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-¿Tú en Vauxhall, Eddie? No puedo creerlo -procuraba sonar incrédula.
-Ahorra las burlas, gatita. He oído maravillas acerca de esta orquesta.
Ella contuvo el aliento cuando la mirada de Jacob se fijó en su querida, que parecía confundida y enfadada. Nessie casi sintió pena por la mujer, pero su simpatía no emergió a la superficie. Después de todo a Jessica no le había importado lanzar el nombre de Nessie al escándalo.
-Nos encontramos de nuevo, lady Eddington -dijo Nessie con falsa dulzura- Ahora puedo agradecerle que me haya prestado su coche la otra noche.
Edward se aclaró con fuerza la garganta y Jacob rió incómodo.
-Yo también debo agradecértelo, Jessica. No hubiera conocido a mi futura esposa de no haber sido por ti.
Mil emociones atravesaron la cara de lady Eddington, y ninguna era agradable. Pensaba que era mil y mil veces tonta. Al enterarse de lo que había pasado, se había sentido tan dichosa de que Jacob quisiera secuestrarla, que contó a todas sus amigas hasta qué punto él era un amante romántico... y cuan desdichado había sido al robar a una mujer equivocada. Pero su jactancia se había convertido en un desastre para ella. Edward dijo con firmeza:
-Nessie, espero que ahora vendrás conmigo. Es posible que tenga que empezar yo a hacerte de acompañante. Tengo que hablar unas palabras con mi sobrino, Benjamín no debería dejaros solos. Estar comprometidos no autoriza a portarse mal. Recuérdenlo.
Y tras esto se alejó, murmurando algo en el oído de lady Eddington mientras la apartaba, probablemente alentándola a que no hiciera una escena. La boca de Jacob se puso dura al ver que se alejaban.
-¿Acaso tu tío no confiaba en mí para que informara a Jessica de mi compromiso? Lo habría hecho con mucho placer. De no ser por ella y su incontrolable vanidad...
-No estarías a punto de casarte conmigo -terminó Renesme con dulzura.
La furia le abandonó. Su expresión se volvió enloquecedoramente inescrutable.
-Y serías mi amante, en lugar de mi esposa. Un arreglo mucho mejor.
-No para mí.
-¿Quieres decir que no vas a sucumbir, amor?
-No, no estoy segura, no estoy segura en modo alguno -contestó ella con sinceridad.
Había tristeza al reconocer esto, y él sintió un remordimiento instantáneo.
-Lo siento, amor -dijo suavemente- No debería provocarte. Simplemente debería decirte que no quiero casarme contigo.
Ella le miró, imperturbable.
-¿Debo agradecer esta sinceridad?
-Maldición, no lo tomes con un insulto. No tiene nada que ver contigo.
-Tiene mucho que ver conmigo, Jacob -dijo Nessie enojada- Has unido mi nombre al tuyo, te guste o no. Tú hiciste eso, no yo, también has aceptado casarte conmigo. Te viste forzado a ello, es verdad, pero, si no tienes intenciones de cumplir con el acuerdo, no deberías mostrarte hoy en público conmigo. Aparecer en público me liga más fuertemente a ti. Temo que ahora estoy atada a ti, me guste o no. Y esto empieza a no gustarme. -Sin darle tiempo para que se recobrara, se dio la vuelta y se alejó.
Jacob no se movió. Se había sentido ridículamente satisfecho cuando ella mencionó que estaban unidos y ridículamente herido cuando Nessie dijo que la situación no le gustaba.
No debía sentir estas cosas hacia ella. No estaban en verdad ligados, y eso era lo que debía recordar.
-Tío Carlisle...
Nessie se precipitó en los brazos que le tendía su tío, extasiada al verlo. Carlisle Cullen, tercer marqués de Haverston, era un hombre alto , como todos los otros tíos.
-Te he echado de menos, hijita. Haverston no es lo mismo cuando tú no estás.
-Lo dices cada vez que vengo, y no nos vemos desde hace solo unos días -dijo ella, sonriéndole con cariño- Lo cierto es que quería ir a casa por un tiempo antes de que pasara todo esto. Y todavía quiero ir -miró alrededor de la sala y vio al tío Eddie.
-¿Y dejarías a tu novio abandonado en Londres?
-No creo que eso le moleste -contestó ella suavemente.
-¿Eso es cierto, Nessie?
Era verdad, no cabía duda... pero ahora ya no estaba tan segura de casarse, no lo estaba desde ayer. Sabía que Jacob aún la deseaba. Aquello era evidente. Y ella también le deseaba. ¿Por qué pretender lo contrario? ¿Pero casarse...?
-Ese hombre me gusta mucho, tío Carlisle, pero... tengo la sensación de que realmente no desea casarse conmigo.
Bueno, estaba dicho. ¿Por qué se sentía tan desolada después de decirlo?
-Bueno es un hecho que se negaba tercamente, aunque cedió al fin -dijo Carlisle suavemente- Pero eso es natural. A ningún joven le agrada que le obliguen a hacer las cosas.
Los ojos de ella se llenaron de esperanza. ¿Sería ese el único motivo?
-Olvidaba -dijo Nessie- que tú le conoces mejor que cualquiera de nosotros.
-Sí, y el muchacho siempre me ha gustado hay en él mucho más de lo que se digna a mostrar al mundo.
-Por favor, hermano -dijo Edward sarcástico.
-Será un buen marido para Nessie Eddie, pienses lo que pienses.
-¿De verdad lo crees, tío Carlisle -preguntó Nessie, y la esperanza volvió a surgir en ella.
-En verdad lo creo -dijo él firmemente.
-¿Entonces apruebas mi matrimonio con él?
-Hubiera preferido que te casaras en circunstancias normales, pero, ya que nos ha caído encima esta infortunada situación, debe decir que no lamento que el hombre sea Jacob Black, no lo lamento.
Nessie sonrió dichosa, pero, antes de poder decir más, sus primos y los Denalí empezaron a entrar a saludar a Carlisle que acababa de llegar de su casa de campo. Todos iban con ella a la reunión de los Hamikon, Alice con ella y Jacob, los otros Denalí con Benjamín en su elegante coche de cuatro asientos. Carlisle y la tía Esme en el coche del tío Carlisle. En medio del alegre parloteo, cuando Carlisle era saludado por todos que junto con Nessie acababan de enterarse que él había llegado, llegó Jacob, y se detuvo en la puerta sin ser visto.
El pánico se apoderó de él al ver a aquella numerosa familia. ¿Tenía que vincularse con esta abrumadora parentela? Que Dios le ayudara.
Nessie fue la primera en acercarse. Él le sonrió, decidido a controlar sus emociones esta vez. Ella estaba deslumbrante con un vestido de color crema, que armonizaba con su cutis transparente. El estilo era inusual, porque, en tanto que las mujeres de Londres se complacían en exhibir todo lo que podían de su pecho, ella cubría el suyo con una gasa que le subía hasta el cuello, y terminaba en un tupido encaje en la garganta. Jacob la miró divertido. Quizás él la había marcado ahí, y esta era la hábil manera que tenía ella de ocultarlo. Quedó preguntándose si sería así.
-Jacob... -dijo ella intrigada por lo que él podía estar pensando.
-¿De manera que has decidido dejar de lado el enfado? -dijo él suavemente- Temí que no quisieras dirigirme la palabra.
-¿Vamos a discutir de nuevo? -parecía molesta.
-Ni se te ocurra, amor.
Ella se ruborizó. ¿Por qué persistía en llamarla "amor"? No era correcto, y él sabía que no lo era. Pero Jacob era así un completo asno.
El marqués saludó cordialmente a Jacob, sin mencionar la loca hazaña que era el origen de este compromiso, mientras Edward le decía con la mirada las ganas que aún tenía de dejarlo esterilizado. El viaje hasta la casa de campo de los Hamilton, a unos pocos kilómetros de Londres, también transcurrió sin tropiezos, y la joven Alice llenaba cada hueco en la conversación con su excitada charla del porque no la dejaban asistir con frecuencia a reuniones nocturnas. Y Jacob entendió las razones de Carlisle y Esme de mantener aún encerrada a ese duende demonio.
Faltaba ver las reacciones que iba a provocar la pareja de prometidos en casa de los
Hamilton, porque la noticia del compromiso de Jacob con Renesme estaba sobrepasando en la chismografía, al tema de su poco correcto primer encuentro. El había descubierto esto la noche anterior, en una comida.
El festejo de los Hamilton no era una reunión para mucha gente, habría unas cien personas en la gran casa de campo, de manera que quedaban muchos lugares libres por donde se podía vagar. Los invitados probaban los manjares colocados sobre largas mesas, bailaban en el salón preparado con este propósito, o charlaban en grupitos. Algunos mojigatos lanzaron miradas furiosas al ver juntos a Jacob y a Renesme, pero la mayoría se limitó a audaces comentarios acerca del primer y poco ortodoxo encuentro de los jóvenes.
"El sólo se había estado divirtiendo con Jessica, mientras esperaba que Renesme volviera a Londres. Se habían conocido en el continente, claro está…. No, no, querida, se conocieron en Haverston. El y el hijo del marqués son amigos desde hace años, ¿sabes?"
-¿Has oído lo que dicen, amor? -preguntó Jacob, al invitarla a primer vals- Dicen que estábamos prometidos desde que gateabas.
Nessie había oído algunos de los comentarios más descabellados de las Denalí.
-No vuelvas a decir eso -dijo riendo- mis otros admiradores quedarían destrozados si supieran que nunca han tenido ninguna posibilidad.
-¿Otros admiradores?
-Las docenas y docenas que han pedido mi mano. -Unas pocas copas de champagne habían sacado fuera el diablillo que había en ella.
-Espero que estés exagerando, Renesme.
-Ojalá -dijo ella suspirando, dichosamente inconsciente del cambio de humor de el- En verdad era muy aburrido tener que elegir entre tantos. Ya estaba resuelta a abandonar la caza... cuando apareciste.
-Ha sido una gran suerte para mí -Jacob estaba furioso. Y no se daba cuenta de que estaba celoso. Sin decir una palabra, la condujo a un extremo de la habitación y la dejó bruscamente con Alistar y Alice, saludando con una breve inclinación al partir. Dándole la espalda, se dirigió a la sala de juego, donde podía beber algo más fuerte que champagne.
Nessie frunció el ceño, totalmente desorientada. Bromear con ella acerca de los nuevos chismes, sonreírle con tanta ternura, encenderla con sus ojos, y después enfadarse sin motivo... ¿Qué le pasaba?... a sí un Asno!
Nessie sonrió, decidida a no sentirse desdichada. Fue invitada a bailar una y otra vez, y volvió a encontrar a los jóvenes que la habían rodeado como un rebaño en la última temporada. Basil Elliot y George Fowler, dos persistentes admiradores, manifestaron dramáticamente que sus vidas habían terminado debido a la buena suerte del vizconde.
Ambos juraron que iban a amarla para siempre. Nessie estaba divertida y halagada, porque tanto George como Basil eran tremendamente populares. Sus atenciones compensaban la rudeza de Jacob.
Pasaron dos horas antes de que el vagabundo lord Montieth decidiera volver junto a Nessie. Ella no lo había visto en ese tiempo, pero él la había visto a ella. Una y otra vez se había acercado a la puerta de la sala de juego y la había visto reír con un compañero de baile o rodeada de ardientes admiradores. Al verla, había vuelto a tomar otra copa. Estaba agradablemente mareado cuando se le acercó.
-¿Quieres bailar conmigo, amor?
-¿Terminaremos este baile? -replicó ella. El no contestó y tampoco esperó que ella aceptara, sino que le rodeó la cintura con el brazo y la sacó a la pista de baile. Era otro vals y esta vez la mantuvo muy apretada contra él.
-¿Te he dicho esta noche que te deseo? -preguntó bruscamente.
Nessie era consciente de que había algo diferente en él, pero sólo al estar cerca olió el brandy. No se preocupó. Nadie que pudiera moverse con tanta gracia por una pista de baile podía estar ebrio.
-Me gustaría que no dijeras esas cosas, Jacob.
-¿Qué cosas? -interrumpió él- Si me llamaras querido o amor mío, sería mejor que Jacob a secas. Y supongo que debes amarme, ya que quieres casarte conmigo. Y yo no quiero casarme contigo, pero te deseo, amor. No dudes jamás de eso.
-Jacob...
-Es en lo único que puedo pensar -siguió él- Se me ha declarado culpable, pero no se me ha permitido disfrutar de mi crimen. ¿No es justo, no te parece?
-Jacob...
-Amor mío -corrigió él. Pero después cambió de tema- Vamos a ver los preciosos jardines de los Hamilton -y antes de que Nessie pudiera protestar, la sacó del salón de baile y salieron de la casa….
Ohhh ¿Quién no a tenido que lidiar con un asno?... claro que seguramente no un asno tan sexy como Jacob… no le perdonarían que les dijera de frente que las desean? (pregunta solo para mujeres..)
Pobre Nessie Jake sufre de caso de bipolaridad, pero nada es tan fácil ¿o si?, bueno esta cuestión lo és Jake la ama y la desea aunque no le dé la gana de reconocerlo y Nessie, pobre de ella tiene que lidiar con las inseguridades que le producen el asno….. ¿Qué creen que tendrá que hacer Nessie para que Jake la acepte tanto como ella quiere?... les aseguro que tiene que hacer y pasar por mucho antes de domesticar al asno y no le siga dando patadas… les recuerdo dejar comentarios no les cuesta nada.. ¿si les a gustado la historia?, ¿Qué les gustaría que pasara?... COMENTENN Y VOTENN …
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