por lo visto era la última en llegar.
-Ya llegue- dije sentándome junto a Celeste. Me quite el abrigo y lo coloque en la silla- ¿Hacen mucho que llegaron?
-No- dijo Julie- Tuve que pasar a buscar a Angelina y Celeste. Y con Angelina tardamos más de lo necesario
-Debo verme bien para la discoteca- dijo Angelina acomodando su cabello
-Espera… ¿Qué?- dije confundida
-Bueno, estaba con Angelina y pensamos que tal vez sería bueno ir a la discoteca hoy. Así tendríamos una completa noche de chicas. ¿Qué dices?
-Pero porque no me avisaste, no vine para la ocasión- dije señalando mi atuendo
-¿Pero qué dices?- dijo Julie- Estas que ardes- alce una de mis cejas como diciendo enserio
-Julie tiene razón. Esa blusa realza tus atributos- dijo señalando a mis pechos- tus zapatos te hacen ver más alta y estas perfectamente maquillada para la ocasión- termino de decir Angelina
-¿Vamos Sofía, acompáñanos?- dijo Julie colocando los ojos como los del gato con botas. Iba a decirle que no, pero su mirada me conmovió y termine asintiendo
-Bien, pero no hasta muy tarde- dije
-Si- dijo Julie aplaudiendo alegre- ¿Pidamos?
Julie le hizo señas al camarero para que viniera. El chico era lindo, pero al parecer su atención estaba completamente en Angelina, pero ella lo ignoraba completamente. Cada una hizo su pedido, y luego el mesero se fue algo desilusionado por no obtener la atención de Angelina.
-Bien comencemos el día de chicas- dijo Julie- Comencemos con el estado sentimental de cada una. Ya saben cómo funcionan, a la que le toque hablar deberá responder todas las preguntas de las demás. Ahora- Julie saco 4 papelitos y lo coloco en la mesa- Escogan su turno
Cada uno alargo la mano y tomo un papelito. Abri el mio y decía “3” internamente agradeci no ser la primera.
-¿Quién saco el uno?- pregunto Angelina
-Yo- dijo Celeste- Bien comiencen con su interrogatorio
-¿Cómo van tu y Todd?- comenzó a preguntar Julie
-Bien- dijo Celeste simplemente
-¿Bien?- dijo Julie desesperadamente-por dios Celeste, llevan más de un mes juntos y todo lo que dices es “Bien”
-¿Qué quieres que te responda?- pregunto Celeste calmadamente
-No sé, detalles de su relación- dijo Julie
-¿Ya lo hicieron?- pregunto abruptamente Angelina. La familia sentada a nuestro lado con sus hijos nos miró mal por la pregunta de Angelina.
-Por Dios Angelina- dijo Celeste en un susurro, toda sonrojada-No todos somos conejos como tu- dijo aun en el mismo tono. Angelina en respuesta se rio divertida- Y la respuesta es no
-Bueno, otra pregunta- dijo Julie- ¿Ya conociste a sus padres?
-Si- dijo Celeste más calmadamente-Pero yo ya los conocía desde niña, digamos que la mejor respuesta seria que me presento ante ellos como su novia
-¿Y cómo lo tomaron?- les pregunte yo
-Están encantados que yo sea su novia- dijo con una radiante sonrisa
-Qué lindo- dijo emocionada Julie- ¿y los tuyos?- Celeste se rio levemente
-Ellos adoran a Todd, solo que no aun no saben si les encanta que sea mi novio. Ya saben, padres sobreprotectores- todas asentimos
-Lo bueno es que lo aceptan- le dijo Julie
-Sí, él único que me preocupa es Brody, su amigo- yo me tense ante la mención de él
-¿Qué pasa con él?- pregunte seria
-Es que creo que no está feliz con mi relación con Todd. Hace unos días se me acerco y prácticamente me obligo a que terminara con Todd- Oh, él no lo hizo- No lo entiendo. Siempre ha sido agradable conmigo y ahora pareciera que fuera la peor peste del mundo
-¿Se lo contaste a Todd?- pregunte entre seria y enojada por el ridículo comportamiento de Brody
-No, aun no se si contárselo. Es que aun no entiendo porque ese comportamiento ¿Por qué me obligaría a terminar con Todd?- dijo Celeste frunciendo el ceño por la confusión
-Porque está enamorado de tu novio- dije fríamente. Todas en la mesa me voltearon a ver con los ojos abiertos
-Sofía creo que te confundes. Todd no es gay- dijo Celeste
-Por supuesto que no lo es. Me refiero a que Brody es gay
-Es imposible, los conozco de toda la vida. Brody no es gay
-Yo sé lo que te digo. La próxima vez que se te acerque ignóralo y no se lo digas a Todd- dije muy seriamente
-Pero Sofía…- dijo Celeste confundida
-Solo hazlo Celeste- dije más rudamente de lo que esperaba- ¿Quién sigue?
Todas guardaron silencio unos segundos, y me miraban intentando descifrar el porqué de mi repentino ataque, el cual ni yo misma sabia de donde salía. Angelina se aclaro la garganta mostrando su papel que marcaba el numero 2.
La conversación fluyo en cómo iba la vida sentimental de Angelina. Decidí por mi misma callarme por unos minutos e intentar disminuir mi enojo; y las ganas locas de ir y estrangular a Brody. Durante todo ese rato me la pase jugando con mi vaso de té frio, pero incluso ahí no deje de tener un oído en la conversación. Según lo que relataba Angelina, su relación con George era estable, pero con ciertos problemas. Al parecer George estaba celoso de un compañero de laboratorio de Angelina, cuando menciono el nombre de “Riley” supe que se refería al defensa del equipo de futbol. Al parecer este chico estaba teniendo una especie de enamoramiento con Angelina y no hacía nada para ocultar sus sentimientos. ¿Lo peor de todo? Riley era brujo. Eso quería decir que cada vez que podía le recordaba a Angelina lo él podía darle, que George no. Tal vez el problema en todo esto es que George estaba comenzando a quitarse la venda de los ojos y estaba dando cuenta que todos les ocultamos algo, pero que aun no estaba presionando mucho. Su atención estaba completamente en mantener alejado a Riley de Angelina. Y eso consistía en taclear todas las veces que pudiera a Riley, y no me refiero a solo en el campo.
De pronto sentí lastima por Angelina. Ella amaba a George, y se que si pudiera le diría todo sus secretos. De cómo es una bruja, con poderes ligados a la naturaleza. De cómo vive en un mundo que vemos solo en libros y televisión. Pero la vida no es tan justa. Estoy cien por ciento segura que si Angelina va y le cuenta a George lo que es, él terminaría creyendo que está loca y no le creería. Una parte de mi quiere creer que si ella le cuenta él lo entendería y la apoyaría. Pero no todas las mentes no son iguales. Si hubiese sido una humana normal y algún día alguien hubiese venido y contado algo así, lo primero que hubiese hecho seria gritarle que le faltaba un tornillo. A veces los humanos referimos vivir en la ignorancia, a ver una triste realidad.
-¿Sofía?- dijo Julie, tocándome el rosto. Me estremecí y levante la mirada que estaba fija en el vaso de té
-¿Sí?- dije tranquilamente
-Te toca supongo, ya que yo soy la cuatro- yo la mire y asentí- ¿Así que cuéntanos como va tu vida amorosa?- dijo cuidadosamente Julie, como esperando que le tirara un tenedor en la cara
-Ni bien, ni mal. Supongo- dije calmadamente para que todas se relajaran
-O sea que tú y Carlos ya se hablan- dijo Angelina atreviéndose a profundizar en el tema
-Yo diría que no. Obvio que ya no me aplica la ley del hielo, ahora por lo mínimo dice “Hola” y “¿Cómo estás?”
-¿Aun lo quieres?- pregunto Celeste mirándome fijamente. Yo suspire resignada
-Sí, y tal vez hasta más. Me he dado cuenta que lo extraño. Extraño pasar las tardes con él, charlar, incluso que hasta discutamos por bobadas. Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta de lo boba que fui, solo necesitaba decir una palabra y nada de esto hubiese pasado. No hubiese sentido lo que sentí cuando lo vi hablando con Luna, porque hubiese sabido cuáles eran sus sentimientos. Es más incluso, en eso fui boba. No sé cómo se me ocurrió desconfiar así de él. Pero los sentimientos eran más grandes que yo. Así como el orgullo de él.
-El no es orgulloso- dijo Julie en su defensa- el solo necesita espacio para él, y además también quiere darte tu espacio. Él aun te quiere- ahí me di cuenta que fui una boba en tener celos de mi propia amiga
-¿Estas arrepentida de lo que hiciste?- pregunto Angelina
-Por supuesto, estoy arrepentida de ser tan cobarde y no enfrentar todo a tiempo. De haber sido tan cobarde e ir a intentar ahogar mis problemas con alcohol. De haberme subido a esa mesa y haber besado a tu hermano. Porque lo que trajo todo eso fue que lastimara a más de una personas. Y personas importante para mí- dije algo triste
-Yo estoy confiada en que tú y Carlos solucionaran todos sus problemas. – Dijo Celeste- Debe ver cómo te mira, cuando tu no estás pendiente. El amor se le nota en sus ojos e ignorarte lo tortura más a él que a ti- reí algo irónicamente ante lo dicho por Celeste
-Ya veremos Celeste- dije y volví a jugar con mi té
-¿Qué hay de Eric?- dijo Julie, como si nada. Yo me tense y pare el movimiento de mi mano con la pajilla. Levante la mirada y mire fijamente a Julie, preguntándome de porque saco el tema justo aquí como si fuera el más común de la tierra. El camarero llego justo en ese momento con nuestras ordenes, pero mi mirada nunca se aparto de Julie y Angelina. Cuando el camero se fue, fue Celeste quien hablo
-¿Quién es Eric, Sofía?- pregunto Celeste confundida
-Un amigo- dije simplemente
-Un amigo que ves muy a menudo- dijo Julie atreviéndose a hacer esa observación justo aquí con Celeste
-Es solo un amigo, Julie- dije seriamente. El enojo que ya había controlado estaba volviendo rápidamente- Todos podemos tener amigos
-Pero es que últimamente pasas mucho tiempo con él- dijo Angelina también como quien no quiere la cosa -Esperen- dijo Celeste- ¿Quién es Eric? ¿Lo conozco?
-No lo creo, fue a la fiesta pero no creo recordar haberlos presentado. Lo conocí un día en la biblioteca y no hemos mantenido en contacto. Como amigos- dije enfatizando el “amigos”
-Pero queremos saber porque ahora se ven más- dijo inocentemente Julie. El enojo y la magia estaban fluyendo a través de mí a niveles impresionantes- ¿Vamos no se vieron la semana pasada? ¿Cuéntanos?
-Basta Julie- dije fuertemente, levantándome de mi silla. Apreté fuertemente mis manos en puños intentando controlarme- Quieras creerlo o no, Eric y yo solo somos amigos. Deja de hacerte problemas en tu mente y de compartirlo con los demás. Así que con su permiso, debo ir al baño- dije al borde del abismo. Julie y Angelina me veían entre preocupadas, arrepentidas y asustadas. De seguro debo parecer el sol en persona, de la cantidad de magia que estaba fluctuando.
Rápidamente tome mi bolso y camine lo más rápido que pude hacia los baños. Por suerte cuando entre no había nadie, y pude cerrar la puerta con llave. Casi sintiéndome derrotada me deslice por la pared y me senté en el suelo colocando la cabeza entre mis piernas. Intente respirar pausadamente, pero mi cuerpo estaba a mil por hora, sentía la magia en cada extremidad de mi cuerpo y de cómo deseaba ser liberada. Volviendo a intentar calmarme, despeje mi mente e intente buscar algo que me relajara. A mi mente vino aquella tarde con Carlos antes de que me enterara que era una bruja. “Amo tus labios” había dicho y como después me menciono todo lo que más amaba de mi: “también amo tus hermosos ojos verdes-azulados, tu sonrisa. Amo tus sonrojos cuando algo te hace enojar o cuando te avergüenzas, pero mi favorito es cuando alguien te dice algo bonito te sonrojas mientras sonríes. Sabes que también amo, esa mirada tierna y cariñosa que tienes con las personas que quieres, me hace dar cuenta de lo buena persona que eres. Cuando te concentras en algo, tiendes a fruncir levemente el ceño, es algo muy adorable en ti. Y qué decir de cuando te enojas- comenzó a reírse por lo bajo- tus mejillas se sonrojan, tu ojos se vuelven oscuros y con la mirada eres capaz de dejar 3 metros bajo tierra a alguien” Pareciera que eso paso hace tanto tiempo, en un tiempo donde mi vida no tenía tantas complicaciones.
Recordar la voz de Carlos hablándome así, logro que me relajara. Pronto todo enojo y magia disminuyo hasta sentirme normal nuevamente. Gracias Carlos, hasta cuando no estás me ayudas. Dando un último suspiro saque mi cabeza de mis piernas. Solo para encontrarme el baño todo destrozado. El vidrio estaba completamente roto, el papel tapiz desgarrado, una puerta estaba fuera de lugar.
-Uh, oh. Esto será difícil de explicar- dije levantándome y tomando mi bolso. Intente retocarme el maquillaje en el espejo roto, aunque fue inútil. Ese espejo estaba inservible. Tome mis cosas y abrí la puerta para salir sigilosamente de ahí, para encontrar a Celeste a punto de entrar. Del susto salí y cerré la puerta para que Celeste no viera el desastre que hice.
-Sofía, estábamos preocupadas- dijo Celeste algo tímidamente. Si no estuviera tan concentrada en mi desastre hasta me hubiese reído- Las chicas están muy avergonzadas por su comportamiento. Ellas están de verdad arrepentidas
-¿Y por qué no vinieron ellas?- pregunte mirándola fijamente
-Tenían miedo de que si venían les terminarías lanzando un jabón en la cabeza- dijo Celeste despreocupadamente. Yo entendía a que le tenían miedo, y era a que mi magia se descontrolara y les hiciera daño
-Bien, volvamos a la mesa- dije con un suspiro. Caminando hacia las mesas
-Espera, quiero ir al baño- dijo Celeste señalando a la puerta del baño. Yo me acerque y aparte a Celeste de la puerta como si esta fuera la peor peste
-Los baños están vueltos un asco, créeme- le dije nerviosamente, ya que no quería que viera la decoración que le había hecho al baño- Vamos, mejor aguanta a la disco
-Sofía, dudo que los de la disco estén más limpios que esto- dijo soltando mi agarra y yendo hacia la puerta del baño. Usando magia bloquee la puerta para que no pudiera ser abierta. Cuando Celeste intento abrirla, la puerta no se movió, lo volvió a intentar y nada. Internamente solté un suspiro aliviada de la magia no funcionara
-No lo entiendo- susurro bastante bajo Celeste- Bueno creo que deberé esperar hasta la disco. Vamos regresemos- yo asentí y la seguí durante el camino a la mesa.
Julie y Angelina lucían miserables. Cada una jugaba con su propia lasaña y no hablaban. Cuando Celeste anuncio que habíamos regresado, las dos levantaron la cabeza tan rápido que estoy segura que eso luego le dolería. Me senté en silencio y comencé a comer mis ravioles, sin pronunciar nada. Las dos me observaron un rato mas como esperando que dijera algo, pero nunca dije nada. Resignadas cada una volvió a jugar con su comida; y así paso el resto de la cena. Posiblemente la noche de chicas había terminado.
Después de pagar cada una su plato, salimos del local hacia nuestros autos. Julie y Angelina habían estado susurrándose cosas desde que salimos. Había intentando escuchar que decían, pero Celeste me distraía cada vez que me rogara que las acompañara a la disco. Si, después de la cena había decidido irme directamente a mi casa.
-Vamos Sofía, no me puedes dejar sola. Sabes como son, andan deprimidas lo que quiere decir que beberán el doble. Vamos acompáñanos
-Celeste- dije rindiéndome de intentar escuchar a Julie y Angelina- Creo que lo mejor es irme para mi casa
-¿Y lo mejor para mi es dejarme con ellas dos solas?. Por favor, se una buena amiga y acompáñame- mire a Celeste, y se veía tan desesperada de que la dejara sola. Sabiendo que no podía hacerla sentir mal, termine aceptando
-Bien, pero si bebo y me choco será tu culpa- ella asintió emocionada de que la acompañara y un poco preocupada de que tal vez eso pasara- ¿La misma discoteca de siempre?
-No, las chicas habían mencionado ir a un club que abrieron en la 5ta avenida. Se llama “Passions”- Celeste comenzó a caminar hacia el auto de Julie- Te vemos ahí
-Ok- dije despidiéndola con la mano.
Seguí mi camino hacia mi auto, me subí y salí rumbo a la discoteca.
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Ahora el adelanto: -Primero que todo quiero decir lo siento. De parte mía y de Angelina. También, lamento si te hicimos sentir incomoda, pero estábamos preocupadas y no sabíamos cómo llegar a ti.
-Fue una artimaña muy sucia. Usaron a Celeste, para obtener un poco más de la verdad
-Lo sé y lo lamento. Estábamos preocupadas
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