SAGA DINASTIA CULLEN I: El EsTiGmA dEl AmOr (+18)

Autor: Danisabel
Género: + 18
Fecha Creación: 04/11/2010
Fecha Actualización: 12/11/2010
Finalizado: SI
Votos: 8
Comentarios: 29
Visitas: 54771
Capítulos: 32

 

Jacob Black vizconde de Montieth es un hombre con un oscuro pasado, y se prometió que nunca cargaría a una mujer con ese estigma. ¿Qué sucederá cuando la mujer de sus más candentes sueños aparece ante él y se ve forzado a casarse con ella?.......

Es el primer libro de estas grandes historias de amor....


Esta historia no me pertence, es una adaptación de una novela romantica llamada Amar una sola vez de la serie de los Malory de Johanna Lindsey, los personajes son de SM... Gracias a mi querida amiga priscila por la excelente idea que tuvo de comenzar este proyecto y por ayudarme a subir cada cap


 

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Capítulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE?

-¿Qué pienso hacer?... Pues llevar a casa conmigo a Lady E ¿Qué otra cosa voy a hacer?-dijo Jacob con una risita- Daré la vuelta a la manzana y cortaré por Mayfair, para volver a

Park Lane con ella. Espérame allí.

-¡Que te ahorquen, Jacob! -exclamó Quil-. ¡Cullen está ahí, de pie!

-Sí, pero no irá a perseguirme por la calle a pie, ¿verdad? Y no debe tener un arma a mano si acaba de acostarse con ella.

-No lo hagas Jake.

Pero Jacob no estaba lo bastante sobrio como para pensar, movió su corcel por la calle en dirección al coche, adquiriendo un poco de velocidad antes de llegar junto a él.

Después giró al final de la calle y subió a la acera, tomando a todos por sorpresa, al detenerse entre la casa y el coche. Se apoderó de Jessica, la levantó y la puso atravesada sobre su caballo.

Muy bien hecho, se felicitó a sí mismo. No lo hubiera realizado mejor en caso de no estar borracho. Los gritos estallaron tras él, pero él no disminuyó el galope del caballo. La mujer que llevaba atravesada sobre el animal empezó a chillar, pero él le puso rápidamente en la boca su pañuelo de seda blanca, sofocando sus gritos. Después le ató las muñecas con su corbata.

Ella se revolvía con tanta fuerza que él corría peligro de perderla, de manera que la hizo dar vuelta hasta que quedó sentada delante de él. Es como un saco, pensó con satisfacción. Rió cuando doblaron en una esquina y se dirigieron hacia Park Lane.

-Parece que nadie nos sigue, querida. Tal vez tu cochero, Tovey, me haya reconocido y sabe que estás en buenas manos. -Volvió a reír oyendo los sonidos sofocados que ella hacía bajo 1a capa- Si, ya sé que estás enojada conmigo Jessica. Pero consuélate podrás tener un ataque de rabia cuando te deje partir... mañana.

Ella empezó a luchar de nuevo, pero unos escasos minutos después llegaron a su casa de la ciudad en Park Lane. Quil estaba de pie ante la gran zona oscura al otro lado de la calle, y sólo él vio que Jacob se echaba el bulto sobre el hombro, y se metía dentro de la casa. El lacayo procuró no parecer demasiado sorprendido. Quil los siguió adentro y dijo:

-Ni siquiera intentaron seguirte.

-Oh, eso significa que el cochero me reconoció -dijo Jacob riendo- Probablemente ya le ha explicado a Cullen que la dama y yo somos amigos.

-Todavía me parece increíble lo que has hecho Jake. Ella nunca te lo perdonará.

-Ya lo sé. Pero ahora sé un buen amigo y sígueme arriba para encender algunas lámparas antes que yo deposite mi equipaje. -Hizo una pausa para sonreír a su criado, que tenía los ojos clavados en los pies que colgaban del hombro de Su Señoría.- Dile a mi lacayo que saque mi ropa de etiqueta, Tyndale. Quiero salir de aquí en diez minutos. Y si se presenta alguien, con el motivo que sea, dile que salí hace una hora para el baile del duque de Shepford.

-Está bien, milord.

-¿Sigues con la idea de ir? -preguntó Quil atónito, cuando él y el mayordomo subían detrás de Jacob

-Naturalmente -replicó - pienso bailar toda la noche.

Se detuvo ante un dormitorio en el fondo de la casa, en el segundo piso, no sin controlar antes que en el cuarto no hubiera nada de valor que Jessica pudiera destrozar en su furia.

Satisfecho, dijo a Tyndale que buscara la llave y después hizo una señal con la cabeza a Quil para que encendiera la lámpara.

-Pórtate bien, querida y no alborotes demasiado, -Le palmeó las nalgas de manera familiar- Si empiezas a chillar o haces tonterías, Tyndale se verá obligado a intervenir. Y estoy seguro de que no va a gustarte pasar las pocas horas siguientes, atada a la cama.

Hizo una seña a Quil para que abandonara el cuarto antes de dejarla caer sobre la cama.

Después aflojó la atadura de las muñecas y salió del cuarto, cerrando la puerta con un suave click de la llave. Sabía que ella iba a quitarse la mordaza tarde o temprano, pero él no iba a estar allí para oírla.

-Vamos, Quil. Tengo trajes de etiqueta que puedo prestarte si me quieres acompañar al baile.

-Podría acompañarte, no tengo otra cosa que hacer, pero no entiendo por qué vas a ir ahora que ella no estará allí.

-Es el golpe final -rió Jacob- No tiene sentido dejar sin baile a Lady E. si sus queridas amigas no le dicen mañana que no he perdido una pieza desde que llegué hasta que me fui.

-Eso es cruel.

-No más que el hecho de que me haya dejado por Cullen.

-Pero si eso no te importa -señaló Quil, exasperado.

-En verdad, no me importa. De todos modos, es una especie de reacción ¿no? La dama se sentiría exasperada si yo no hiciera nada.

-Si ella pudiera elegir tu reacción, estoy seguro de que no elegiría ésta.

-Oh, bueno, es mejor esto que provocar a duelo a Cullen. ¿No te parece?

-¡Cielos, claro que sí! -Quil estaba auténticamente asustado.- No tienes ninguna posibilidad contra él.

-¿Lo crees? -murmuró Jacob-. Bueno, es probable que sea así. Después de todo él tiene más práctica que yo. Pero nunca lo sabremos, ¿verdad?...

Nessie no estaba asustada. Había oído lo bastante como para darse cuenta de que su secuestrador era un noble. Suponía que había sido reconocido por el cochero del coche que la había traído, de manera que no pensaba dañarla seriamente.

Y otra cosa hizo que Nessie sonriera con una sonrisa deliciosamente maligna. El hombre había cometido un error atroz. Él creía que ella era otra persona... la había llamado Jessica.

El conocía el coche, de manera que creía que Nessie era lady Eddintong. Aquello no tenía precio. Él iría al baile de los Shepford y... voilá, allí encontraría a lady Eddintong ¡Oh, cómo le gustaría ver la cara que iba a poner el hombre! Era exactamente el tipo de travesura que ella hubiera hecho unos años antes.

Y entonces él volvería corriendo a su casa, lleno de locas excusas, le pediría perdón. Le suplicaría que no dijera nada. Ella tendría que aceptar esto, porque su reputación estaba en juego. Iría al baile, y simplemente diría que se había retrasado más de lo previsto con el tío

Edward. Nadie iba a saber nunca que había sido secuestrada. Tras quitarse la mordaza y las ataduras de las muñecas, se tendió en la cama, muy cómoda, disfrutando de la aventura. No era, ni con mucho, la primera. Había tenido aventuras toda su vida desde los siete años, cuando se había caído en una grieta del hielo, en el estanque de Haverston, y se habría ahogado si uno de los muchachos de las caballerizas no la hubiera oído gritar y la hubiera sacado. Al año siguiente el mismo muchacho espantó a un jabalí salvaje que la había obligado a trepar a un árbol. El muchacho quedó lesionado y, aunque se recobró rápidamente, contento de narrar a sus amigos el dramático rescate, a Nessie se le prohibió ir al bosque durante un año.

Ni siquiera la devoción casi religiosa de sus tíos para educarla había podido intervenir en el destino, y Nessie había visto más aventuras en diecinueve años que las que ven la mayoría de los hombres en toda su vida. Mirando alrededor de su elegante prisión temporal, sonrió.

Sabía que las muchachas soñaban con la aventura, anhelaban ser raptadas por hermosos desconocidos a caballo, pero ella había vivido el episodio. Dos veces en verdad, ya que la escapada de esta noche era la segunda.

Dos años atrás, cuando tenía diecisiete, había sido atacada en el camino a Bath por tres bandoleros enmascarados y atrapada por el más audaz de los tres. Por suerte su primo mayor Benjamín, estaba aquel día en el coche y montado uno de los caballos del coche había perseguido furiosamente al secuestrador, rescatando a Nessie de... de lo que pensara hacerle el desconocido.

Y antes, cuando tenía doce años, había tenido su gran aventura marina. Fue secuestrada durante todo un verano, y soportó aterradoras tormentas en el mar e incluso una increíble batalla.

Bueno, ahora vivía otra aventura, una aventura divertida y segura esta vez. Y entonces se sentó muy erguida. ¡El tío Edward! ¡Él estaba enterado de esto! Y súbitamente dejó de ser divertido. Si descubría quién era su secuestrador, iba a presentarse y echar abajo la puerta.

Los chismes serían interminables, y ella quedaría con la reputación arruinada. Edward Cullen no iba a dejar que todo terminara tan fácilmente. Retaría a duelo al pobre sujeto y lo mataría, hubiera cometido un error o no. Nessie se puso de pie y empezó a caminar descalza, por el cuarto. Oh, Dios, esto empezaba a complicarse atrozmente. Seguía paseando examinando la habitación. Una única ventana daba a un jardín, oscuro y lleno de sombras. Se arregló el pelo usando un espejo con marco de hojas y flores en estilo rocaille.

Se preguntó si Tyndale realmente iría a atarla y amordazarla si empezaba a gritar pidiendo socorro. Era mejor no averiguarlo. También se preguntó por qué Jake tardaba tanto en descubrir su error…

Los minutos seguían pasando en el reloj de Meissen sobre la repisa Jacob la observaba transitar en brazos de un gomoso vestido de brillante raso verde que chocaba horriblemente con el vestido de baile color ciruela de Jessica. Con aquellos colores la pareja no podía pasar inadvertida, ni siquiera en un salón tan repleto.

-Maldición -gruñó.

Quil, que estaba a su lado, estaba espantado.

-¡Oh, Dios me valga, ahora sí que la has hecho buena! Me di cuenta de que no debías iniciar esto, y ahora realmente te has metido en una buena.

-Cállate, Quil.

-Bueno, esa es ella, ¿no? Entonces, por el amor de Dios, ¿quién es el pajarito que tienes encerrado en tu casa? Me parece que has robado a la querida de Cullen. Te matará, Jake –le informó Quil- Es lo menos que hará.

Jacob estaba dispuesto a matar a su excitable amigo.

-Te gusta seguir y seguir, ¿eh? Lo único que va a salir de todo esto es una serie de insultos de una mujer enfurecida a la que nunca he visto antes. Lord Cullen no me retará a duelo por una equivocación tonta como esta. ¿Qué daño he hecho, después de todo?

-La reputación de la dama, Jake -empezó Quil- Si la historia cunde...

-¿Cómo va a cundir? Usa la cabeza, viejo. Si es la querida de Cullen no tiene ninguna reputación que perder. Pero me gustaría saber qué hacía en el coche de Lady E - suspiró, sintiéndose incomprendido y acosado el varón-. Supongo que lo mejor es que vuelva a casa y la ponga en libertad... sea quien sea.

-¿Necesitas ayuda? -Quil sonrió-. Lo cierto es que tengo cierta curiosidad de saber quién es.

-No creo que tenga muchas ganas de recibirnos -señaló Jacob-. Me daré por bien librado si sólo me arroja un florero a la cabeza.

-Bueno, eso lo puedes arreglar solo, gracias. Prefiero que me lo cuentes todo mañana.

-Sabía que ibas a responder así.

Jacob salió galopando hacia su casa lo más rápido que pudo. Ya estaba totalmente sobrio y lamentaba profundamente lo que había sucedido aquella noche. Rogaba que la misteriosa dama tuviera sentido del humor.

Tyndale le hizo pasar, dobló su capa, tomó el sombrero y los guantes.

-¿Algún problema? -preguntó Jacob, suponiendo que la lista iba a ser larga. Pero no fue así.

-Ninguno, milord.

-¿No hizo ruido?

-Ninguno.

Jacob aspiró larga y profundamente. Probablemente ella reservaba todo su furor para cuando él se presentara.

-Haz que traigan el coche, Tyndale -dijo, antes de subir la escalera.

En el primer piso había un silencio sepulcral. Los criados habitualmente no acudían a esta parte de la casa después del anochecer.

Con excepción de Tyndale, nadie estaba enterado de la presencia de la dama en la casa.

Jacob se detuvo un momento ante la puerta del cuarto en el que estaba Nessie, después hizo girar la llave y abrió con rapidez. Estaba preparado para recibir un golpe en la cabeza, pero el sobresalto que tuvo al verla por primera vez fue aún más abrumador…..

Capítulo 4: PROTAGONISTAS.. IMAGENES Capítulo 6: HOLA EXTRAÑO

 


Capítulos

Capitulo 1: TU EGO ES DE GRANDE COMO EL TITANIC Capitulo 2: CONSENTIDA CAPRICHOSA Y DIVINAMENTE HERMOSA Capitulo 3: CAPRICHOS Capitulo 4: PROTAGONISTAS.. IMAGENES Capitulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE? Capitulo 6: HOLA EXTRAÑO Capitulo 7: DIOS MIO!... ¿ME VAN A DEJAR VIUDA ANTES DE TIEMPO?... Capitulo 8: Donde pongo el ojo pongo la bala!.. Ese Hombre es MIO! Capitulo 9: CAPITULO 8: DOS FAMILIAS UNIDAS CON UN MISMO FIN?. Mi destrucción! Capitulo 10: ¿QUE ES PEOR QUE SER CASTRADO AL AMANECER?... CASARSSE OBLIGADO Capitulo 11: LES PRESENTO A MI PROMETIDA? LADY MARIMACHO MASEN Capitulo 12: LES PRESENTO A MI PROMETIDO?. LORD ASNO BLACK VIZCONDE DE MONTIEHT Capitulo 13: EL SEXO ES EL UNICO DEPORTE QUE NO SE SUSPENDE POR FALTA DE LUZ? Capitulo 14: ME QUIERE ?. NO ME QUIERE? DESOJANDO MARGARITAS Capitulo 15: Y CON USTEDES UN CABALLERO PIRATA? EL CAPITAN HAWKE Capitulo 16: LO QUE ENREALIDAD ME AFERRA A TI Capitulo 17: YO JURO ANTE DIOS?. QUE ESTA SRÁ TU SENTENCIA DE MUERTE! Capitulo 18: LES PRESENTO A MI SUEGRA?.. LADY PAJARRACO BLACK Capitulo 19: DIBUJANDO AL DIABLO! Capitulo 20: ES UN PAJARO, ES UN AVION, NO, ES EL INFAME CAPITAN HAWKE... MI TIO! Capitulo 21: RENESME, NESSIE, NISSAN?.. ¿POR QUÉ DEMONIOS TANTOS NOMBRES?...... Capitulo 22: EL SEÑOR TERCO Y EL MISTERIO DEL CUARTO DE MÚSICA? Capitulo 23: Prefiero estar con otros hombres antes que contigo... por ejemplo tu hijo Capitulo 24: NO TE PERDONARE NUNCA, NUNCA, NUNCA... Y MENOS SI NO ME HACES EL AMOR Capitulo 25: AHORA LO SÉ, USTEDES SON PARTE DE MI ALMA!... Capitulo 26: NO SEAS CIEGO, AQUÍ ESTOY SOLO MÍRAME!!!! Capitulo 27: NO ES UNA FIESTA HASTA QUE SE QUIERE GOLPEAR AL AMANTE!! Capitulo 28: ESTOY LOCO, SI!!! LOCO DE CELOS. Capitulo 29: tu eres un bastardo, el es un bastardo, ellos son bastardos, yo soy bastardo, todos somos bastardos? ¿acaso importa? Capitulo 30: Las verdades duelen, solo cuando se las ocultan Capitulo 31: SOLO AMAME Capitulo 32: EMBAUCANDO AL AMOR

 


 
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