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CAPITULO 2: Un encuentro MUY raro
Una vez que reconocí el espacio en el que me encontraba, metí las manos en los bolsillos de la sudadera con la esperanza de que mi iPhone estuviese ahí, pff grite de emoción cuando ahí estaba, mi idea era marcar a casa, quería decirle a mi abuela que estaba bien y que no me buscaran porque no me encontrarían, pero como era de esperarse, no tenía señal. Así que empecé a caminar.
Llevaba mucho tiempo caminando, horas. Tal vez no estaba en Forks ¿y si en realidad estaba perdida? No recordaba ningún bosque cerca de mi casa.
Y otra cosa, si realmente estaba aquí ¿en qué libro me encontraba? Podría estar perdida en Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse o Amanecer, la verdad no me gustaría estar en Luna Nueva, odie el libro porque el tonto de Edward dejó a Bella y la hizo sufrir mucho, ni en Amanecer, sería muy lindo ver la boda de Edward y Bella, y a Nessie pero era demasiado para mi enfrentarme a una Bella pálida sin vida debido a su embarazo, y encima de todo neófita; quería estar en aquí cuando las cosas estuvieran mas o menos tranquilas, así que preferiría estar en Crepúsculo o en Eclipse, si ahí solo son decisiones importantes no tantas catástrofes, ok a quien engaño en los cuatro libros ocurren cosas muy malas y bizarras, en fin lo averiguaría tan pronto saliera del bosque.
Camine hasta que poco a poco llegue a un embarcadero, a lo lejos e veía una gran ciudad y si mis cálculos eran correctos, estaba en Seattle, no tenía idea de que estaba tan lejos…
Suspire mientras caminaba hacia la ciudad, primero tenía que encontrar un lugar donde pasar la noche, y después encontrar la manera de ir a Forks, una chica de 14 años como yo no podía hacer mucho estando sola y de ninguna manera volvería a caminar en el bosque de nuevo.
De repente, escuche pasos que venían hacia mi, una sombra se movía sigilosa, comencé a tener miedo, mucho miedo, pero también emoción, y adrenalina. La razón por la que quería estar en los libros era por que mi “vida” era tan aburrida y quería algo diferente, algo fuera de lo común que no se viera todos los días, estar con los personajes literarios que me inspiran.
Dejando a un lado eso, los pasos llegaron hasta mi, logre vislumbrar el rostro de la persona que se encontraba delante de mí. Trague en seco cuando lo vi, era un chico muy guapo, con su cabello castaño claro y con esos hipnotizantes ojos rojos mirándome con atención, era un vampiro
-¿Vas a gritar?- me preguntó el chico con esa voz suave de adolescente pero al mismo tiempo masculina, yo negué con la cabeza, no podía hablar estaba embobada con su belleza
-Eres una chica muy valiente, ¿ni siquiera correrás o implorarás por tu vida?
El vampiro se acercó hacia mi, me quede quieta y olfateo mi cuello, nunca había tenido a alguien tan cerca de mi, eso si me asusto. Mi corazón latió rápido y mis ojos se cerraron cuando sentí sus colmillos rozar mi piel.
-Hoy es tu día de suerte, no te haré nada, estoy lleno… así que dime ¿ibas a alguna parte?
Me sentía confundida, ¿no me iba a matar? Hmmm… que mas daba, aproveche y le pregunté:
-¿Sabes donde queda Forks?
***
Fue divertido mientras el vampiro corría y yo estaba montada es su espalda, hablamos un rato de nimiedades, definitivamente Dios tenía que amarme para no dejar que el vampiro me matara y en lugar de eso me llevo hasta Forks. me agradaba el chico.
-Supongo que aquí me dejas ¿no?- le dije mientras me bajaba de su espalda
-Si…yo tengo que irme o él se dará cuenta que no estoy y estaré en problemas, pero fue divertido hablar contigo, hasta luego.
Y se fue, aunque me dejo confundida, bueno el caso es que ya estaba cerca del objetivo. El bosque era diferente, digo, no era muy buena para esto del paisaje pero los árboles se veían diferentes, el sol no brillaba, y no tenía tiempo que perder así que camine.
Me sostuve de una rama para evitar caerme y en mi mano derecha, admiré mis dos anillos, era una suerte no haberlos perdido. En el dedo anular tenía un anillo de oro con tres pequeños rubí y en el dedo corazón un anillo con una L de oro, obvio que de Lisset, ambos me los había regalado mi padre.
Estaba tan despistada que de la nada escuche un ruido, tome una rama del suelo y me di la vuelta.
*grito de terror*
-disculpa, no quería asustarte- dijo una linda vocecilla, vi a la pequeña chica que apareció frente a mi y me emocione! ¡Era Alice!
¡Mil gracias Dios! Al fin, caminar valió la pena. Le di una gran sonrisa.
-Hola, no te preocupes estoy bien- le dije acercándome a ella y dejando la rama en el suelo.
-Menos mal, soy Alice- dijo extendiéndome su mano, yo la tome y le respondí
-un gusto, soy Lisset, dime Lizzy o Liss, como quieras llamarme-
-Entonces Liss, ¿estas perdida o algo asi?- pregunto ella y me quede en blanco, ¿qué iba a decirle? Bien, si quería conocer a mis ídolos tenía que decir una pequeña mentirita piadosa…
-Ay Alice! estoy perdida, ¡no recuerdo nada! Ni siquiera se donde llegue aquí- y me lance a sus fríos y pequeños brazos y comencé a llorar
Si estaba llorando de verdad, estaba tan emocionada por haberla conocido visto, ella era uno de mis personajes favoritos, era tan cual como estaba descrita en el libro, pequeña y sus facciones eran tan finas como las de un hada, su cabello era gracioso y bonito al mismo tiempo por la forma en que estaba acomodado, y su ropa, ¡Dios! su ropa era tan hermosa y a la moda, cada accesorio en su lugar. Díganme ¿como no llorar con eso? Aunque admito que el atuendo era un tanto anticuado considerando el año en el que estaba y del que yo venía.
-Aw, no te preocupes, mi casa no esta lejos y estoy segura que a mi padre no le importará que te quedes con nosotros un tiempo, al menos hasta que recuerdes algo-
-¿En serio?- le pregunte de un modo tan alegre y con esperanza, realmente me moría por conocer a los Cullen y a Bella; además necesitaba saber en que libro estaba
-¡Claro que si! ¡Estoy segura que nos divertiremos mucho y seremos grades amigas!- grito la vampira y dio saltitos, si no fuera porque es la súper Mary Alice Brandon Cullen de Whitlock no le creería, pero sabiendo que su don es ver el porvenir de las personas, entonces mi futuro con los Cullen se veía muy prometedor…
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