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POV Bella.
Hoy es mi primer día en la universidad y estoy un poco nerviosa, porque no se cómo serán mis nuevos compañeros y quisiera llevarme bien con todos, ya que no soy una persona muy sociable. Acabo de levantarme y he empezado a alistarme para ir a la escuela, ayer Alice antes de irnos a acostar anduvo buscando entre toda mi ropa para que me la pudiera poner hoy ya que ella siempre dice que hay que causar una buena impresión, aunque yo me conformaría con una playera, unos jeans y unos converse. En fin, termine de cambiarme y me dirigí a la cocina para desayunar un poco de cereal y me encuentro con una Alice súper animada por este inicio de clases, prácticamente está dando saltitos por toda la cocina.
-Buenos días Bells-me saludó.
-¿Cómo estas Alice?
-Súper emocionada y un poco ansiosa, ya quiero ver quiénes serán mis nuevos compañeros y quiero llevarme bien con todos-responde Alice casi eufórica.
-Alice tranquila, ya verás como si te llevarás bien con todos ellos, no creo que haya persona en este planeta a la que le puedas caer mal-le dije para tranquilizarla.
-Eso espero Bella-me dijo.
-Anda terminemos de desayunar para irnos a la escuela de una vez-le dije.
En cuanto terminamos de desayunar nos dirigimos hacia la escuela, ya que no queríamos llegar tarde en nuestro primer día. Al llegar nos dijeron que todos los de nuevo ingreso teníamos que dirigirnos hacia el auditorio para que nos dieran la bienvenida, así que le dije a Alice que se adelantará que halla la veía ya que yo tenía que ir al baño y ella me dijo que estaba bien, me dirigí hacia el baño y al salir me tropecé con alguien y me caí, ya ni me molesta este tipo de situaciones ya que yo siempre he sido muy torpe pero aún así.
-Lo lamento tanto, venía muy distraído-me dijo una hermosa voz masculina aterciopelada.
Al voltear a ver a quien le pertenecía aquella hermosa voz me perdí en unos hermosos ojos color esmeralda.
-N…n…no t…t…te pre…preocupes-tartamudeé-no pasa nada.
-Pero te caíste-me dijo.
-Sí, ya lo sé. Pero es normal en mí, tiendo mucho a caerme, soy muy torpe-le respondí.
-¿Segura?-me preguntó.
-Sí, estoy bien-le dije-bueno pues me tengo que ir ya se me hizo tarde, adiós.
Y sin más me fui corriendo.
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