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El se dirigió hacía la sala, donde se encontraban las 3 mujeres riéndose. El señor iba serio y sin ninguna expresión, en cambio yo iba siguiéndolo con las manos en mis bolsillos y la mirada un poco gacha. Al parecer notaron al papa de Sofía, porque las dos dejaron de reírse y se concentraron en nosotros. El iba como si nada hubiese pasado, pero de seguro a mí se me notaba la angustia por la conversación. Mi mama y Lorena tenían una mirada de lastima por la situación en que me dejaron, en cambio Sofía tenía una mirada de orgullo. Ella sabía que había pasado la prueba de su padre y eso lo llenaba de orgullo.
-Hasta que al fin deciden salir- dijo Lorena- me estaba empezando a preocupar
-Claro que no Amor, solo charlábamos- le sonrió a su esposa, ella le devolvió la sonrisa
-Porque no los chicos van al patio y se conocen un poco- yo la mire sorprendido, pero luego mire a su padre. El se encogió de hombros, como diciendo “hagan lo que quieran”
-Eso me encantaría mamá- dijo Sofía parándose de un salto- No te molesta ¿verdad?- dijo pareciendo inocente, hasta hizo un hermoso puchero
-Claro que no- le sonreí
-Perfecto, vayan mientras los adultos hablamos de finanzas- dijo Lorena sonriente. El señor Thompson ya había empezado a caminar hacia su esposa- Pero vayan, vayan
Sofía no espero más y me tomo del brazo y comenzó a arrastrarme a través de un pasillo y luego salimos a una terraza. El lugar tenía sillones para pasar el rato, un bar y una mesa de billar. En el patio se asomaba una enorme piscina que en estos momentos estaba alumbrada por focos, que la hacían ver mágica. El patio estaba lleno de flores y arboles, que concordaba con la forma en que estaba diseñado el patio.
-Ven vamos, nos sentaremos detrás del gazebo- ella me arrastro a la derecha de la casa, donde había un gazebo hecho de madera que al igual que la piscina estaba iluminado. Ella bordeo el gazebo, hasta la parte de atrás donde en la parte baja del gazebo había unos pequeños banquillos.
-Me gusta sentarme aquí a pensar- dijo con una sonrisa sentándose- ven- me agache y me senté junto a ella en esos banquillos. Ella comenzó a quitarse los tacones y a poner los pies en el pasto- Pasaste- dijo con una sonrisa
-Si- le dije riéndome sarcásticamente- tu papá es todo un hombre de la mafia- ella se rio
-Sí, lo sé. El es todo un hombre rudo- dijo riendo
-Sabes, no solo tiene un arma, sino que además tiene una escopeta- le dije angustiado
-Oh, te la enseño- dijo sorprendida
-¿lo sabías?- dije asombrada
-Claro, yo estaba cuando la compro- dijo encogiéndose de hombros
-Pero… pero… ah, olvídalo- ya no deseo saber más sobre la vida de su padre
-No te preocupes, pasaste sin salir corriendo. Ya le caes bien- dijo poniendo su mano en mi antebrazo. Eso me hizo recordar algo
-¿Qué planeabas con ese jueguito de tu mano en la cena?- dije tomándole de la mano y mirándola a los ojos. Ella sonrió desafiándome
-Yo Nada- dijo soltando su mano, pero luego se inclino hasta mí- yo quería comprobar tu resistencia- dijo con un puchero. Yo la mire fijamente
-Sabes- dije, alzando la mano y pasado mis dedos por sus labios- mi auto control no es tan fuerte- dije acercándome- así que no provoques Bonita- dije dándole un beso en la comisura del labio. Ella estaba sorprendida, pero en seguida se recupero
-Lo tendré en mente- dijo mordiéndose el labio- que tal si jugamos 20 preguntas- dijo de manera infantil, casi se parecía a mí madre
-Ya has pasado demasiado tiempo con mi madre
-Ey, tu madre es una persona excelente. Es tan adorable- dijo tiernamente- ¿Qué tal si comienzo yo?
-Está bien Bonita-le respondí
-Tu color favorito- empezó
-Azul, ¿el tuyo? Déjame adivinar lila o rosa
-Claro que no- dijo divertida- es el morado. ¿Animal favorito?
-Perro y a ¿ti?
-Gato- irónico- ¿Tienes novia?
-¿Qué?- pregunte sorprendido
-Que si hay alguna chica esperándote en Rusia- dijo mirando al suelo
-Bueno de seguro deje muchos corazones rotos en Rusia, pero no deje ninguna novia
-Oh, está bien- dijo ahora más feliz- Pregunta
-¿Qué te gusta hacer?
-Haber… me gusta escuchar música; ver películas de miedo o comedia, pero a veces me gustan las de romance o las de acción. Me gusta leer, pero en esto si soy bastante diversa. Me gusta ir de compras. Ahora me toca a mí ¿A qué edad fue tu primer beso?
-Hablaremos del pasado- dije elevando una ceja. Ella asintió- Bueno mi primer beso fue a los…- dije mientras intentaba recordar- a los 13 y el tuyo
-a los 12- dijo sonrojándose
-Eres una mala chica- dije negando. Ella se rio
-¿Eres virgen?- dijo medio avergonzada
-Wao, tú no te andas con cuentos- dije sorprendido, pero decidí responderle- no lo soy
-Oh. ¿Enserio?- dijo asombrada- ¿Cómo fue?
-Ey Bonita, me toca- ella bufo- ¿Tu eres virgen?- no se espero esa pregunta. Voltio a verme y se sonrojo
-No. Yo nunca he llegado tan lejos con alguien- dijo avergonzada, mientras jugaba con su cabello
-No hay que apresurar las cosas. Todo llegara a su momento- le dije con una sonrisa
-Si- susurro ella- pero cuéntame ¿Cómo paso?
-Yo pensé que te había distraído- dijo negando- Sucedió a los 15 años. Yo tenía una novia y quisimos experimentar, solo se dio. Ella y yo ahora somos amigos. Ella sale con unos de mis amigos en Rusia.
-¿Y que se sintió?- pregunto ella, ya no estábamos jugando a las 20 preguntas
-No sabría explicarte. Es un mar de emociones todo junto - ella me miraba sin entender- no es algo que se pueda explicar, es algo que solo se entiende cuando lo hagas- ella se mordió el labio
-Algunas amigas lo han experimentado. Unas me han dicho que es sorprendente, asombro, una sensación fuera de este mundo. En cambio hay otras que me han dicho que su primera vez fue dolorosa y poco placentera- dijo meditando las palabras
-Yo pienso que todo depende de la persona con que lo hagas- dije acercándome a ella- y si es el indicado, lo disfrutaras- le dije guiñándole un ojo- ¿Qué tan lejos has llegado con un chico?
-Debo responder- dijo avergonzada
-Si- en otra situación le hubiera dicho que no, pero la curiosidad me mataba
Suspiro- Está bien. Segunda base- dijo con sus mejillas de un rojo intenso. Yo fruncí el ceño
-¿Con cuántos?- le pregunte
-¿Ah?- pregunto confundida
-¿Con cuántos chicos ha pasado?
-Con uno- dijo fastidiada- Era un imbécil. Lo único que quería era llevarme a la cama
-¿Quién era?- le dije enojado, ese estúpido. Cuando lo conozca le partiré la cara
-Un ex novio de LA. Anduvimos 3 meses, de repente las cosas cambiaron y él me tocaba más y esas cosas. Yo al principio pensé que así debería ser, pero después un día las cosas se salieron de control y el casi me obliga a hacerlo. Obvio que no me deje, le propine un puñetazo y le di un golpe en sus partes nobles, en esos momentos agradecí las clases de defensa personal que me pago mi papa. Después de los golpes lo amenace y le dije que si se le ocurría acerca seme, yo le diría a mí papa lo que el estuvo a punto de hacer. Así que imagínate el después de ese día me ignoraba olímpicamente.- termino de relatar. Yo estaba enojado. Ese imbécil. Lo mataría
-Lo siento tanto Bonita- dije pasándole la mano por los hombros- si te sirve de consuelo. Dame su nombre y dirección y le hago una visita- ella se río
-No gracias- dijo sonriendo- Bastante tiene con el miedo de que le cuente a mí papa, sobre lo que paso. El también paso por la conversación de las armas
-¿Quiénes mas han pasado por la tortura con tu papa? ¿Félix lo ha hecho?
-Oh, si créeme que sí. El casi, casi no pasa
-Gallina- murmure- Yo si lo hice
-Sí, y lo hiciste muy bien- dijo depositando un beso en mi mejilla. Nos quedamos en silencio viendo a los arboles. Me estaba debatiendo en si darle o no el collar, aunque yo creo que este es un buen momento para dárselo.
-Esto… te acuerdas del collar… que esto… viste en la tienda- dije nervioso. Ella se acurruco más en mí y dijo
-Claro. Lamentablemente no lo pude comprar- bajo la mirada- justo hoy deje la tarjeta de crédito
-Bueno, yo vi como lo mirabas- dije mientras sacaba la cajita de mi bolsillo y se la daba- y supe que era para ti
Ella miraba la cajita sorprendida. La tomo en sus manos y la abrió. Dentro se encontraba el collar que ella deseaba. Sus ojos se comenzaron a poner cristalinos y me miro
-No debiste- dijo con la voz llena de emociones- costaba 1200 dólares. No debiste gastarlo en esto
-No hay problema bonita- dije pasándole la mano por sus mejillas- te mereces esto y más
-Gracias Carlos. Me encanta- me dio un beso lento en la mejilla. Bajo nuevamente la mirada a el collar y comenzó a pasarla la mano, cuando lo viro vio la dedicatoria- “Con amor, C”- leyó- Oh, no debías Carlos
-Si debía- le sonreí tiernamente- te lo pongo
-Claro- dijo sacando el collar de la caja y pasándomelo- por suerte no me puse collar hoy
-Sí, mucha suerte- le dije. Debo admitir que le coloque con un poco de magia el pensamiento de que no se colocara nada, para que no hubiera problema a la hora que le diera el colla. Lo pase por su cuello hasta cuando lo pude enganchar- Listo
-Oh, es hermoso- dije mirándose el collar- Gracias, Gracias- dije dándome un abrazo, yo se lo devolví.
Ella tenía su rostro oculto en mí cuello, y yo tenía unas de mis manos por su cintura. Nos quedamos en silencio un buen rato.
-Nunca te han dicho que eres guapo- dijo rompiendo el silencio
-Todo el tiempo- dije un poco arrogante
-Idiota- susurro- Le caes bien a las chicas sabes
-¿Enserio? Diría que solo le caigo bien a dos a Julie y a Celeste, ya que a Angelina aun no le caigo bien y qué decir de Félix. El me odia, yo creo que tiene celos
-Es solo un amigo- dijo explicándose
-Que gusta de ti- la verdad era dura
-Pero, a mí no me gusta el- dijo
-No- dije acercando mí rostro al suyo- quien te gusta- dije cerca de su rostro
-Nadie- dijo un poco nerviosa. Mi rostro estaba más cerca del suyo
-No hay nadie, que te atraiga- dije muy cerca de sus labios- o que desees-dije prácticamente besando sus labios
-Tal vez- me siguió el juego
-¿Quién?- dije mirándola a los ojos
-Tu- fue todo lo que necesite para besarla.
Primero el beso comenzó suave y tierno. Nos estábamos conociendo. Sus labios eran tan suaves y se acoplaban perfectos a los míos. De repente el beso comenzó a cambiar. Sentí como ella delineo con su lengua mis labios, ella estaba pidiendo permiso para meter su lengua en mi boca, cosa que no dude en concedérselo. Su lengua se encontraba en una pelea con la mía. Ella paso sus brazos atrás de mi cabeza para profundizar el beso, yo puse las mías en su cintura. Lamentablemente tuvimos que parar por la falta de aire, pero no separe mis labios de ella. Comencé a repartir besos por todo su rostro. Sus mejillas, su nariz, sus parpados, su cuello. Volví mi rostros a sus labios y volví a besarla ella no puse resistencia. Nos estábamos besando cuando ella se paró de repente.
-Ven, quiero enseñarte algo- ella tenía los labios hinchados y su moño estaba bastante desordenado- Ven- me tendió la mano
Yo la tome. Ella se había puesto los zapatos y ahora nos dirigíamos hacia su mini bosque
-Esto ¿Adónde vamos?- le dije mientras pasábamos por los arboles
-Te mostrare a la mascota, no presentada a mis padres, de la casa.- dijo acercándose a un árbol y metiendo la mano dentro del árbol
-¿Qué haces? Algo te puede morder- dije preocupado y apunto de apartarla del árbol
-Nada de eso- dijo- Te presento a Cuki- dijo mostrándome una ardilla, tal vez de 2 o 3 meses de edad- la encontré hace 1 mes, sola. Desde ese día la he cuidado. Obvio que no la puedo llevar a la casa por lo cual debo dejarla aquí- dije acariciándola
-¿Por qué no la has llevado a un refugio de animales?- dije acercándome y pasándole un dedo a la criatura
-¡No!, yo la encontré y me la quedare- dijo mirándome mal
-Lo sé bonita, pero no te has puesto a pensar que viene invierno y ella o el está muy chica para sobrevivir a un invierno sola. Yo pienso que es mejor que la lleves a un refugio
-¿Tú crees?- dijo suplicándome con la mirada
-Si- le dije con firmeza- si quieres mañana te acompaño antes de la escuela a dejarlo- ella se me quedo viendo e intercambia la mirada entre la ardillita y yo. Al fin con un suspiro de tristeza dijo
-Está bien. Creo que es lo mejor para ella… o el- ella camino nuevamente hasta el árbol y deposito a la ardilla adentro. Una vez comprobó que la ardilla había quedado bien. Se giro y camino hacia mí, se coloco de puntitas y rodeo con sus brazos mi cuello, yo por instinto puse los míos en su cintura
-¿En que nos convierte esto ahora?- me pregunto mirándome a los ojos
-En lo que tu desees Bonita- dije pasando mis manos por su cintura, moviéndolas de arriba, abajo.
-Es que esto se siente bien- dije acariciando la parte de atrás de mi cabello, asiendo énfasis a que se refería-pero siento que es muy pronto para algo
-Lo sé Bonita, tal vez deberíamos conocernos antes y ver si seguimos con esto- dije intentando separarme, pero ella me retuvo.
-Tal vez tengas razón- dijo con una sonrisa traviesa- pero eso no quieres decir que debamos empezar ahora- dijo acercándose a mí
-No puedo estar más de acuerdo- dije acortando la distancia y volviéndola a besar.
Solo nos habíamos dejado de besar hace que… 5-6 minutos y ya la extrañaba. Sabía que estaba haciendo un gran esfuerzo para mantener el beso, gracias a la diferencia de estatura. Así que decidí ayudarla un poco. Tome su cintura y la eleve un poco, no sé si fue la intensidad del momento o el deseo a flor de piel que hizo que Sofía enroscara sus piernas en mi cintura. Yo no pude negarme a nada, e estos momentos no pensaba con coherencia. Le agarre de los muslos para poder mantener el equilibrio y en esa posición la dirigí hacía unos de los arboles. La apoye con un poco mas de fuerza de la necesaria. Si le dolió, no lo llego a mostrar. Estábamos muy concentrados en besarnos unos a otros. Deje sus labios para poner mis labios en su cuello. Ese cuello largo y suave que llamaba a ser besado. Me entretuve un buen rato ahí. Besándola, pasándole mi lengua y dejándoles pequeños mordisco; mis manos estaban jugando el mismo juego que sus manos enante en la cena. Ella solo soltaba pequeños suspiros.
-Tienes suerte que no busco siempre la venganza- dije posando mis labios en el lóbulo de su oreja- porque si ahorita estarías pagando por lo que me hiciste en la cena- dije usando mis manos en sus muslos, para que supiera a que me refería
-Si espera una disculpa- dijo en un susurro- no te las daré. Sé que igual lo disfrutaste- dijo picara
-Oh créeme que sí. Pero esta conversación quedara para otro momento- dije atacándole nuevamente los labios. Jamás me aburriría de hacer esto. Sus labios eran tan expertos sabían cómo moverse, su textura suave, y qué decir de su lengua. Su lengua era mi perdición. Estábamos inmersos en un beso cuando sentí que su pecho comenzó a vibrar. Y no por risa o algo por el estilo. Su pecho de verdad vibraba
-Esto…Bonita. Tu pecho vibra- dije confundido
-Si lo sé, lo siento- dijo como si fuera normal. Yo intente separarme de ella, pero ella me retuvo. Vi como comenzaba a meter la mano entre sus pechos, dentro del vestido. Tuve que usar toda mi fuerza para desviar la mirada, para evitar que el pequeño problema, se convirtiera en un gran problema. Vi el movimiento de su mano, y decidí volver a verla. Vi en su mano un celular.
-¿Guardas tu celular en tus pechos?- dije alzando una ceja
-Sí, es que no tenia donde colocarlo- dijo encogiendo de hombros, mientras contestaba- Hola papa- dijo. ¡Oh mierda!, era su papá. Iba ahora si a separarme de ella, pero ella me retuvo más fuerte. Sus piernas estaban fuertemente aprisionadas a mi cintura
- ¿Qué dónde estamos?, estamos por acá atrás del gazebo charlando- dijo inocentemente, se acerco a mí rostro y comenzó a repartir besos por mi cara
- Si papi, nos hemos estado conociendo muy bien- unas de sus manos comenzó a pasar por mi torso, mientras sus labios besaban mi mandíbula
- No, claro que no, solo hemos estado charlando- dijo ahora depositando un rápido beso en mis labios
- Esta bien papa, ya vamos para allá- dijo y cerro el teléfono. Sus manos fueron a mi cuello y sus labios se encontraron con los míos. Al principio solo supe responder, pero poco a poco fue tomando conciencia de la conversación de ella con su papá. Con mucho esfuerzo pude separar nuestros labios
-¿Qué quería tu papá?- dije en un susurro, pero yo sabía que ella me había escuchado
-Dice que volvamos- dijo volviéndome a besar. Yo la bese un poco y luego la separa
-y entonces por qué no te has movido aun- le dije
-Quiero disfrutar un poco más- dijo pícaramente. Yo le sonreí y la bese. Nuestras bocas se encontraron y se perdieron nuevamente en un mar de besos. Nos estuvimos besando un buen rato, hasta que la realidad cayó en mí.
-Bonita, creo que lo mejor sería regresar. Antes de que tu papa nos venga a buscar con su pistola o peor aun con la escopeta
-Creo que tienes razón- dijo soltando su agarre y bajando de mí- Pero mira que solo lo hago porque no te quiero ver como blanco humano de mi papa- dijo riendo y empezando a caminar. Yo la seguí, íbamos a la par y tome la iniciativa de tomarla de la mano. Ella me sonrió y yo le sonreí.
Caminamos hasta que pasamos por el gazebo, vi por las luces que en la parte de su cuello descubierto se comenzaba a notar un chupete, bueno a decir verdad eran varios chupetes. Genial, las cosas no podrían mejorar. Pare y ella lo noto
-¿Qué sucede?- pregunto
-Esto…Yo creo que tal vez deberías soltarte el cabello- le dije levemente nervioso
-¿Por qué?- dijo alzando una ceja
-Porque lo tienes muy desordenado y porque tal vez nuestra sesión de besos dejo varias marcas- dije rascándome la parte de atrás de la cabeza
-¿A qué te refieres con “varias marcas”?- dijo de modo inquisidor
-Que, bueno, tienes algunos chupetes- le dije un poco bajo
-¡¿Qué?!- dijo casi en un chillido- bueno, que no culpa el pánico. Haber solo debo soltarlo, si solo soltarlo. Y si lo acomodo adecuadamente, puedo mantenerlo oculto- dijo hablando consigo misma. Ella tomo su moño y comenzó a soltarlo. Cuando estuvo todo suelto. Comenzó a revolverlo con su mano. Una vez que estuvo complacida con su resultado, empezó a acomodarlo de manera que ocultarla la mayor cantidad de cuello.- y ¿Qué tal?
-Bueno la gran mayoría no se ven. Los demás se camuflan con tu cabello.
-Perfecto, espero que por tu bien esto se quite antes del viernes- dijo mirándome mal- Vamos- dijo tomando mi mano y empezando a caminar, pero yo no me moví- ¿Qué sucede?
-En qué quedamos sobre esto- dije moviendo un dedo entre ella y yo
-Yo pienso que tal vez no más besos por un tiempo- dijo con una mirada triste, de seguro mi mirada era igual- pero nos daremos tiempo para conocernos y ver si vale la pena conocernos. ¿Sí?- yo asentí
-Pero con una condición- deje acercando- Déjame disfrutar esto por última vez- tome su rostro en mis manos y la bese. Esta vez el beso fue lento y lleno de amor. El ultimo por un largo tiempo. Cuando comenzamos a tener falta de aire, dejamos de besarnos, pero apoye mi frente a la de ella- lo extrañare- le di un último beso y me separe de ella
-Yo también lo extrañare- dijo con una sonrisita- vamos
Reanudamos nuestra caminata, pasamos el mismo camino de antes. Cuando estábamos en la terraza se puso a observarse en el cristal para ver las marcas. Hizo una mueca, pero no dijo nada. Se volvió a acomodar el cabello, de la manera en que no se viera nada. Complacida con el resultado, volvimos a caminar. Ya estábamos pasando el pasillo que nos llevaba a la sala, cuando sentí que ella tomo mi mano y comenzó a arrástrame
-Llegamos- dije alegre y hasta inocente. Nuestros padres se giraron y nos vieron sorprendidos, pero al rato la de nuestras madres pasó a expresión emoción pura, mientras que la de su papa era de odio por ver nuestras manos unidas. Yo intente, les juro que lo intente, separar nuestras manos, pero ella hizo más fuerza en la unión.
-¿Se divirtieron?- pregunto Lorena
-Si mama, nos hemos conocido mucho- se giro y me sonrió
-Que bueno dulzura- dijo mi mamá
-Si, además hemos quedado en que yo lo pasare a recoger mañana- dijo alegro
-Eso es muy amable de tu parte hija- le dio una sonrisa
-Bueno, yo creo que es tarde- dijo mi mamá levantándose- deberíamos irnos hijo, mañana tienes escuela.
-Claro mamá- los adultos comenzaron a caminar hacia la puerta y nos dejaron a Sofía y a mí atrás. Me gire hacia ella- Así que me recogerás mañana
-Si- dijo encogiéndose de hombros
-Bueno, Bonita, hasta mañana- baje mi rostro hasta el suyo le di un beso en la mejilla y luego le di un beso rápido en los labios- vamos mi mamá espera- comencé ha caminar hasta la entrada donde estaba mi mamá nuevamente dándole un efusivo abrazo al señor Thompson. A mi lado Sofía comenzó a reírse bajito, yo solo le sonreí.
-Fue un placer conocerte Carter- dijo mi mamá separándose de el
-Lo mismo digo Victoria- dijo con una voz seria
-Y tú y yo nos veremos mañana y almorzaremos juntas- dijo mi mamá a Lorena de una manera seria
-Por supuesto- le sonrió Lorena
-Y tu Sofía, espero que mañana que vayas a recoger a mí hijo, pases a saludar- le dijo dándole un abrazo
-No se preocupe, Victoria- le sonrió con amabilidad
-Bueno hijo despídete. Estoy cansada- dijo mi mama dramáticamente. Camine hacía mi mamá.
-Adiós Señor y Señora Thompson, fue un placer conocerlos.- les dije dándole mi mejor sonrisa
-Es placer es nuestro Carlos, y no me digas Señora Thompson
-Igual digo Carlos, todo un placer hablar contigo y no te olvides de nuestra conversación- dijo con una voz siniestra
-Claro que no Señor- dije – Adiós Sofía, me gusto mucho hablar contigo hoy- ella sonrió maliciosamente
-Créeme que es a mí que me ha encantado hablar contigo- dijo mordiéndose el labio. Esta mujer.
-Bueno, nos vamos, Buenas noches- dijo mi mamá comenzando a caminar. Yo solo le hice un saludo de despedida con mi mano.
En el camino a la casa mi mamá no menciono nada, estuvo en silencioso, pero yo la conozco ella deseaba decir algo. Apenas cruzamos la puerta ella me bombardeo.
-¿Cuéntamelo TODO, Carlos?- dijo poniendo sus brazos en forma de jarra
-De que hablas mamá-dije sentándome en el sillón
-¿Cómo que de que hablo Mamá?- dijo imitando mi voz- Quiero que me cuentes todo de lo que hablaste con Sofía
-Solo hablamos de nuestras vidas y ya -Dije cerrando los ojos. Estaba de verdad cansado. De repente sentí un dolor en unas de mis piernas- ¡Mamá!
-Fue más que eso, lo vi en los ojos de los dos- yo me pase la mano por la cara- ¿Te gusta?
-Mamá, La acabo de conocer, es linda si- mi mama se emociono- pero se necesita más que eso para que pueda comenzar a gustarme y andar con ella
-Lo que tu digas hijo- dijo bufando
-Bueno, ha sido un largo día. Así que me iré a dormir- dije dándole un beso en la mejilla
-Di lo que quieras Carlos. Yo jamás me equivoco- dijo mi mama mientras subía las escaleras-Buenas noches, Te quiero
-Yo también- dije terminando de subir las escaleras y entrando a mí cuarto. Encendí las luces y comencé a quitarme la camisa y a desabrocharme los pantalones. Cuando estuve en bóxers tome mi toalla y me dirigí hacia el baño. Tome una ducha fría, para poder eliminar cualquier problema que tuviera. Cuando salí, fije mi vista en la habitación de ella, estaban las cortinas cerradas. Diablos. Decepcionado, fui a buscar un pantalón de pijama, ya que a mí no me gusta dormir con sweater. Cuando estaba a punto de acostarme vi mí celular nuevo, y se me ocurrió una idea. Cuando configure todo lo que debía configurar, busque el número que Sofía me dio ayer y le mande un mensaje.
“Espero bonita que tus padres no hayan descubierto tus chupetes. Sería malo que desde ya no me dejaran acercarme a ti. Y si te preguntas si te daré disculpa, por los chupetes. Déjame informarte Bonita que no lo hare, eso es solo prueba de que serás mía. Te conquistare. Duerme Bien. Con Amor, Carlos”
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Hola, estoy de vuelta :$
se que me ausente mucho pero tengo mis razones. lamentablemente debo decirles que tardare en actualizar:S
el miercoles comienzo examenes y en mi pais son dos semanas:S
asique que apenas me desocupe actualizo
hoy no les puedo dejar un adelanto,pero les dire que veremos un poco de lo que sintio Sofía en su noche con Carlos:D
y por ultimo agradecerle a Luna_88 por su comentario de apoyo, se que no resivo mucho comentarios, pero eso no me detendra a escribir:D y por el nombre, admito que no es un gran nombre pero cambiarlo a estas alturas seria un completo martirio:S, creeme;)
bueno las dejo debo ir a estudiar calculo x_X. besos y comenten
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