Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
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Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 43: Afrontando Consecuencias

4 días. Esa era la cantidad de días que habían pasado desde mi “ruptura” con Carlos. 4 días en los que él no me hablaba, no se me acercaba, no me mira, no me sonríe. Nada, él solo simplemente me ignora. Las dos únicas palabras que me ha dirigido fue un lo siento, cuando accidentalmente dejo caer mi lápiz durante la clase de física. Eso fue toda la mayor comunicación que hemos tenido. Creo que por primera vez desde que lo conocí  estaba viendo a ese chico antisocial que decía que era.

El lunes cuando llegue a la escuela, él ya estaba ahí, pero no lo vi hasta la hora del almuerzo. Llegue primero para esperarlo y no fue hasta la mitad del almuerzo que apareció junto a Todd. Cuando intente acercarme, él me ignoro y camino rápidamente hasta la barra de comida. Todd se quedo a mi lado. Yo estaba perpleja por el comportamiento de Carlos y lo único que quería en ese momento era volver a mi casa y llorar.

-Lo siento Sofía, perdónalo, pero hoy no anda en su mejores humores- yo asentí conteniendo las lagrimas

-¿Te conto?- él se veía incomodo, pero asintió- ¿Celeste lo sabe?

-No, prefiero que tú se lo cuentes

-Gracias. Podrías decirles a los demás, que voy a la biblioteca, ha hacer tareas- el me miro tristemente, pero asintió

Y luego me fui de la cafetería y así habían pasado martes, miércoles y hoy jueves. El se sentaba en nuestra mesa, pero al otro extremo, donde solo hablaba con Julie y Todd. Angelina estaba enojada con él, y no lo soportaba. Sobra decir que ella estaba de mi lado. Celeste y George por otra parte se terminaron enterando, y no sabían a quien apoyar. Así que hacían lo mejor para mantenernos felices a mí y Carlos. Aunque era difícil, teniendo en cuenta que la conversación estaba más formada por George y Julie; y a veces por comentarios de Angelina hacia Carlos. Este por supuesto la ignoraba.

Félix era otro caso, no se despegaba de mí y no es que fuera de la manera maniática. Sino que era más como que andaba más cariñoso, más atento, y todos los días se sentaba junto a mí. Aun no comprendo cómo no se daba cuenta de cómo me molestaba y de mi estado de humor.

Luna y Josh simplemente nos ignoraban, aunque la había pillado hablando con Carlos un par de veces, pero de ahí mas nada. Por supuesto que Maggie y otras chicas ya habían notado nuestro distanciamiento, porque muchas se les acercaban a hablar y coquetear con él. Lo único que me daba consuelo es que le daba el mismo trato que me estaba dando a mí.

Aunque incluso se notaba la diferencia. El simplemente me quería sacar de su vida, ignorándome. Incluso hoy, después de la escuela fui a al supermercado y para mí mala suerte me lo encontré junto a su mamá. Él se sorprendió al verme, pero inmediatamente formo su máscara de indiferencia y se excuso con tener que ir a buscar algo. Victoria me miro con tristeza y me murmuro un leve “Adiós”, para luego irse tras de su hijo. Ella lo sabía y era obvio que apoyaba a su hijo.

Luego del incomodo encuentro compre mis cosas los más rápido que pude y regrese a casa. Y es estado desde ese momento encerrada en mi cuarto acostada llorando levemente. Ya estaba harta de llorar, pero no podía parar. Estaba harta que todos me miraran con tristeza. Ya estaba harta de sufrir. Me seque mis últimas lágrimas y mire a través de la ventana, desde que esto paso decidí dormir con las ventanas abiertas, para ver si lo veía en su ventana, pero no. Sus ventanas permanecían cerradas desde el dia del suceso.

Unos toques en mi puerta me sacaron de mis tristes pensamientos.

-Pase- dije mirando por la ventana

-Señorita Sofía, la buscan- rodee por la cama y mire a Nana

-¿Quién?

-Una tal señorita Luna- fruncí el ceño ante la mención de ella

-Dile que ya bajo- ella asintió y salió del cuarto

Me levante lentamente de la cama y me mire en el espejo. Me aspecto era espantoso, pero no iba a mejorarlo por ella. Con un suspiro salí de mi habitación. Cuando llegue abajo me encontré a Luna que miraba a Bruno fijamente. Este le devolvía una mirada recelosa. Ella me vio llegar y dijo

-Yo tengo un perro y el no me odia, pero me he dado cuenta que todos a excepción de él, me repelen

-¿Qué haces aquí?- pregunte de verdad confundida

-¿Tu hermano está?, porque su personalidad me enferma

-Él no esta- y lo decía enserio. El había salido hace media hora. Ella asintió y me miro- ¿Qué deseas?

-Decirte algo

-¿Decirme que?- pregunte fastidiada porque se anduviera con rodeos

-Que eres una completa idiota- frunci más el ceño si era posible por su insulto

-Si viniste a insultarme, te pido que te vayas por donde has venido

-Sabes-dijo ignorándome- Cuando el lunes ustedes llegaron a la escuela y se ignoraron. No lo tome tan enserio. Pensé que estaban peleados o algo así, pero cuando eso se extendió hasta hoy, sabía que ahí había algo más. Vine a casa de Carlos y lo encuentro todo malhumorado y después de unas cuantas groserías por parte de él me dice lo que paso. Se lo que paso en la fiesta, yo estaba ahí recuerdas. Cuando me acusaste de acostarme con Carlos. Te ignore porque estabas borracha, pero no sabía lo que iba a desatar entre tú y Carlos. Primero quiero aclararte que entre él y yo no hay nada. Te lo había dejado bien claro aquella vez que me salvaste. No pensé que volverías a sacar esas ideas locas tuyas, pero Carlos es como él hermano que…- ella se cayó y por su rostro paso una mueca de dolor, pero se recompuso rápidamente- Debes entender que yo amo a Josh y esa conexión que tengo con él es más fuerte de lo que tú crees. Además no debes andar creyendo todo lo que una arpía te dice.

-¿Qué quieres decir?

-Se que Maggie hablo contigo esa noche, y que tal vez fue ella con sus estupideces la que te llevo a terminar bebiendo

-Es que yo los había visto el día anterior abrazándose y luego al día siguiente los veo charlar animadamente.

-Y esos son motivos para acusarnos de dormir juntos- mi rostro se sintió caliente de la vergüenza por mi comportamiento- Lo hecho, hecho esta. No te voy a juzgar, una persona borracha comete cualquier estupidez créeme, pero no te apoyare ni a ti, ni a Carlos. Sus problemas los deben resolver ustedes dos, pero si necesitas una amiga puedes venir conmigo y entiéndelo de una vez por todas- yo no podía hablar, así que asentí- Un consejo, Carlos lo está pasando mal, él te amaba. Mejor dicho te ama y hacer lo que hace no le resulta fácil, pero sabe que es lo mejor. Por lo tanto no lo abrumes. Él necesita pensar, tanto como lo necesitas hacer tú- ella se levanto y coloco su bolso en su hombro y comenzó a caminar hacia la salida- Una última cosa, y quizás te suene bastante cruel. Si esto con Carlos no se arregla, posiblemente hayas perdido al único hombre que te ha amado de verdad- y luego retomo su camino saliendo de la casa.

Luna lo que hizo fue venir y abrir nuevamente la brecha en mi corazón. Lo más rápido que pude subí a mi habitación y me largue a llorar en mi cama por última vez. Era la última vez que iba a llorar. Llorar no solucionaría mis problemas. Si quería averiguar mis verdaderos sentimientos por él y recuperarlo. Debo volver a hacer la Sofía que era cuando me conoció. Aquella fuerte y decidida por las cosas que quería. Y comenzaría con dejarle claro a Félix nuestra posición.

A partir de mañana seria nuevamente Sofía y  le daría tiempo a Carlos. Con ese positivo pensamiento me quede dormida.

Lamentablemente esos positivos pensamientos no llegaron a mis sueños. Porque las pesadillas volvían.

Estaba en un lugar oscuro y para lo que me encantan los lugares oscuros. Nótese el sarcasmo. Pero si, estaba en un lugar oscuro. No veía nada, ni tan siquiera mis propias manos. Tanteando una pared comencé a caminar rogando que él suelo fuera todo liso y no tuviera aguajeros o algo parecido, pero cuando la pared se acabo y no encontraba donde apoyarme comencé a preocuparme. El pánico llego a mí muy rápido, y el miedo por las sombras se estaba apoderando de mí. Un viento frio, paso por la habitación desordenando mi cabello y poniéndome la piel de gallina. El viento volvió y juro que sentí como susurro en mi oído “Sofía”. De pronto una luz roja ilumino el lugar, mostrando un salón victoriano, como los que usaban en el siglo XVIII para los bailes.

El salón era redondo y con 6 entradas. La luz provenía de un simple foco que se encontraba en el centro de la habitación. No quería entrar, pero la oscuridad detrás de mí me asustaba terriblemente. Avance más, para sentirme segura con la luz, pero apenas entre alguien emergió de una de las entradas. Era humano e iba vestido con pantalón de tela, camisa blanca y saco. Iba vestido impecablemente, pero su rostro iba cubierto por una máscara que cubría de las mejillas para arriba.

-Sofía, querida, Sofía. ¿Cuánto días sin verte?

-Nunca nos hemos visto- le respondí a esta persona, aunque no estoy segura de porque

-No que tú te hallas dado cuenta- y comenzó a acercarse más. A medida que se acercaba pude llegar a ver sus ojos, pero la luz solo hacia que tanto su cabello como ojos se vieran negros- La dulce Sofía, he querido hacer esto hace tiempo

-¿Hacer que?- pregunte asustada

-Esto- y a una velocidad increíble llego a mí. Me sujeto del cuerpo de manera que no me pudiera mover. Me miro a los ojos y su color negro me hicieron caer un pozo sin fondo- No pondrás resistencia- dije tan suave y tan delicadamente que la orden se coló por cada parte de mi cerebro, haciendo querer obedecerlo. El aparto mi cabello dejando mi desnudo cuello a su vista. Me miro y sonrió y fue cuando note que su cara o la poco que veía se volvía más pálida, de un gris enfermizo, sus colmillos crecieron. Sus ojos se volvieron completamente negros, sin una pizca de blanco; su cabello comenzó a desaparecer y el poco que quedaba se volvía blanco y en sus manos comenzaron a formarse garras. Quería gritar, pero no lo hice hasta que sentí como hundía sus colmillos en mi cuello. Estaba siendo mordida por un vampiro y mi grito fue el que me saco de aquella pesadilla.

Cuando volví al mundo real, seguía gritando y eso asusto a Bruno que estaba durmiendo a mis pies. Encendí la luz de la mesita y me toque el lugar en mi cuello donde en mi sueño el vampiro me había mordido. Cuando toque el área la sentí húmeda y al ver mis dedos, ellos estaban manchados de sangre. Rápidamente me levante de la cama y corrí al baño para observarme en el espejo. Y lo que encontré me dejo de piedra. Justo a la mitad de mi cuello en el lado derecho, se encontraban dos pequeñas incisiones. En verdad si fui mordida por un vampiro.

El miedo me consumió, pero por suerte solo falta una hora para que amaneciera, por lo tanto decidí esperarlo despierta. Me negué a volver a verme en un espejo. Quería creer que cuando me fuera a bañar y me volviera a ver en el espejo no estarían. Bruno no se volvió a dormir, lo cual agradecí. Necesitaba sentir que alguien me cuidaba. Mientras esperaba que el amanecer llegara me puse a jugar tontos juegos en mi celular. Cuando el sol comenzó a asomarse por mi ventana, fui la persona más feliz del mundo. De un salto me levante de la cama y me metí al baño. Cuando me volví a ver en el espejo, las marcas desgraciadamente seguían ahí. Resoplando me metí dentro de la ducha, para poder desestresarme.

Con todo lo que me había pasado durante la noche, me había hecho olvidar el verdadero propósito de hoy. Comenzar de cero. Rápidamente me bañe, aunque fue difícil teniendo en cuenta las heridas en mi cuello, pero lo pude lograr. Tome unos jeans oscuros y una blusa lila de tirantes. Tome una chaqueta de jean en combinación con el pantalón y tome una bufanda morada para ocultar mis heridas. Podía curármelas, pero quería mantenerlas como recuerdo que del sueño se volvió verdadero. Una vez vestida, me calce en unos botines y fui a maquillarme. Lindo y justo para  dar la impresión de no estar triste. Oculte mis ojeras y maquille un poco la herida y créanlo o no, pero ya estaba cicatrizando. Solo había dos puntos morados en mi cuello. Una vez arreglada tome mis cosas y baje, para encontrarme la casa en silencio. Revise mi celular y eran las 6:25 a.m. aun era muy temprano para mis papas y para Nana, por lo tanto tome una galleta y un jugo de la alacena y escribí una nota diciendo que había salido temprano hacia la escuela.

Me subí a mi auto y emprendí camino hacia la calle. Lo que no esperaba es que cuando estuviera saliendo, me encontrara con Carlos también saliendo en su auto. El quedo detrás de mí y debo admitir que vi a través del retrovisor para ver su expresión, pero los vidrios polarizados de su carro no me dejaban. Cuando llegamos al primer semáforo, en vez de tomar el camino corto, tome el camino largo. Necesitaba hacer algo antes de ir a la escuela. Carlos por supuesto que no me siguió y tomo el camino corto. Suspire porque lo hiciera, porque no quería que me siguiera a donde iba a ir.

El puente para salir de la ciudad pronto estuvo ante mis ojos y sin dudarlo lo cruce. Iba a ir mi lugar secreto. Entre más me adentraba, sentía una felicidad incomprensible embargarme; y cuando aparque y todo se volvió mayor. Lo entendí. Eran la unión de mis elementos a la naturaleza. Ignorando esa felicidad momentánea me baje del auto, no sin antes cambiarme de zapatos, y me comencé a caminar hacia mi lugar feliz.

Aun no nieva, y es algo que de verdad agradesco, pero si es cierto que hay varia cantidad de hojas en el suelo. Después de tres tropiezos pude llegar a mi lugar feliz. Afuera el mundo se puede estar cayendo, pero aquí siempre va estar bien. No había ojos caídas en el suelo, el agua esta cristalina y aire puro. Como amaba este lugar.

Mire el agua y era la misma donde Carlos me había lanzado; luego mire hacia ese hueco entre los arboles donde me sente junto a él luego de que los quedamos empapados. Sonreí con melancolía y  coloque la manta que había traido en el suelo cerca del lago. Deje volar mis pensamientos, solo en cosas buenas que me habían pasado.

-Sabes- dije hablando conmigo misma- quizás ella tenga razón y soy una idiota, pero se que puedo cambiar y arreglar todo que daño- rei por esta idiotes de hablarme sola- recuerdo aquella vez que sin querer bese el novio de Cristal y ella se enojo conmigo. Luche por su perdón y al final lo logre. Es lo que quiero lograr otra vez- detrás de mi escuche las hojas crujir. Mire sobre mi hombro, pero no vi nada. Lo ignore porque de seguro seria algún animalito. Me recoste en la manta y mire al cielo despejado- Lo  tendre devuelta- y asentí al cielo

Me quede asi durante un rato, hasta que mi reloj marco las 7:20. Era hora de regresar a la realidad. Recogi mis cosas y regrese al auto.

Cuando llegue a la escuela aun faltaban 15 minutos para que empezaran las clases, pero no tenía muchas ganas de quedarme rondando por los pasillos, así que iría directo a mi clase. Me baje del carro y tome mis cosas y por primera vez en la semana Carlos estaba en los estacionamientos. Se encontraba junto a Todd y Celeste, pero el no les prestaba atención. Solo estaba ahí, recostado sobre su auto mirándome fijamente. Su intensa mirada, hizo que el valor con que me levante se fuera al desagüe  y termine bajando mi mirada y caminando casi mecánicamente hacia dentro de la escuela.

Una vez estuve sentada en mi puesto de la clase de historia, me sentí un poco aliviada. Un poco de fechas y grandes personajes de la historia despejarían mi mente.

15 minutos después todos empezaron a entrar y justo detrás de ellos, él profesor. Apenas comenzó a hablar sobre la mitología griega. Yo fui feliz

El resto del dia paso normal. La gente me miraba mas de la cuenta y creo que se debía a que después de días con una cara de tristeza extrema, yo estaba sonriendo. El almuerzo era la prueba de fuego. Si pasaba esto, pasaba cualquier cosa.

La cafetería ya estaba llena cuando llegue, pero pase directamente a la barra de comida donde tome un emparedado de pollo y un te frio. Cuando llegue a la mesa me sorprendí de solo encontrar a Carlos. “Vamos Sofía, tu puedes hacerlo. Demuéstrale que estas luchando”. Tome aire y con fuerzas recargas seguí caminando hacia la mesa. Coloque mis cosas en la silla que me sentaba en los últimos días, del otro lado de la de Carlos.

-Hola- lo salude cortésmente, mientras me sentaba y abría mi emparedado

-Hola- dijo Carlos.

Me quede de piedra. El me estaba saludando, luego de días de no dirigirme una sola palabra. Alce la mirada y lo encontré mirándome, pero no era la mirada que me gustaba. Aun su mirada era fría. El bajo su mirada y se volvió a concentrar en su comida. Yo hice lo mismo. Aunque ahora el ambiente era mucho más tenso de cómo sería si no me hubiese hablado.

Los chicos por suerte no tardaron en llegar y se posicionaron de la misma manera que todos los días. A mi izquierda Angelina y a mi derecha un puesto vacio que a veces llenaba Félix, después de ese venia Celeste y Todd. A lado de Angelina se sentaba George y seguido Julie. Entre Todd y Julie se sentaba Carlos.

-¿Qué tal el dia, Sofi?- me pregunto Angelina

-Bien- y le sonreí, dándole a entender que de verdad me encontraba bien. Ella me devolvió una sonrisa aliviada, de seguro porque había salido de mi estado de depresión.

Todos se enfrascaron en una conversación amena, sobre las clases de deporte. Sentí como la silla a mi lado era arrastrada y como colocaban una caja de chocolate en forma de corazón frente a mí. Parpadee mirando la caja de chocolates frente a mí. Mire hacia arriba para encontrarme a un sonriente Félix

-Esto… hmmm… ¿Qué es esto?- le pregunte confundida

-Una caja de chocolate, Sofía- y tomo asiento a mi lado. Mire la caja y fruncí el ceño

-Eso lo sé, Félix- dije algo hastiada. En la mesa me pareció escuchar una pequeña risa-Lo que quiero decir es ¿Por qué los trajiste?

-Es un regalo para ti- yo lo mire sorprendida

-Oh-fue todo lo que dije- No era necesario

-No hay problema- el me sonrió en una sonrisa que creí debía resultar coqueta

-Esto… alguna quiere- le pregunte a las chicas abriendo la caja de chocolate y ofreciéndole a los demás. Sé que es de mal gusto, pero  no quería que se hiciera ilusiones.

-Yo quiero- dijo Julie alargando su mano y tomando unos cuantos- El chocolate y yo somos buenos amigos en los últimos días- ya había mencionado que Julie ya no le habla a mi hermano y lo ignora completamente.. Angelina, George y Celeste alargaron la mano para tomar. Quedaron tres y le ofrecí a Félix que tomo 2 dejándome solo uno.

El almuerzo paso lentamente. Félix se pegaba demasiado a mí, y eso me resultaba algo incomodo. Cuando toco el timbre sentí que me quitaban un peso de encima. Fui la primera en pararme y en salir, excusándome con la excusa de que debía hablar con un profesor. Mi siguiente clase era ingles y fui la primera en llegar, pero no me molesto. Estaba en español y habían pasado 10 minutos desde que comenzó la clase. Yo me encontraba realizando unos ejercicios de gramática, cuando unos de los ayudantes del profesor Ávila entro en el salón.

-Señorita Thompson, tiene reunión del club de matemáticas- me sorprendí, por un momento se me había olvidado que estaba metita en ese club. Recogí mis cosas y seguí a Ice, como se llamaba la ayudante.

Al entrar en el salón de la reunión me encontré a varios  compañeros ya presentes. Entre ellos vi a Todd y senté junto a él.

-Hola Todd- era la primera vez en la semana que no lo veía junto a Carlos

-Hola Sofía- dijo amablemente- Hoy te ves bien

-Decidí quitar mi cara larga, eso solo logra que me salgan arrugas- él se rio y yo le sonreí

-Ya enserio ¿Te sientes mejor?- suspire y mire la mesa

-Creo, aun duele, pero quiero luchar y llorar todos los días no me hace bien

-Te entiendo y creo que es asombroso- el me sonrió y yo le devolví la sonrisa agradecida. En ese momento entro el profesor y mando a pedir silencio

-Hola chicos, sé que era la próxima semana que nos íbamos a reunir, pero como la guía académica se actualizo, ya podemos iniciar con nuestras prácticas. Mi objetivo es que estén listos para el concurso que se realizara antes de las vacaciones de invierno, pero antes de entrar en detalle quiero que le den la bienvenida a él nuevo integrante del equipo. Pasa Carlos

Mi  cuerpo se tenso ante la mención de él. No podía ser Carlos. Hay muchos Carlos, ¿Cierto? No puede… oh mierda, es él. Mi lucha interna termino en el momento en que él entro por la puerta

-Chicos este es Carlos Blinshed. Es el chico nuevo y este año nos ayudara a ganar en el concurso. Algunas palabras- Carlos se sobresalto, pero dijo

-Esto, estoy muy feliz de pertenercer a esto y espero que me acepten- fue todo y hasta parecía como si se hubiese aprendido lo que iba a decir.

-Bien, porque no te sientas en…- mire la silla libre a lado mio y maldeci por lo bajo

-Todd ¿Cambiamos?- el me miro y negó. Lo fulmine con la mirada  y mire nuevamente al profesor que observaba la habitacion.

-Junto a la señorita Thompson- genial- ¿Sabes quién es?- el solo asintió y camino hasta sentarse a mi lado. No dijo nada y poso su mirada al frente.

El profesor comenzó a explicar o que haríamos, los horarios de práctica y las cosas que abarcaría. Yo por supuesto no podía prestar atención. Era la primera vez en días que Carlos y yo estábamos tan cerca; y eso rompía mi concentración. Observaba fijamente al tablero, para poder evitar mirar a Carlos. Cosa que no logre. Mire un poco en su dirección disimuladamente y lo encontré viendo al frente fijamente con una mirada tensa y seria. La chaqueta que llevaba esta mañana había desparecido, puesto que el colegio tenía sistema de calefacción, dejando solo una camiseta que se ajustaba a sus brazos. Antes de que viera que lo estaba viendo gire mi cara nuevamente al frente, pero sin ver nada en especial.

La calefacción hacia una gran labor manteniendo el frio afuera, pero en estos momentos me estaba provocando un malestar muy grande. No había podido quitarme la bufanda, por las heridas. Heridas de las cuales casi me había olvidado todo el día. De pronto Carlos paso a segundo plano, y mi mente comenzó a rememorar lo sucedido en mi sueño. Lo sueños pueden llegar a ser tan vividos, pero los sueños no se pueden traer a la realidad. No logro entender como siendo mordida en sueño, haya despertado con las marcas de colmillos en mi cuello. ¿Es posible que algún vampiro se haya colado en mi habitación? Los chicos habían dicho que a los vampiros hay que invitarlos, ¿será posible que alguno haya sido invitado sin querer en mi casa?

El miedo se comenzó a apoderar de mí. En mi mente viajaba la forma del vampiro, sus ojos y en lo que se convirtió justo antes de morderme. De pronto ya no hacía calor, ahora sentía frio. Les juro que sentí un aire frio debajo de la bufanda, justo donde deben estar las marcas. Otro aire pasó por mi oído y sentí decir mi nombre. “Sofía” era la voz del sueño. Asustada me termine parando del asiento, haciendo que la silla hiciera un estruendoso ruido que rompió con el silencio del salón.

-¿Señorita Thompson está bien?- pregunto preocupado el profesor. No sé qué cara debería tener, pero no debía ser buena. Ya que todos me miraban preocupados. Incluso Carlos.

-Yo… si… es que sentí algo en mi pierna y pensé que era un insecto. Soy insectofobica- dije todo eso tan rápidamente y tan mal, que ni yo me creía mi mentira. Así que opte por otra cosa- ¿puedo ir al baño?- dije como si mi vida dependiera de ella

-Esto… si por supuesto- no espere que lo dijera dos veces y fui al baño.

Por suerte el baño estaba cerca del salón. El baño estaba vacío por suerte. Corrí hasta pararme frente al espejo. Me quite la bufanda y mire las heridas. No había heridas, solo dos círculos morados similares a unos moretones. Intente buscar alguna señal de haber sido mordida, cicatrices o lo que sea, pero no, solo dos moretones. Sintiéndome cansada me deslice por la pared hasta quedar sentada en el suelo. Como es posible que ya no tuviera nada. Yo lo había sentido, lo había visto; y antes de venir a la escuela aun estaban ahí. Esperaba cicatrices o algo parecido. No esperaba piel tersa con moretones. Seria posible que mi condición medio vampira acelerara la curación. He visto que pasa en televisión porque no en la vida real. Me toque el cuello y nada. Solte un suspiro y recosté mi cabeza contra la pared. De pronto me estaba sintiendo Lucy en Dracula. Solo que ha diferencia de Lucy yo estaba consiente de lo que me estaba pasando. Debía volver al salón antes de que se preocuparan los demás. Suspirando nuevamente me levante del suelo y fui a los lavamanos. Era imposible no ver esos moretones, pero aun me parecía increíble que no tuviera marcas. Tocando mi cuello, use magia y borre los moretones. Mi cuello volvia ser el mismo, pero debía investigar mas sobre los vampiros para saber si debía dormir de ahora en adelante con un collar de ajo en mi cuello.

Sali del baño y volvi al salón para encontrarme a Todd fuera de este con mi bolsa en las manos. También vi que mas alla se encontraba Carlos recostado a los casilleros.

-¿Qué sucedió?- le pregunte a Todd

-El profesor decidió terminar con la reunión y dijo que podríamos irnos a nuestras casas y no volver a clase. ¿Estas bien?

-Si ¿Por qué?

-Es que saliste toda apurada y asustada- mire hacia donde Carlos y vi que nos miraba fijamente- Me esta esperando a mí- dijo Todd al notar que veía a Carlos. Tome mi bolsa de sus manos y la coloque en mi hombro

-Estoy bien, solo que- intente buscar en mi mente algo que sirviera de excusa- estaba intentando usar magia y termino en mi contra. Termine con una descarga eléctrica interna- el me miro dudando de mi excusa, pero no presiono bien.

-¿Te acompaño a tu auto?- pregunto amablemente Todd. Yo mire nuevamente hacia Carlos

-No es buena idea. Además tengo ir a mi casillero y luego a arreglar unos asuntos- el asintió entendiendo principalmente porque no iba con él- Bueno, nos vemos Todd- me acerque y le deje un beso en su mejilla. El se puso rojo de la vergüenza. Yo me rei y él me recrimino con la mirada. Me aparte de él y camine en la dirección contraria a la que Todd debería ir. No voltee a ver si se fueron y seguí mi camino hacia mi casillero.

Después de guardar mis cosas y tomar otras. Me dirigí al lugar donde haría lo que representaba de verdad un cambio. Salí del edificio y camine hacia el campo de futbol.

Los viernes el equipo de futbol y las porristas salen antes para realizar sus debidas prácticas, por lo que imagino que deben haber empezado. Y tal como dije estaban practicando. Cuando llegue las porritas practicaban alguna rutina y los chicos practicaban uno cuantos lanzamientos. Uniéndome a unas cuantas chicas de primero que veían a los chicos practicar, subí a las gradas y me senté a esperar que terminara la práctica.

Pude ver a Angelina realizar varios movimientos. Así como a Félix y George realizar lanzamientos. Vi también como George se desconcentra cuando Angelina realiza saltos y se le alza la falda. Media hora después que toco el timbre de salida, las porristas terminaron. Angelina me diviso en la gradas y con una sonrisa se acerco a mí.

-¿Tu? ¿Aquí? El fin del mundo llego y no me di cuenta- yo me reí por sus tonterías- te abrazaría, pero estoy toda sudada ¿Qué haces aquí?

-Vengo a romperle el corazón a alguien- le dije y ella me miro confundida. El silbato del entrenador sonó dando a entender que la práctica había acabado

-Te refieres a que…- no termino la frase porque George llego por detrás de ella y la abrazo- George suéltame, estas sudado

-Tú también. Además cuando estamos en…- y tuve que intervenir

-Mucha información para mí- dije parándome rápidamente- Los veo chicos- empecé a bajar las escaleras

-Sofía- me llamo Angelina. Me gire y la vi- Suerte- y me sonrió dándome apoyo. Yo le devolví la sonrisa y seguí bajando las gradas. A mis espaldas pude escuchar como Angelina regaña a George por lo que había dicho.

Cuando llegue a él área de la cancha. Las chicas que habían visto antes se encontraban coqueteando con unos chicos, que reconocí de unas de mis clases. Félix se encontraba hablando con Tyler y una de las chicas de las gradas, pero se notaba que era Tyler él interesado en ella. Muy lejos de los chicos, cerca de la cerca vi a Josh y Luna. Había olvidado que Josh era parte del equipo. Ella me miro y sonrió brevemente y luego volvió a ver a Josh. Olvide a Luna y centre mi atención en la persona que buscaba.

-Hola Félix- lo llame. El se giro y me miro sorprendido, pero no tardo tanto ya que sonrió como si fuera la mañana de navidad

-Sofía Hola- se acerco con intenciones de abrazarme, pero recordó que estaba sudado y mantuvo su distancia- ¿Qué haces aquí?

-¿Podemos hablar?- el me miro confundido, pero asintió. Él aun llevaba todo su equipo de entrenamiento y por un momento me pregunte si se sentiría mas cómodo si se lo quitara- ¿Quieres ir a sentarte? O ¿Ir a jugar dardos?

-Mejor caminemos por el campo, algo me dice que no va a ser bueno. Además los vestidores deben estar llenos de chicos desnudos y no creo que quieras ver eso- yo me estremecí y negué. Empezamos a  caminar y nos sumimos en un silencio. De pronto ya no me sentía tan valiente.

Caminamos un poco más hasta que tuvimos bastante lejos de todos. El se acerco más a mi y tomo mi mano. Lo más amable que pude, tuve que separar mi mano de la de él.

-¿Qué sucede?- dijo Félix

-Mira Félix  tú has sido un gran amigo desde que llegue y créeme que eso es algo que aprecio

-Pero…- dijo Félix. Yo lo mire afligida y suspirando dije

-Pero no quiero que confundas lo nuestro. Eres mi amigo y lo que hice el sábado estuvo mal. Hice que confundieras una relación de amistad con algo mas. Quiero que entiendas que no estaba en mis cinco sentidos, estaba enojada y dolida; y hice algo estúpido con alguien a quien quiero mucho- Félix se veía todo decaído. Tome su mano, pero no con segunda intenciones- Yo te quiero y mucho, pero nuestra relación por parte mía es solo de amistad. Me duele decirte esto, pero no podía dejar que te ilusionaras. No soportaba ver cómo me mirabas con adoración, y saber que no te puedo corresponder me mata ¿Dime que lo entiendes?

Félix se dejo caer en el suelo, sentándose. Yo lo mire esperando una respuesta, pero solo hizo una seña para que me sentara a su lado. Lo hice sin pensar.

-Cuando te conocí, pensé que eras la chica más linda que había visto en el mundo. Recuerdo que mi hermana te invito a nuestra casa y vi como prácticamente te arrastro al patio para que me conocieras

-Lo recuerdo. Ella estaba feliz porque le había dado una oportunidad de amistad

-Tu llegaste y estabas ahí parada justo detrás de mi hermana. Con tu cabello castaño que brillaba a la luz del sol. Tus ojos cafés que miraban a todos cautelosamente y esa piel bronceada que solo consigues en el sur o que te expongas todos los días al sol. Me fascinaste, porque aunque no confiabas en todos nosotros, nunca  dijiste una palabra que lo demostrara. Te controlaste y fuiste amable. A medida que pasaba el tiempo te fuiste abriendo más a nosotros y dejaste que nos involucráramos más en tu vida. Yo estaba feliz por supuesto. Eras amiga de mi hermana y te veía seguido; y cuando te volviste más cercana a mí, pensé que tal vez tendría una oportunidad contigo. Amaba cuando venias a mí y me contabas algo que te emocionara o solo querías contarme algo que te había pasado. Te estabas convirtiendo en algo especial para mí, pero tu no correspondías a ese sentimiento. Pensé que lo que necesitaba era tiempo para que tu lo notaras, pero no sucedió. Entonces llego él.

-Te refieres a Carlos- el asintió

-No sé cómo, pero él llego y se volvió tu mundo.  El tiempo que antes pasabas conmigo, lo pasabas con él. La siguiente semana de que él llego. Tú no eras la misma, recuerdo haberte visto ese martes que volviste a la escuela. Estabas preocupada y nerviosa. El estaba atento a ti, si te movías él se movía. Si mirabas algo, él miraba. Era como si estuviera protegiéndote y tú dejaras que él te protegiera. Sé que tenían algo y que intentaban ocultarlo. Creo que incluso  hasta el más ciego se daba cuenta de la atracción de ambos. El sábado en la fiesta, cuando te vi con ese disfraz hiciste que todos esos sentimientos que estaba reprimiendo salieron a flote. Bebí mucho y tampoco pensaba con  claridad. Te vi en esa mesa bailando tan sensualmente- ante eso me sonroje- y no lo pude evitar; y subí. Cuando me besaste me hiciste el hombre más feliz y aunque sabía que eso estaba mal. No pude evitar hacerlo. Quieres que te sea sincero. Lo volvería hacer otra vez de ser posible. El lunes que viniste a la escuela y estabas apagada; y sabia que algo malo había pasado. Por primera vez, Carlos no navegaba a tu alrededor, todo lo contrario, permanecía lo más lejos que podía de ti. Fue cuando supe que lo del sábado, los había separado ¿Se enojo por el beso?

-Ojala fuera eso. Es algo más complicado de explicar, pero se puede decir que eso influyo un poco

-Es un idiota- dijo Félix- Sabes que pensé cuando me di cuenta que no se hablaban- yo negué- Que era mi oportunidad de ganarte. Que equivocado estaba

-Lo siento si te estoy lastimando

-No lamentes nada. En el corazón no se manda

-Entonces ¿Amigos?- pregunte esperanzada de que dijera que si

-Supongo, pero por ahora será mejor mantener la distancia. Debo sanar- el me miro fijamente y en un movimiento que no espere me beso. Yo estaba en shock, por lo tanto no respondí, pero el coloco una mano en mi cuello manteniendo la posición. Ahora sobria podía comparar este beso con los de Carlos, no eran los mismos. Este beso no me encendió ni me hizo desear más. Después de unos segundos él se aparto no sin antes dejar otro pequeño beso en mi labios- Lo siento

-Esto… creo que no hay problema. Teniendo en cuenta que te estoy rompiendo el corazón- el sonrió tristemente

-Tenía que aprovechar la oportunidad

-Bien, pero no lo vuelvas a hacer por favor- el asintió- Entonces ¿Todo bien?

-Todo bien- yo me levante del suelo y lo mire

- Gracias por escucharme y entender- el asintió- Lo siento nuevamente. Bueno, nos vemos el lunes, debo ir hacer unas cosas- el se levanto y volvió a asentir

-Esta bien, nos vemos- le di una pequeña sonrisa y camine para salir del campo de futbol. Alguno que otro miron se quedo para ver mi charla con Félix, pero los ignore y camine para salir de la escuela.

Cuando llegue al estacionamiento solo quedaban unos cuantos autos más. Me sentía cansada y queria ir a mi casa a descansar, pero me aguante y encendí el auto para ir en busca de información sobre vampiros. Y sabia quien me ayudaría.

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Hola chicas

Aqui capitulo nuevo

Aquí el adelanto:

-Es posible, pero ser invitado es una de las principales reglas. Ningún vampiro puede romperla por muy viejo que sea. Puede controlar el sueño, pero no creo que pueda beber de ti o no estoy muy seguro. No soy un vampiro completo y no estoy metido en ese mundo, así que no puedo responderte con seguridad eso

 

Capítulo 42: La Despedida Capítulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo

 


Capítulos

Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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