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POV Bella.
Íbamos de camino hacia mi salón en un silencio, que en mi opinión, no era para nada incomodo, pero, aunque el silencio no me incomodará, lo que si me incomodo fue que él no paraba de mirarme y eso hacía que me sonrojará. Ya estábamos a mitad de camino a mi salón cuando Edward rompió el silencio.
-Bella, ¿De dónde eres?- preguntó.
-Soy de Forks, Washington. ¿Y tú?
-Yo soy de aquí mismo, de Seattle- me dijo-¿Y en cuál programa te anotarás?
-Pues me gusta mucho cantar y tocar la guitarra, además de que me gustaría aprender a tocar el piano, así que pienso anotarme a los programas de música y canto-le dije-¿y tú?
-Yo también me pienso anotar a esos programas, ya que al igual que tú, a mi me fascina cantar, tocar el piano y la guitarra-me respondió con su hermosa sonrisa torcida, que se estaba convirtiendo en mi favorita.
-Oh que bien, eso significa que nos estaremos viendo después de clases-le dije con una sonrisa, pero tratando que no se notara el gran entusiasmo que me dio oír eso.
-Así es, aunque también podríamos juntarnos con los chicos a la hora del almuerzo ¿no?
-Claro que sí-le dije con una gran sonrisa en el rostro.
En esos momentos acabábamos de llegar a mi salón y Edward estaba a punto de preguntarme algo más, cuando escuchamos que una voz masculina me estaba llamando y lo interrumpió, ambos nos volvimos para ver de quien se trataba y reconocí al muchacho que me dirigió la palabra en el auditorio, el cual respondía con el nombre de Mike.
-¡Hola!-dijo Mike cuando vio que logro llamar mi atención-¿Estas estudiando Literatura?
-Eh hola Mike, si estoy estudiando Literatura.
-Que coincidencia, ¡Yo también!
-Oh, qué bien-le dije con una sonrisa-Mike él es…
-Edward-me interrumpió Mike con una nota de ¿desdén?
-Mike-saludó Edward cortante.
-¿Se conocen?
-Si-me respondió Edward, aún observando a Mike-estuvimos juntos en la preparatoria-dijo, y volteó su mirada hacia mí-nos vemos a la hora del almuerzo Bella-se despidió y se fue.
-¿Entramos?-me dijo Mike volteando su mirada a mí, pero estaba tan sumida en mis pensamientos que no lo había escuchado-¿Bella?-llamó de nuevo.
-¿Qué?
-¿Qué si entramos?-me repitió.
-Este, si hay que entrar.
Durante el resto de las clases no pude dejar de preguntarme él porque de la mirada llena de odio de Mike hacia Edward, y sorprendentemente, de Edward hacia Mike, algo realmente malo debió haber pasado entre ellos dos, y estaba dispuesta a averiguarlo.
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