Destinos Embrujados

Autor: karmen_eb
Género: + 18
Fecha Creación: 09/03/2012
Fecha Actualización: 24/12/2013
Finalizado: NO
Votos: 6
Comentarios: 18
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Capítulos: 72

Sofía Thompson era la chica nueva de la ciudad, 3 meses despues llega un chico que le da un giro a su vida. Congenian de inmediato, pero lo que no sabe es que este chico esconde un secreto y que es muy parecido a ella, aunque ella no lo sabe. Romance, amor, amistades y mucho magia.

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Capítulo 17: Una Noche Loca

Que rápido pasan los días, ya era viernes, o sea la salida a la discoteca. La semana había pasado normal. Logre adaptarme bastante bien en la escuela, aunque a veces mucha magia me agobiaba.

Mí situación con Sofía, era muy parecida a como era al principio. No la había besado, por ahora. Y no porque no quisiera, sino más bien porque no quiero que crea que todo lo que busco de ella es besos. Quizás besarla ese día fue algo adelantado, pero no me arrepentía. Mi plan era conquistarla y que ella me viera como alguien que la quiere de verdad. No como alguien que muere por besarla. Muchas veces estuve tentado a hacerlo, cuando me despedía o me acercaba mucho, lo único que quería era besarla como aquel día. Pero todas las veces me contuve. Aunque no muchas veces me lo ponía fácil, tiene una coquetería e inocencia innata. Que es imposible no resistirse. Por ejemplo hoy, teníamos clase de deportes juntos, y ella aparece con su short súper corto y la blusa pegadita. Estoy seguro que no fui el único en voltear a verla. Como pueden permitir en la escuela que usen esa clase de ropa, no me quejaba, pero no me gustaba que todo mundo la viera. Pero como es tan de ella ignoro todo y se dedico a hablar con sus amigas.

Pero no solo veía su belleza, también me preocupaba por su estabilidad. El miércoles tuve una conversación con Luna donde me exigía que debiera ayudar a Sofía a despertar, como paso la primera vez me enoje, pero cuando ella me dijo lo que Sofía había hecho en los baños. Luna no sabía que había pasado con exactitud, solo me dijo que sintió una gran cantidad de magia en los baños y luego vio a Sofía salir llorando de los baños. Cuando me dijo eso supe que había que despertarla, pero se debía hacer lento y con paciencia. Aunque no creyera mucho en lo que Luna me había dicho, sabía que algo en sus argumentos eran ciertos. Si Sofía despertaba en momentos duros; ella podría ser capaz de hacer daño a las personas. Mis temores fueron confirmados  cuando Angelina de mala gana me dijo que Sofía me había mentido sobre su estado de ánimo y sobre lo que había hecho esta mañana, me molesto pero no podía estar enojado por eso, en su lugar yo también lo hubiese ocultado. No planeaba contarle a Angelina sobre mis descubrimientos, pero algo me decía que debía. Ella era amiga de Sofía y ella lo apoyaría. Ella aunque no le gustase trabajar conmigo termino aceptando la situación y me dijo que le avisara sobre cualquier anomalía.

Por suerte lo que quedo de la semana, la magia de ella parecía estar controlada. Cada momento que estaba con ella la controlaba, veía si había algún indicio de que todo se saliera de control, por suerte nada de eso paso. Luna, por supuesto, siguió insistiendo en que debía actuar rápido. Yo la hacía rabiar o le decía algo que a ella no le gustaba y listo. No molestaba más. Aunque se vuelve más insistente con el paso de los días.

Ya estaba terminando de arreglarme para la salida de esta noche. Me estaba abotonando la camisa cuando vi que algo chocolate entrar por la puerta.

-Por lo visto descubriste cual era mi cuarto, Vlad- le dije al perrito que me miraba moviendo la colita. Termine de abrochar la camisa dejando 3 botones sueltos, y me remangue las mangas- ¿Qué tal me veo?- le pregunte al perrito, el me miro y luego ladro- solo me alardeas por que deseas comida- alce una ceja. El ladro- lo supuse. Ya te alimento.

Me coloque los zapatos y el perfume, y me vi en el espejo. La camisa negra no se me veía mal y hasta me resaltaba, los jeans eran oscuros y los zapatos negros. El cabello iba despeinado, no había motivo para acomodarlo serio. Me veía bien, así que Salí del cuarto, bajando los escalones. En la sala estaban los paquetes que Sofía trajo, busque un plato para darle comida a Vlad, lo coloque en el suelo mientras abría la bolsa de comida y echaba un poco en el plato. Saque otro plato y fui a la cocina y lo llene de agua. Regrese a la sala y le coloque el plato a Vlad. Vi como mí mama bajaba por las escaleras con una maleta.

-¿Vas a salir de viaje?- le pregunte mientras veía comer a Vlad

-Sí, debo ir a Seattle, para la comprar de unas cosas para la tienda- dijo rebuscando algo en su cartera, levanto la mirada y frunció el ceño-Carlos, ¿Qué hace un perrito en la casa?

-Me sorprende que te des cuenta hasta ahora- dije sonriéndole

-¿De dónde lo sacaste?- dijo acercándose y agachándose para rascarle la cabeza

-Sofía, lo vio en el refugio y lo adopto. Lo que no pensó es que no podía quedarse con él así que me lo dio- dije encogiéndome de hombros. A ella se le iluminaron los ojos

-¿Sofía?- dijo emocionada, levantándose

-Sí, mamá- le dije divertido

-Pues, no se diga más, no lo quedamos- dijo emocionada. El perrito comenzó a ladrar como apoyándola-¿Cómo se llama?

-Vlad-le dije- inicialmente se llamaba Hannibal, pero a Sofía no le gustaba y me obligo a cambiarlo

-Y que suerte que le hiciste caso- me dijo- ¿Saldrás?- me pregunto

-Sí, los chicos y yo iremos a la discoteca- le dije

-Te diría no tomes, pero de seguro no me harás caso. Solo evita no chocar el carro

-Claro, mama- le dije divertido. En eso escuchamos unas bocinas afuera de la casa

-Oh, llegaron por mí- dijo sonriendo- Nos vemos el lunes- me dijo

-¿Con quién te irás?- le pregunte

-Con los Thompson. Deben hacer un viaje a LA, algo de negocios. Viajaremos juntos hasta la capital y luego nos separaremos- dijo como si nada

-¿Y Sofía?- será que cancelaria la salida

-Ella se quedara sola. Bueno, no sola, tendrá a todos sus empleados, pero estará sola- dijo pícaramente

-¿Por cuánto?- le pregunte curioso

-Una semana- abrí los ojos, ¡Una semana!- bueno, amor me debo ir- se acerco y me dio una abrazo, yo se lo devolví- pórtate bien y no quemes la casa, por favor

-Lo intentare- le dije- Cuídate, Te quiero

-Yo igual- me sonrió- Adiós Vlad- el perrito ladro- Cuídate- y con eso salió por la puerta. Solo quedamos yo y Vlad.

Ya el reloj marcaba las 9, así que decidí ir a buscar a Sofía, pero antes debía dejar todo arreglado. Revise las bolsas y vi lo que Sofía había comprado. Había una cama para Vlad, juguetes y cosas de limpieza para él. Coloque la cama al final del pasillo, que lleva a la cocina, ya que ahí hay una puerta que por suerte tiene una puerta para mascotas. También coloque los platos de agua y comida cerca de la cama y unos cuantos juguetes. Las demás cosas las coloque en unas de las alacenas de la cocina. Vlad al aparecer le encanto su cama, ya que ni se movió cuando comencé a subir las escaleras.

Fui a mi baño y me lave las manos y me mire al espejo por última vez. Tome mi billetera, comprobé que tenía el dinero suficiente, tome las llaves de mí carro y  baje. Antes de irme deje unos cuantos periódicos en el suelo, por si Vlad decidía no salir al patio a hacer pipi. Salí por la puerta rumbo a mi auto. Volver a conducir mi auto, se sentía sorprendente, no es que no me gustara viajar con Sofía, pero prefiero mí auto. Conduje hasta la casa de Sofía. La puerta estaba cerrada, por lo que tuve que esperar que uno de los guardias me abriera. Una vez dentro, detuve el auto y me baje a tocar el timbre de su casa. Esperaba que fuera Nana, la que me abriría, pero me lleve una sorpresa cuando vi quien me abrió.

-Hola Carlos- dijo seductoramente.

- ot'ebis!- maldije en ruso

-No sé nada de ruso, pero puedo asegurar que era una mala palabra- me dijo divirtiéndose.

Solo ella, solo ella, se pone eso casi en invierno. Llevaba un vestido corto, no, corto no explica lo que es ese vestido. El vestido tapaba lo únicamente necesario, le llegaba un poquito arriba de medio muslo, sin mangas, totalmente pegado. La parte del busto era en blanco y del busto hacía abajo era en negro. En su cuello llevaba el collar que le regale, los zapatos eran altos y todo cerrados, que en combinación con el mínimo largo de su vestido, sus piernas se veían mas largas y ella se veía más alta. Llevaba el cabello suelto y con pequeñas ondas en las puntas; su rostro iba un poco maquillado. Tenía delineador y un poco de sombra pero nada cargado. HERMOSA. SEXY. DESPAMPANATE.

-Ty ochen krasivya- le dije acercándome y tomándola de la cintura

-En mi idioma- me dijo con una ceja alzada

-Eres hermosa- le dije subiendo una mano y acariciando su mejilla. Ella se sonrojo levemente

-Gracias- susurro. Quería besarla y de verdad quería, pero no más besos no dijimos, así que le di un beso en la comisura del labio

-¿Nos vamos?- le pregunte

-No, espera- ella volvió a entrar. Y al rato salió con una pequeña bolsa, un abrigo que le llegaba a la rodilla y su celular en mano- Ahora si- sonrió

-Vamos- a conduje al auto. Como un caballero le abrí la puerta del copiloto para que entrara. Luego camine hacía mi lado. Ella se veía emocionada

-Tu auto es sorprendente, los asientos, el diseño. Todo es sorprendente. AMO TU CARRO- yo me reí por su mini discurso

-Puedes subirte cuando desees- le dije guiñándole un ojo- Me hiciste caso ¿No?, Te pusiste sexy

-Por supuesto, no iba a ir en sweater y jeans a la discoteca- dijo indignada

-Pero no era necesario algo tan corto. Tu falda del otro día era más larga- le dije

-Claro que no, son del mismo largo. Solo que esta es más ajustada- dijo pasando sus manos por el muslo. Quite la mirada, porque si no quedaríamos estrellados.

-Está bien- dije rindiéndome- pero apartare a cualquiera que busque doble intenciones contigo- le dije serio

-Sobre protector- bufo. Yo le sonreí

-¿Para qué es la bolsita?- le pregunte curioso

-Es ropa para mañana, me quedare a dormir con Julie- me explico

-Eso es bueno- una parte de mí sintió envidia, de que ella se quedara con Julie y no conmigo

-¿Cómo está el perrito? ¿Le pusiste nombre?- me pregunto

-Está bien, a mí mamá le encanto. Y claro que le puse, lo escuchaste enante. -Dije pareciendo confundido

-¿Le pusiste Hannibal?- pregunto enojada. Yo me encogí de hombros- ese es un nombre horrendo para un perro. Tiene que ser uno bonito como el del mío, le puse Bruno

-¿El tuyo? ¿Bruno? Pensé que Vlad era el único

-¿Vlad? ¿Quién es Vlad?-parecía confundida

-El perrito que dejaste en mí casa enante en la tarde- le explique

-Ah, no le pusiste Hannibal- sonrió triunfante- no, son dos perritos los que adopte, pero solo me podía quedar con uno. Por eso te pedí que te quedaras con el otro.

-¿De verdad le pusiste al tuyo Bruno? ¿Cómo Bruno Mars?

-Si- dijo desafiándome- ¿Por qué le pusiste Vlad?

-Es un nombre Ruso- dije como si nada- ¿Por dónde cojo ahora?

-Metete a la derecha, luego nuevamente a la derecha y después izquierda- hice lo que me dijo  y pronto entramos en una calle llena de locales de rumba. Casinos, discotecas, bares. Me guio a uno de las grandes llamado Blue Zone, hasta ballet parking tenia. Los dos nos bajamos, le di las llaves del carro y emprendimos camino hacia la discoteca. Había fila y era grande, pero Sofía dijo que ni se me ocurriera hacer fila. Ella se acerco hasta el gorila que estaba en la entrada, de repente me acorde de su papá. El la conocía por lo visto, ya que nos dejo entrar de un solo.

El local era grande con dos plantas. La primera parecía ser para personas normales, había algunas mesas con sillas y más allá había un gran bar. La escaleras hacía el segundo piso se encontraba casi en la entrada. Había comenzando a dirigirme hacía la pista atestada de personas, cuando sentí la mano de Sofía en mi brazo

-¿A dónde crees que vas? Nosotros vamos al segundo piso- comenzó a jalarme por las escaleras.

El segundo piso al parecer, era el área VIP. La pista estaba llena, pero no tanto como abajo. Había un Bar y mesas más elegantes que la de abajo, también había una especies de cubículos privados. El gorila que estaba en la entrada, nuevamente nos dejo entrar sin problema. Me guio hacía uno de los cubículos privados. Allí ya se encontraban los chicos. Julie y Angelina no iban muy distinta de cómo vestía Sofía, en cambio Celeste si llevaba un jean y una blusa. Porque no se vistió así ella, así estuviéramos evitando la lujuriosa mirada de todos los hombres en este local, en especial la de Félix. Yo quería que él supiera que no era suya que era mía. Me le acerque por detrás y le pase una mano por la cintura.

-¿Por qué siempre son los últimos en llegar?, hasta Todd llego antes- dijo Julie

-Nos gusta hacernos esperar- dijo Sofía encogiéndose de hombros. Tomo la mano que tenía en su cintura y me guio a los dos puestos que quedaban libre.

-¿Qué tal si pedimos una ronda de tequila?- dijo una muy emocionada Julie. Ella comenzó a llamar a un camarero. – Podría por favor traernos 8  tragos de tequila y una botella de vodka

-Por supuesto- dijo y se fue

-¿Cómo logras que no te pidan ID?- le pregunte curioso

-Es el área VIP, no hacen eso- se encogió de hombros, pero me dio una mirada de que había algo más. Por supuesto, ellas usan magia, para que no le pidan ID

-Aquí tienen- dijo el camarero  colocando una botella de vodka y los tragos de tequila- que disfruten

-Bueno, brindemos, porque sea una magnifica noche- dijo Julie

-Salud- dijimos todos. El trago era fuerte, muy fuerte, pero me lo trague si o si

-¿Qué tal si vamos a bailar?- le dijo Angelina a George. El de un solo, quedo parado.

-Vamos amor- la guio George. Los dos al poco tiempo desaparecieron entre la multitud. Félix, por lo visto no podía quitarle el ojo de encima a Sofía, lo cual me molestaba. Le daba una mirada totalmente siniestra. Pase mi brazo por los hombros desnudos de Sofía, ella se estremeció levemente, pero no se quejo. La atraje un poco más hacia mí, le acaricia la mejilla, le besaba el cabello o su mejilla. Ella solo me sonreía divertida, aunque debo aceptar que quizás era porque ya llevaba dos vasitos de vodka. En un momento de la velada Todd y Celeste fueron hacía la pista a bailar un poco, al igual que Félix. Solo quedábamos Sofía, Julie y yo. Estábamos charlando cuando dos personas se sentaron al frente nuestro. Esos eran Luna y Josh. Lo que me faltaba la rubia psicótica.

-Hola Chicos- dijo con una sonrisa maliciosa. Josh no dijo nada. Todos dijimos un leve “hola”

-¿Por qué la invitaste?- me dijo Luna en un susurro

-Yo no la invite, de seguro se invito sola

-¿Cómo están? Vinimos a tomarnos unos tragos, los chicos y yo y mira a quien nos encontramos. ¿Por qué no me dijiste que venías, Carlos?- dijo Luna inocentemente

-No había necesidad- le dije secamente

-Siempre tan serio. El tiene una personalidad muy difícil de tratar, pero a mí me agrada- yo sabía lo que hacía. En unas de nuestras conversaciones me había dicho que darle celos era la mejor manera de despertarla. Obviamente me negué a hacerlo., pero por lo visto ella no entendió. Sofía parecía enojada.

-Lamentablemente no combina con la tuya de perra frígida y ambiciosa- dijo Sofía levantándose y perdiéndose en la multitud. El sonido del vaso de Luna estallando en mil pedazos, nos saco del trance

-Esa idiota. Mira lo que me hizo, además de que me llamo frígida. Yo no soy frígida- dijo Luna intentándose limpiar y totalmente enojada, al parecer a Josh no le gustaba la situación.

-Te lo tenías merecido- Luna me miro mal- te dije que no hicieras lo de los celos, pero siempre quieres hacer las cosas a tu manera

-Nada, ella debe despertar  pronto antes de que esto sea peor. Hoy es un vaso, mañana que será la vida de alguien- dijo desafiándome

-Eso no va a suceder- dije enojado

-¿Cómo estas tan seguro?- dijo contraatacándome

-No lo sabemos, pero hacerla enojar no es la mejor manera. Viste lo que paso en el baño y mira lo que paso ahorita. Todo porque se enojo, debemos encontrar una manera más fácil- dijo Julie tranquilamente

- ¿Se lo dijiste?- me dijo incrédula Luna

-Era necesario- me encogí de hombros- cuando despierte va a necesitar a sus amigas, no a su enemiga- ella está furiosa

-Eres un idiota- se paro y Josh la siguió sin siquiera despedirse

-¿Cómo deje que ella estuviera involucrada?- dije mirando el techo

-La proteges de ella, que es lo que vale- dijo Julie- ya veremos cómo aremos para que despierte

-Sí, será- dije mirando a la pista, lo que vi me dejo helado. Sofía estaba bailando muy sensualmente con el imbécil de Félix. Eso me puso furioso y si no me controlaba, terminaría haciendo lo que Sofía hizo hace poco

-Ella solo esta despechada- dijo Julie preocupada- mira déjame quitarle a mí hermano y tu ve a tomar su lugar- dijo, yo le asentí y los dos nos levantamos. Ella iba al frente. Se acerco primero a ellos y obligo a su hermano a acompañarla  a algún lugar. Sofía parecía perdida, ahora que su acompañante se había ido. Miro hacía nuestra mesa y frunció el ceño al no verme. Luego su mirada se puso llena de ira. Era el momento para actuar. Me acerque por atrás, la tire hacía mi cuerpo, y le rodee su cintura con mis brazos.

-¿Me buscabas?- le susurre al oído

-No deberías estar con Luna- dijo con desprecio y soltándose de mí. Se dirigió hacía el bar. Yo la seguí.

-Me puede dar un Vodka doble, por favor- le dijo Sofía al bartender, este la miro y sabía que le pediría ID

-Déselo- le dije usando magia, para que lo hiciera. El asintió- Beber no solucionara tus problemas

-Por ahora si- él le trajo el trago y ella se lo tomo de un solo. Yo hice una mueca- otro- él se fue a traérselo

-Yo no invite a Luna- le dije, porque sabía que era lo que le molestaba

-Entonces ¿Qué hacía aquí?- dijo mirando mal

-Ella vino por su cuenta- ella no estaba complacida- ella quería fastidiarte, y caíste fácilmente. Ya le deje muy claro que eso no me gusto- ella parecía avergonzada. Se tomo el trago nuevamente de un solo

-Lo siento- dijo mirando el trago, ahora vacio- Fui una idiota

-Claro que no,-me le acerque- pero no pienses mas en eso- le dije cerca de su rostro- Bailamos- le pregunte coquetamente

-Por supuesto- dijo divertida, cuando se fue a bajar a del banquillo, casi se cae.

-Estas Borracha- dije negando

-No- dijo firmemente- mira si puedo estar parada- dijo parándose frente a mí

-Está Bien, vamos- la guie hacía la pista.

 La canción que sonaba era “She wants it” de 50 cent. Ella se coloco dándome la espalda, yo tome su cadera y la pegue a la mía. Ella comenzó a mover sus caderas al son de la música, las mías al poco tiempo adaptaron su ritmo. Sus movimientos eran lentos y seductores. A decir verdad el baile entre nosotros se veía bastante subido de tono, pero nada comparado como el de las demás personas. Comencé a pasar sus manos por su estomago y cintura. La tocaba firme y lento. Ella recostó su cabeza en mí hombro y yo comencé a besarle el cuello.

-Te a seguro que soy mejor bailarín que idiota de Félix- ella no me contesto, solo extendió más el cuello- Responde- dije tomando su cadera y pegándola más a la mía

-Sí, eres mejor-dijo en un susurro

-Si- repetí, pasando la punta de mí lengua por su cuello, luego le plantee un beso. La canción cambio a “Smack That” de Akon. La tome y la hice girarse. Ella coloco los brazos alrededor de mí cuello, y yo metí una pierna entre la de ellas. Abrace su cuerpo más al mío. Comenzamos con el mismo ritmo lento y seductor.

-Bésame- murmuro acercando su rostro al mío

-No, bonita- le dije en un susurro torturado- acordamos no más besos

-No me importa que dije, solo quiero un beso- dijo dándome besos en mi cuello. Oh, sus labios, su lengua delineaba el largo de mí cuello, besaba con avidez mi cuello, es más hasta sentía  a veces su dientes en mi cuello. Sabía que hacía, estaba marcándome.

-No bonita- dije tomando su rostro en mis manos- no aquí- ella entendió el mensaje. Por lo cual no dijo más. Nos dirigimos hacía la mesa y ella comenzó a beber de nuevo. Era obvio que no le había gustado que la rechazara. 3 tragos después, Julie dijo que quería irse. Por lo cual levante a Sofía, pero cuando intento pararse, por poco se cae.

-Sofía, estas borracha- dijo afirmando Julie

-Men…tira- dijo a medias Sofía

-Ella no puede ir así a mí casa, si mis padres la ven, le dirán a los de ella- dijo preocupada por no poder ayudar a su amiga

-¿Y si se queda en mí casa?- le pregunte

-¿Lo harías?- dijo sorprendida

-Claro, en mí casa hay varias habitaciones vacías- le dije

-Perfecto, ven te acompaño al auto- los dos la guiamos hacía el auto. Ella iba adelante, mientras Sofía y yo íbamos a la par, yo tenía enroscada mí brazo en su cintura, para evitar que se callera. Félix también iba cerca de nosotros pero no se acercaba. Es más hasta parecía culpable. Algo me decía que el la incito a beber mientras hablaba con Luna.

Cuando llegamos a la entrada Julie pidió mí carro, a los minutos el auto ya se encontraba al frente nuestro. Detrás del mío también se parqueo el de Félix. El decidió irse hacía su auto con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos. Entre Julie y yo logramos meter a Sofía dentro del auto.

-Bueno, será mejor que nos vayamos. No vaya a ser que se le antoje vomitar en el carro- le dije un tanto preocupado por el carro y un tanto por ella.

-Sí, vayan. Me avisas de cualquier cosa- me dijo preocupada

-No te preocupes. Te avisare- me acerque y le deje un beso en su frente totalmente fraternal. Ella me sonrió levemente

-Adiós- y se fue rumbo al auto de su hermano. Yo rodee el mío y entre, observe que Sofía iba dormida con su cabeza pegada a la ventana. Conduje un poco rápido, por las calles de Lake Blue, ya que tenía miedo que en cualquier momento a Sofía le diera ganas de vomitar. Llegamos rápido a la casa. Apenas llegue lo primero que hice fue sacarla del auto y la lleve a la banca que estaba en el porche de la casa. La deje sentada, y fui a meter mi auto a la cochera y a cerrar el portón. Una vez todo hecho, volví a donde Sofía, que ahora está durmiendo en la banca. Abrí la puerta principal y prendí todas las luces. Inmediatamente Vlad vino a saludarme efusivamente.

-¡Shh!, as silencio Vlad- le dije, el pareció entender, porque dejo de ladrar, pero aun se veía feliz. Volví hacía afuera y tome a Sofía en mis brazos al estilo novia. Vlad solo me seguía por donde pasaba. Cerré la puerta, aun con Sofía en brazos. Una vez asegurada la puerta. Camine con ella en brazos hacía el sillón. Ella ya parecía más  despierta cuando llegamos al sofá. La coloque suavemente en  el sillón, me senté en el suelo y comencé a acariciarle el cabello

-Me siento mal- susurro con los ojos cerrados

-Bebiste mucho- dije evitando una voz acusadora. Ella ignoro mi comentario

-Mi estomago, lo siento todo revuelto- dijo abriendo los ojos y mostrándome que de verdad se sentía mal

-¿Tienes ganas de vomitar?- le dije preocupado. Ella asintió. Me levante y  comencé a quitarle sus zapatos. Una vez fuera, le pregunte

-¿Puedes caminar?

-Eso creo- dijo ella sentándose y comenzando a levantarse, y tambaleándose. Igual que en la discoteca, la ayude a caminar con mí mano en su cintura. La lleve al baño de la planta baja que estaba al lado del estudio. Una vez dentro ella camino sola hasta el inodoro, donde se sentó en el suelo viendo fijamente el inodoro.

-¿Ya te habías emborrachado antes?- le pregunte preocupado

-Si- dijo con una débil voz- tienes algo para recogerme el cabello- al principio no entendía su petición pero luego comencé a buscar algo con que se agarrara el cabello. Encontré una pequeña colita y se la pase. Ella se hizo un moño alto pero aun ciertos cabellos le colgaban, los cuales agarro con su mano. A los 2 minutos empezó a vomitar. Sonaba mal. Una parte de mí decía “da media vuelta y sal”, pero otra no quería abandonarla en este estado –Podrías salir, no quiero que me veas así

-Pero…- intente decir, pero ella me cayo

-Nada. Sal- su voz sonó firme, aun aunque estuviera sufriendo. A regañadientes salí del baño y me encontré a Vlad esperándome afuera. Camine hacía el sillón y me senté a esperar. Al rato Vlad subió y se recostó en mis piernas; yo comencé a acariciarle la cabeza. Media hora paso y nada que salía, pero tampoco me atrevía a entrar con temor que me tirara un shampoo. Sentí la puerta  del baño abrirse, y tanto Vlad como yo quedamos pendientes de ella

-Odio vomitar- dijo asqueada. Su caminar era bastante torpe y descoordinado, era como si con cualquiera cosita podría caerse.-Oh, perrito- dijo alegre. Aun esta borracha. Vlad se acerco a ella, y ella se agacho todo lo que puse sin caerse – Bueno guapo, ya puedes llevarme a casa de Julie- dijo con una mirada bastante perdida

-Tú no iras a ningún lado. Julie dijo que te quedarías aquí y yo le haré caso. Vamos- ya en eso me había acercado a ella y la tome nuevamente en brazos. Ella protesto levemente, pero no estaba en todas sus condiciones. Cuando llegamos a mí cuarto, la senté en mí cama

-¿Dormiré aquí?- dijo con una ilusión en sus ojos

-Sí, yo me iré a dormir al cuarto de mí mamá- ella frunció el ceño

-¿Por qué?- dijo un poquito irritada

-Para que duermas mejor. Te daría otra habitación, pero ninguna esta arreglada- dije explicándole

-No, ¿Por qué no dormirás conmigo?- yo me quede sorprendido por su pregunta

-Porque no sería bueno. Estas borracha, y si te levantas conmigo a tu lado mañana, me tacharas de pervertido- dije

-Eso es mentira- dijo enojada- Yo quiero que duermas conmigo- dijo poniendo los condenados ojitos y ese puchero- Por favor…

-Sofía- le dije suplicante, si seguía así hasta era capaz de tirarme de un edificio

-Por favor- parecía al borde las lagrimas- no arias esto por mí- vi sus ojos brillantes de posibles lagrimas y su labio inferior que temblaba ligeramente. No pude negarme más

-Está bien, Bonita- le dije resignado. Ella se lanzo a mí, dándome un gran abrazo, pero inmediatamente se separo agarrándose la cabeza

-Mareo, mareo- repetía, yo me reí levemente.

-Iré por tu bolsa- baje las escaleras, para buscar la bolsa de Sofía, su abrigo y el celular. Una vez regrese ella miraba el cuarto sin prestar atención a nada. – Aquí está tu bolsa. Ese es el baño, puede bañarte y colocarte la pijama- ella comenzó a morderse el labio nerviosa -¿Qué sucede?

-Pues… aquí no hay ningún pijama- dijo nerviosa. Y comenzó a rebuscar y saco una prenda en rosa con corazones- o bueno, excepto esto. Pero no se le puede considerar del todo una pijama- yo mire la prenda. Parecía un short, pero era demasiado corto para ser un short

-Eso no es una pijama- dije con el ceño fruncido- eso es tu ropa interior

- Por supuesto que no, esto es un short de pijama. Cuando me quedo con Julie ella me presta ropa, pero por si acaso siempre llevo un short- dijo explicándome

-¿Y qué aras? No dormirás con ese vestido. De aquí a que te levantes terminara todo en tu cintura- le dije preocupado- ¿y si te presto un sweater?- le pregunte. Ella parecía meditándolo

-Supongo que es una buena idea- dijo cerrando fuertemente los ojos- necesito un buen baño- afirmo para ella misma. Yo fui al mueble donde tenía mi ropa de estar en casa y dormir. Saque un sweater que le quedaría grande y de seguro taparía ese short d muerte.

-Toma- le tendí el sweater- en el baño hay toallas limpias, y por si necesitas algún cepillo en las gavetas hay sin usar- le dije con una sonrisa

-Gracias- dijo y desapareció por la puerta. Yo me gire y comencé a quitarme los zapatos y las medias. Los coloque en una esquina del cuarto, me quite la correa y la puse junto a los zapatos.  Me acosté en la cama, mirando al techo. Escuchando el sonido de la ducha, cerré los ojos.

El sonido de la puerta abrirse, me hizo abrir los ojos. Gire él rostro hacía la puerta y la imagen que me encontré me dejo sorprendido, tanto que me levante un poco, apoyándome de mis codos. Allí estaba ella con mi sweater verde oscuro con unas cuantas líneas en blanco, le llegaba a mitad del muslo y en un hombro se le resbalaba. Ella aun se le veía bastante tomada, pero por lo mínimo pudo caminar. No dijo nada solo camino hasta rodear la cama y hasta el otro lado de la cama. Cuando me dio la espalda, pude ver su short, definitivamente eso no era un short, no se podía considerar short, pero no negare que le quedaba de puta madre. Cuando llego a el otro lado se acostó mirando al techo, yo la imite. Durante por lo mínimo 10 minutos ninguno de los dos dijo nada, pero ella rompió el silencio.

-¿Por qué cuando me fui enojada, no me seguiste?- dijo sin mirarme. Yo sabía que se refería a enante en la discoteca

-Porque debía dejarle los puntos bien claro a ella- le dije como si nada, pero de seguro se me notaba preocupado

-¿Por qué eres su amigo?

-Yo no soy su amigo. Ella me acosa que es distinto, le gusta esta fastidiando alrededor mío

-Pero hay algo en que están de acuerdo ¿Cierto?

-Cierto- no le quise mentir

-¿Te gusta?- pregunto triste. Yo gire mi rostro hacía el de ella

-Por supuesto que no- dije con una mueca

-¿La deseas?

-¡no!

-¿Me deseas?- me pregunto girando su rostro al mío

-No te dije que si te deseaba- le dije mirándola tiernamente  

-Pero es que no te has acercado a mí después de ese día. No me has vuelto a besar, ni nada

-Si te he besado- ella me miro enojada

-Me refiero a en la boca

-Tú me dijiste que no más besos por un tiempo. Yo solo hago lo que prometí

-¿Me deseas verdad?- dijo mirándome intensamente

-Oh, mujer, por supuesto que sí. Tú eres la última cosa que veo antes de dormir- le dije. Ella me examino y dijo

-Bueno, si es así, no te molestara esto

El movimiento que hizo no lo vi venir, en menos de un segundo ella estaba sentada a horcadas sobre mí. Ella comenzó a devorar mis labios, tan rápido como se subió en mí. Tarde un poco en reaccionar, pero pronto ya le estaba devolviendo con la misma ferocidad el beso. Demonios, como extrañe sus besos. Ella sin pedir permiso introdujo su lengua en mí, y comenzó en una batalla con la mía. Yo coloque  mis manos en su espalda, haciendo presión para que se pegara más a mí, esto hizo que deslizara más y quedara casi sentada en cierta parte de mi anatomía. Sentí como ella comenzaba a desabotonar los botones de mí camisa. Yo no le puse queja, sentir sus manos pasar por mi pecho, era el cielo. Mis manos comenzaron a bajar por su cuerpo, las pase por las piernas y cuando llegue a su trasero se lo apreté, esto era ser demasiado atrevido, pero ahorita no pensaba bien. Ella abandono mis labios, pero siguió besando mi mandíbula y mí cuello, sentí que sus manos bajaban más y de repente sentí como intentaba soltar el botón de mis pantalones. Yo tome sus manos y nos gire de modo que ella ahora estaba debajo de mí. Coloque sus brazos sobre sus hombros  y me coloque entre sus piernas. Pero evitando cualquier roce, para que no sintiera el bulto

-¡No!- le dije intensamente

-Lo deseas hacer tu- dijo mirándome picara. El sentido de caballerosidad estaba decayendo

-No, no tendremos sexo, mientras estés borracha- ella frunció el ceño

-Dijiste que me deseabas- dijo intentando entender la situación

-¿Crees que no te deseo?- le pregunte- Mira como te deseo- dije soltándole las manos y colocándolas  en sus muslos. Comencé a subirlas lentas y haciendo una presión, que por lo visto le gustaba, seguí subiendo pase mis manos por atrás y  agarre su trasero en mis manos. Ella me brindo un sonoro gemido, solté su trasero y volvía sus caderas. Volví con la presión en su piel, cuando llegue a su abdomen, decidí subirle poco a poco el sweater, solo un poco. Solo lo subí hasta su ombligo, me baje y comencé a besarle el abdomen con besos húmedos y trazando mi lengua en cada lugar descubierto. Antes de que perder la cordura, volví a bajarle el sweater, pase mis manos por la curva de su pecho, pero sin tocarla.

-¿Por qué no seguiste?- dijo Sofía

-Porque sé que debajo de ese sweater no tienes nada y no me aprovechare de ti- dije mirándola a los ojos. Ahora mis manos fueron hacía su cuello y le quite el cabello que tenía ahí. Mis labios se dirigieron a ese cuello tan tentador que tenía, los chupetes que le hice el otro día ya habían desaparecido. Bueno, unos nuevos no la enojarían. Comencé a chupar y morder su cuello; ella no se quejaba, sino que me jalaba cada vez más fuerte de mi cabello. Eso desgraciadamente me excitaba más y me hacía difícil mantener una mente racional. Me aparte de su cuello y fui a su boca y la bese de la misma forma que ella me beso enante. Las cosas se calentaban cada vez más, en algún momento ella logro sacarme la camisa y estoy casi seguro que me había desabrochado el pantalón. Sabía que era el momento de parar.

-Quiero que te haya quedado claro que te deseo- dije separándome de ella y acostándome a su lado- no quiero ser grosero- dije pasando mi mano por su mejilla- pero no es el momento, no es tanto que no nos conocemos. Sino que, uno estas muy borracha y hay posibilidades que mañana te arrepienta- ella iba a renegar – y sabes que puede ser cierto. Tu mente de borracha es muy distinta a la sana. Y segundo eres virgen, tu primera vez no debe ser así, si quieres que sea el primero, perfecto lo seré, pero no quiero que me lo pidas así pasada de tragos. Te quiero- ella me miro emocionada- y hago esto por tu bien- dije sin dejar de acariciar su mejilla.

-Está bien, tienes razón. Lo siento. Soy una borracha loca- eso me hizo reír

-Claro que lo eres- dije dándole un beso en los labios.- Voy a bañarme

-Ok- me dijo con una sonrisa

Me levante de la cama sin mirar atrás. Era lo mejor, a no ser que quiera dar media vuelta y terminar lo que comenzamos. Una vez dentro del baño, me duche lo más rápido que pude. El agua no estaba muy caliente, así que no provocaba quedarse mucho tiempo. Cuando salí y me coloque la toalla, caí en cuenta de que había olvidado sacar una toalla. Envolví la toalla en mi cintura, y salí del cuarto a buscar una pijama. El cuarto se sentía medio frio, ya que a me acostumbre al ambiente frío. Sofía estaba acostada dándome la espalda. Tenía la colcha, hasta a su cabeza, debe tener frío. Tome un bóxer y un pantalón de pijama, y me devolví al baño a colocármelo. Una vez cambiado y cepillado, salí del baño y fui al pasillo a subirle un poco a la ventilación, para que no fuera tan frio.

Regrese al cuarto y me acosté en la cama. Sofía, por suerte, no había tomado toda la manta para ella. Me acosté mirando al techo y cerré los ojos. Justo cuando sentí el sueño llegarme, sentí algo moverse y recostarse en mí pecho. Al principio creí que Sofía iba a empezar nuevamente con sus insinuaciones, pero sentí su respiración acompasada, lo cual indicaba que seguía dormida. La mire y se veía tan angelical y linda, que no tuve las fuerzas para separarla de mí. Pase mí brazo por detrás de su cabeza y mí mano quedo en su cintura. Le di un beso en su frente.

-Buenas noches, Bonita- le dije en un susurro, ella se removió levemente – Duerme, Mañana será otro día.

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De verdad que lo siento :S... ha pasado mucho desde la última vez que actualice, pero la escuela no me da respiro.

Bueno les dejo un nuevo capítulo y es bastante largo así que espero que lo disfruten. :D

Para despedirme les quiero dejar un pequeño adelanto

-Eres un estúpido-le dije enojada, y saliendo de la cocina. Corrí y subí las escaleras lo más rápido posible. Sabía que estaba justo detrás de mí, pero por suerte fui más rápida y logre entrar a su cuarto y cerrar la puerta antes de que llegara. Una vez cerrada, camine hacía la cama y me senté.

-Sofía abre la puerta-dijo Carlos tocando la puerta. Yo no le respondí- Sofía, lo siento mucho. Solo fue una broma

Bueno ahora si me voy tranquila de saber que volví a actualizar

Las dejo un beso grande :D VOTEN O COMENTEN

Capítulo 16: Confundida Capítulo 18: Resaca

 


Capítulos

Capitulo 1: Presentaciones Capitulo 2: El Nuevo Capitulo 3: Interrogatorio Capitulo 4: Imagenes Capitulo 5: El Escape Capitulo 6: El Lago Capitulo 7: Imágenes 2 Capitulo 8: Ella Capitulo 9: Bochinches Capitulo 10: Tu Primer Día De Escuela Capitulo 11: Una Mañana Ajetreada Capitulo 12: Luna Leckno Capitulo 13: Una Cena Poco Común Capitulo 14: Tu Capitulo 15: ¿Y Ahora? Capitulo 16: Confundida Capitulo 17: Una Noche Loca Capitulo 18: Resaca Capitulo 19: Tarde De Chicas Capitulo 20: El Comienzo Capitulo 21: Un Dia Antes Del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 22: Horas Antes del Comienzo (Pov Carlos) Capitulo 23: Y la magia llego Capitulo 24: Buena Samaritana Capitulo 25: Un Poco De Magia Capitulo 26: ¿Soy Qué? Capitulo 27: Una Vista Al Pasado Capitulo 28: Despertares Capitulo 29: Descubrimientos Capitulo 30: Conociendote Capitulo 31: Como el primer dia de clase Capitulo 32: Y el día sigue Capitulo 33: Tiempo de chicas Capitulo 34: La Cita de Celeste Capitulo 35: Disfraces Capitulo 36: Cena con Carlos Capitulo 37: La noche no duerme Capitulo 38: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 39: Compartiendo con la ¿Enemiga? Capitulo 40: Imagenes Capitulo 41: Una Desastrosa Fiesta Capitulo 42: La Despedida Capitulo 43: Afrontando Consecuencias Capitulo 44: Conociendo a Mi Otro Yo Capitulo 45: Hacia El Camino de La Locura Capitulo 46: Desde Otro Punto de Vista (Pov Carlos) Capitulo 47: Otros Como Yo Capitulo 48: Entrenamiento Capitulo 49: Cena Con Amigas Capitulo 50: Encuentro con el enemigo Capitulo 51: Heridas Capitulo 52: Lineas de Sangre Capitulo 53: Amenaza Preventiva Capitulo 54: La Practica Hace Al Maestro Capitulo 55: Cuando Los Muros Caen Capitulo 56: La Novia de Félix Capitulo 57: De Bueno a Malo Capitulo 58: En los colmillos del vampiro Capitulo 59: Defendiendo al enemigo Capitulo 60: "Amigos" Capitulo 61: Confesiones Capitulo 62: La Propuesta Capitulo 63: ¿Y Ahora Qué? Capitulo 64: Como en los viejos tiempos Capitulo 65: Trucos Capitulo 66: Aceptando La Propuesta Capitulo 67: Soy Inocente Capitulo 68: La Chica Nueva Capitulo 69: Sorpresas (Capitulo Final) Capitulo 70: Nueva historia Capitulo 71: Destinos Encontrados Capitulo 72: Capitulo

 


 
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