|
El me miraba como si pensando si aceptar o no
-No vas a ir a clases- me pregunto, de manera reprobatoria
-No creo que un día me haga daño, además ya falte a la primera y si el señor Smith me ve, se enojara mucho
-Sigo pensando que es mala idea-dijo todavía con la mirada reprobatoria
-Oh, vamos- puse mis mejores ojitos, de esos que mis papas no resisten- o eres gallina-le dije- sabes pensé que eras diferente, arriesgado, sin temor a las cosas…
-Yo no soy gallina-dijo enojado levantándose- vamos- dijo jalándome del brazo, yo solo me reí
Cuando íbamos por los pasillos todavía había una que otra persona, pero no muchas. El sabía que debía dirigirse hacia el estacionamiento, así que aun me llevaba a rastras. Una que otra se voltea a ver la escena. La niña rica nueva con tal vez el nuevo chico sexy de la escuela. Ya después me encargare de los rumores. Pasamos las puertas sin ser detectados por profesores o personal del colegio, lo cual era muy bueno. En el estacionamiento no había nadie, lo cual mejoraba las cosas, cuando vimos la primera fila de autos decide tomar el control de la situación.
-Ok, de aquí en adelante, yo guio-lo teme y lo jale hasta donde estaba mi carro
-¿Está lejos?-pregunto
-Algo, digamos que no conseguí el mejor estacionamiento hoy-dije suspirando
-ven dame tu bolsa-me dijo, mientras me quitaba la bolsa, yo solo le di una sonrisa agradecida- entonces, ¿tú corriste desde donde este carro hasta la entrada del colegio con esos tacones?
-Esto… supongo que si ¿Por qué?
-Me sorprende que aun estés viva, según veo esos tacones deben medir casi 10 centímetros y el pavimento está bastante húmedo por las constantes lluvias; ¿segura que no te caíste ninguna vez?
-No, claro que no- le dije casi ofendida, pero con una sonrisita- mira- dije volteándome y dándole la cara- si sobreviví, a aquel día de súper ofertas en Channel; me las puedo arreglar con un pavimento húmedo
Le dije mientras me volteaba y seguía caminando, pero lamentablemente pise mal y quede sentada en el suelo.
-Así que sobreviviente no-dijo intentando ocultar la risa
-Cállate- le dije levantándome con toda la dignidad que me quedaba.
Seguí mi rumbo a mi carro, sin ver si me seguía o no.
-Lo siento bonita- me dijo cuando estábamos ya casi cerca del auto- ¿te encuentras bien?
-Si- dije dándole una rápida mirada, en eso llegamos a mi carro- Bueno, te presento al “bom bom negro”
-¿al bom bom negro?- me pregunto confundido
-Si- dije, el seguía confundido- así se llama el auto, bobo
-Ooohh!, lindo nombre- dijo en broma- me gusta es un lindo modelo, aunque prefiero otras marcas, quizás un porsche o un mercedes; pero estos carros son muy buenos para correr.
-definitivamente- dije con entusiasmo- quieres dar un paseo
-¿Qué?- dijo asombrando- ¿Enserio?
-Claro, además vivimos al frente ¿no?-le dije- Al menos, que hayas traído tu propio auto
-a decir verdad, vine en transporte publico
-Perfecto, te vienes conmigo, sube- le dije sonriente
Camine hasta la puerta del piloto y subí, pero cuando me gire vi que él seguía parado afuera del auto, sin una expresión en su rostro
-Ey tú, que esperas. No me digas que esperas que vaya y te abra la puerta- le dije levantando un ceja mientras bajaba la ventanilla
El me miraba como si esperara que yo tuviera un truco bajo la manga, me miraba raro, no sabría expresar aquella mirada. Era un poco de toda confusión, ternura, seriedad, de todo un poco. Al parecer al final decidió subirse al auto. Abrió la puerta y entro.
-Solo te diré que yo no me subo a autos con extrañas-dijo fingiendo preocupación- y espero que por tu bien no vayas a intentar matarme y dejarme en el fondo del lago, y también espero que seas buena conductora. Sabes soy alguien importante en mi país- dijo como si él fuera el rey de Rusia “creo que en Rusia no hay reyes” me dije
-Oh, sí claro seguro eres el rey- le dije irónicamente- Abróchate el cinturón, porque vas a sentir la mejor experiencia del mundo
Justo apenas termine la frase, encendí el auto y salimos del estacionamiento. Para llegar a mí casa existe dos formas, está el lado largo que consiste pasar por medio de la ciudad y otro que es rodeando la ciudad. El primero es más corto y es el que normalmente tomo, ya que es más rápido; el otro solo lo uso a veces cuando voy de regreso. Nunca fui muy amante de la naturaleza, para mi naturaleza consistía en playa y el lugar donde acampas, mas nada. Pero desde que me mude, no es la ciudad lo que me atrae, sino la naturaleza. Últimamente adoraba venir a las orillas del rio y ver como corre el agua, sentía paz y era reconfortante. Raro para una chica de ciudad. Él no había dicho nada desde que salimos, todavía tenía esa mirada misteriosa, así que decidí tomar el camino largo, para poder tener unos minutos más.
-Así que, ¿Cómo va la mudanza?- le pregunte, el se sobresalto breve
-va bien, todavía faltan algunas cosas que no llegan de Rusia, pero esta casi todo. Tenemos el dinero para comprar todo nuevo, pero mi mamá insiste que esas son cosas preciadas.
-Así me pasó a mí, tuvimos que esperar una semana, para que llegara todas nuestras cosas
-Mí mama dice que las reliquias son reliquias-dijo sonriendo tiernamente
-Mí mama dice lo mismo- dije riéndome levemente
-Quizás un día se reúnan a ver cual reliquia es más vieja- dijo sonriente
-Oh, eso se escucha tan de mi mamá- le dije ironizando
Los dos nos comenzamos a reír. Debo admitir que él era divertido, y es la primera persona que me hace reír de verdad desde que llegue. Tal vez sea el comienzo de una bonita amistad o tal vez algo más.
-Esto… Disculpa, pero este no es el camino- dijo algo confundido- no iras a matarme ¿verdad?
Me reí de su comentario, sabía que pronto lo notaria.
-yo no soy la psicópata recuerdas-le dije- Ese eres tu- le dije apuntándolo con un dedo- además si es el camino, solo que me imagino, que como viniste en bus; él tomo el camino corto por la ciudad.
-Hay dos caminos-me pregunto curioso
-Sí, está el de la ciudad. Por ese llegas a pasar por todos los edificios y todas esas cosas; es un buen camino en la mañana pero ahora debe estar atestado de autos; así que nos encontraríamos con muchos tranques. Pero esta, la gente lo toma para cuando no van apurados. Este pasa por el bosque, pero debes saber donde iras o sino terminaras en otro pueblo, con este camino pasas por el lago, el rio y el parque.
-Interesante-fue todo lo que dijo
-Disculpa la pregunta-le dije tímidamente- pero si según tu, tienes muchos dinero para comprar todo nuevo en tu casa, ¿Por qué no tienes un auto?
Volvió a sonreír. Oh por Dios este hombre es demasiado bipolar
-Si tengo, solo que es una de las cosas que aun no llegan
-¿y de que marca es?-le dije, esperando emocionada su respuesta
-Es un mercedes c class- dijo con orgullo
-Ah! Otro amante a mercedes- dije como si fuera algo preocupante- te molesta si no salimos del camino
-¿Adonde iremos?-dijo levemente preocupado
-Quiero mostrarte algo- dije, infundiéndole confianza- casi no tardaremos
-Está bien-dijo rindiéndose
Conduje un poco más por la calles boscosas de Lake Blue, doble unas cuantas calles más, y ahí estaba, el impotente puente. Tenía un diseño algo medieval, pero era obvio que era una estructura bien solida; su color era de un chocolate viejo, pero eso era disminuido con las enredaderas que lo cubrían. Cuando llegue en verano las flores que brindaban las enredaderas eran hermosas. Ahora ya casi a mediados de noviembre no había casi ninguna flor. Esto solo podía significar una cosa; la llegada del invierno. Tal vez Carlos tenía razón, el rio debe verse hermoso en invierno. Doble en la carretera, rumbo hacia el puente.
-Ese lugar queda fuera de la ciudad- dijo levantando una ceja- mira bonita, si lo que querías era una escapada amorosa, solo debías decirlo- me dijo en tono meloso
-Cállate bobo- le dije divertida, mientras le pegaba en el hombro- solo quiero mostraste algo
-Lo que tú digas bonita- dijo sin creerme
Pase el puente y conduje un poco más. Cerca de Lake Blue no hay muchos pueblos grandes; se que el más cerca está a una media hora en auto. Fue cuando vi la entrada. El camino estaba un poco deteriorado pero mi auto aguantaba. Cinco minutos después llegue al tope del camino. Carlos se veía preocupado
-No te voy a matar- le dije- o no por ahora
Se giro a mirarme con terror en los ojos.
-Bromeas ¿cierto?
-Tal vez- le guiñe un ojo mientras salía del auto.
El lugar estaba tranquilo. Tal y como me gustaba, suspire. Cerré la puerta del auto y camine a la cajuela. Vi como Carlos salía del auto y se quedaba observando y analizando el lugar. No le preste mucha atención a lo que hacía. Así que, abrí la cajuela y saque unas flats. Me senté en la cajuela y me quite los tacones, fabulosos para la escuela, malos para el bosque. Una vez con las flats puesta, tome las mantas que siempre llevaba para esta ocasión, cerré la cajuela y camine hacia Carlos.
-Y entonces, bonito-le dije como él me decía- Listo para la aventura-dije sonriente
|