Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
Visitas: 66171
Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 20: El Comienzo

La biblioteca estaba prácticamente desierta, en una Era donde puedes hacer tus tareas hasta en el celular, muy pocas personas venían aquí. Pero  hoy por lo mínimo había unas cuantas personas, en su mayoría estudiantes universitario.

La biblioteca era grande. Había muchas secciones y sin fin de libros. Si hubiese recordado tomar mis cuadernos, tal vez hubiese venido a hacer tareas, pero como no es así, buscaría un libro para leer. Llegue a la sección de literatura, que era una de las más extensas de la biblioteca; esta sección estaba dividida en varias sub-secciones. Hoy tenía ganas de leer algo sobre crímenes. Fui a esa sección, y observe los cientos de libros que se posaron frente a mí. Vi cada título detenidamente hasta que uno me llamo la atención. Se llamaba “La princesa de hielo” de Camilla Lackberg. Lo tome y me dirigí a una mesa bastante apartada y con mi Latte en mano comencé a leer.

Ya llevaba media hora leyendo. La historia se basaba en una escritora llamada Erica que vuelve a su ciudad natal luego de la muerte de sus padres, y es la que encuentra a su amiga de la infancia muerta. Es una historia bastante difícil de seguir, porque en un capitulo pueden llegar a narrar hasta 3 personajes. Pero a decir la verdad la historia me estaba comenzando a envolver. Me encontraba en la parte donde Patrick hace una cita con Erica, cuando sentí que  alguien se sentaba al frente mío. Lo ignore y seguí leyendo mi libro.

-Hola- dijo la persona que estaba frente a mí. Yo alce la vista y me encontré con el chico de la mueblería al frente mío. El ya no llevaba el horrendo overol, ahora tenía unos jeans y un simple sweater que se le pegaba a su formado cuerpo. El me estaba sonriendo

-¿Nos conocemos?- dije alzando una ceja. Yo sabía quién era, pero como soy mala, lo hare sufrir.

-Bueno no nos han presentado, pero estuve en la casa de tu novio hoy en la tarde- dijo haciendo una mueca, ante lo ultimo

-Ah, el chico de los muebles- dije con una sonrisa, el me dio una sonrisa como afirmándolo- y no soy su novia

-¿Segura?- dijo levantando una ceja

-Sí. Lo que sucede es que el gusta de mí, pero no queremos ser novios aun. No hace mucho nos conocemos y no queremos una relación sin conocernos. No sé si me gusta aun.

-Raro- yo asentí- bueno, no nos hemos presentado. Mucho gusto, Eric Stewart y la hermosa señorita se llama…- dijo estirando su mano

-Sofía Thompson- estreche mi mano con la de él

-¿La hija del arquitecto Thompson?- pregunto curioso

-El mismo

-Nuestros papas trabajan juntos- dijo

-¿Enserio?- pregunte sorprendida

-Mi papa también es arquitecto, trabajan para la misma empresa. Mi mamá es gerente del banco

-Eso está muy bien-dije- ¿Cuántos años tienes?

-19 años- dijo con una sonrisa

-¿Vas a la universidad aquí? O ¿Estas de vacaciones y estas de visita? O simplemente no vas a la universidad

-Voy a la universidad aquí. Cuando me gradué me aceptaron en la universidad de Miami, pero no pude ir  porque en ese año a mí mamá le detectaron cáncer de mama en etapa inicial. Aunque ahora está mucho mejor, no quiero dejarla sola. Estoy estudiando Ingeniería Industrial, y me va bien.

-Wao, cuanto lo siento- le dije sinceramente- ¿Trabajas para pagarte la universidad?

-¿Qué?, oh no- dijo sonriendo- solo lo hago para tener dinero extra. Mis papas sienten la responsabilidad de pagarme la universidad, ya que no pude ir a Miami. Pero tú debes entender que a veces uno quiere sentir cierta independencia. Trabajo para ahorrar y poder comprarme un apartamento, para mí.

-¿Aquí?- le pregunte

-Sí, ya tengo lo suficiente, solo debo ponerme a buscar apartamento

-Yo te puedo ayudar. Tengo un gusto exquisito para comprar apartamentos

-Eso me encantaría- dijo con una sonrisa- ¿Tareas?- dijo mirando el libro que tenía en mis manos

-No, solo la lectura del día- dije marcando la hoja donde termine

-¿Te gusta leer?

-Me encanta

-¿Algún favorito?- dije acomodándose en su puesto

-Mmm… no. Soy bastante versátil

-Yo prefiero las de Stephen King- yo hice una mueca

-Hay unas que son mejores que otras. A veces sus historias tienden a exagerar mucho.

-Eso es lo interesante- dijo contraatacando- ¿Cuáles has leído?

-Solo Carrie y Cujo.

-Esas son buenas, yo prefiero Cujo. La idea de un perro asesino es interesante

-Mucha ciencia ficción para mí. Déjame con los vampiros y hombres lobos

-Déjame adivinar, Crepúsculo- dijo alzando una ceja

-Sí y no. He leído Crepúsculo, me gusta, mucho amor y todo eso, pero nada como los de Anna Rice y Richelle Mead. Esos libros tienen más acción y todavía tienen ese romance que te atrapa

-¿Richelle Mead?- dijo confuso

-Sí, es una escritora, de novelas para adultos-jóvenes. Me encantan los De Vampire Academy. Ya me leído los 6 y el spin-off

-Wao. Me ganaste yo con mucho he leído unos cuantos autores

-Sí, tiendo a ganarle a las personas, cuando se refiere a libros

-¿O sea que en lo demás eres mala?- dijo alzando una ceja

-Algunas si, algunos no- dije divagando-¿Qué haces tú aquí? ¿Me estas persiguiendo?

-Absolutamente no- dijo ofendido- vine a buscar un libro para un trabajo

-Y te has quedado a charlar conmigo- dije

-Vale la pena-dijo guiñándome un ojo. Yo negué divertida

-Estoy a punto de creer que hoy amanecí más bonita. El muchacho de la cafetería no dejaba de coquetear conmigo y hasta un bollo de chocolate me regalo- dije dramatizando- y tu por estar coqueteando conmigo, te hicieron trabajar el doble. Que por lo cierto, siento si por mi culpa, tuviste que hacer mucho trabajo hoy. Carlos puede llegar a ser un poco celoso.

-No te preocupes. Valía la pena hacer rabiar a tu no-novio- dijo riendo

-Eres malo- dije riendo

-Aunque me encantaría quedarme a hablar contigo, no puedo. Debo regresar a casa, para terminar mis trabajos. Porque no intercambiamos números y nos mantenemos en contacto. Y así podrías salir a cenar o al cine. Yo pago. Y así hacer rabiar a tu no-novio

-Eso me encantaría- le pase mí celular y él me paso el suyo. Una vez había colocado mi número y mi nombre se lo pase

– Crees que podrías tomarte una foto, para ponerla cuando llames- yo asentí, le sonreí y el tomo la foto- Sales Hermosa- y me la mostro, a decir verdad salía bastante bien

-Ves te lo dije, hoy desperté hermosa- dije sonando algo engreída

-Definitivamente- dijo- Bueno, ahora sí, Adiós- se acerco y me dio un beso en la mejilla y se fue despidiéndose con un saludo de mano.

Revise mí celular y decía que era las 5. Por lo cual decidí quedarme y terminar de leer el libro.

El tiempo paso rápido, cuando termine el libro. El reloj de mi celular decía que era las 8 de la noche. Coloque el libro en donde lo encontré. Me despedí de la dulce señora encargada de la biblioteca. Cuando salí afuera, los estacionamientos estaban oscuros, y no se veía a nadie cerca, lamentablemente mí auto se encontraba en un estacionamiento algo lejos, pero por suerte tenía una farola cerca. Cuando llegue a mí carro no escuchaba nada, solo el típico ruido de ciudad. Iba a subirme a mí auto cuando un movimiento en los arboles llamo mí atención. Camine y me pare cerca de la línea de los arboles. Iba a comenzar a entrar cuando otro movimiento llamo mí atención. Comencé a retroceder un poco asustada. Otro movimiento se dio y algo se situó al frente mío, pero muy lejos de la línea de arboles. Solo llegue a notar unos ojos que brillaban por la luz de la luna reflejada y la silueta de un hombre. Corrí a mí carro y encendí sin dudarlo dos veces. Salí del estacionamiento como alma que lleva el diablo. Cada 30 segundos miraba por el espejo retrovisor. Como si fuera a ver nuevamente la silueta detrás de mí. En menos de 5 minutos llegue a mí casa. Cuando pase al fin por la puerta, pude sacar todo el aire que tenía contenido desde que salí de la biblioteca.

Lo primero que me recibió desde que entre en la casa, fue una bola de pelo negro llamado Bruno.

-Hola Bruno- dije agachándome y comenzando a acariciarlo. El se veía contento de verme

-Señorita, a mí no me molesta consentir a Bruno, pero me gustaría que recordara que ahora tiene una responsabilidad y que si no fuera por nosotros, el perrito se hubiese muerto de hambre

-Si lo siento- dije arrepentida- hoy tuve un día de locos. Mañana te sacare a pasear. ¿Sí? ¿Te gusta eso?- el me brinco y comenzó mover la colita más enérgicamente

-Así me gusta señorita- dijo sonriendo, Nana- ¿Desea algo de comer?

-Me encantaría. Estoy hambrienta

Nana se fue a la cocina y yo la seguí junto a Bruno. Al parecer ya sabía que yo iba a comer aquí porque tenía ya todo hecho, para cuando viniera a comer. Saco del horno una lasaña de pollo en salsa blanca. Mi favorita. Me sirvió un trozo y lo demás comenzó a guardarlo.

-Le hice lasaña, ya que no se si se acuerde, pero mañana viajare a LA, a visitar a un familiar que está enfermo pero el martes temprano estaré aquí. Dejare a María a cargo de la comida. Pero recuerda que mañana es día libre  así que María no trabajara. Pero el lunes temprano vendrá a hacerte el desayuno. Mañana solo estarás con los guardias, sola. Así que si te da hambre mañana, puedes calentar la lasaña. ¿No hay problema?- pregunto preocupada como si fuera a negarme

-Claro que no. Eres libre de hacer  lo que quieras. Siempre y cuando me puedo quedar con Julie o con…

-¿El señor Carlos?- pregunto picara

-Tal vez- dije comenzando a comer la lasaña

-Bueno- dijo sin borrar su sonrisa- yo iré a arreglar las maletas. Cuando termine, solo colóquelo en el fregador- me sonrió y salió de la cocina. Comí sola, junto a  Bruno. Una vez termine, hice lo que Nana dijo. Subí a mí cuarto seguida de Bruno. Las ventanas seguían cerradas, y así las deje ya que no me apetecía abrirlas y encontrármelo. Encendí mi computadora y una vez abrió. Abrí mi skype y vi que tenía unas solicitudes nuevas. Las acepte sin saber quiénes eran. Una vez revise todo lo que quise revisar, me dirigí a mi mueble donde guardaba mis pijamas. Tome una y fui a bañarme. Me sentía mucho mejor ahora con mi pantalón largo y mi sweater de tiritas de flores. Encendí la televisión y me encontré que estaban dando Easy A. Me recosté en mí cama y empecé a verla. Estaba en la parte en que Olive, o sea Emma Stone dice que ella tiene clamidia para proteger a la consejera; cuando recibí una invitación en Skype. Me levante de mala gana y acepte sin saber quién era. Estaba sentada en la silla intentando ver lo más que podía de la televisión.

-¿Qué ves?- su voz me sobresalto

-Tu- señale con desprecio a la pantalla

-Hola- dijo con una media sonrisa, pero incluso así se podía ver una mirada de tristeza

-¿Qué se supone que haces?- le dije mirándolo mal

-Solo quiero charlar. Te fuiste enojada. No respondiste mis mensajes. Estaba preocupado

- Pues ya viste. Estoy viva. Ya te puedes ir- dije dispuesta a cerrar la conversación

-Espera, no- dijo. Se le veía angustiado. Se paso la mano por el cabello- ¿Podemos hablar?

-Que sea rápido. Me estoy perdiendo ver al sexy actor Penn Badgley- el frunció el ceño

-¿De qué hablas?- pregunto confundido. Yo rodee los ojos

-Olvídalo. ¿Qué me quieres decir?

-Yo lo siento de verdad- dijo con una mirada de perrito abandonado- no te quise besar de esa forma. Tú te querías ir, y sabía que estabas enojada conmigo. No quería que te fueras

-¿Y qué pensaste? Que besándome me convencerías. De verdad me ves como tu puta personal, como dijo Luna. Es eso lo que charlas con ella. Le dices como me conquistas, para ver cuánto tardas en llevarme a la cama.

-¿Qué?- él se veía sorprendido por lo que yo había dicho- Claro que no. Yo jamás te he visto de esa forma. Luna está loca, ella solo me quiere para que yo la ayude en algo. Pero como yo no estoy muy interesado en ayudarla, comienza a fastidiarme. Si te bese fue porque estaba desesperado, no sabía qué  hacer para que no te fueras. Si pudiera volver el tiempo atrás no lo aria. Te lo juro, haría cualquier cosa. Un altar, una cena, me ponía de rodillas e imploraba tu perdón.

-¿Pero me dirías que es lo que Luna quiere?- el me miro serio a través de la pantalla

-Eso no lo puedo hacer- se miraba angustiado- no lo puedo hacer

-Volvemos al principio- murmure, en eso escuche mí celular sonar- espera- me pare de la silla y fui a mi cama donde deje mí celular y conteste- Hola

-Hola Sofía- ya había llegado a la silla y me había sentado- habla Eric- me quede de piedra, mirando al vacio, gire la silla y le di la espalda a la pantalla

-Hola Eric, ¿Cómo estás?- intente controlar mi tono de voz lo más posible, para que Carlos no oyera

-Bien. Acabo de terminar el trabajo que estaba haciendo. Por lo cual estaré libre mañana y me preguntaba si no te gustaría salir a comer o algo por el estilo

-No puedo salir- dije jugando con mí cabello

-¿Por qué?

-Mis padres no están y estoy sola en casa. Porque mejor no vienes tú mañana y organizamos un maratón de película en mí casa y ordenamos pizza

-Eso me encantaría- dijo alegre- ¿A qué hora?

-¿Qué te parece a las 7?

-Perfecto. ¿Alquilo alguna película?

-No. Yo tengo

-Ok. Nos vemos mañana. Un beso

-Igual- y cerro. Me quede viendo el celular. Caí en cuenta que Carlos, aun estaba esperándome. Me gire y lo vi. Estaba serio- Continuemos

-¿Quién era?- pregunto curioso

-Mis padres- me encogí de hombros para hacer más creíble mí mentira

-Ok- algo me dice que él no me creyó- ¿Me perdonas?

-No lo sé. Me duele que no confíes en mí- le dije mirándolo- déjame pensarlo y veremos

-Sofía-me miro triste

-Lo siento- y cerré la conversación.

Apague la computadora antes de volviera a invitarme. Apague todo en mí cuarto y hasta mi celular lo puse a cargar lejos de mí. Me metí en mí cama y me arrope con el enorme edredón. Le di vuelta casi por media hora a la cama, pero nada que me llegaba el sueño. Me gire de modo que ahora veía a la ventana, ahora cubiertas con las oscuras cortinas. Salí de mí cama y me dirigí hacía la ventana y la corrí un poco. Ahí estaba el sentado en uno de sus nuevos sillones, con una botella, de lo que supongo era alguna especie de licor. Se le veía abatido y mal. Una parte de mí supo en ese momento. Que a él esta situación no le gustaba, pero que no sabe cómo salir de ella. Mire hacía la carretera y ahí me encontré a una silueta, muy similar a la que estaba en el estacionamiento de la biblioteca. Era imposible, que fuera esa. Lamentablemente la luz de la farola no le daba lo suficiente para ver su rostro. Pero pude distinguir la silueta de una sonrisa. Y luego algo sorprendente paso. Desapareció.

Me aleje de las ventanas y me volví a meter a mí cama. Sentí que algo se movía en mis pies. Pegue un gritito asustada, pero enseguida me di cuenta que era Bruno, que me veía extrañado por mi reacción. Volví a recostarme y me cubrí con el edredón, hasta la cabeza. Con las miles de ideas intente dormir. En mi cabeza solo pasaban preguntas. ¿De verdad estaré loca? ¿Carlos tendrá razones para ocultarme eso? ¿Los fantasmas existen? ¿Era eso un fantasma? ¿Con esas y miles preguntas más intente dormirme-

A las 6 de la mañana ya me encontraba despierta. No podía dormir. Los sucesos de anoche me atormentaban. Por lo cual decidí  salir a caminar un poco. Me coloque una ropa para hacer ejercicio. Busque la correa de Bruno, se la coloque y comenzamos a bajar las escaleras.

-Señorita Sofía. No es muy temprano para ustedes o vienes a despedirme

-¿Ya te vas?- pregunte, viendo las maletas

-sí, señorita. ¿Saldrá?

-Sí, le daré a Bruno un paseo por el parque

-Eso es bueno. Recuerde que debe comer- dijo guiñándome un ojo

-Claro. Lo recordare

-Bueno señorita, mi taxi ya llego. Pórtese bien y cuídese- dijo dándome un abrazo- Cuídala Bruno- se agacho y le acaricio la cabecita- Adiós

-Adiós Nana- dije despidiéndola con un saludo con la mano. El taxi pronto desapareció de la vista- Bueno Bruno, hora del paseo

Salí a la calle y vi el lugar donde ayer se encontraba la silueta. No había nada. Nada que puede decir que ayer hubo algo ahí. Mire hacia arriba y vi al balcón del cuarto de Carlos. Las cortinas oscuras, estaban colocadas, para evitar que la luz entrara. Volví a ver donde Bruno estaba. Se veía impaciente porque nos moviéramos. Le di una última mirada a los dos lugares y comencé a caminar hacía el parque. El parque de este barrio es el que da junto al lago, pero no era privado. A decir era público. Igual no me importaba mucho. Me senté en unas de las bancas cerca del lago. Y comencé a revisar los mensajes en mí celular.

Celeste me había escrito

Adivina. Todd me invito a cenar. Si ya se, somos novios y no debería estar tan nerviosa, pero es que es mí primera cita con él. No sé qué haré. Es el viernes que viene. Quiero que me ayudes con mi ropa y todo eso. Siempre y cuando, ya hayas solucionado tus cosas con Carlos. Besitos, llámame”

 Y tenía que mencionarlo. Encontré también el mensaje de Eric.

“Hola, sé que no hace mucho terminamos de hablar, pero de verdad estoy ansioso por nuestra salida de mañana. Besos”

Ya ni acordaba que tenía una ¿Cita? Con Eric. Encontré otro mensaje del otro hombre, que estaba causando estragos en mi vida

“Odio tanto que estés enojada conmigo bonita. Perdóname. No puedo estar así contigo. No soporto que me trates con indiferencia. Perdóname. Te quiero Sofía”.

Dijo que me quería. No era la primera vez que lo decía. El otro día que me detuvo, cuando tenía el alcohol por las nubes. El me dijo que me quería. Seguí revisando los demás mensajes. Y encontré uno de Julie

“Sofía, debo hablar contigo. Mañana en tu casa, a las 3 de la tarde. No es algo muy serio. Nos vemos”

Este último mensaje me había dejado nerviosa. Que sería lo que quería hablar Julie conmigo. En eso sentí a Bruno pasar al frente mío, el se dirigió a un árbol y comenzó a marcar territorio. Tuvimos una hora en el parque. En la cual Bruno hizo y deciso. El camino a mí casa fue igual de tranquilo que el de ida. Solo había unas cuantas personas haciendo ejercicios y unos cuantos carros pasaban por las calles. Antes de entrar a mí casa, volví a ver a la ventana de Carlos, que seguía de la misma manera, que cuando me fui. Entre a la casa y se escuchaba el silencio, que solo era roto por los ladridos de Bruno.

Subí a mí habitación, el reloj decía que eras las 7:30. Quería quitarme la sensación de suciedad que tenía en el cuerpo. Comencé a llenar la bañera y una vez que estuvo llena me metí. Intente olvidarme del mundo por un rato. Por lo cual en la hora que estuve en la bañera. Solo me dedique a recordar viejas vacaciones, las ciudades que visite. Mis pensamientos me envolvieron demasiado, tanto que me quede dormida. Cuando desperté fue por el fuerte ladrido de Bruno. Salí de la bañera y me envolví con la bata. Quite el tapón para que el agua se fuera. Entre a  mí cuarto y lo primero que me fije fue en la hora. El reloj decía que eran las 9:15, tenía ganas de abrir  las ventanas, pero no tenía muchas ganas de que él me llegara a  ver. Camine resignada  hacía mí closet y me quede observándolo, buscando que ponerme. A las finales opte por un sweater gris manga larga con un jean oscuro. Me observe en el espejo y las manchas moradas llamaron mí atención. Había olvidado por completo las marcas en mí cuello. La mayoría las tapaba mí cabello, así que decidí obviarlas. Baje a la cocina y saque un  poco de cereal y un vaso de jugo. Gire y vi a Bruno mirándome como si quisiera un poco de cereal

-Mierda- dije levantándome y yendo a donde guardábamos la comida de perros- Tienes hambre.- Tome una de las bolsas de comida para perro y empecé a echarla en uno de sus platos- Lo siento tanto Bruno. No estoy acostumbrada a esto- Bruno al parecer  estuvo agradecido, que le diera de comer. Una vez le cambie el agua. Volví a terminar mí desayuno. Mire el reloj, decía que era las 10 de la mañana. Y si voy a hacerle una visita a Carlos. Ya sinceramente el enojo que tenía se me había pasado y ya no estaba enojada.

-¿Crees que debería ir a ver a Carlos?- le pregunte a Bruno. El ladro. Yo lo mire mal- Traicionero

A las finales decidí ir a casa de Carlos. Subí a mí habitación me coloque unos zapatos bajos en negro me di una última mirada en el espejo y baje. Bruno estaba recostado en su camita. El solo alzo la cabecita cuando me vio pasar.

-No tardo Bruno- le dije tome mí abrigo y salí rumbo a la casa de Carlos.

Fuera de mí casa, estaban todos los guardias. Les dije que no tardaba. Ellos solo asintieron. Cruce la calle hacía la de Carlos. El  portón estaba abierto, lo cual indicaba que el ya había despertado. Camine hacía la entrada, estuve tentada a dar media vuelta e irme, pero ya estaba aquí así que solo me quedaba enfrentar la verdad. Toque el timbre y a los 3 minutos un sorprendido Carlos me abrió la puerta.

-¿Sofía?- dijo aun sorprendido- ¿Qué haces aquí?

-Vine a hablar sobre lo de ayer. ¿Puedo entrar?

-Yo… esto… no creo- parecía nervioso- Esta bien, pasa- parecía como si no quería que entrara

-Gracias-dije comenzando a caminar dentro de la casa. El me seguía sin decir nada- Mira yo solo quiero…- mis palabras murieron en mí boca. Cuando la vi sentada en el sillón individual de la casa- Esto tiene que ser una estúpida y jodida broma

-Hola Sofía-  dijo Luna con una estúpida sonrisa cínica

-¿Qué hace ella aquí?- me gire mirando mal a Carlos

-Que tú crees. Fastidiándome la mañana- dijo mirando mal a Luna

-Yo solo quería ver a u hombre- dijo moviendo la pestañas inocentemente

-¿Por qué lo sigues fastidiando? El ya te dijo que no te quiere ayudar. Déjalo en paz- dije enojada

-Ay Sofía, es que no lo entiendes. El me tiene que ayudar, y él sabe que no vale ninguna negativa. Además acéptemelos esta para comérselo. Esos músculos. Imagínate como sería si estuviéramos…- ella no termino de decir su frase porque su sillón se giro  llevándosela a ella. Supe desde el momento en que ella callo que era yo, pero algo no me dejaba parar solo quería hacerla sufrir.

-Luna- salió corriendo Carlos a intentar levantarla. Ella se paro y me comenzó a mirar mal. Fue cuando todo empeoro. Algo muy similar a lo que me pasaba cuando entraba en trance me envolvió. Y de momento solo quería hacerle daño a Luna. Y eso hice. A los pocos segundos, la estabilidad que había obtenido Luna, cayó más rápido de lo que ella lo vio venir. Ella cayó al suelo gritando que parara y que dolía. De repente sentí como algo que estallo dentro de mí. Y esa sensación me envolvió por completo. Me sentía grande, fuerte. Me sentía un dios. Carlos se aproximo a mí y me tomo de los hombros

-Sofía, debes concentrarte y volver en sí. Si no la mataras- me enoje que la defendiera. Le di una mirada y salió volando, chocando contra un mueble.

Sabía que posiblemente el golpe lo pudo haber matado. Yo no quería eso, pero no podía parar. Lo mismo que le hacía a Luna, iba a comenzar a hacérselo a Carlos. Pero de repente sentí que algo me golpeo detrás de la cabeza y luego todo se volvió negro.

 

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Hola chicas:D

como ven hoy actualize antes, ademas de que es largo

bueno voy de pasada, ya que debo terminar un proyecto de la escuela.

espero que les guste y como ven ya comenzamos a entrar en todo lo de la magia.

Quiero aclarar que los gustos de Sofía por los libros no son tan similares  a los mios. asi que ella no es fantica de twilight como yo

el siguiente capi sera contado por Carlos y veremos un poco mas sobre lo que el piensa y sobre que desea Luna

aqui un adelanto:

 

Las dos salieron rápidamente de la cocina y pasando por la casa. Yo solo las seguía en silencio. Las seguí hasta el carro, donde Julie se pudo soltar de Angelina. Y me pudo decir.

 

-Ahora hablare con ella. Y le diré que la veré mañana, para contarle algo importante- yo asentí- veras que todo saldrá bien- ella se acerco y me di un pequeño  abrazo

 

-Eso espero- me separa de ella y le di una pequeña sonrisa. Me gire al carro, donde adentro ya se encontraba una Angelina, muy impaciente- Recuerda el codón. Nada como el sexo seguro- le dije divertido.

 

 

Bueno quiero decirle que a partir de aqui actualize menos, ya que los trabajos de la escuela y todo eso, me dejan con muy poco tiempo para escribir, así que espero que me entiendan

bueno adios y espero que lo disfruten

COMENTEN Y  VOTENN 

 

Capítulo 19: Tarde De Chicas Capítulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos)

 


Capítulos

Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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