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El comenzó a reírse, como si lo que hubiera dicho fuera la cosa más graciosa que existe.
-Es Blinshed
-Ok “Blinshed”- le dije imitando su voz
-Perfecto- sonrió con arrogancia
-Borra esa sonrisita de tu rostro- Le amenace mordazmente- después de todo ¿qué haces aquí?
-Pues es una escuela y como tu vengo a estudiar- me dijo mirándome “que bellos ojos cafés” pensé – bueno, a decir verdad no tanto como tu; por lo visto tu vienes a saltarte las clases y tomar una siesta en el parque de la escuela
Su comentario me enojo, más de lo que pensé
-Tú no sabes nada; no he tenido un buen día, primero, me levanto teniendo horribles pesadillas de la cuales no te comentare, segundo, cuando me despierto me doy cuenta que voy tarde para la escuela, tercero arriesgo mi vida en mi auto por las calles de este pueblo, para después arriesgarla corriendo con tacones por los pasillos, y sabes para nada fue tanto peligro porque a las finales cuando llegue el timbre había tocado y no iba a poder entrar a mi clase; así que decidí venir aquí a relajarme pero que sucede aparece un chico sexy y me comienza a fastidiar la poca tranquilidad que había logrado, así que no digas nada- le dije desahogándome
El me miraba sorprendido pero a la vez como si no creyera que le había gritado
-yo… yo lo siento- dijo con sinceridad marcada en su rostro, pero de repente se quedo pensativo y de repente me dio una sonrisita medio arrogante- ¿crees que soy sexy?
“¡diablos, yo y mí bocona!-pensé sonrojándome
-ah… esto... eso no importa- dije al final, el solo se rio- además no tienes mucho que criticar, tú también estas aquí afuera y no en clase- le dije, alzando una ceja para aclarar mi punto
-Bueno, para que sepas dulce señorita- sonrió- no estoy en clases porque soy nuevo y hoy estoy haciendo el recorrido de la escuela
-¿Eres Nuevo?- le pregunte curiosa
-Sip- me dijo divertido- Apenas llegue ayer al pueblo
-¿De dónde eres?- le pregunte sumamente curiosa, “de seguro es europeo” pensé
-Bueno, Hermosa, Soy Ruso
-¿Ruso? ¿Seguro? Tienes más pinta de ser europeo. Es más ni tan siquiera tienes acento
-¿Segura que no tengo acento?- me pregunto viéndome fijamente “oh, sí tiene acento” me dije
- ¿Por qué no te sientas aquí hermosa y conversamos un poco?
El se sentó donde no hace mucho estuve recostada y dejándome un espacio para sentarme junto al él. Me quede parada viéndole como si de un momento a otro le dijera es broma, puedes seguir viendo las nubes. Pensé en los pros y contra de sentarme junto; lo bueno es que me sentaría con un chico que está más que bueno, y que además es extranjero; lo malo es que no lo conozco y solo me busca porque soy rica y popular. Aunque si apenas llego ayer no debe saber quién soy.
-Disculpa interrumpir tus pensamientos hermosa, pero cuando desees puedes sentarte. A no ser que desees quedarte parada para sentirme más grande que yo- dijo burlándose
-Cuidadito con lo que dices- lo mire como si lo amenazara- Dios del chiste
Se rio, y fue cuando decidí que charlaría con “El dios del chiste”.
Camine intentando no tropezar y hacer el ridículo al frente de Carlos. Me senté justo al lado de él. Carlos no me sonrió, ni dijo ningún chiste, es más, el me miraba serio, pero no el serio como de que hiciste algo malo sino, de aquel que desea descubrir algo. A decir verdad esa mirada era sumamente sexy.
-Ey! Deja de mirarme así, casi pareces Hannibal Lecter
Y de repente su expresión cambio totalmente, dejo su cara seria y volvió a esa expresión engreída; era como si mis palabras hubiesen hecho un clic en su mente.
-Nada de Hannibal, me considero más Norman Bates-me dijo con un brillo malicioso en sus ojos
-¿Quién es ese?- le pregunte muy confundida
-Oh por Dios, ¿No sabes quién es?- me pregunto, yo solo negué- Por dios, ¿Quién eres? Y ¿Dónde has vivido todo este tiempo?
Yo casi juraba que a él le iba a dar un ataque cardiaco; su expresión era totalmente graciosa. Así que me comencé a reírme.
-Bueno, “Norman Bates”- dije a un riendo y haciendo comillas en el aire.-Disculpa si no conozco mucho de psicópatas, pero lo mío es mas historia de fantasmas- le dije guiñándole un ojo- pero si deseas puedo tomar mi celular- saque el celular del bolsillo de mi chaqueta y lo levante el aire para que lo viera- y buscar en google quien es ese
-No es necesario bonita- dijo más relajado- Norman Bates es el de psicosis. Por lo mínimo sabes qué película es ¿verdad?
-Mmmm… ¿Es la de la mujer en la bañera y que le abren la cortina y sale una musiquita toda de suspenso?
-Esa Misma- sonrió con orgullo- pero dejemos la conversación sobre psicóticos para otro día- dijo- Cuéntame sobre ti, Sofía
-¡Oh no!, antes de contar cualquier detalle de mi vida- le dije haciéndome la seria- Me contaras todo sobre la tuya.
Se rio de forma silenciosa como si se divirtiera conmigo. “Oh, esto será divertido”. Que comience el interrogatorio.
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