Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
Visitas: 66168
Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 35: Disfraces

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-Le dije que debían tener una mirada aterradora, no esto- dijo Julie señalando una calabaza que en mi opinión parecía terrorífica

-Pero señorita- intento decir el dueño de la tienda

-Nada, no es lo que quería, pero es lo más que puedo tener. La fiesta es en dos días- término diciendo Julie ya para sí misma- Las espero a más tardar mañana al medio día en esta dirección y por su bien espero que estén.

Termino diciendo Julie, luego salió sin despedirse de la tienda. Yo me levante de donde estaba y le murmure un leve “Gracias” al dependiente que se le veía asustado.

Cuando salí afuera, encontré a Julie hablando solo. Bastante enojada. Suspire, porque no era la primera vez en dos semanas que la veía así.

-Es mucho pedir que hagan algo bien- dijo mirándome desesperada

-Tal vez deberías relajarte. Te saldrán arrugas- ella me miro y toco su frente como si esperara encontrar alguna arruga. Luego bajo su mano y me miro

-Debes entender que esta debe ser la fiesta del año. Nada puede salir mal. Nada- dijo haciendo un gran énfasis en “Nada”

-Ok. Qué tal si para bajar un poco los ánimos, no vamos a comer un poco- ella me miro- Sera lo mejor, no quiero saber cómo te pondrás cuando veas tu disfraz terminado- ella suspiro y camino hacia mi auto

-Bien, comamos algo- dijo y subió al auto

Las dos emprendimos el camino hacia restaurante más cercano. Optamos por una pizzería que se encontraba cerca de donde debíamos recoger nuestros disfraces.

-Nos puede una pizza grande de combinación por favor- le dije a la mesera que tomaba nuestros pedido- con dos vasos grandes de coca cola- ella asintió y se fue

-Haber- comenzó Julie, sacando un cuadernito. Donde tenía todo lo de la fiesta apuntado- Calabazas, listo. Dj, listo. Luces, listo. Bebidas- me miro en pánico

-Listo- dije cansada- llamaron esta mañana. El alcohol y las sodas. Estarán para el día de la fiesta- Julie soltó el aire aliviada

-Bueno sigamos- dijo pero yo la interrumpí

-Cerrar el cuaderno, para poder comer tranquilas. Listo- dije mientras le quitaba el cuaderno y lo guardaba en mi bolsa- iba a reclamar, pero no la deje

-Pero nada. Tengamos un momento tranquilo en la que no hablemos de la fiesta- ella iba a replicar, pero la interrumpí- Por favor

-Está bien- dijo sacando su celular, para revisar algo, pero algo me decía que tenía la lista también en su cuaderno. No dije nada solo lo deje pasar- así que ¿Dónde está Carlos?- pregunto aun viendo su celular

-Fue con George y Todd a ver sus disfraces. No confiaban mucho en nosotras para escogerlo. Tal vez, tu hermano también fue

-Lo dudo. Ya el tiene su disfraz. Además me dijo que saldría

-¿Con quién?- pregunte

-No sé, pero cuéntame ¿Carlos y tu ya son novios?- yo la mire un largo rato y luego negué- pero ¿Por qué?

-Yo, pues, no sé. Estamos en término de amigos con derechos, pero no somos exclusivos. Estamos conociéndonos

-Sinceramente aun no lo entiendo. Ustedes parecen, a excepción de cuando mi hermano esta cerca, novios- yo me sonroje- El te quiere. ¿Lo sabes?

-Sí, lo sé, pero es que últimamente han pasado tantas cosas

-Lo sé, hablando de cosas nuevas en tu vida. Cuéntame ¿Dónde está tu hermano?

-Creo que había dicho que iría a sus clases en la universidad

-¿Terminando su carrera?

-No, él es más libre. Toma las clases que le gusta en la universidad, no tiene un gusto específico

-Sabes que él es guapo ¿No?- dijo Julie con una mirada enamorada en su rostro

-Lo sé. Me lo has repetido como 100 veces en el último mes- dije mientras le sonreía a la mesera que traía nuestra orden

-Es que aun no entiendo como no nos dijiste que tenías un hermano

-Ya se los dije. Es adoptado, y no es que no lo quiera. Es solo que se había quedado en los Ángeles, y pensé que jamás lo conocerían. Lo quiero como si fuera mi hermano, pero siempre me resulto raro. Ahora entiendo porque

-¿De verdad no sabias lo que era?- pregunto Julie mientras tomaba una rebanada de pizza

-Ni tan siquiera sabía lo que yo era- dije también tomando un trozo de pizza- pero lo supe desde el primer momento en que lo vi en mi casa

-Bueno, le puedes dar las gracias te ha ayudado a saber cuál es tu verdadero poder.

-Aunque mi poder es bastante cool. Prefiero el de él. El mío es muy delicado- ella se rio sabiendo a que me refería

-¿Ya te ha contado cómo se transformo?- yo asentí

-Fue a los 15 años. Me acuerdo que ese verano él había decidido ir  con unos amigos a la casa de verano de uno de sus amigos. Tuvo una pelea con unos de sus amigos y se transformo. El resto del viaje se sintió extraño y cuando volvió a los Ángeles se encontró con alguien igual a él que le explico todo lo que era.

-¿Y él sabe de quién es hijo?- yo negué, mientras tragaba un trozo de pizza

-Jamás lo supo. Fue abandonado a los pocos días de nacido a las afuera de un orfanato

-Eso es tan triste- dijo Julie. Yo asentí

-Lo es- tome otro trozo de pizza y comí

-¿Y cómo se llevan él y Carlos?- yo me reí

-Los primeros días se miraban tan desconfiadamente uno del otro, que era tan gracioso. Con el tiempo el ambiente tenso ha disminuido. Christian aun puede ser un poco rudo con Carlos, pero yo creo que le gusta

-¿Le gusta la idea que él sea brujo?

-Si y no. El prefiere verme con un humano y no alguien como yo, pero lo acepta porque le cae bien. A diferencia de Eric

-¿Qué sucede con Eric?- pregunto Julie frunciendo el ceño

-Lo que pasa es que hace dos semanas, Eric fue a mi casa porque quería contarle sobre lo que sabíamos sobre mi poder y lo que paso con él, además de que quería saber si ese poder podía influir en mi otra personalidad. Mientras charlábamos, Christian llego y supo inmediatamente, sin que nadie le dije, que Eric era un brujo y que además era vampiro.

-¿Pero cómo?- pregunto Julie sorprendida- Ni nosotros nos dimos cuenta

-Bueno, Christian si se dio cuenta. Y desde ese día se la pasa diciéndome que no debería ser amiga de un vampiro. El sabe que yo soy igual que Eric, pero piensa que si me mantengo alejada de todo eso, tal vez jamás sea como Eric

-Pero si has estado viendo a Eric para hablar sobre tu lado vampiro, es porque quizás estes considerando transformarte o ¿No?

-No- soné cansada- no te negare que lo he pensado, pero aun no me gusta la idea de beber sangre todos los meses para sobrevivir

-¿Cuándo fue la última vez que lo viste?

-Hace 4 días. Habíamos quedado para saberme controlar cuando tengo necesidad de morder cosas

-¿A qué te refieres?- pregunto confundida

-Me refiero, a que hay veces en las que estoy con Carlos, bastante, mmm íntimamente, pero no de la manera que crees. Entonces yo a veces siento un olor dulce proveniente de él, y comienzo a sentir sed. La mayoría de las veces lo que hago es interrumpir el momento para calmarme

-¿Y Carlos sabe esto? ¿Lo de la sed y que ves a Eric?- yo negué enérgicamente

-No, no quiero preocuparlo. Además él y Eric no se llevan nada bien

-Pero supongo que Eric ira a la fiesta o ¿me equivoco?

-No te equivocas. Él ira

-¿Y qué harás cuando Carlos lo vea ahí?

-No lo sé- dije mientras comenzaba a buscar mi celular que estaba sonando. Vi la pantallita y vi el nombre de Celeste- ¿Hola?

-Hola, ¿Dónde están? Estoy aquí esperándolas en la tienda de disfraces. La dependienta se niega a mostrarme mi disfraz si Julie no está presente- yo me ríe por la desesperación en la voz de Celeste

-Ya vamos para allá. Espéranos- dije colgando el teléfono y comenzando a llamar la mesera- La cuenta por favor- ella pronto regreso con la cuenta. La vi y le tendí la tarjeta de crédito- Vamos que Celeste está desesperada esperándonos

Julie empezó a reírse, pero no comento nada. Pronto volvió la mesera y pudimos irnos. No tardamos nada en llegar a la tienda de disfraces. Cuando entramos vimos a Celeste con un teléfono en su mano y  bastantes enfuruñada

-Espera, acaban de llegar- dijo mirándonos bastante enojada- si, suerte…. Yo también… Adiós- ella colgó su teléfono y dijo- AL FIN LLEGAN

-No seas dramática- dijo Julie, quitándole importancia al asunto y yendo hacia la recepcionista. Yo le murmure un lo siento- Los disfraces a nombre de Julie Simpson

-En seguida señorita- la recepcionista entro por una puerta que estaba detrás del mostrador, dejándonos a las tres solas. Para matar tiempo me puse a ver un poco de las cosas que habían- Aquí tienen- dijo la voz de la recepcionista regresando a su antiguo puesto, pero esta vez con tres bolsas en sus manos- Por ahí están los vestidores por si desean probárselos

-Gracias- dijo Julie tomando nuestros disfraces y conduciéndonos hacia los vestidores-Bien chicas, este será el orden. Yo voy primero, luego tu Sofía y de ultimo Celeste

-Una pregunta- levanto la mano Celeste, mientras se sentaba en las sillas frente a los vestidores- ¿Por qué no pude escoger mi disfraz?

-Porque si lo hubieses escogido, te hubieses disfrazado de de monja- Celeste hizo un sonido de indignación

-Claro que no- dijo Celeste

-Si te sirve de consuelo, Celeste. Yo tampoco se cual es mi disfraz- ella me miro y luego a Julie. Celeste se dio por vencida en la conversación, cruzando los brazos y haciendo pucheros. Era gracioso

-Bien. Yo primero- dijo Julie tomando su disfraz y metiéndose dentro del vestidor

Celeste a mi lado estaba aun un poco enojada, pero no pude hacer nada por animarla. Ahora solo debía intentar detener las ganas que tenía de cambiar el humor de Celeste, además de intentar apartar lo más lejos de mí, los fuertes sentimientos de Celeste. Mi poder era cool, no lo negaba, pero podría llegar a ser un poco molesto. Grandioso el día en que se me ocurrió probarlo. La voz de Julie me saco de mi batalla interna. Abrí muchos los ojos cuando vi lo que tenia puesto.

-Julie, enserio, bruja- dije mirándola con una ceja alzada. Ella se encogió de hombros

-¿No es un disfraz, no sé, muy cliché?- pregunto Celeste, mirándola detenidamente

-Es perfecto. Es cliché, pero es lo que deseo usar. Además me queda de muerte- dijo dando vueltas. Y era cierto, el vestido le encajaba perfectamente era negro con turquesa. Con una especie de corset que bajaba desde sus pechos hasta la cadera, luego venia una especie de falda esponjosa. Arriba del corset tenía una blusa turquesa que tapaba sus pechos, de mangas cortas y con tirantes en negro que se ajustaban al corset. En la cabeza llevaba un grande y puntiagudo sombrero negro con tonos turquesas. Sus piernas estaban cubiertas por unas largas medias de rallas turquesa y negro, que le llegaban arriba de la rodilla

-Ok, me gusta. Puedes ser la bruja- ella comenzó a dar saltitos a tener mi apoyo con su disfraz. Luego miro a Celeste con ojitos de cachorrito.

-Bien, se la bruja- dijo Celeste resignada

-Yupii- dijo emocionada Julie- Bien, Sofía. Ven. Pruébate tu disfraz

Yo me levante del asiento y fui a tomar la bolsa negra que tenía mi nombre afuera. Entre al vestidor y comencé a desvestirme. Cuando estuve en ropa interior, saque el vestido de la bolsa y me sorprendí al reconocer inmediatamente de que era. “”. Caperucita roja. Después de examinar bien el disfraz, decidí ponérmelo.

El traje en si, era hermoso. Muy corto, pero hermoso. Mi vestido también tenía un corset, pero primero debía colocarme un vestido bien pegado en rojo y en la parte del busto era blanco con algunos toques en negro, me gustaba porque realzaba bien mis pechos; con magas cortas en negro y rojo. El traje también traía una capa roja y unos guantes largos negros. Mis piernas estaban cubiertas con unas medias negras largas que me llegaban arriba de las rodillas con listones rojos en la parte delantera, dejando solo un poco de piel que mostrar entre la falda y las medias. Cuando tuve todo en su lugar decidi salir de los vestidores, para mostrarles a las chicas mi disfraz.

-Tengo el presentimiento que has visto mucho Disney el ultimo mes- dije mientra daba una vuelta, para que viera mi como me quedaba el traje

-Te queda perfecto. Sabía que te verías adorable-sexy. Con ese traje.

-Parezco una niña

-Una niña muy mala- dijo Julie mirándome pícaramente- dejaras sin aliento a Carlos

-Cállate- dije intentando parecer ofendida, pero mi risa no la puede evitar

-Ahora Celeste, ve y pruébate tu traje- dijo jalando a Celeste hacia los vestidores

Julie regreso y se sentó junto a mí. Mientras revisaba su celular. Por el rabillo del ojo logre leer “llamar a los meseros, para el sábado”. Jamás cambiaria

-Carlos estará muy agradecido conmigo- dijo sonriendo, sin despejar la vista del celular. Yo en cambio fruncí el ceño

-¿Por qué estará agradecido contigo?

-Por disfrazarte así. Lo tendrás a tus pies toda la noche. Y tal vez el lobo se coma a caperucita- dijo dándome una mirada picara. Yo abrí la boca sorprendida. No sabía que decir y cuando pensé en que decir, la voz de Celeste me interrumpió

-¡ME NIEGO ROTUNDAMENTE A USAR ESTO!- grito ella desde dentro de los vestidores- No cubre nada. No. Me niego a usarlo

-Celeste. Póntelo y sal- dijo rudamente Julie. No se escucho más queja por parte de Celeste. Al poco rato vimos a Celeste salir de los vestidores con un traje totalmente en blanco. El vestido era corto, y creo que era lo más corto que había usado Celeste en toda su vida; además de corto, era pegado y esponjoso en la parte de la falta, llevaba unas medias blanca y en su cabeza una aureola. Se veía angelical, su cabello tenia un excelente contraste con el blanco de su traje. Celeste iba disfrazada de un angelical, Ángel.

-Te ves adorable- dije mirándola de arriba a abajo

-¿ADORABLE? Esto no tiene nada adorable

-Ella tiene razón- dijo Julie- Eso es sexy- ella suspiro cansada

-¿Por qué no nos difrazamos, no se, de las chicas superpoderosas?- yo alce una ceja divertida- eso seria mas infantil, dudo que podríarariass llegar a hacerlo sexy- ella miro largamente a Julie- no, tal vez si lo podrías hacer

 -Muy tarde para ideas de disfraces. No importa que tan p0arecido sea tu cabello como el de bombom, te disfrazaras de ángel y punto- ella resoplo y cruzo los brazos

-No puedo usar otra cosa- ella alzo una ceja y Julie se la devolvió

-No, y por tu bien espero que el día de la fiesta aparezcas con eso y no con otra cosa- Celeste la miro enojada. Luego de un largo momento mirándose una a otra, Celeste termino asintiendo. Julie sonrió triunfante.

-Vas a ver que me lo agradecerás. Ahora quitémonos estos disfraces. Debo ir a la casa a terminar un proyecto de historia y Celeste debe venir conmigo.

-Bien- repetimos Celeste y yo.

Una vez las tres nos quitamos los disfraces, salimos cada una con nuestros disfraces en mano. Nos encontrábamos todas frente a el auto de Celeste.

-¿Iras a casa?- me pregunto Celeste, mientras esperaba que Julie dejara de hablar por celular

-Si, quiero descansar un poco. En dos días será la fiesta, y eso me va tarer loca

-Dimelo a mí. Estoy pensando como hare el proyecto con ella si se la pasa metida en su celular casa 5 segundos

-Cuidado terminan haciendo un proyecto acerca de la historia de planear una fiesta

-A decir verdad no es una mala idea- dijo Julie llegando junto a nosotras- Deberiamos considerarlo

-Debe ser sobre la época victoriana- replico Celeste

-Ellos también hacían fiesta- dijo Julie divertidamente. Celeste rodo los ojos- Bueno será mejor que nos vayamos. ¿Estarás bien?- me pregunto Julie

-Por supuesto. Nos vemos mañana- les dije, dándole un beso a cada una en la mejilla en forma de despedida. Camine hasta mi auto y emprendí el camino de regreso a mi casa.

El día era frio. Estábamos en otoño, por lo cual las calles y todo estaba cubierto de naranja. Ver esto en los ángeles hubiese sido muy difícil. Estaba cansada, la última semana Julie y Angelina me han vuelto loca con los preparativos para la fiesta de halloween, ahora sin contar la cantidad de cosas que me han pasado en el último mes. La llegada de mi hermano, el descubrimiento de mis poderes y los problemas con el vampirimismo. Por cual empezar.

Diría que todo comenzó desde que mi hermano llego. Como ya dije, él es adoptado y además de eso es brujo. Si, quien lo diría, tuve casi toda mi vida viviendo con un brujo y no lo sabía. Aunque tenerlo aquí, me ha ayudado un poco. Logre descubrir cuál era mi poder. Déjenme ver si les puedo explicar cómo sucedió. Esa noche después de que Carlos se fuera, los dos quedamos solos, y fue cuando me explico que el sabía que yo era bruja y que una de las razones por la que había vuelto era para intentar evitar que me convirtiera, lo único malo es que llego muy tarde. También hablamos sobre mis poderes, y su poder. El poseía un gran poder. El es capaz de saber que poder posee cada uno con tan solo verte, por este motivo no le ha sido tan difícil descubrir cuál es el mío. Yo soy capaz de copiar un poder, ósea que yo puedo tomar cualquier poder y tomarlo para mí. Al principio pensé que era un gran poder, pero después de ponerlo a prueba no me agrado tanto.

Estaba en clase de Calculo, y antes de que la campana tocara la profesora nos había dado unos minutos libre, durante esos minutos me puse a charlar con una compañera de clase que era bruja. Habíamos cruzado unas cuantas palabras antes, pero nunca nada personal, pero ahora que compartíamos algo en común decidí entablar un poco de conversación. Era amable y bastante divertida, charlamos un poco en como lo estaba llevando con mis nuevos poderes, en algún momento de la conversación ella me dijo que su poder era sentir y manipular los sentimientos de otras personas, debo admitir que en un momento la envidie, porque ella tenía un poder definido y yo en cambio debía robarlos. No sé cómo se me ocurrió la brillante idea de tomar su poder, pero cuando ya me había dado cuenta sentí su poder en mí. Admito que fue raro, fue como un frio pasando por mi interior, me sentí congelarme medio segundo y luego todo fue como si nada hubiese pasada. Ella ni se había dado cuenta que había pasado. Yo sentía el poder burbujeando en mí, pero no sabía ni cómo usarlo, ni como activarlo.

El resto del día no sucedió nada con el poder. Es más hasta llegue a pensar que quizás ya había desaparecido. Esa tarde los chicos y yo habíamos decidido ir a ver películas. Habíamos escogido ver Titanic en 3D, aunque debo admitir que ninguno de los chicos se veía con ganas de pasar dos horas viendo a Leonardo Di Caprio, pero para complacernos, lo hicieron.

Todo estaba bien, hasta que paso. Estábamos viendo la escena en que el barco se hunde. Toda la sala estaba tranquila a excepción de Julie y yo que éramos un mar de lágrimas. No sé cómo pero de repente, sentí el poder nuevamente burbujear dentro de mí, pero esta vez mayor. Todo paso tan rápido, que cuando me di cuenta vi a toda la sala llorando. Hombres, mujeres, ancianos, niños. Dios, hasta George estaba llorando. Carlos, Julie, Angelina y Todd; me veían a mí a través de las lagrimas, como esperando que hiciera algo. Entre en pánico y salí de la sala. Corrí hasta los baños y me senté en el suelo abrazándome a mí misma. No sé cómo, pero ahí sentí los sentimientos un poco amplificados. Habían pasado 10 minutos cuando sentí la puerta del baño abrirse.

-Con que aquí es donde estabas- había dicho Carlos entrando al baño y sentándose junto a mí- Pensé que te habías ido a otro lado a hacer llorar a las personas

-No es gracioso, Carlos- dije recostándome en su hombro

-¿Qué fue todo eso? Un truco de magia- pregunto pasando su brazo por mi cintura y atrayendo más hacia él

-No fue un truco de magia. Fue mi poder- el me miro confundido

-Pero pensé que tu poder era tomar otros poderes- yo no respondí, solo lo mire largamente. El pronto se dio cuenta a que me refería- ¿Tomaste algún poder?

-No fue mi culpa. Ella me había comentado su poder y  todo paso tan rápido y cuando me di cuenta ya lo tenía en mí- no sabía cómo, pero en algún momento de todo eso, había empezado a llorar. Tuvimos ahí en el baño yo llorando y él consolándome hasta que llego un empleado del cine y nos pidió salir de los baños.

Los días siguientes nos concentramos en prácticas para dominar la magia y ahora mi nuevo poder. Con el tiempo descubrimos que solo se activa ante emociones fuertes. ¿Qué como lo comprobamos? Bueno durante unas de las practicas, Eric llego sin previo aviso, y digamos que el malestar de Carlos fue tan fuerte, que muchos terminamos enojados, frustrados y un poco celosos.

He aprendido a controlar el poder, pero debo admitir que como en la tienda, hay veces en la que debo controlarme y evitar cualquier desliz con él.

El camino a mi casa se hizo bastante rápido, cuando me vine a dar cuenta ya estaba justo al frente de mi casa. Con un suspiro tome el traje envuelto y baje del auto. Cuando entre en la casa todo lo que pude ver fue cajetas por todos lados. Por un segundo me recordó a como estaba la casa cuando nos mudamos. Llenas de cajetas. Solo que esta vez era por un motivo diferente. Cada cajeta contenía unos de los cientos de adornos que Julie había ordenado para decorar la casa para la fiesta. Agotada lo primero que hice fue recostarme en el sofá, siempre cuidando que el disfraz no se ajara. El sonido de alguien entrando me hizo salir de mi tranquilidad momentánea. Gire mi rostro hacia la entrada y vi a mi hermano.

-Hola hermanita ¿Un día agotador?- pregunto mientras se acercaba al sillón y se sentaba al lado mío

-Un poco- suspire- ¿Qué tal el tuyo?

-Divertido. Dibuje todo una obra de arte. Picasso me envidiaría

-¿Qué dibujaste? ¿Una mujer desnuda?- pregunte son sarcásticamente

-Ya he hecho ese tipo de dibujo- yo rodee los ojos. Ya que espera esa respuesta-  Pero no te preocupes es solo arte, pero no. Dibuje un paisaje

-¿Un paisaje?- alce una ceja irónicamente- Eso hasta yo lo hago

-No me critiques- dijo alzando una mano y callándome de una manera graciosa- nunca te han dicho que no debes herir el ego de un artista. Lo puedes dejar sin inspiración

-Si claro- dije mientras cerraba los ojos

-Y dime ¿Cómo van los preparativos? ¿Les falta mucho?

-No, ya casi todo está listo. Solo es de mañana comenzar a armar

-¿Ese es tu disfraz?- pregunto señalando a la bolsa negra que se encontraba sobre el respaldar del sillón

-Sip- dije sentándome recto

-Espero que te llegue por lo mínimo a la rodilla- yo sonreí

-No esperes mucho- el resoplo- después de todo ¿Cuál es tu disfraz?

-Soy muy guapo para ponerme un disfraz que oculte mi belleza

-Que modesto hermanito- dije mientras me levantaba y tomaba el disfraz- voy a subir. Necesito descansar un poco antes de empezar a hacer las tareas.

-Ok hermanita. Por cierto si hablas con Julie mándale mis saludos- dije de manera picara

-Christian, sabes que no me gusta que andes coqueteando con mis amigas- dije

-Pero si no estoy coqueteando con ella- dijo de manera inocente

-Si claro, y yo soy la reina de Inglaterra. Mantente alejado- le medio grite desde el segundo piso de la casa y para luego adentrarme en mi habitación.

Mi cuarto y el de mis papas debían ser los únicos lugares de la casa que estaban decentes para las visitas. Coloque el Disfraz en una parte del closet donde nadie lo encontraría y fui a acostarme a mi cama. No sé si es que estaba muy cansada o qué, pero apenas toque la almohada me quede dormida.

Estaba teniendo un bonito sueño, milagrosamente, cuando sentí una suave caricia en mi mejilla. No era molesta, a decir verdad era bastante placentera, pero no me dejaba dormir bien. Abrí los ojos y me encontré a Carlos recostado en mi cama. Justo al frente de mí.

-Sabía que mientras que duerme haces un puchero adorable- yo aun me sentía medio adormilada, pero pude asimilar bastante la situación para golpear su hombro

-Bobo- dije, mientras me desperezaba- ¿Cómo entraste? Dudo que mi papa y hermano te dejaran siquiera tocar las escalares

- No entre por la puerta. Aparecí- dijo sonriendo mientras se acomodaba bien, para verme

-Sí, se me había olvidado que estabas practicando eso de aparecer y desaparecer. Un día de estos solo la mitad va a aparecer

-Espero que sea tu parte favorita. Dime es arriba o abajo- dijo sonriendo seductoramente

-Cállate- dije intentando no sonrojarme. El solo se rio suavemente

-Julie me conto que fueron a buscar sus disfraces ¿Puedo verlo?- me miro haciendo un puchero e intentando parecer tierno

-No, no puedes verlo- dije seriamente

-¿Por qué?- frunció el ceño

-Porque debes esperar hasta el día de la fiesta

-No es justo- él envolvió su mano alrededor de su cintura y me acerco a su cuerpo. Mi cuerpo pronto reconoció el calor corporal que el desprendía, y como si necesitara más mi cuerpo se pego mas. Traicionero-  ¿Por lo mínimo dime si es sexy?

-Oh, créeme, lo es- dije de manera divertida. El hizo un sonido con su garganta que sonó entre un gemido y gruñido

-Por favor dime que algo relacionado contigo disfrazada de mucama- yo alce una ceja- Es una especie de fantasía- y suspire, pero negué. El se acerco y empezó a dejar besos en mi mejilla- o bueno es algo con orejas- yo negué. Ahora paso a dejar besos en mi cuello- tal vez eres un ser sobrenatural- yo volví a negar. Ahora paso a dejar besos en mis labios, pero eran apenas roces- Algo dulce y tierno- pensé en el disfraz y creí que tal vez se encontrara en esta categoría, por lo cual asentí- mmm- murmuro en mi labios- Yo no quiero que seas una niña buena, quiero que seas mala- yo no pude aguantar más y junte nuestros labios, ahora si de verdad. Nuestras lenguas no tardaron en encontrarse. Cuanto lo había extrañado. Lo había besado durante el último mes, había sentido esos dulces y suaves labios besar los mío de muchas maneras, y cada vez que los besaba sentía como si fuera la primera vez. Carlos se movió quedando casi recostado sobre mí. No sé cómo, pero él profundizo más el beso. Mi cuerpo estaba totalmente pegado al de él. Sus manos realizaban una suave, pero a la vez intensa, caricia en mi cadera. Cuando sentí sus manos tocar levemente la pequeña parte desnuda que dejaba mi sweater, decidí apartarlo.

-Debemos parar- dije con la respiración agitada. Él por supuesto me ignoro y siguió repartiendo besos a lo largo de mi cuello

-Sabes- murmuro en mi cuello- Me gustaba más cuando los chupetes no se te quitaban tan rápido. Ahora con mucho dura un día- y volvió a besarme en mi cuello, para luego hacer un camino de besos hasta mi boca. Por supuesto que no me iba a negar, pero tenía que parar esto ahora.

-Carlos, hablo en serio debemos parar- dije colocando mis manos en su pecho y apartándolo

-¿Por qué?- dijo haciendo un puchero sexy

-Porque debo terminar mis deberes- el me miro sorprendido

-¿Vamos a parar por hacer tus tareas?- yo asentí. El me miro largamente y luego se separo de mi, recostándose en mi cama- Bien, haremos tus tareas

-No te enojes- dije divertida mientras me levantaba de la cama- Velo como una manera de diversión distinta

-Me gustaba más la manera de diversión que estábamos haciendo

-No me convencerás- tome mi bolsa y saque mi cuaderno de matemáticas, para realizar mi tarea

-Créeme que si me dejaras podría- dijo el de una manera bastante seductora. Yo solo sonreí. Iba volviendo a la cama cuando me vi en el espejo. En la parte izquierda de mi cuello había una mancha rojiza. Mire inmediatamente a Carlos

-¿Enserio Carlos?- dije señalando mi cuello. El me miro y sonrió inocentemente

-Tenía que hacerlo. Ahora ven y trae tu sexy trasero, para hacer esa tarea- solté un suspiro y me senté en mi cama.

No las pasamos la siguiente hora y media realizando diferentes problemas de matemáticas y hasta estudiamos un poco para un ejercicio de historia. Cuando terminamos el reloj marcaba las 8 de la  noche.

- Al fin- dije estirando mis piernas que estaban un poco entumidas, por estar mucho tiempo en la misma posición

-Sí, un problema de matemáticas más y hubiese desaparecido- yo reí y lo mire. Estaba con los ojos cerrados y con la cabeza recostada en el cabecero de mi cama- Tengo hambre, porque no vienes a mi casa y comemos. Mi mama estará encantada de verte.

-Me parece perfecto- dije sonriendo- déjame me cambio y voy

-Ok- sonrió de oreja a oreja- Te espero- y tomo mi barbilla para dejarme un beso y luego desaparecer en el aire. Ah estúpido brujo.

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Voy pasando rapido. Aqui esta el adelanto

Carlos empezó a sacar unos platos y cubiertos de las alacenas y me los paso, para que fuéramos a hacer la mesa.

-Estás muy callada- dijo Carlos, mientras colocábamos los platos en la mesa. Su madre de vez en cuando nos daba una mirada desde la cocina

-No tengo nada que decir- le respondí sin mirarlo. El no respondió inmediatamente, pero sentí como se movio hasta colocarse a lado mio

-Mentirosa- susurro en mi oído. Mire hacia la cocina y note que Victoria nos daba la espalda- Estas cohibida

 

Hasta la proxima. las quiero

Capítulo 34: La Cita de Celeste Capítulo 36: Cena con Carlos

 


Capítulos

Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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