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Dejar a Cuki en el refugio fue más difícil de lo que pensé. Los encargados tuvieron que repetirme como 50 veces que ella se encontraría bien ahí. Una vez me convencieron, pude ser capaz de ir a la escuela
El camino a la escuela fue tranquilo y solo hablábamos sobre las canciones que habían salido últimamente. La llegada a la escuela no fue muy distinta a la de ayer, todo mundo nos miraba, y yo los ignoraba a todos. Carlos caminaba cerca de mí, pero no me tocaba o hacía insinuaciones típicas de él. Es más el no había tocado el tema de ayer o sobre el mensaje. Una parte de mí deseaba que me hablara sobre eso, otra me decía olvídalo.
-No es temprano para ti- dijo Julie alzando una ceja
-Hoy tuve cosas que hacer- dije encogiéndome de hombros
-Llego el niño bonito- dijo Angelina con sarcasmo, detrás de Julie
-Yo también te extrañe Angie- le dijo Carlos, guiñándole un ojo. Con ella sí, pero conmigo no
-Que no me digas, Angie- dije Angelina enojada
-No sé porque te molesta. De seguro George te dice así cuando están muy acaramelados- ella abrió su boca como queriendo decir algo, pero al final dijo
-Eso a ti no te importa. Nos vemos chicas- dijo haciendo énfasis en “chicas” y se fue caminando hacía la escuela
-Deberías dejar de molestarla- le recrimine un poco
-A ella no le molesta del todo- dijo mirándome- eso le divierte, aunque no lo acepte
-Si tu lo dices- le dije- vamos, entremos hace frio
-Y eso que tienes un cuello de tortuga- dijo pícaramente
-Cállate- dije sonrojándome. Empezamos a caminar, pero cuando íbamos llegando una cabellera rubia nos intercepto
-Hola guapo- dijo Luna mirándolo con una sonrisa malévola y a mí con desprecio. Yo estaba más que enojada
-Hola Luna- le dijo con indiferencia, pero en su voz había algo siniestro
-Me preguntaba si podríamos hablar a solas- dijo y me miro- sin otros
-Lo que quieras me lo puedes decir aquí- dijo como si estuviera fastidiándola
-Está bien- dijo desafiándolo- Lamento como se dieron las cosas ayer- dijo tomándolo de las manos. La expresión de Carlos fue de sorpresa- Me gustaría que hablásemos y nos conociéramos. ¿Qué dices?- él la miraba frustrado
-Te avisare, si acepto tu propuesta- dijo soltando sus manos- Vamos Sofía- dijo tomando mí mano y llevándome a la escuela
-¿Por qué aceptaste?- le recrimine enojada. Julie solo nos veía sin decir nada
-Yo no acepte. Dije que le avisaría si aceptaba
-Es lo mismo- dije enojada. Algunas personas nos veían- te debo recordar quién es
-No es necesario, pero no te preocupes ¿sí?- dije poniendo una mano en mi mejilla- yo sé lo que hago o ¿me vas a obligar que no la vea?- dijo mirándome intensamente
-Creo que tienes razón- acepte, aunque no me gustara- tienes derecho de hablar con quién quieras.
-ves bonita- me dio un beso en la mejilla- vamos te acompaño a tu clase- me dijo y de repente callo en cuenta que Julie también estaba con nosotros- y a ti también- le guiño un ojo, ella sonrió
El resto de las clases fueron aburridas, nada fuera de lo normal. Las clases pasaban lentas y tortuosas. La pelea con Carlos solo me había dejado confundida, avergonzada y más enojada.
A mí en lo personal no me molesta que él haga amigos, es más lo apoyo. Su mamá ayer había dicho, qué él era bastante antisocial en Rusia. Que el hiciera amigos acá con facilidad me gustaba, pero porque una de sus amigas debe ser ella. Cuando se le acerco con una sonrisa maliciosa a él, me enoje. Pensé en lo que Carlos me había dicho ayer, sobre como ella le había dicho que yo no debería estar con él. Si no hubiese habido demasiada gente la hubiese puesto en su lugar, además de decirle lo que pensaba sobre su propuesta.
Lo que más me molestaba no era que ella viniera a saludar o hablar con Carlos. Lo que de verdad me molestaba, era que Carlos estuviera en estos momentos considerando hablar con ella o peor aun que ya hubiese decidido hablar con ella.
Me encontraba en estos momentos en la reunión del club de matemáticas. Hablaban sobre algo de un concurso al que asistiríamos. No le prestaba mucha atención, mi mente divagaba. Recuerdos se amontonaron en mí, muy similar a lo que me había pasado ayer en francés. Lo que sentía era más débil que ayer, pero igual para mantenerme en una especie de trance. Intente concentrarme en salir de esto, ya no estaba Julie ni Carlos para socorrerme si algo pasaba, aunque dudo que mis compañeros me dejen tirada desmayada. Use toda mi fuerza de voluntad, me sentía rara. Era como cuando vas al gimnasio y usas todas tus fuerzas para levantar pesas, pues así me sentía en estos momentos, solo que era todo mental. Sentía que en cualquier momento caería y las imágenes me consumirían. Finalmente logre apartar eso, sea lo que sea que fuera. Me sentía cansada, hasta un poco débil; ¿Qué me está pasando? Estoy loca de verdad o todo esto tiene una explicación. Pedí permiso para poder ir al baño y remojarme el rostro con agua fría.
Lo que vi cuando entre en el baño me dejo sorprendida. Luna iba a comenzar a salir de baño. Ella tenía el cabello alborotado, las mejillas todas rosadas y su blusa se veía toda movida; mas atrás note a su novio Josh con la camisa toda desabotonada y abrochándose los pantalones. No hay que ser un genio para saber que estaban haciendo antes de que llegara.
-Pero mira que tenemos aquí, la dulce Sofía- sabía que estaba avergonzada por la situación en la que la encontré, pero como es tan de ella no lo demostró, y se mostro fría y maliciosa
-Disculpen, pero los baños no son para tener sexo- dije mirándolos mal
-Tú estás enojada, porque Carlos quiere ser mí amigo también- dijo maliciosamente
-El no dijo que será tu amigo- dijo con algo de rencor
-Pero estoy segura que aceptara- dijo con una sonrisa- además es muy guapo- dijo mirándome. Como podía decir eso teniendo aquí a su novio- Vamos Josh- él llego donde ella, y no se le veía afectado por el comentario de su novia- Oh, el sexo en el baño es muy bueno- dijo seductoramente. Los dos desparecieron por lo puerta.
Les juro que lo que deseaba hacer en estos momentos era tirarle mi zapato con tacón de 10 centímetros, para ver si arruinaba su bonita cara. El enojo y la ira me estaban consumiendo me recosté un poco en el lavado y vi mi reflejo en el espejo. Se me notaba enojada y furiosa, deseaba pegarle a alguien y si ese alguien era Luna mucho mejor. La idea de Luna y Carlos juntos charlando me enojaba. De repente se me ocurrió que si se hacían amigos, tal vez en un futuro podrían ser algo más. La idea de Carlos besando a Luna igual como me beso ayer me enojo, mucho más de lo que ya estaba.
-Estúpida- grite, sintiendo las ganas de gritárselo a ella. Detrás de mi todas las puertas de los baños abiertas, se cerraron de golpe. Me gire asustada, viendo todas las puertas cerradas ahora. El pánico, el miedo comenzaron a aglomerarse en mí. Sentía las lágrimas en mis ojos. Me sentía mal, confundida, no sabía que pensar. El miedo me consumía poco a poco, ya a estas alturas las lágrimas habían empezado a caer. Quería sentarme en un rincón del baño y abrazarme a mí misma, y decirme que nada de esto había pasado. Salí del baño corriendo, no faltaba mucho para que el timbre tocara, me saltaría la siguiente hora, español no se enojaría. Cuando sentí el aire en mi rostro me sentí más relajada, pero el miedo y confusión seguía muy latente. Fui hacía el parque donde conocí a Carlos, encontré una banca, me quite los zapatos y subí mis pies a la banca de forma que quede sentada en con las piernas cruzadas.
El aire se sentía húmedo, lo que quiere decir que en la tarde posiblemente llovería: no había sol, las nubes eran grises. Lo cual solo me confirmaba que iba a llover. La idea de que llovería, me saco una sonrisa, y me hizo olvidarme del miedo que sentía. Amo el sol, crecí toda mi vida con la luz del sol, pero no voy a negar que amo la lluvia, adoro acostarme en mí cama y verla caer a través de la ventana. Eso me relajaba. Me sentía relajada, el viento en mí rostro, el olor de los arboles. Me sentía mejor, el miedo y los problemas empezaron a desaparecer. Todavía seguí pensando el lo que había sucedido, pero ahora pensaba claramente. Sabía que lo que había sucedido no era normal, una cosa es ver imágenes en tu mente. Eso puede ser más explicable, quizás tenía poderes de vidente o era médium, de esas de las que aparecen en el las series. Pero azotar puertas son cosas diferentes, no era normal simplemente no era normal.
Quería un consejo, quería que alguien me dijera que nada sucedería, que estas cosas tenían una explicación. Quería a Carlos abrazándome, para sentirme protegida. Quería el humor de Julie para que me hiciera reír. Quería muchas cosas, pero no sabía cómo actuar. También pensé en contarles a los chicos lo que me había sucedido, pero como explicas que cerraste todas las puertas del baño. Me pase la mano por el cabello, frustrada, si le contaba me creerían loca y de seguro llamarían a un manicomio o al exorcista. Sentí que el timbre toco, fije mi vista a ningún punto en frente mío. Después de pensarlo, tome la decisión de no contarles nada. Era lo mejor para ellos y para mi salud mental. El parque pronto se comenzó a llenar. Yo miraba a todos con el ceño fruncido por interrumpir la tranquilidad que tanto me logro obtener. Ya sabiendo que no iba a estar más aquí tranquila, comencé a caminar hacía la cafetería a ver a mis amigos. Cuando entre estaba todo lleno, ya debieron pasar al menos 10 minutos. Iba ir primero donde mis amigos, pero preferí ir a buscar algo de comer. Pedí una ensalada y te frio, mi estomago no soportaría nada más fuerte. Con la bandeja en mano, me dirigí a la mesa donde ya estaban todos.
-Hasta que apareces Sofía, ¿Dónde te habías metido?-me pregunto Julie
-Me retrase- me encogí de hombros. Nadie pregunto más nada. Carlos estaba sentando a lado mío con una mirada preocupada
-¿Te encuentras bien, Bonita?- murmuro. Yo lo mire y fingí una sonrisa triste
-Sí, solo que aun me siento triste por lo de Cuki- dije. El se lo creyó
-Veras que todo saldrá bien- dijo pasando su mano por mis cabellos
-Lo sé. Solo que la extrañare
-Siempre puedes adoptar un perrito- dijo guiñándome un ojo. Yo me reí. Del otro lado de la mesa Angelina me observaba con el ceño fruncido, intente ignorarla
-Lo pensare- le conteste a Carlos- ¿y Todd?
-Se fue con Celeste, a la biblioteca. Aquí entre nos creo que se gustan- dijo lo último en un susurro
- ¿ellos?- dije con los ojos abiertos
-Si- dijo
Luego seguimos charlando sobre nuestras clases de la mañana, en las cuales la mitad era mentira. Angelina no quitaba esa mirada de desaprobación, pero cuando noto que me había dado cuenta de su mirada, simplemente me ignoro. El almuerzo paso normal, charlamos y reíamos. Carlos a veces me coqueteaba a su manera, pero nunca menciono nada sobre lo sucedido ayer. Y a decir verdad me molestaba un poco. El me acompaño a mi siguiente clase, donde él se despido con un beso en mí frente, yo solo le sonreí como boba.
La siguiente clase era en el edificio principal. Era mí clase de ingles. La profesora no le gustaba vernos sentados juntos, así que ella nos sentaba individual. Mi puesto era pegado a la ventana, que daba a una vista completa del parque. Me gustaba el puesto porque me hacía olvidarme de lo que enseñaban o decía el profesor.
Desgraciadamente en el parque se encontraba sentada Luna, que suerte la mía. De repente vi que alguien le hizo compañía. Al principio pensé que era su novio, pero luego me di cuenta que era Carlos. El mismo enojo que me embargo en el baño, me acababa de embargar aquí. Sentía furia, tristeza, dolor. Estaba enojada de que ella se acercara a él, tristeza de saber que el término aceptando su propuesta y dolor de que tal vez mis miedos podrían convertirse en verdad.
Ella le sonreía pero había algo malévolo en aquella sonrisa, que te hacía no confiar en ella. El en cambio se le veía serio, tenso e incomodo con la situación. Intercambiaron unas palabras, el ambiente parecía tenso. Ya que al parecer Carlos solo contestaba cuando creía que era adecuado, eso al aparecer molestaba a Luna, ya que su sonrisa decaía al pasar la conversación. Ella al parecer se rindió y se sentó dejando a Carlos parado y al aparecer eso no le molestaba.
La conversación era rara. No había sonrisas compartidas o risas. Solo ceño fruncido, indiferencia y sonrisas malévolas. De repente algo le dijo Carlos, que hizo que ella se enojara y levantara del banco. Ella le gritaba y estoy segura que si estuviera cerca escucharía sus gritos. Carlos al parecer parecía enojado también. La conversación era tensa, pero algo dijo Luna que Carlos se la quedo viendo por primera vez sorprendido. Él le dijo algo a ella y luego se fue. Ella parecía complacida, pero al aparecer eso duro poco, ya que Carlos se volvió a girar y le dijo algo, que hizo que frunciera el ceño y bufara. Cada uno tomo un camino distinto, ella se fue hacia el campo de Futbol y Carlos tomo hacía este edificio. De repente una voz me saco de mis cavilaciones.
-Me podría repetir señorita Thompson, lo último que dije- dijo la profesora enojada
-Esto… yo… - balbuce buscando ayuda de alguien- yo no escuche… lo que usted dijo, Miss- dije avergonzada
-Pues le recomiendo que deje sus problemas a un lado y preste atención a mi clase, a no ser que quiera hacerle una visita al director- dijo amenazándome
-No Miss- dije con la cabeza gacha
-Perfecto, continuemos- dijo alejándose de mí y retomando su clase
El resto de la clase me la pase aprendiendo sobre conjugaciones y sustantivos. Cuando salí me encontré a Carlos a fuera de esta. El me sonreía, pero había algo muy dentro que le preocupaba. Pero por supuesto él lo supo ocultar muy bien.
-Hola Bonita- dijo acercándose y besándome otra vez en la frente
-Hola- le sonreí- ¿Qué haces aquí?
-Bueno, vine a buscarte para ir juntos a nuestra siguiente clase
-¿Nuestra?- pregunte confusa empezando a caminar. Él tenía su mano en la parte baja de mi espalda
-Te toca Física ¿Cierto?- yo asentí- pues a mí también- dijo sonriendo
-Que bueno- dije de verdad emocionada
-Si- dijo poniendo ahora su brazo en mis hombros y con su mano acariciaba mi mejilla- te has sentido bien hoy. ¿Verdad?- el me miro sin dejar de acariciarme la mejilla. Estuve casi segura que sabía lo del baño, pero deseche la idea tan rápido como vino, ya que era imposible que supiera
-Por supuesto, solo triste- dije. el me sonrió y seguí acariciando mi mejilla, pero aun lo veía preocupado
En clase de física nos sentaron juntos, lo cual me emociono mucho. Ya que quería pasar más tiempo juntos.
-Apuesto a que soy mejor compañera que Marie- le dije al principio de nuestra segunda hora de física
-Oh, créeme bonita, eres la mejor compañera que he tenido hasta ahora- dijo dramáticamente- eres la única chica que se ha sentado conmigo y no ha intentado seducirme.
-¿Seguro?- le dije alzando una ceja
-Casi- y me guiño un ojo
Después de eso no pudimos seguir hablando ya que el Señor Gómez nos mando a callar. Casualmente la siguiente hora también la teníamos juntos. Música. No hicimos mucho, en esa clase a veces cantamos o tocamos un instrumento, nada fuera de lo común.
Cuando salimos de clases pensé que él se iba a ir conmigo hasta mí casa. Para mi sorpresa no fue así. El me pidió que lo dejara en el aeropuerto, ya que su auto llegaba hoy de Rusia. No se lo puse negar, por lo cual lo deje en aeropuerto y me regrese a casa sola.
El jueves y viernes pasaron muy similares. El jueves el quiso venirse conmigo, pero el viernes el quiso alardear su carro, por lo cual se vino aparte. Las cosas entre él y yo no cambiaban. El me seguía coquetenado a su manera, me trataba bien, con cariño y había veces en donde sentía que me besaría, pero solo me daba un beso en la mejilla, en la sien o en el cuello; pero incluso esos besos, eran demasiados íntimos.
Las cosas con Luna no cambiaron o bueno a decir verdad no habíamos tenido ningún encuentro, pero aun me dirigía miradas de burla y otras de desprecio. La había visto hablando una que otra vez con Carlos, pero al parecer sus conversaciones eran siempre tensas y casi siempre terminaba uno de los dos enojado.
Los sucesos del baño no se volvieron a a repetir, gracias a Dios. A nadie se lo conté y me guarde el secreto para mí. Aunque había veces que sentía que Angelina sabía, pero nunca menciono nada.
El viernes después de la escuela decidí ir a al refugio a ver a Cuki. Cuki al parecer le gustaba el lugar donde estaba ahora. Según me entere Cuki era una ardilla muy rara en america, por lo cual no me debía preocupar que la sacrificaran. Cuando iba saliendo pase por el area de los cachorritos y vi a dos cachorros de 2 o 3 meses cada uno. Uno era negro y el otro era café.
-¿Qué raza son?- le pregunte a la cuidadora
-Son cachorros de cocker español
-Son unas bellezas- dije mirándolos
-Sí, lamentablemente las personas no adoptan mucho. Cuando los perros se vuelven muy viejos debemos sacrificarlos. Espero que no suceda eso con estos dos
-Oh, eso es tan triste- dije mirándolos. Me los imagine muertos y se me partió el corazón. Fue cuando se me ocurrió una idea- Me los llevo
-¿Los Dos?- pregunto sorprendida
-Si- le dije con una sonrisa- donde firmo
Luego de unos cuantos papeles me los pude llevar. Los dos iban en una gran cajeta en la parte de atrás de mí auto. Fue cuando me di cuenta que mis papas no me dejarían quedarme con los dos. Aunque puedo creer quien se quedaría con uno. Antes de dirigirme a mi casa pase a una tienda de animales a comprar todo lo necesario para los cachorritos, una vez hechas mis compras conduje hasta mí casa, pero en vez de entrar a mí casa, entre a la de Carlos. Su auto estaba ahí, lo cual significaba que había llegado. Toque el timbre, esperando que alguien me abriera. La puerta se abrió mostrándome a un soñoliento Carlos.
-Sofía- dijo sorprendido- ¿Qué paso?
-¿Quiero que me hagas un favor?- dije poniéndole ojitos y haciendo un puchero
-Debe ser grande para que hagas esa cara- dijo mirándome desconfiado- ¿Qué es?
-Quiero que te quedes con algo mío
-¿Solo eso?- pregunto, yo asentí- está bien, tráelo. Solo espero que no sea un juguete sexual
-No es nada de eso- le dije mientras me dirigía hacía mi carro. Abrí la puerta trasera y saque al cachorrito en mis manos. Cerré la puerta y me dirigí hacia Carlos. El me miraba sorprendido
-Dime que no es eso lo que debo quedarme- me dijo
-A decir verdad, si, es esto lo que debes quedarte. Me dijiste que te gustan los perros. Pues, te estoy dando uno gratis. Es mas ni tienes que comprar nada, ya yo te compre todo lo que necesita. Y según la muchacha ya están educados en hacer pipi en el patio o en un periódico
-¿Estas viendo lo que me estas pidiendo?- me dijo
-Sí, y si no fuera necesario no lo haría. Por favor quédatelo
-Está bien, dámelo-se lo pase y el cargo, el comenzó a rascarle la cabeza- ¿Tiene nombre?
-No, colócale el que quieras. Solo que sea bonito- le dije advirtiéndole
-Le pondré Hannibal- dijo divertido. Yo le di un pequeño golpe en la cabeza- Auch, eso dolió
-Te lo merecías- le dije- Nombre bonito recuerda
-Si- dijo rodando los ojos- Sabes, tu mamá es muy cruel conmigo- le dijo al cachorro mientras le hacía mimos, fue tan gracioso- no te preocupes, aquí estarás a salvo
-Bobo- dije rodando los ojos- bueno me voy debo arreglarme para la disco ¿Pasas por mí?
-Claro Bonita- dijo mientras ponía al perrito en el suelo. El perrito se fue a oler las plantas- Espero que te pongas algo sexy- dijo seductoramente acercándose a mí
-Oh, ya lo veras- le dije siguiéndole el juego
-Tendré que alejar a toda la población masculina de ti- dijo apoyando su frente con la mía- no quiero que nadie vea lo que es mío- dijo mientras pasaba sus manos por mi cintura
-Tendrás que acostumbrarte- le dije divertida. El sonrió de lado y cuando pensaba que me besaría. Pasaba otra vez, me beso en la mejilla lento y luego en el cuello.
-Ya veremos- dijo divertido. El se separo- nos vemos ahora. Vamos Hannibal- dijo llamando al perrito
-Que no lo llames así- le dije enojada
-Pero si hasta caso hace. Adiós- dijo entrando sonriendo divertido. Cuando estaba a punto de cerrar me acorde
-Espera- le dije. Fui al auto y saque las cosas que compre y se las lleve- son las cosas del perrito
-No te hubieses molestado, pero gracias. Ahora si bonita, Adiós- me guiño un ojo- Ponte sexy
Yo me reí de sus ocurrencias y me fui a mi carro. Rumbo a mí casa
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Hola, volvi :D
lo siento por no actualizar ayer, pero el lunes me sacaron una muela del juicio y tuve una pequeña recaida. por suerte ya estoy bien.
les dejo otro capi de la historia. lo más seguro es que no actualice hasta finals de la proxima, por razones personales y porque quiero escribir más capitulos de la historia antes de volver a la escuela:S
aqui les dejo un adelanto del proximo capitulo:
Una vez dentro, detuve el auto y me baje a tocar el timbre de su casa. Esperaba que fuera Nana, la que me abriría, pero me lleve una sorpresa cuando vi quien me abrió.
-Hola Carlos- dijo seductoramente.
-Ot'ebis!-maldije en ruso
.No sé nada de ruso, pero puedo asegurar que era una mala palabra-dijo divirtiendose
Y como soy muy buena les dejare otro fragmento del capitulo:
-Sí, será- dije mirando a la pista, lo que vi me dejo helado. Sofía estaba bailando muy sensualmente con el imbécil de Félix. Eso me puso furioso y si no me controlaba, terminaría haciendo lo que Sofía hizo hace poco
-Ella solo esta despechada- dijo Julie preocupada- mira déjame quitarle a mí hermano y tu ve a tomar su lugar- dijo, yo le asentí y los dos nos levantamos.
Bueno ahora si las dejo, el proximo capi promete muchos celos y diversion:D
espero que comenten o voten, nada les cuesta
un beso a todas por igual
hasta la prozima semana
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