SAGA DINASTIA CULLEN I: El EsTiGmA dEl AmOr (+18)

Autor: Danisabel
Género: + 18
Fecha Creación: 04/11/2010
Fecha Actualización: 12/11/2010
Finalizado: SI
Votos: 8
Comentarios: 29
Visitas: 54760
Capítulos: 32

 

Jacob Black vizconde de Montieth es un hombre con un oscuro pasado, y se prometió que nunca cargaría a una mujer con ese estigma. ¿Qué sucederá cuando la mujer de sus más candentes sueños aparece ante él y se ve forzado a casarse con ella?.......

Es el primer libro de estas grandes historias de amor....


Esta historia no me pertence, es una adaptación de una novela romantica llamada Amar una sola vez de la serie de los Malory de Johanna Lindsey, los personajes son de SM... Gracias a mi querida amiga priscila por la excelente idea que tuvo de comenzar este proyecto y por ayudarme a subir cada cap


 

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Capítulo 23: Prefiero estar con otros hombres antes que contigo... por ejemplo tu hijo

Nessie sonreía ausente mientras el puñito se aferraba a su pecho. Alimentar a su hijo siempre había sido encantador para ella, pero hoy su mente estaba escaleras abajo. Ni siquiera se dio cuenta cuando la boquita dejó de chupar.

-Está otra vez dormido, Nessie -murmuró Tess.

-Ah, sí, pero no por mucho tiempo- Con suavidad Nessie levantó al bebé contra el hombro y el palmeó la espalda.

-Tal vez ahora se quede dormido -murmuró Nessie a Tess cuando le ponía en la cama.

Pero, en el momento en que le puso boca abajo, la cabeza se irguió bruscamente, los pies empezaron a agitarse y los inquisitivos ojos azules se abrieron.

-Era de esperar -dijo Tess sonriendo- No necesita dormir tanto. Ya está creciendo.

-Entonces tengo que pensar en conseguir a alguien que te ayude.

-Por ahora no -replicó Tess, enfadada- cuando tenga seis meses y empiece a gatear, una ayuda será bienvenida.

-Como quieras -dijo Nessie riendo- Pero ahora vete a comer, me quedaré con él hasta que vuelvas.

-No, no puedes hacerlo, hijita. Tienes visitas abajo.

-Sí -suspiró Nessie- mi marido. Pero, como no tengo nada que decirle, no pienso bajar. Vete ahora, Tess. Y, por favor, ordena que me suban una bandeja, ¿quieres?

-Pero...

-No... -Nessie levantó de nuevo al bebé- Este caballerito es la única compañía que quiero esta noche.

Al irse Tess, Nessie abandonó toda pretensión de comportarse como una dama y se sentó en el suelo a jugar con su hijo, imitando sus sonidos y sus gestos, insistiendo en hacerlo sonreír. Todavía el bebé no reía, pero no iba a tardar en hacerlo, porque oía bastantes carcajadas alrededor. Los muchos visitantes, desde los criados hasta los tíos de ella, procuraban hacerle reír haciendo locuras que les ponían tan en ridículo como a ella misma.

¡Cuánto amaba a esta criatura! Poco antes de que naciera, Nessie había sido presa de una afortunada depresión. Pero, después de dar a luz, en un parto tan fácil que había sorprendido al médico, especialmente en una primeriza Nessie se llenó de alegría. Simple y naturalmente el niño iluminaba su vida. La verdad era que, en los últimos dos meses, había estado tan ocupada aprendiendo y disfrutando de su nueva maternidad, que apenas pensaba en Jacob, al menos, no más de una docena de veces por día.

-Pero ahora ha vuelto, amor. ¿Qué vamos a hacer? -suspiró Nessie.

-Sin duda no esperas que te conteste eso, ¿no?

-¡Oh, Zafrina, me has asustado!

-¿Quieres que deje esto en el suelo? -Zafrina traía una bandeja con comida- Tropecé con la doncella cuando la traía.

-Déjala sobre la mesa, por favor -ordenó Nessie- Y ahora cuéntame tus encuentros con

Harris….

Jacob, para gran desdicha de su lacayo, le había dejado en Inglaterra. El pobre hombre se había sentido abandonado todos aquellos meses, y había sido especialmente desdichado desde que Nessie se había trasladado a la casa de la ciudad. Se mostraba abiertamente hostil, y él y Zafrina habían tenido algunas discusiones acaloradas, defendiendo sendos territorios.

Bruscamente, después de la llegada del niño, todo había cambiado. Harris se volvió cariñoso con Nessie, o, mejor dicho, con Zafrina. Y Zafrina y Harris se sorprendieron a sí mismos descubriendo que simpatizaban. Incluso habían salido juntos y se habían entendido espléndidamente, siempre que Zafrina no hiciera alguna crítica del vizconde. Zafrina dejó la bandeja con un golpe.

-No me importa nada de ese testarudo con el que he perdido el tiempo. Y no creo volver a salir con él. ¿Qué hizo en cuanto se enteró de que el vizconde estaba aquí? ¡Ni siquiera se despidió de mí, sino que corrió escaleras arriba para ver a Su Señoría! y yo podía haberle ahorrado la molestia. Tess acababa de decirme que habían pedido otra botella de brandy para la sala de música.

-¿La sala de música? …Ah, sí. -Nessie rió.

-Tess dice que él y lady Sarah estaban allí discutiendo -informó Zafrina.

-¿De veras? Pues no me interesa.

-Bah -se burló Zafrina- daría un ojo de la cara por saber qué decían de ti.

-¿Crees que discutían acerca de mí?

-Si no es así... ¿de qué hablarían?

-Es verdad, ¿de qué? -preguntó Jacob desde la puerta.

Zafrina se volvió sobresaltada, fastidiada por no haber cerrado la puerta. Nessie, que estaba en el suelo, levantó la cabeza para contemplar a su marido de cuerpo entero. Estaba tendida de espaldas, el niño sobre el pecho. Se sentó lentamente. Jacob se acercó a ella y vio una cabecita acostada sobre el hombro de ella, el puñito metido con firmeza en la boca. Las mechas de pelo negro y los vivaces ojos azules eran inconfundibles, un Cullen de los pies a la cabeza.

Se acercó y tendió la mano a Nessie.

-¿Haces esto con frecuencia, amor?

El tono meloso no la engañó. Había una línea dura en los labios, un brillo febril en los ojos. ¡No le gustaba para nada su hijo! ¿Cómo era posible que estuviera allí de pie, mirándole, y no quedara deleitado? Su orgullo de madre ocupó el primer puesto. Aceptó la mano de él y se puso de pie, pero, en cuanto lo hizo, le volvió la espalda.

-Si nos has venido aquí para ver a Joshua, puedes irte -anunció con tono helado.

-Ah, pero he venido a verle -Jacob sonrió, sombrío.- ¿Se llama Joshua?

Nessie depositó con suavidad al niño en su cuna y se inclinó para besarle. Después se volvió y se enfrentó a su marido.

-Joshua Masen Cullen Black.

-Bueno, esos nombres toman en cuenta tu lado de la familia, ¿no?

El sarcasmo la hizo arder.

-Si querías que lo nombrara de acuerdo a tu familia debías haber estado presente cuando nació.

-¿Por qué no me lo dijiste?

Los ojos de ella se estrecharon. Dentro de un momento iban a insultarse, y esto era algo que ella no podía permitir en la habitación del niño.

-Zafrina, quédate con Joshua hasta que vuelva Tess, ¿quieres? -Después dijo a Jacob:-

Mis habitaciones están al otro lado del salón. Si quieres terminar esta conversación, es mejor que vayas a verme allí.

Nessie no le esperó: salió de la habitación, atravesó el salón y se dirigió a su salita.

Jacob la siguió, cerrando con fuerza la puerta tras de él. Ella se dio la vuelta y lo miró, furiosa.

-Si te agrada golpear puertas, te ruego que lo hagas en otra parte de la casa.

-¡Si me da la gana de golpear puertas, cosa que no he hecho hasta ahora, lo haré cuando quiera y en cualquier parte de mi casa! Contesta ahora: ¿por qué no me lo dijiste?

¿Qué podía contestarle? No iba a admitir que no había querido retenerlo de aquella manera. Y además no estaba segura de haber podido retenerlo: no había mostrado el más mínimo placer en verla a ella o a su hijo.

Finalmente se limitó a preguntar, con sencillez:

-¿Habría habido alguna diferencia?

-¿Cómo saberlo, puesto que no me lo dijiste? -Una nota sardónica entró en su voz -Naturalmente, está la posibilidad de que aún no lo supieras y, por consiguiente, no me lo pudiste decir.

-¿Cómo no iba a saber que estaba encinta de cuatro meses? –Sonrió - Es verdad que tuve pocos síntomas. Pero de cuatro meses... cualquier mujer se hubiera enterado!

El se acercó más, hasta quedar directamente ante el asiento de ella.

-Generalmente en un embarazo de cuatro meses los otros también se enteran -dijo con suavidad- Basta con ver cómo se expande la cintura. Pero no fue tu caso, amor.

Los ojos de Nessie se enfrentaron a los de él y se dilataron ante lo que leían.

-Crees que el niño no es tuyo -murmuró incrédula-. ¡No me sorprende que apenas lo hayas mirado! -Se puso de pie y él retrocedió para dejarla pasar. Ella habló dirigiéndose a la habitación en general. -¡Oh, esto es fabuloso! ¡Ni siquiera se me había ocurrido pensarlo!

Pero podía ver lo divertido de la situación y, en otras circunstancias, se habría reído.

Hubiera sido una perfecta venganza por la forma en que la había tratado, recibirlo ahora con el hijo de otro hombre. Pero ahora Nessie no tenía deseos de reír. Primaban la sorpresa de volver a verlo, y el feo choque de la desagradable conclusión a la que él había llegado.

Él le puso la mano en el hombro, obligándola a que le mirara.

-¿Es esta fingida sorpresa lo mejor que se te ocurre? Has tenido tiempo de sobra para inventar una excusa, para explicar por qué tu vestido de boda ceñía una cintura tan pequeña el día en que nos casamos. Tengo curiosidad por saber qué has inventado.

Los ojos dé ella, aquellos tajantes ojos agitanados, se estrecharon más al enfurecerse, pero mantuvo la voz tranquila.

-¿De veras? Podría decir que llevaba un corsé muy ajustado, si es que deseas que diga eso. ¿Lo creerías? ¿No? Tanto mejor, porque nunca he ajustado demasiado mis corsés.

-¿Entonces lo reconoces? -rugió él.

-¿Reconozco qué, Jacob? Te he dicho que tuve un embarazo bastante inusual. En verdad fue tan extraño, que empecé a preocuparme pensando que podía pasarle algo al niño cuando estaba embarazada de siete meses y vi a una mujer de cinco que me doblaba en tamaño... -Aspiró profundamente- El tío Carlisle afirma que a mi abuela le pasó lo mismo. La gente apenas se daba cuenta de que estaba encima, hasta que nacían los niños. Dijo que él y sus hermanos fueron todos muy pequeños al nacer, como Joshua, ¡pero mira cómo crecieron! Y tiene razón, porque Joshua crece a ojos vista, a saltos, perfectamente formado, perfectamente normal. Probablemente, un día será tan grande como su padre -terminó sin aliento, furiosa, aunque algo aliviada. Ya se lo había dicho todo. Lo que creyera o no creyera era cosa de él.

-Es una buena historia, original, mi amor. Por cierto, mejor de lo que esperaba.

Nessie movió la cabeza. El tenía ya una opinión formada y no iba a abandonarla tan fácilmente.

-Si no quieres reconocer a Joshua como hijo tuyo, no lo hagas. En verdad no me importa lo que pienses -dijo ella simplemente.

Jacob estalló:

-¡Dime que es mío! ¡Dímelo, simplemente!

-Es tuyo.

-No lo creo.

-Bien. -Asintió como si entendiera.- Disculpa ahora, pero la comida se me está enfriando.

Él le clavó los ojos, atónito, cuando ella pasó ante él y se dirigió a la puerta.

-¿No intentas convencerme?

Nessie lo miró un momento y vaciló. La mirada enloquecida, débilmente esperanzada de él casi la ablandó. Pero ella había hecho todo lo que podía. Convencerse era algo que dependía de él.

-¿Para qué? -contestó- Joshua no te necesita. Me tiene a mí. Y desde luego, que no carecerá de cuidados masculinos, con tres tíos abuelos que lo adoran.

-¡No es posible, maldición! -rugió él- No permitiré que esos autocráticos locos hijos de puta eduquen a mi... -Cerro la boca de golpe, y la miró furioso - Vamos, vete a comer.

Al regresar a la habitación del niño, Nessie sonreía, y su buen humor estaba casi recuperado. Aquel estallido le daba, ciertamente, tema en qué pensar, ¿verdad?

Jacob se despertó lentamente y frunció el ceño ante el extraño ruido que le había despertado. El niño estaba llorando. Probablemente, tenía hambre.

Había reconocido el ruido, pero se mantuvo completamente despierto preguntándose cuántas veces iban a interrumpirle el sueño. No importaba. Mañana todos volverían a Silverley. Y si él se quedaba, sus habitaciones estaban más lejos de la habitación del niño.

¿Si se quedaba? ¿Por qué no iba a quedarse? Sulpicia lo había mantenido lejos de

Silverley durante años, pero Sulpicia ya le había perjudicado al hablarle a Renesme de su nacimiento. Después de esto, ya no podía hacerle más daño. Y él no iba a permitir que Renesme le mantuviera lejos de Silverley. Silverley era, recordó con orgullo, su hogar. ¡Todavía tenía ciertos derechos en este mundo!

La casa estaba ahora tranquila; la niñera sin duda había dado de comer al niño. ¿Se habría despertado Renesme? La imaginó en el cuarto contiguo, enroscada en la cama, probablemente dormida, ya que estaba acostumbrada a estos ruidos y podía dormir sin que le afectaran.

Como nunca la había visto antes en cama, no podía tener una imagen clara de ella.

¿Cruzaría las manos bajo la barbilla como una niña? ¿Tendría largos cabellos? El sólo la había visto cuando estaba peinada formalmente. ¿Qué ropa se pondría para dormir? No sabía nada de ella y, sin embargo, era su mujer.

Tenía todos los derechos del mundo para dar los pocos pasos que le separaban del dormitorio de ella, despertarla y meterse en su cama. La deseaba. Pero nunca lo haría. Ella ya no era la muchacha apasionada e inocente que le había entregado su doncellez en una tibia noche de verano.

Jacob ya había salido de la cama y se había puesto una bata, antes de tener este pensamiento. Muy pronto estuvo en el pasillo, entre el saloncito de Renesme y el cuarto de los niños. La puerta del dormitorio de ella estaba cerrada y por la ranura del borde de debajo de la puerta no salía luz. La puerta del cuarto de los niños estaba entreabierta y dejaba pasar una tenue luz. Una mujer canturreaba una conocida canción de cuna.

Jacob se detuvo con la mano apoyada en la puerta cerrada del cuarto de Renesme. Pero oyó un ruido extraño en la habitación de los niños. A las amas de leche no les gustaba que se las molestara, pero él sintió de repente un fuerte deseo de entrar a ese cuarto y no en el de Renesme. Antes no había mirado detenidamente al niño. ¿No era este el mejor momento de hacerlo?

Jacob empujó la puerta del cuarto de los niños. La niñera, Tess, estaba profundamente dormida en una cama contra la pared. Una lámpara ardía en una mesa junto a un sillón acolchado. En ese sillón estaba Renesme amamantando a su hijo.

Quedó sorprendido. Las damas de cierta condición no amamantaban a sus hijos. No era correcto. El podía verla de perfil, con la cabeza inclinada sobre el niño, canturreando levemente. Los ricitos cortos que estaban entonces de moda le rodeaban la cara, y el resto del pelo, largo y brillante, caía en cascadas oscuras sobre el respaldo del sillón. Tenía puesta una bata blanca de mangas largas que estaba abierta y dejaba ver el camisón del mismo género, que había bajado por un lado, mostrando el pecho desnudo. La boca del niño chupaba ávidamente, una manita estaba apoyada encima del pezón, como manteniendo al pecho en su lugar.

Jacob estaba como hipnotizado. Insólitos sentimientos se agitaban en el fondo de su ser, sentimientos de ternura que le tenían como embrujado. Inclusive cuando ella sintió la nueva presencia y le miró, él no se movió.

Sus ojos se encontraron. Un largo rato se miraron en silencio. Ella no dejaba ver ni sorpresa ni cólera. Él no sintió la antigua hostilidad. Parecían tocarse el uno al otro sin manos, como si pasara entre ellos una corriente que trascendía sus diferencias.

Renesme fue la primera en apartar la mirada.

-Lamento que Joshua te haya despertado.

Jacob se sacudió.

-No, no, no es nada. No... No esperaba que estuvieras aquí -Luego preguntó tímidamente -¿No has podido encontrarle un ama de leche?- Nessie sonrió.

-Nunca traté de encontrarla. Cuando Tess me dijo que mi madre había roto la tradición y me había amamantado, decidí hacer lo mismo con Joshua. Y nunca lo he lamentado.

-¿No te esclaviza mucho?

-No tengo nada que hacer y no quiero ir a ningún lugar en el que este alejada de Joshua por mucho tiempo. Por supuesto que no puedo hacer muchas visitas, pero eso no me aflige-

El no supo que decir. Sin embargo, no quería irse.

-Nunca he visto a una madre dando de mamar a su hijo. ¿Te molesta? –preguntó torpemente.

-Es tu... no, no me molesta -terminó de decir ella, con la mirada fija en el niño.

El se recostó un instante contra la puerta, examinándola.

¿Era suyo aquel niño? Ella decía que sí. Sus propios instintos le decían que así era.

Entonces, ¿por qué seguía negando tercamente la verdad? Dejar a una esposa que se nos ha impuesto a la fuerza, es una cosa. Pero dejar a una esposa embarazada, era otra. Es verdad que ella no se lo había dicho. Pero el alejamiento de él, el haberla dejado sola con su embarazo, había sido algo despreciable. Era como una maldición. Ella le había puesto en esa situación al guardar el secreto de su estado. ¿Y cómo diablos iban a salir de esta complicación?

Nessie cambió al niño de posición para darle el otro pecho. Jacob quedó sin aliento al ver los dos pechos blancos y redondos en el momento en que ella se tapaba uno de ellos.

Se acercó lentamente a Renesme, atraído a pesar de él y no se detuvo hasta que llegó junto al sillón. Ella le miró, pero él no se animó para no ceder a la tentación de tocarla. El mantenía los ojos fijos en el niño, pero al hacerlo, estaba mirando el pecho de ella, el nacimiento de la garganta, los labios. ¿Cómo reaccionaría en el caso de que él la besara? Y se agachó para intentarlo.

Jacob sintió el aliento de ella antes de que su boca le tocara los labios. Su beso fue breve y tierno, levísimo, y terminó antes de que ella pudiera apartarse. El se enderezó, siempre sin encontrarle la mirada.

-Es un hermoso niño, Renesme.

Pasó un rato largo antes de que ella contestara:

-Me gusta pensar que lo es- El sonrió, vacilante.

-En este momento le tengo envidia.

-¿Por qué?

El miró directamente los claros ojos azules.

-¿Es necesario preguntar?

-Tú no me necesitas, Jacob. Es algo que pusiste muy claro antes de irte. ¿Acaso has cambiado de idea?

Él se puso tenso. Ella quería que él empezara a suplicarle, era evidente. Renesme había jurado que nunca le iba a perdonar y probablemente cumpliría su palabra. El no la culpaba, pero no iba a empeorar las cosas con su comportamiento. Se dio la vuelta y se alejó sin decir palabra.


Diosapagana: ¿Qué significará ese beso tan tierno que casi le ha robado Jake a nuestra querida Nessie? Significa que dejara el dolor correr y asumirá que esa hermosa morena es lo único que necesita para ser feliz o seguirá en su estado de negación. Veremos, veremos y luego lo averiguaremos.

Así que mí querida lectora si estas allí, deja un mensaje de vida, un pequeño review, para sentir que nuestro trabajo en esta adaptación también alegra tus horas.

Besos Perversos Priscila

PD: a la lectoras que quieran los libros de Lindsey, mándeme un PM con su mail separado por espacios, pasare todas las Sagas y libros sueltos, salvo la saga Mallory, ya que tanto Lebasi-Aleinad y yo continuaremos adaptando por lo menos los tres siguientes libros.

Danisabel: CHICS... ¿SABEN QUE SIGNIFICA LO QUE ACABA DE ESCRIBIR MI QUERIDA PRISCI?... SIII!.. VOLVEMOS CON OTRA HISTORIA CUANDO SE ACABE ESTA. Y CON OTRA Y CON OTRA Y CON OTRA... POR LO MMENOS TRES ... ESPERO QUE LES ENTUSIASME SABER ESO PORQUE NOSOTRAS LOS ESTAMOS XD... ADIVINEEENNN DE QUIEN VA A TRATAR EL PROXIMO LIBROO...

Capítulo 22: EL SEÑOR TERCO Y EL MISTERIO DEL CUARTO DE MÚSICA? Capítulo 24: NO TE PERDONARE NUNCA, NUNCA, NUNCA... Y MENOS SI NO ME HACES EL AMOR

 


Capítulos

Capitulo 1: TU EGO ES DE GRANDE COMO EL TITANIC Capitulo 2: CONSENTIDA CAPRICHOSA Y DIVINAMENTE HERMOSA Capitulo 3: CAPRICHOS Capitulo 4: PROTAGONISTAS.. IMAGENES Capitulo 5: IMPULSO DE BUENA SUERTE? Capitulo 6: HOLA EXTRAÑO Capitulo 7: DIOS MIO!... ¿ME VAN A DEJAR VIUDA ANTES DE TIEMPO?... Capitulo 8: Donde pongo el ojo pongo la bala!.. Ese Hombre es MIO! Capitulo 9: CAPITULO 8: DOS FAMILIAS UNIDAS CON UN MISMO FIN?. Mi destrucción! Capitulo 10: ¿QUE ES PEOR QUE SER CASTRADO AL AMANECER?... CASARSSE OBLIGADO Capitulo 11: LES PRESENTO A MI PROMETIDA? LADY MARIMACHO MASEN Capitulo 12: LES PRESENTO A MI PROMETIDO?. LORD ASNO BLACK VIZCONDE DE MONTIEHT Capitulo 13: EL SEXO ES EL UNICO DEPORTE QUE NO SE SUSPENDE POR FALTA DE LUZ? Capitulo 14: ME QUIERE ?. NO ME QUIERE? DESOJANDO MARGARITAS Capitulo 15: Y CON USTEDES UN CABALLERO PIRATA? EL CAPITAN HAWKE Capitulo 16: LO QUE ENREALIDAD ME AFERRA A TI Capitulo 17: YO JURO ANTE DIOS?. QUE ESTA SRÁ TU SENTENCIA DE MUERTE! Capitulo 18: LES PRESENTO A MI SUEGRA?.. LADY PAJARRACO BLACK Capitulo 19: DIBUJANDO AL DIABLO! Capitulo 20: ES UN PAJARO, ES UN AVION, NO, ES EL INFAME CAPITAN HAWKE... MI TIO! Capitulo 21: RENESME, NESSIE, NISSAN?.. ¿POR QUÉ DEMONIOS TANTOS NOMBRES?...... Capitulo 22: EL SEÑOR TERCO Y EL MISTERIO DEL CUARTO DE MÚSICA? Capitulo 23: Prefiero estar con otros hombres antes que contigo... por ejemplo tu hijo Capitulo 24: NO TE PERDONARE NUNCA, NUNCA, NUNCA... Y MENOS SI NO ME HACES EL AMOR Capitulo 25: AHORA LO SÉ, USTEDES SON PARTE DE MI ALMA!... Capitulo 26: NO SEAS CIEGO, AQUÍ ESTOY SOLO MÍRAME!!!! Capitulo 27: NO ES UNA FIESTA HASTA QUE SE QUIERE GOLPEAR AL AMANTE!! Capitulo 28: ESTOY LOCO, SI!!! LOCO DE CELOS. Capitulo 29: tu eres un bastardo, el es un bastardo, ellos son bastardos, yo soy bastardo, todos somos bastardos? ¿acaso importa? Capitulo 30: Las verdades duelen, solo cuando se las ocultan Capitulo 31: SOLO AMAME Capitulo 32: EMBAUCANDO AL AMOR

 


 
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