Mi vida es mejor cuando estás en ella (+18)

Autor: MariaCullen14
Género: Romance
Fecha Creación: 06/07/2013
Fecha Actualización: 14/04/2014
Finalizado: NO
Votos: 5
Comentarios: 15
Visitas: 6796
Capítulos: 14

Todos piensan que el amor es lo mejor, pero hay una excepción. Bella odia todo lo relacionado con ello gracias a una decepción del pasado. Pero al conocer a Edward se da cuenta de lo bueno que es la vida, aunque no le será fácil volver a confiar en el amor.

Como ya saben los personajes de esta historia no son mios, sino de la escritora "Stephenie Meyer". Pero la historia si es acto de mi imaginacion, la cual es la primera que he escrito.

Espero que les guste.

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Capítulo 8: Quiero hacer las cosas bien

Gracias a todos los que leen y dejan su comentario, le agradesco de todo corazon.

Espero que les guste este capitulo.


 

BPOV

 

Por fin viernes, día en el cual no voy a trabajar. No trabajar seria igual a descansar, aunque para mi es otro día de trabajo en casa; Limpiar, Lavar y esas cosas de la casa, las cuales tengo que hacer, primero porque vivo sola, segundo porque casi no paso en casa por el trabajo y tercero por que si no lo hago mi casa seria un basurero.

Toda la mañana pasó volando, me la pase de aquí para allá, sin dejar de moverme; el día de hoy tenía más energías quizás por que dormí mejor –si mejor, porque fue la única noche que no he soñado con “Adonis”-.

Eran las 12 p.m. y me di un baño; Me vestí con un pantalón de Mezclilla, una camisa blanca, una saco casual negro y unos zapatos de tacón medio negros con un adornito -Ropa que Alice me obligo a comprar-. No me estaba vistiendo por el doctor ni nada parecido, pero conociendo a Rose no llevaría a la niña a cualquier hospital seguramente será uno caro, no puedo ir vestida con mis converse.

Alguien toco el timbre, Salí a ver quien era.

-Tía Bella -dijo Lillian corriendo abrazarme.

-Pero que grande estas -dije- seguramente ya tienes una fila de pretendientes.

-No lo dudes, esta niña es muy coqueta -dijo Rose.

-Me pregunto a quien habrá salido -dije, Lillian era en verdad una niña muy hermosa, como no lo va a ser con una madre así, Tiene el pelo café casi negro igual que su padre y los ojos violetas de su madre (Sin duda hermosos), con piel blanca-rosadita.

-Al parecer hiciste caso cuando te dije que te arreglaras, te ves bien.

-Tu te ves mejor-dije, Rose vestía un pantalón pegado color azul-negro, una camisa negra y un saco rojo que hacia resaltar su rubia cabellera.

-aquí esta la dirección -dijo dándome un papelito con la dirección- sabias que Alice regreso de su luna de miel ayer.

Negué con la cabeza  - No pero me había dicho que pronto volvería.

-Bueno  ya lo sabes -dijo- me tengo que ir, cuida de mi princesa; te dejo todo lo necesario en esta cartera -entregándome una cartera negra algo grande.

-Claro, déjamelo a mí.

-Princesa -dijo Rose dirigiéndose a Lillian –volveré por ti como a las 5 p.m.  pórtate bien con Bella mientras estés con el doctor.

-Pol supuesto mami –dijo la pequeña dándole un sonoro beso a su madre en la mejilla- me poltale bien.

-No te preocupes, la cuidare con mi vida -dije.

-Lo se -dijo- Adiós, las quiero.

-Yo te quielo más -grito Lillian a su madre cuando se iba.

Vimos como Rose desaparecía de la calle, entramos al apartamento para traer todas mis cosas y ponernos en marcha hacia el doctor.

-Cuéntame pequeña, ¿Cómo te va en el Kínder? –pregunte mientras manejaba.

-No soy pequeña -dijo haciendo un puchero- yo ya estoy glande.

-Mis disculpas, niña grande de baja estatura -dije con una sonrisa en el rostro.

-el kindel es fabuloso, pelo…-dijo poniéndose un poco seria- hay un niño que no me gusta.

-¿Por qué? -pregunte.

-el me molesta, me jala el pelo  y cuando juega fútbol con sus amigos, casi siemple tlata de golpealme.

-¿Cuál es el nombre de ese niño?

-Loyce King -dijo sin poder pronunciar bien la R.

-¿y ya le dijiste a Rose de eso?- ella negó con la cabeza-¿Por qué no le has dicho?

-Mami se pondla enojada -dijo, conociendo a Rose es cierto cuando se trata de su hija se convierte en una Leona.

-Tienes que decirle -dije tranquilamente- Ella no se enojara contigo, te quiere demasiado como para enojarse con la luz de sus ojos.

Lillian asintió y todo el camino restante paso en silencio.

Llegamos al hospital y como me lo imagine se ve caro…. No solo se ve, a de ser súper caro, sin duda es un hospital para ricos, en donde solo hay doctores de calidad. Fui a la sección de pediatría y pasa a la recepción para hacer saber que Lillian estaba aquí.

-¡Disculpe! -dije pero nadie contesto- disculpe.

-Lo siento -dijo aunque en su voz no se escuchaba una pizca de arrepentimiento, una chica con el pelo rubio algo como arenoso, ojos verdes y con un traje de enfermera, sentándose en la silla que había en la recepción- ¿Qué se le ofrece?

-Vengo a pasar consulta –dije pareciendo una idiota, se me quedo viendo con mala cara, como si yo le había jugado una mala broma -digo… ella viene a pasar consulta, yo solo la traigo -dije señalando a Lillian.

-¿Cuál es el nombre de la paciente? –Pregunto.

-Lillian Cullen –Respondí y la enfermera se me quedo viendo con cara de quien es esta p***.

Tomo el teléfono y marco un número –Doctor su cita de las 3 PM, ya se encuentra aquí – al parecer hablaba con el doctor y su tono cambio de una manera radical- Esta bien -colgó y se me quedo viendo- sígame.

Agarre a la niña de la mano y empezamos a caminar atrás de la enfermera; Llegamos a una puerta que tenía un letrero que decía “Dr. Edward Cullen”.  Mi corazón se empezó acelerar al leer eso, no puedo creerlo.

La enfermera toco la puerta -Doctor aquí está la paciente -dijo al doctor el cual no la volteaba a ver, porque esta de espalda arreglando la camilla donde creo que revisaría a la niña.

-Gracias Heidi-dijo dándose la vuelta, nuestros ojos se encontraran- Puedes retirarte -dijo sin quitar la vista de mis ojos.

-¡Tío! – Exclamo Lillian corriendo hacia Edward.

-Lillian -dijo elevándola en sus brazos- ¿como se encuentra la niña más linda?

-Bien –dijo muy feliz de ver a su tío.

-¿y tu madre? –pregunto.

-Tenía que trabajar y me pidió le hiciera el favor de traerla -respondí.

Lillian se acercó al oído de Edward susurrándole algo, haciendo que este sonriera; el comenzó a caminar hacia la camilla en donde puso a la niña.

Al parecer Lillian esta curada por completo…bueno casi por completo, pero aun así no se debe descuidar; Aunque no ponía mucha atención a lo que le hacia a la niña, porque en toda la consulta lo único que podía hacer es ver a Edward como una idiota, una idiota obsesionada.

-Le diré a Rose que la niña ya esta bien- dije tratando que en mi rostro se formara una sonrisa – entonces…. Nosotras nos retiramos- dimos la vuelta y caminamos hacia la puerta.

-¡Espera! – Dijo Edward- ¿podemos hablar?

 

.

.

.

 

Sentada a la par de “Adonis” en un cuarto de juegos de un hospital, el silencio era demasiado incomodo, mi corazón latía a mil por hora. ¿Hablo yo o espero? Pero que podría decir tal vez “Como te ha ido después de aquello” o “Estuvo genial lo de aquel día”.

-creo –dijimos al unísono.

-habla tu primero –dije.

-ah… creo -dijo haciendo una pausa- que deberíamos empezar otra vez… como si lo que paso ese día nunca sucedió.

-¿Qué? –en verdad no me esperaba eso, pero no me sorprende.

-Lo que quiero decir es que empecemos de cero- añadió.

-Creo…que me parece bien –mentí, no se por qué siento ganas de llorar- ¡ya es tarde! -dije simulando ver mi reloj- me tengo que ir –me levante y empecé a caminar

-Bella déjame terminar –dijo agarrándome de la muñeca- es la primera vez que quiero hacer las cosas bien… no se si tal vez ¿te gustaría tener una cita conmigo?

Es la primera vez que quiere hacer las cosa bien ¿Qué significa eso? Y lo más importante quiere tener una cita conmigo.

-¿Cómo? –no lo podía creer, en verdad con alguien como yo.

-puede que suene algo anticuado en esta época -dijo– pero quiero que empecemos bien, con citas y cosas así.

-Me…-dije pero fui interrumpida por el molesto tono de celular- es Alice… tengo que contestar.

-Adelante aquí te espero- dijo, mientras yo me aleje un poco para contestar.

-Alice ¿Qué quieres? – pregunte susurrando.

-No me digas que interrumpí algo.

-digamos que si -dije un poco enojada- y algo importante.

-¿Esta con Edward?

-¿Cómo lo sabes?-Pregunte.

-Adivine –dijo pero se notaba en su voz que mentía.

- ya entendí – con razón me parecía extraño que Rose prefiriera el trabajo- tu hiciste esto.

-Yo solo ayude un poco -se defendió- ¿dime que interrumpí?

-Te lo diré después, no es el mejor momento.

-Esta bien –dijo- pero te llamaba para preguntarte como te había ido y para invitarte a mi casa mañana como a las 5 pm.

-ahí estaré - no quería alargar la conversación.

-¡ah! Ya que Edward esta contigo invítalo también –dijo.

-yo se lo digo, adiós-y colgué lo mas rápido posible. Voltee para ver donde se encontraba Edward, se encontraba sentado en el suelo jugando con Lillian; se veían tan lindos juntos, “el será un gran padre” pensé. Camine hacia ellos.

-Alice dijo que te invitara mañana a su casa –dije, poniéndome a la altura de Lillian.

-¿Cuándo volvió? –pregunto.

-Ayer –respondí.

-¿A que hora es lo de mañana?

-A las 5 pm.

-¿Tu iras? -pregunto, asentí con la cabeza y una sonrisa se formo en su rostro- entonces ahí estaré.

 

EPOV

 

-Bella… no tan rápido- dije, al sentir como lamia y chupaba mi miembro - me… vengo.

Cuando dije eso ella aumento el movimiento de Arriba-abajo que hacia con la cabeza, haciéndome gemir y venirme en su boca; se acercó para besarme, pero antes quiso decir algo.

Abría y cerraba la boca como si estuviera diciendo algo, lo cual no lograba escuchar, me acerque mas a ella, para tratar de oír mejor.

-Es un nuevo día, aquí en New York, la mañana es perfecta para salir (…) – las palabras que salieron de la boca de Bella provocaron que abriera los ojos como platos de la sorpresa.

Me desperté de golpe como si alguien me hubiera lanzado un barril de agua fría, mire para todos lado, el radio-reloj seguía sonando eran las 7 A.M. y Bella no estaba aquí, solo era otro sueño.

-Maldición –murmure deseando que el sueño fuera realidad y no solo acto de mí retorcida imaginación.

Me bañe, desayune y me dirigí a mi trabajo en el hospital, El día de hoy (viernes) es el ultimo día de la semana que trabajo y creo que tengo algunas citas programas, una de ellas es Lillian la hija de Emmett.

Estacione mi auto -un Volvo plateado- en el estacionamiento del hospital y subí por el ascensor hasta el piso en que se encontraba la sección de pediatría. En recepción se encontraba Heidi una enfermera, la cual desde que empezó a trabajar aquí a estado interesada en mí.

-Buenos días Dr. Cullen-dijo con una sonrisa más falsa que los senos Sabrina Sabrok.

-Buenos días -dije sin mostrar sonrisa alguna - ¿cuantas citas tengo hoy?

-ah…ah solo 5 -contesto –a las 10, 11 AM, 1, 2, y  3 PM.

-gracias, cuando llegue la primera paciente avísame e indícales el camino-dije.

-Claro-contesto.

Todo los días pasan rápido de consulta en consulta no me doy cuenta del tiempo, siempre es igual; todas las madres se me quedan viendo raro como si quisieran tirarse encima de mí, lo cual no me molesta, pero si… incomoda.

Casi son las 3 pm, eso significa que Lillian ya vendrá. La semana pasada Rosalie vino casi llorando porque la niña había estado enferma nada grave, pero ella quiere demasiado a su hija e igual Emmett cuando se trata de su familia es la persona mas sobreprotectora que conozco.

El teléfono sonó- Doctor su cita de las 3 PM, ya se encuentra aquí- era Heidi con un tono de voz falso que solo ocupaba conmigo, pero en verdad creo que estaba enojada,  siempre era así cuando un paciente venia…. Bueno la madre de los pacientes.

-déjalos que entren-dije.

-Esta bien-dijo.

Me levante arreglar la camilla para sentar a Lillian aquí y poder ver como se encontraba de salud.

Alguien toco la puerta - Doctor aquí está la paciente -dijo la enfermera.

-Gracias Heidi-dije dándome la vuelta esperando ver a Rosalie con la niña - Puedes retirarte –pero me lleve una gran sorpresa al ver que la persona que estaba ahí no era Rosalie sino  Bella, que se veía endemoniadamente  hermosa con esa ropa.

-¡Tío! – Exclamo Lillian corriendo hacia mí.

-Lillian -dije elevándola en mis brazos- ¿como se encuentra la niña más linda?

-Bien –dijo con una gran sonrisa.

-¿y tu madre? –pregunte.

-Tenía que trabajar y me pidió le hiciera el favor de traerla -dijo Bella respondiendo a mi pregunta.

Lillian se acercó a mi oído, me susurro habiéndome sonreír. –Mami no esta tlabajando, es plan de tía Ali.

La lleve a la camilla que había arreglado y empecé a chequear su salud; Al parecer esta curada por completo… bueno casi,  pero aun así no se debe descuidar.

-Le diré a Rose que la niña ya esta bien -dijo con una tímida sonrisa– entonces…. Nosotras nos retiramos- dieron la vuelta y caminaron hacia la puerta.

-¡Espera! – Dije -¿podemos hablar?

 

-

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Soy un estúpido, le dije que habláramos pero no pensé que le iba a decir, solo fue un impulso y ahora aquí sentada junto a la mujer mas bella que he visto jamás, en el cuarto de juego del hospital; tengo que decir algo pero que…

-creo –dijimos al unísono.

-habla tu primero –dijo.

-ah… creo -dije haciendo una pausa- que deberíamos empezar otra vez… como si lo que paso ese día nunca sucedió -“¿Por qué dije eso?” pensé.

-¿Qué? –pregunto confusa.

-Lo que quiero decir es que empecemos de cero –Mentí, en verdad no quiero olvidar.

-Creo…que me parece bien –dijo, haciéndome sentir un dolor en el pecho - ¡ya es tarde! –Dijo mirando hacia su reloj- me tengo que ir –se levante y empezó a caminar

-Bella déjame terminar –dije agarrándola de la muñeca- es la primera vez que quiero hacer las cosas bien… no se si tal vez ¿te gustaría tener una cita conmigo?

¿Y si dice que no? Que tal si piensa que soy un completo idiota, por decirle que olvidara y después que si quería salir.

-¿Cómo? –pregunto.

-Puede que suene algo anticuado en esta época –dije por que en verdad lo era –pero quiero que empecemos bien, con citas y cosas así.

-Me…-no pude oír su repuesta por el maldito teléfono- es Alice… tengo que contestar- dijo.

-Adelante aquí te espero- dije y ella se alejó para contestar.

Yo me acerque a Lillian que se encontraba jugando y me senté en el suelo junto a ella.

-¿A que te referías con que fue plan de Alice?-pregunte.

-Esto -dijo señalando la habitación o más bien creo que se refería a la situación, en verdad es una niña inteligente.

-Así que Rose y tía Alice lo planearon -dije mirando a Bella, la cual se veía un poco Molesta al teléfono, me pregunto porque.

Alice y sus planes desde pequeña ha sido así, actuando como cupido, pero le agradezco esta vez o si no creo que nunca podría haber dado el siguiente paso.

-Alice dijo que te invitara mañana a su casa –dijo Bella, poniéndose a la altura de Lillian.

-¿Cuándo volvió? –pregunte.

-Ayer –respondió.

-¿A que hora es lo de mañana?

-A las 5 pm.

-¿Tu iras? -pregunte, ella asintió con la cabeza, haciéndome sonreír- entonces ahí estaré.

 


Como pudieron ver cuando Lillian habla no pronuncia bien las palabras, es solo eso ya que es una niña de entre 3 a 4 años, no crean que no se diferenciar las letras...

 

Voten y díganme en los comentarios si les gusto o que les gustaría que pasara.

 

Capítulo 7: Tengo un plan Capítulo 9: ¿Verdad o Reto?

 
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