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Llegue a casa con una sonrisa de oreja a oreja, la casa estaba silenciosa, pero sabía que en alguna parte estaba María o alguno de los otros empleados. Iba por la mitad de las escaleras cuando escuche como María me llamaba.
-Señorita, ¿Consiguió las medicinas?- dije
-Sí María- le dije amablemente-Voy a ir a tomar una siesta, me siento un poco cansada. Si llaman mis papas y estoy dormida, no les diga que estoy enferma. Solo diles que amanecí con un leve dolor de cabeza y preferí no ir a la escuela. No los quiero preocupar
-Como usted diga señorita- y salió dejándome sola junto a Bruno, que en algún momento de mi monologo tuvo que llegar hasta mí.
-Bueno, quedamos tu y yo, Bruno- el ladro- Vamos, dormiremos un poco
Entre a mi cuarto y me quite los zapatos, he inmediatamente me lance a la cama. La cama estaba arreglada, de seguro María la arreglo en mi ausencia, pero aunque estuviera arreglada aun se sentía el olor de Carlos en las almohadas. Me acomode de modo que termine abrazando una de las almohadas. Sentí como algo se acomodaba cerca de mis pies, lo cual supuse que era Bruno. Le di una rápida mirada al reloj de mi mesita de noche, 8:15 a.m. . Definitivamente Carlos llegaría tarde. Poco a poco empecé a sentir mucho sueño, por eso luego de inhalar el olor en la almohada, me quede dormida.
Me levante a las 10:45 a.m. gracias a que sentía algo húmedo en mi rostro. Luego descubrí que era Bruno dándome besos a su modo. Solo me dedique a apartarlo un poco, pero no me levante de la cama. Ahora aquí sola, sin nadie, la realidad me golpeaba fuertemente. Quería pensar, pero sentía que aquí no podía. Por lo cual me puse a pensar en lugares donde podría cuestionarme a mí misma. Muchos lugares vinieron a mí mente inmediatamente, la cafetería, la biblioteca, el parque, el lago, etc.; pero todos estos lugares tenían un problema habría personas que no me dejarían pensar bien, sin contar que podría encontrarme con algún brujo y sinceramente no deseaba eso.
Otro lugar al que se ocurrió ir fue a mí lago, pero aunque era un buen lugar para pensar, no creo que pudiera lograr concentrarme, por el simple hecho de recordar lo que había pasado la última vez que fui. No, definitivamente no iría ahí. Mire a través de la ventana, era un día soleado y no parecía que fuera a llover. “Un día perfecto para salir al aire libre”, pensé.
Y de repente tuve la solución a mis problemas. The Green Valley. Por supuesto, era el lugar perfecto para pensar sin ser interrumpida. The Green Valley, era una reserva ecológica que estaba dividida en varias partes. Una era una reserva para ciertos animales del área, otra parte para ciertas plantas del lugar, y un pequeño espacio que es usado por las personas para estar en contacto con la naturaleza. Ese era el lugar. No lo pensé dos veces, coloque unos zapatos bajos cómodos, me coloque una chaqueta tome mi bolsa y baje al primer piso. Luego de despedirme de María y de decirle que ya me sentía mejor y que iba a la biblioteca a hacer “tareas”.
Una vez en carretera, me sentí menos presionada, como si de repente mi propio cuerpo se relajaba con solo sentir el aire pegar en mi cara. El camino hacía The Green Valley era como de 15 minutos, ya que estaba al otro de lado de la ciudad y bien lejos de esta. Después de pasar la última fila de edificios supe que Blue Lake estaba atrás, solo quedaban ciertas casas dispersas a lo largo de la carretera. A diferencia de la otra salida, está casi parecía fría y desolada. Una de las casas llamo mi atención.
La casa estaba totalmente abandonada, se podía ver a simple vista. Pareciera que en cualquier momento fuese a caerse abajo, pero hoy no era el día para ver casa viejas, por lo cual decidí seguir adelante rumbo a mí destino. 5 minutos después, logre divisar el cartel de de Bienvenidos a The Green Valley.
El lugar hoy era perfecto. Estaba tranquilo y no había menos de 10 personas. Eso era lo bueno de venir en día de semana, ya que todos estaban en el trabajo o en la escuela. Luego de pagar para entrar en el zona para personas, me dedique a encontrar un buen sitio donde acomodarme para pensar. Luego de buscar encontré el lugar en una parte donde se veía todo el valle.
Cuando al fin me pude acomodar en el pasto, sentí paz. El aire era frio, pero con un toque cálido gracias al sol que había. Todo estaba en silencioso y tranquilo. Lo cual añadía más sensaciones a mi cuerpo.
Creo que estoy comenzando a entender lo que Carlos me dijo ayer sobre dominar los 4 elementos. Estar aquí en contacto de 3 de ellos, me llenaba de felicidad y de una relajación total. Me recosté en la manta que había traído, y mire al cielo despejado. Lo cual mostraba todo lo contrario a lo que yo era en este momento. Mi mente estaba de todo menos despejada.
¿Qué hare ahora? Esa era mi mayor pregunta. Aunque ayer me la pase hablando con todos mis amigos sobre esta situación y que me habían repetido miles de veces que todo estaría bien, pero ellos no lo podían asegurar al 100%.
Mi mayor miedo era no saber lo que esto me depararía en un futuro. Debo admitir que enfrentar la escuela mañana era una preocupación, pero sabía que si mis amigos estaban conmigo no iban a dejar que pasara nada malo, pero ¿Qué pasaría en un futuro? ¿Se lo ocultare de por vida a mis padres? ¿Esto ocasionaría problemas emocionales después?
Definitivamente mi mente era un completo enredo. Una parte de mi deseaba mi vida anterior, en la cual no debía preocuparme por trucos mágicos, por los elementos que me rodeaban o por intentar controlar algún desliz mágico. Eso sin contar la parte vampírica con la que debía lidiar, pero en menor cantidad.
Me pregunto qué pensarían mis padres si se enteraran que su hija es una bruja. De seguro, pensarían que son locuras mías. Aunque tal vez mi papa se lo podría tomar más enserio.
Creo que lo mejor que podía hacer para terminar con esta confusión, sería dejar pasar todas mis dudas sobre lo que pasara y concentrarme en el ahora. Sí, creo que es lo mejor. No soy a la primera que le pasa esto. De seguro Julie y Angelina pasaron por esto, tal vez hasta Todd. Carlos y Eric también pasaron por esto. Ellos mismos me lo contaron. No seré una gallina, si todos ellos supieron sobrellevar esto, yo podía. Observe los arboles, que estaban llenos de hojas naranjas producto del otoño que pronto llegaría a su final. Alrededor mío, el pasto se debatía entre muerto y vivo. Había ciertas partes del terreno donde se podía ver un pequeño verdor, pero en la parte donde estaba todo ya estaba opaco y muerto. De repente una sensación de melancolía y tristeza me embargo, por ver las plantas muerta. Genial, ahora soy sensible. Pero ese comentario sarcástico no logro quitar la melancolía que me embargaba, por instinto estire el brazo y acaricie el pasto muerto. De repente sentí como la magia me recorrió por completo y en eso todo el pasto alrededor mío se volvió totalmente verde y lleno de vida.
¿Sorprendida? Eso era poco. A decir verdad no sentía miedo o terror por lo que había hecho. De hecho me sentía bien, con un poco de sorpresa, pero bien como si esto fuera lo que tanto tiempo busque. Definitivamente, esta era mi verdadero yo.
Pase un par de horas, practicando un poco de magia. Logre hacer cosas con el aire, como crear neblina y con esta crear pequeñas formas. También seguí haciendo lo de hacer crecer las plantas y pasto ya muerto. También intente un poco con el agua, pero con ella no logre mucho, ya que no tenía una fuente de agua cercana.
Cuando caí en cuenta del tiempo, me di cuenta que el reloj marcaba la 5:00 de la tarde. Los chicos tuvieron que haber salido de hace 3 horas del colegio. Observe el cielo y estaba totalmente oscuro. En definitiva se avecinaba una buena tormenta. Por ese motivo decidí recoger mis cosas he irme antes de que comenzara a llover. Cuando me pare pude observar mis logros en el capo, sonreí ante observar lo que había hecho. Regrese a mí carro lo más rápido que pude. El viento comenzaba a ser muy frio y fuerte. Definitivamente sería una fuerte tormenta.
Ya iba de regreso a casa. Iba con la calefacción puesta, ya que el frio afuera era desgarrador. Aun no había empezado a llover, pero se podía ver el movimiento casi huracanados de los arboles. Ya estaba llegando a Blue Lake, ya que empecé a divisar las primeras casas. Ahí fue cuando la volví a ver. La casa vieja.
Ahora que el clima y toda esa oscuridad alrededor de ella, casi parecía tétrica. No se porque, ni como, pero algo me decía que debía parar y eso hice, aparque frente a la vieja casa y me baje. Intente acurrucarme lo más que pude en mi abrigo, que por cierto no me quitaba todo el frio que sentía. La casa tenía el estilo de las casitas de los 40. Dos pisos, hecha de madera, con su puertecita de madera también, que por cierto cualquiera persona mayor de 5 años podría abrir. Una típica casa vieja. Por más que veía la casa desde afuera, no encontraba a que la relacionaba. Para intentar sacar mis dudas, decidí entrar a ver. Solo espero que no viva nadie. La puertecilla de entrada hizo un horrible chillido, cuando la abrí. El pasto estaba alto y muchas raíces se cruzaban en el camino que llevaba a la puerta. Casi corrí hasta llegar al pequeño porche de la casa, no quería descubrir si había alguna alimaña escondida entre la maleza. Cuando toque el primer escalón del porche, la madera rechino fuertemente. Y así fue hasta llegar a la puerta de entrada, que por cierto también rechino.
La casa por dentro no estaba del todo oscura, tenía varias ventanas que permitía la luz proveniente de afuera. Justo en la entrada había un interruptor para la luz eléctrica, pero desgraciadamente no había. Observe un poco la estancia, no parecía cómoda, no había muebles y la luz que entraba daba una sensación incomoda. Aun intentaba encontrar a que me recordaba esto, pero nada aun. Entonces escuche u golpe proveniente del piso de arriba. Lo común sería salir corriendo de ahí, pero no, yo decidí quedarme y ver que lo había provocado.
Empecé a subir la escalera lentamente. Si había alguien en la casa, ya se tuvo que haber dado cuenta que estaba aquí, gracias al constante rechinamiento de los tablones de la escalera. Supuse que el sonido vino de la primera habitación frente a la escalera. Por lo cual decidí entrar a esa primero. Asome un poco la cabeza y no vi a nadie. Decidí entrar por completo a la habitación y créanlo o no, la habitación estaba completamente iluminada. Exacto iluminada. Afuera todo parecía como si fueran las 7 de la noche, pero aquí parecía como si fuera pleno medio día, en un día verano. Entre un poco más y observe el lugar. El cuarto estaba amueblado y todo perfectamente en su lugar, como si fuera arreglado y limpiado todos los días. Iba a seguir caminando, pero tropecé con algo en el suelo. Ese algo era un libro.
El libro era grande y viejo. Me agache y lo tome entre mis manos, no debía ser más grande que unas de mis libretas o algún libro viejo que encuentras en las bibliotecas. Lo abrí y observe que estaba escrito a mano. Eran garabatos escritos en página tras página. Estaba por seguir viendo más el libro, cuando sentí atrás mío una ráfaga de viento y como la puerta era azotada fuertemente. De repente la habitación se cernió en la oscuridad de afuera. Tome fuertemente el libro entre mis manos y salí de la habitación. Nada. Todo estaba tal y como lo vi cuando entre. Baje esta vez rápidamente las escaleras, cuando llegue nuevamente a la estancia observe a todos lados, buscando a alguien, pero no había nadie. Aunque debo admitir que me sentía observada, por lo cual salí rápidamente de la casa. Antes de entrar al carro le di una última mirada a la casa, que poco a poco se adentraba en la oscuridad de la tarde. Apenas encendí el auto empezó a llover. Mire el libro que permanecía en el asiento del copiloto y supe adonde debía dirigirme.
La lluvia solo empeoro en mi trayecto, esto casi parecía un tornado. Cuando divise su casa solté un suspiro aliviada, de salir de esta lluvia. Estacione frente a su casa, guarde el libro dentro de mí bolsa, de manera que se mojara menos y salí del auto a toda velocidad. Por suerte me puse zapatos bajos.
Cuando llegue a la puerta. Estaba totalmente empapada y eso que el trayecto del carro a la entrada era corto igual me moje mucho. Toque el timbre varias veces y aporree la puerta muchas más. De pronto la puerta se abrió, mostrándome su rostro confundido.
-¿Sofía? ¿Qué sucede? ¿Cuál es el problema?
-Necesito tu ayuda, Carlos
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Lo se, soy la peor persona en este mundo. debia actualizar la semana pasada y se me olvido totalmente y esta semana me fui de paseo de graduacion, apenas voy llegando, les pido que me perdonen
bueno la siguiente actualizacion sera el proximo viernes, ya que la semana que viene es mi prom dance y graduacion, asi que estare ajetreada
les dejo un pequeño adelanto:
Comenzamos a subir las escaleras y Carlos me guio hacía una habitación nueva. Era la habitación junto a la de él. El abrió la puerta y me dejo pasar primero. Me quede asombrada con el lugar. Era algo así como tu espacio de diversión personal. Había un gran estéreo, una gran televisión y un hermoso piano de cola negro.
-Esto es… asombroso- dije alucinada por la habitación
-Gracias, es mi habitación personal. Aquí es donde tengo todo lo que me gusta. Ahora ven siéntate y me cuentas que eso que tienes envuelto con la manta.
El me guio hasta un sillón de cuero negro. Nos sentamos, pero ninguno se atrevía a romper el silencio. Luego de unos minutos en silencio, él hablo.
-¿Haber Sofía cuéntame que es eso que debes mostrarme?- dijo observándome seriamente. Yo lo mire y suspire
-Es esto…- dije mientras le quitaba la manta a el libro. Él lo miro y lo tomo en sus manos
Espero sus comentarios y de verdad lo siento
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